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martes, 3 de noviembre de 2026

Ejercicios resueltos del cruce monohíbrido por factorización algebraica. García-García, Ejemplo 1.

[Genética clásica] [Mas ejercicios]

Se cruzan dos plantas de flores rosas heterocigotas (Rr × Rr). En una muestra de 160 descendientes se observan 38 plantas rojas, 84 rosas y 38 blancas. Normaliza los genotipos, predice los fenotipos esperados en F₁, elabora la gráfica comparativa y contrasta los datos con la proporción teórica mediante chi cuadrado.

Normalización de los códigos

Montaremos el cruce (Rr × Rr) en el modelo (Aa × Aa).

Plantear tabla de dominancia

Carácter

Rasgo

Fenotipo

Genotipo

Color de la flor

 

Rojo

\(D\)

\(AA\)

Rosa

\(M\)

\(Aa\)

Blanco

\(r\)

\(aa\)

Nota: D = clase fenotípica AA, M = fenotipo heterocigoto Aa, y r = clase fenotípica aa.

Cruce

Factorizamos el cruce (A+a)(A+a) = AA + 2Aa + aa.

Convertimos a los fenotipos correspondientes usando la tabla de dominancia

\(D\) + 2 \(M\) + \(r\)

Calculamos las probabilidades usando el [Teorema de la probabilidad],

\[\boxed{P_i=\frac{n_i}{n}}\]

donde la cantidad total \(n\) es la suma de los coeficientes.

\[n=1+2+1=4\]

\[P_D=P_r=\frac{1}{4}=0.25=25\%\]

\[P_M=\frac{2}{4}=0.50=50\%\]

Estandarización al tamaño de la muestra

Usaremos el Teorema [Estandarización de las frecuencias teóricas según el tamaño de la muestra]

\[ n_{oi}=p_i \cdot n_o\]

El enunciado indica que el tamaño de la muestra es 160

\[n_o=160\]

Y reemplazamos.

\[n(D)_o=n(r)_o=\frac{1}{4}\cdot 160=40\]

\[n(M)_o=\frac{2}{4}\cdot 160=80\]

Gráfica

Tabulamos los datos

\(i\)

\(n_{ei}\)

\(n_{oi}\)

\(D\)

38

40

\(M\)

84

80

\(r\)

38

40

tot

160

160

Gráfica comparativa de frecuencias observadas y esperadas en el ejercicio 1: D 38 frente a 40, M 84 frente a 80, r 38 frente a 40.

Las frecuencias observadas y esperadas se comparan visualmente; la significación de sus diferencias se determina mediante chi cuadrado de Pearson.

Prueba chi cuadrado de Pearson manual

Hipótesis nula H₀:

La descendencia sigue la proporción fenotípica teórica 1:2:1.

Hipótesis alternativa H₁:

La descendencia no sigue la proporción fenotípica teórica 1:2:1.

Usaremos el teorema de la [Prueba de chi cuadrado de Pearson]

\[ \boxed{\chi^2=\sum_{i=1}^{k} \left( \frac{(n_{ei}-n_{oi})^2)}{n_{oi}} \right) }\]

Dado que la fórmula es compleja, la descompondremos en cuadrado de la diferencia.

\[(\Delta n_i)^2=(n_{ei}-n_{oi})^2\]

Fracción del cuadrado de la diferencia con respecto a la cantidad teórica esperada.

\[f_i=\frac{(\Delta n_i)^2}{ n_{oi}}\]

Chi cuadrado calculada, cómo función de las fracciones anteriores.

\[ \chi^2=\Sigma f_i\]

(i)

\(n_{ei}\)

\(n_{oi}\)

\((\Delta n_i)^2\)

\( f_i \)

D

38

40

4

0.10

M

84

80

16

0.20

r

38

40

4

0.10

\(\chi^2\) expresado con dos decimales

0.40

Nota: nₑᵢ es la cantidad experimental, nₒᵢ la cantidad teórica esperada; las categorías consideradas son D, M, r.

Para este cruce se consideran 3 categorías fenotípicas y 2 grados de libertad (gl = 3 − 1 = 2). Con α = 0.05 consultamos los Valores críticos de chi cuadrado de Pearson para un nivel de significación alfa de 0.05, cuyo valor crítico es 5.99.

χ² calculado = 0.40; valor crítico = 5.99 (gl = 2; α = 0.05). No se rechaza H₀: los datos son compatibles con el modelo propuesto.

Prueba chi cuadrado de Excel

Asumiendo que tenemos la tabla de Excel.

 

A

B

C

D

1

(i)

\(n_{ei}\)

\(n_{oi}\)

Valor p contraste

2

D

38

40

=PRUEBA.CHI(B2:B4;C2:C4)

3

M

84

80

 

4

r

38

40

 

La función =PRUEBA.CHI(B2:B4;C2:C4) devuelve un valor p de 0.8187, que se compara con α = 0.05.

Dado que p = 0.8187 ≥ 0.05, no se rechaza H₀: los datos son compatibles con el modelo propuesto.

Ejercicios resueltos de dominancia incompleta por álgebra simbólica

[Genética clásica 2]

Estos ejercicios estudian cruces monohíbridos con dominancia incompleta mediante la factorización algebraica. El modelo conserva la estructura de un cruce de un solo carácter: se consideran un locus, dos variantes hereditarias y los fenotipos que producen. El heterocigoto presenta un fenotipo intermedio entre los de las líneas puras. La diferencia respecto al método anterior está en cómo se representan y combinan las posibilidades: en lugar de organizarlas en casillas, se expresan como factores y se desarrolla el producto.

Para resolver cada cruce, primero se determina qué gametos puede producir cada progenitor y se representa cada conjunto como un factor. Luego se multiplican los factores y se agrupan los términos que representan el mismo genotipo. Por ejemplo, las combinaciones Aa y aA corresponden al mismo heterocigoto y se cuentan juntas. Una vez obtenidos los genotipos y sus proporciones, se asigna a cada uno el fenotipo correspondiente. En esta sección, M identifica el fenotipo mixto del heterocigoto; no representa un alelo. Si el problema presenta códigos diferentes, se normalizan al sistema A/a, conservando qué variante corresponde a cada fenotipo.

La factorización permite observar cómo se forman las proporciones de la descendencia sin dibujar un cuadro de Punnett. Después de desarrollar y simplificar la expresión, se comparan las proporciones esperadas con los datos experimentales incluidos en cada ejercicio. Una gráfica de barras facilita la comparación visual entre cantidades observadas y esperadas; la prueba de chi cuadrado permite evaluar si las diferencias pueden atribuirse al azar o si son demasiado grandes para el modelo propuesto. De esta manera, se conecta la segregación de alelos con la predicción de fenotipos y el análisis estadístico de resultados.

 

García-García, Ejemplo 1. Se cruzan dos plantas de flores rosas heterocigotas (Rr × Rr). En una muestra de 160 descendientes se observan 38 plantas rojas, 84 rosas y 38 blancas. Normaliza los genotipos, predice los fenotipos esperados en F₁, elabora la gráfica comparativa y contrasta los datos con la proporción teórica mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 2. Se cruzan dos plantas rosas (Rr × Rr). Entre 240 descendientes se registran 64 flores rojas, 112 rosas y 64 blancas. Convierte la notación a A/a, determina las proporciones esperadas, representa gráficamente los valores observados y esperados y realiza la prueba de chi cuadrado con α = 0.05.

García-García, Ejemplo 3. Una planta roja homocigota (RR) se cruza con una planta rosa heterocigota (Rr). De 200 descendientes, 107 tienen flores rojas y 93, rosas. Normaliza los genotipos, predice las clases fenotípicas de F₁, compara las cantidades mediante una gráfica de barras y evalúa la hipótesis de proporción 1:1 con chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 4. Una planta rosa (Rr) se cruza con una planta blanca homocigota (rr). En la descendencia se cuentan 86 plantas rosas y 94 blancas, de un total de 180. Expresa el modelo en A/a, determina los resultados esperados, grafica ambas distribuciones y aplica chi cuadrado para establecer si la diferencia observada puede atribuirse al azar.

García-García, Ejemplo 5. Se cruzan dos plantas rosas heterocigotas (Rr × Rr). La muestra contiene 160 descendientes: 20 rojos, 120 rosas y 20 blancos. Normaliza los alelos, calcula la predicción fenotípica, representa los datos observados y esperados en una gráfica y contrasta ambas distribuciones mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 6. Dos plantas rosas (Rr × Rr) producen 300 descendientes: 80 rojos, 142 rosas y 78 blancos. Convierte la notación original a A/a, calcula las proporciones esperadas para F₁, construye la gráfica comparativa y determina mediante chi cuadrado si los datos se ajustan al modelo.

García-García, Ejemplo 7. Se cruza una planta roja homocigota (RR) con una rosa heterocigota (Rr). De 150 descendientes, 64 presentan flores rojas y 86, rosas. Normaliza los genotipos, predice las clases y cantidades esperadas, grafica la comparación y decide mediante chi cuadrado si la hipótesis de proporción 1:1 se conserva.

García-García, Ejemplo 8. Una planta blanca homocigota (rr) se cruza con una planta rosa (Rr). Entre 220 descendientes se observan 112 rosas y 108 blancas. Reescribe el cruce en A/a, predice los fenotipos de F₁, representa gráficamente los resultados esperados y observados y realiza la prueba de chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 9. Se cruzan dos plantas rosas heterocigotas (Rr × Rr). En una muestra de 200 plantas hay 46 rojas, 108 rosas y 46 blancas. Normaliza la notación, establece la predicción fenotípica, grafica las frecuencias y contrasta los resultados observados con la proporción esperada mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 10. Dos plantas rosas (Rr × Rr) producen 100 descendientes: 40 rojos, 25 rosas y 35 blancos. Convierte los genotipos al sistema A/a, predice las clases esperadas, elabora una gráfica comparativa y aplica chi cuadrado para determinar si los datos son compatibles con el modelo de dominancia incompleta.

García-García, Ejemplo 11. En una variedad de Antirrhinum majus, Cᴿ se asocia con flores rojas y Cᵂ con flores blancas; el heterocigoto produce flores rosas. Se cruzan dos plantas rosas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ). Entre 160 descendientes se observan 39 rojos, 82 rosas y 39 blancos. Normaliza a A/a, predice los fenotipos de F₁, grafica los valores observados y esperados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 12. Se cruza una planta roja homocigota (CᴿCᴿ) con una rosa (CᴿCᵂ). De 240 descendientes, 115 son rojos y 125 rosas. Convierte los códigos a A/a, determina la predicción fenotípica, representa ambas distribuciones en una gráfica y evalúa con chi cuadrado la proporción esperada de 1:1.

García-García, Ejemplo 13. Una planta blanca homocigota (CᵂCᵂ) se cruza con una rosa heterocigota (CᴿCᵂ). En una muestra de 180 descendientes se cuentan 80 plantas rosas y 100 blancas. Normaliza la notación, predice los fenotipos de F₁, grafica las cantidades observadas y esperadas y determina si la diferencia es significativa mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 14. Se cruzan dos plantas rosas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ). La descendencia de 200 individuos presenta 55 flores rojas, 91 rosas y 54 blancas. Expresa el cruce en A/a, calcula la predicción de F₁, construye una gráfica de barras y realiza la prueba de chi cuadrado con α = 0.05.

García-García, Ejemplo 15. Dos plantas rosas heterocigotas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ) producen 120 descendientes: 29 rojos, 62 rosas y 29 blancos. Normaliza los códigos, determina la proporción fenotípica esperada, representa los datos en una gráfica comparativa y contrasta la hipótesis mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 16. Una planta roja homocigota (CᴿCᴿ) se cruza con una rosa heterocigota (CᴿCᵂ). De 200 descendientes, 130 presentan flores rojas y 70, rosas. Convierte la notación a A/a, predice las clases fenotípicas esperadas, elabora una gráfica y usa chi cuadrado para evaluar si los datos siguen la proporción 1:1.

García-García, Ejemplo 17. Se cruza una planta rosa (CᴿCᵂ) con una blanca homocigota (CᵂCᵂ). Entre 160 descendientes hay 75 rosas y 85 blancos. Normaliza los alelos, establece la predicción para F₁, compara gráficamente los resultados observados y esperados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 18. Dos plantas rosas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ) producen 240 descendientes: 65 rojos, 110 rosas y 65 blancos. Reescribe los genotipos con A/a, predice la proporción fenotípica, representa los datos en una gráfica de barras y determina con chi cuadrado si se ajustan al modelo.

Gallinas andaluzas

García-García, Ejemplo 19. En el modelo clásico del plumaje andaluz, se cruzan dos gallinas azules heterocigotas (Bl/bl⁺ × Bl/bl⁺). Entre 200 descendientes se registran 51 negros, 100 azules y 49 blancos salpicados. Normaliza a A/a, identifica M, predice las clases esperadas, grafica los resultados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 20. Se cruza una gallina negra homocigota (bl⁺/bl⁺) con una azul heterocigota (Bl/bl⁺). De 160 descendientes, 75 son negros y 85 azules. Convierte la notación a A/a, predice los fenotipos esperados en F₁, compara las frecuencias mediante una gráfica y contrasta la proporción 1:1 con chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 21. Una gallina blanca salpicada homocigota (Bl/Bl) se cruza con una azul heterocigota (Bl/bl⁺). En 180 descendientes se cuentan 95 blancos salpicados y 85 azules. Normaliza el cruce, determina el fenotipo mixto M, establece las cantidades esperadas, grafica los resultados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 22. Se cruzan dos gallinas azules heterocigotas (Bl/bl⁺ × Bl/bl⁺). Entre 240 polluelos se observan 54 negros, 132 azules y 54 blancos salpicados. Normaliza los genotipos a A/a, predice la descendencia, compara las cantidades esperadas y observadas en una gráfica y realiza la prueba de chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 23. Se cruza una gallina negra (bl⁺/bl⁺) con una azul (Bl/bl⁺). De 200 polluelos, 116 presentan plumaje negro y 84, azul. Convierte el sistema Bl/bl⁺ a A/a, predice los fenotipos esperados, grafica las frecuencias y determina mediante chi cuadrado si los datos son compatibles con la proporción 1:1.

García-García, Ejemplo 24. Una gallina blanca salpicada (Bl/Bl) se cruza con una azul heterocigota (Bl/bl⁺). En una muestra de 120 polluelos se observan 55 azules y 65 blancos salpicados. Normaliza los genotipos, predice las clases fenotípicas de F₁, representa los valores observados y esperados y aplica chi cuadrado con α = 0.05.

García-García, Ejemplo 25. Se cruzan dos gallinas azules heterocigotas (Bl/bl⁺ × Bl/bl⁺). La descendencia está formada por 160 polluelos: 32 negros, 96 azules y 32 blancos salpicados. Normaliza la notación al sistema A/a, asigna M al fenotipo heterocigoto, calcula la predicción fenotípica, elabora una gráfica comparativa y contrasta los datos mediante chi cuadrado.

 

 

Ejercicios resueltos de dominancia incompleta por cuadro de Punnett

[Genética clásica 2]

Estos ejercicios estudian cruces monohíbridos con dominancia incompleta, un modelo que conserva la estructura básica de los cruces de un solo carácter. Por eso, resulta más sencillo que otros temas tratados anteriormente: no requiere seguir varios genes a la vez ni combinar numerosos tipos de gametos. El análisis se concentra en un único locus, sus dos variantes y la relación entre los genotipos y los fenotipos que aparecen en la descendencia. La diferencia principal está en que el heterocigoto manifiesta un rasgo propio, generalmente intermedio entre los fenotipos de las líneas parentales.

La resolución seguirá el método clásico de los cuadros de Punnett. Primero se identifican los genotipos parentales y los gametos que puede producir cada progenitor; luego se combinan para obtener las posibilidades de la generación F₁. A continuación, se asigna un fenotipo a cada genotipo. En la notación de esta sección, M representa el fenotipo mixto del heterocigoto: es una clase observable, no un alelo. Cuando los ejercicios presentan símbolos distintos —como superíndices o letras diferentes—, se normalizan al sistema A/a, sin alterar la correspondencia entre variantes y fenotipos.

Además de predecir la descendencia, cada ejercicio incluye datos experimentales que deben contrastarse con las proporciones esperadas. Para ello se organizarán los valores observados y teóricos en una gráfica de barras y se aplicará la prueba de chi cuadrado con el nivel de significación indicado. La gráfica permite apreciar de manera directa las diferencias entre ambas distribuciones; la prueba estadística ayuda a decidir si esas diferencias son compatibles con el azar o si se apartan demasiado de la predicción. Así, cada problema conecta la segregación mendeliana, la expresión del heterocigoto y la interpretación de resultados experimentales.

 

García-García, Ejemplo 1. Se cruzan dos plantas de flores rosas heterocigotas (Rr × Rr). En una muestra de 160 descendientes se observan 38 plantas rojas, 84 rosas y 38 blancas. Normaliza los genotipos, predice los fenotipos esperados en F₁, elabora la gráfica comparativa y contrasta los datos con la proporción teórica mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 2. Se cruzan dos plantas rosas (Rr × Rr). Entre 240 descendientes se registran 64 flores rojas, 112 rosas y 64 blancas. Convierte la notación a A/a, determina las proporciones esperadas, representa gráficamente los valores observados y esperados y realiza la prueba de chi cuadrado con α = 0.05.

García-García,Ejemplo 3. Una planta roja homocigota (RR) se cruza con una planta rosa heterocigota (Rr). De 200 descendientes, 107 tienen flores rojas y 93, rosas. Normaliza los genotipos, predice las clases fenotípicas de F₁, compara las cantidades mediante una gráfica de barras y evalúa la hipótesis de proporción 1:1 con chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 4. Una planta rosa (Rr) se cruza con una planta blanca homocigota (rr). En la descendencia se cuentan 86 plantas rosas y 94 blancas, de un total de 180. Expresa el modelo en A/a, determina los resultados esperados, grafica ambas distribuciones y aplica chi cuadrado para establecer si la diferencia observada puede atribuirse al azar.

García-García, Ejemplo 5. Se cruzan dos plantas rosas heterocigotas (Rr × Rr). La muestra contiene 160 descendientes: 20 rojos, 120 rosas y 20 blancos. Normaliza los alelos, calcula la predicción fenotípica, representa los datos observados y esperados en una gráfica y contrasta ambas distribuciones mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 6. Dos plantas rosas (Rr × Rr) producen 300 descendientes: 80 rojos, 142 rosas y 78 blancos. Convierte la notación original a A/a, calcula las proporciones esperadas para F₁, construye la gráfica comparativa y determina mediante chi cuadrado si los datos se ajustan al modelo.

García-García, Ejemplo 7. Se cruza una planta roja homocigota (RR) con una rosa heterocigota (Rr). De 150 descendientes, 64 presentan flores rojas y 86, rosas. Normaliza los genotipos, predice las clases y cantidades esperadas, grafica la comparación y decide mediante chi cuadrado si la hipótesis de proporción 1:1 se conserva.

García-García, Ejemplo 8. Una planta blanca homocigota (rr) se cruza con una planta rosa (Rr). Entre 220 descendientes se observan 112 rosas y 108 blancas. Reescribe el cruce en A/a, predice los fenotipos de F₁, representa gráficamente los resultados esperados y observados y realiza la prueba de chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 9. Se cruzan dos plantas rosas heterocigotas (Rr × Rr). En una muestra de 200 plantas hay 46 rojas, 108 rosas y 46 blancas. Normaliza la notación, establece la predicción fenotípica, grafica las frecuencias y contrasta los resultados observados con la proporción esperada mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 10. Dos plantas rosas (Rr × Rr) producen 100 descendientes: 40 rojos, 25 rosas y 35 blancos. Convierte los genotipos al sistema A/a, predice las clases esperadas, elabora una gráfica comparativa y aplica chi cuadrado para determinar si los datos son compatibles con el modelo de dominancia incompleta.

García-García, Ejemplo 11. En una variedad de Antirrhinum majus, Cᴿ se asocia con flores rojas y Cᵂ con flores blancas; el heterocigoto produce flores rosas. Se cruzan dos plantas rosas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ). Entre 160 descendientes se observan 39 rojos, 82 rosas y 39 blancos. Normaliza a A/a, predice los fenotipos de F₁, grafica los valores observados y esperados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 12. Se cruza una planta roja homocigota (CᴿCᴿ) con una rosa (CᴿCᵂ). De 240 descendientes, 115 son rojos y 125 rosas. Convierte los códigos a A/a, determina la predicción fenotípica, representa ambas distribuciones en una gráfica y evalúa con chi cuadrado la proporción esperada de 1:1.

García-García, Ejemplo 13. Una planta blanca homocigota (CᵂCᵂ) se cruza con una rosa heterocigota (CᴿCᵂ). En una muestra de 180 descendientes se cuentan 80 plantas rosas y 100 blancas. Normaliza la notación, predice los fenotipos de F₁, grafica las cantidades observadas y esperadas y determina si la diferencia es significativa mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 14. Se cruzan dos plantas rosas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ). La descendencia de 200 individuos presenta 55 flores rojas, 91 rosas y 54 blancas. Expresa el cruce en A/a, calcula la predicción de F₁, construye una gráfica de barras y realiza la prueba de chi cuadrado con α = 0.05.

García-García, Ejemplo 15. Dos plantas rosas heterocigotas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ) producen 120 descendientes: 29 rojos, 62 rosas y 29 blancos. Normaliza los códigos, determina la proporción fenotípica esperada, representa los datos en una gráfica comparativa y contrasta la hipótesis mediante chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 16. Una planta roja homocigota (CᴿCᴿ) se cruza con una rosa heterocigota (CᴿCᵂ). De 200 descendientes, 130 presentan flores rojas y 70, rosas. Convierte la notación a A/a, predice las clases fenotípicas esperadas, elabora una gráfica y usa chi cuadrado para evaluar si los datos siguen la proporción 1:1.

García-García, Ejemplo 17. Se cruza una planta rosa (CᴿCᵂ) con una blanca homocigota (CᵂCᵂ). Entre 160 descendientes hay 75 rosas y 85 blancos. Normaliza los alelos, establece la predicción para F₁, compara gráficamente los resultados observados y esperados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 18. Dos plantas rosas (CᴿCᵂ × CᴿCᵂ) producen 240 descendientes: 65 rojos, 110 rosas y 65 blancos. Reescribe los genotipos con A/a, predice la proporción fenotípica, representa los datos en una gráfica de barras y determina con chi cuadrado si se ajustan al modelo.

Gallinas andaluzas

García-García, Ejemplo 19. En el modelo clásico del plumaje andaluz, se cruzan dos gallinas azules heterocigotas (Bl/bl⁺ × Bl/bl⁺). Entre 200 descendientes se registran 51 negros, 100 azules y 49 blancos salpicados. Normaliza a A/a, identifica M, predice las clases esperadas, grafica los resultados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 20. Se cruza una gallina negra homocigota (bl⁺/bl⁺) con una azul heterocigota (Bl/bl⁺). De 160 descendientes, 75 son negros y 85 azules. Convierte la notación a A/a, predice los fenotipos esperados en F₁, compara las frecuencias mediante una gráfica y contrasta la proporción 1:1 con chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 21. Una gallina blanca salpicada homocigota (Bl/Bl) se cruza con una azul heterocigota (Bl/bl⁺). En 180 descendientes se cuentan 95 blancos salpicados y 85 azules. Normaliza el cruce, determina el fenotipo mixto M, establece las cantidades esperadas, grafica los resultados y aplica chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 22. Se cruzan dos gallinas azules heterocigotas (Bl/bl⁺ × Bl/bl⁺). Entre 240 polluelos se observan 54 negros, 132 azules y 54 blancos salpicados. Normaliza los genotipos a A/a, predice la descendencia, compara las cantidades esperadas y observadas en una gráfica y realiza la prueba de chi cuadrado.

García-García, Ejemplo 23. Se cruza una gallina negra (bl⁺/bl⁺) con una azul (Bl/bl⁺). De 200 polluelos, 116 presentan plumaje negro y 84, azul. Convierte el sistema Bl/bl⁺ a A/a, predice los fenotipos esperados, grafica las frecuencias y determina mediante chi cuadrado si los datos son compatibles con la proporción 1:1.

García-García, Ejemplo 24. Una gallina blanca salpicada (Bl/Bl) se cruza con una azul heterocigota (Bl/bl⁺). En una muestra de 120 polluelos se observan 55 azules y 65 blancos salpicados. Normaliza los genotipos, predice las clases fenotípicas de F₁, representa los valores observados y esperados y aplica chi cuadrado con α = 0.05.

García-García, Ejemplo 25. Se cruzan dos gallinas azules heterocigotas (Bl/bl⁺ × Bl/bl⁺). La descendencia está formada por 160 polluelos: 32 negros, 96 azules y 32 blancos salpicados. Normaliza la notación al sistema A/a, asigna M al fenotipo heterocigoto, calcula la predicción fenotípica, elabora una gráfica comparativa y contrasta los datos mediante chi cuadrado.

Dominancia incompleta

[Genética clásica 2]

La dominancia incompleta se presenta cuando el fenotipo del heterocigoto es intermedio entre los fenotipos de los dos homocigotos. Por ejemplo, una planta de flores rojas cruzada con otra de flores blancas puede producir híbridos de flores rosadas. El rosado es una clase fenotípica propia: no coincide plenamente con el rojo ni con el blanco. La definición describe lo que se observa en el organismo; por sí sola, no explica el mecanismo celular que produce el color ni indica que las variantes hereditarias se hayan fusionado. (Strome et al., 2024; Allchin, 2002).

Historia del concepto

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, los estudios de cruzamiento mostraron que la relación entre dos variantes hereditarias no siempre produce un híbrido idéntico a uno de sus progenitores. El botánico alemán Carl Correns, uno de los investigadores que recuperó y examinó los resultados de Gregor Mendel, trabajó con varias especies vegetales, entre ellas Mirabilis jalapa, conocida como dondiego de noche. En cruces entre variedades de flores de distinto color se observaron descendientes con flores de color intermedio. El caso más difundido es el de flores rojas y blancas que producen flores rosadas. (Rheinberger, 2000; Correns, 1902).

La historia no corresponde a un descubrimiento aislado ni a una única persona. Correns contribuyó al estudio de la herencia y a la recuperación de los trabajos de Mendel, mientras otros científicos investigaban casos semejantes en plantas y animales. En ese periodo también se discutía qué significaban la dominancia y la recesividad, y si todos los caracteres debían ajustarse a una relación sencilla en la que el híbrido se pareciera a uno solo de sus progenitores. Los cruces con fenotipos intermedios ofrecieron evidencia de que esa relación no era universal. (Rheinberger, 2000; Allchin, 2002).

Diagrama

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 1. [Dominancia incompleta en Mirabilis jalapa]. El cruce de flores rojas y blancas produce híbridos rosados porque ningún alelo determina por completo el color. Al reproducirse los híbridos, se esperan flores rojas, rosadas y blancas en proporción 1:2:1. Esta proporción corresponde al modelo de un gen con dos alelos y segregación mendeliana, bajo condiciones ideales en esta figura escolar.

Otro ejemplo histórico proviene de las gallinas andaluzas. William Bateson y Edith Rebecca Saunders describieron aves cuyo plumaje azul grisáceo aparecía en híbridos asociados con cruces entre aves negras y blancas. Al reproducirse, las aves híbridas podían originar descendientes negros, azul grisáceos y blancos. El color intermedio del plumaje se convirtió en un ejemplo importante porque permitía separar dos observaciones: el aspecto del híbrido y la forma en que se transmitían las variantes hereditarias que había recibido. (Bateson & Saunders, 1902; Allchin, 2002).

La apariencia intermedia también se confundía con la antigua idea de herencia por mezcla. Según esa idea, los rasgos de los progenitores se combinarían de forma permanente, como dos líquidos que al mezclarse ya no pueden separarse. En la dominancia incompleta, en cambio, el aspecto del híbrido puede ser intermedio, pero las variantes hereditarias se conservan y pueden volver a reunirse en generaciones posteriores. La reaparición de los fenotipos parentales es una evidencia de que la apariencia híbrida no borró las variantes que la originaron. (Allchin, 2002; Bateson & Saunders, 1902).

Bateson subrayó que el grado de semejanza entre un híbrido y sus progenitores no determina la composición de sus gametos. Una gallina azul grisácea puede parecer intermedia entre una negra y una blanca, pero esa apariencia no significa que sus células reproductoras transmitan una combinación hereditaria ya fusionada. Al estudiar la descendencia pueden aparecer nuevamente aves de los tipos parentales. Esta distinción entre fenotipo intermedio y transmisión de variantes fue central para interpretar los ejemplos históricos. (Bateson & Saunders, 1902; Allchin, 2002).

Reevaluando el concepto de dominancia

La dominancia completa describe una situación en la que el fenotipo del heterocigoto resulta indistinguible del fenotipo de uno de los homocigotos. Se llama dominante al alelo cuyo efecto se observa en esa combinación y recesivo al efecto que no se distingue en el heterocigoto. Estos términos describen una relación para un carácter específico; no indican que un alelo sea más fuerte, mejor o más frecuente. El alelo recesivo no desaparece: puede permanecer en el organismo y transmitirse aunque su efecto no sea visible en el heterocigoto. (Strome et al., 2024; Veitia et al., 2018).

En la dominancia incompleta, el heterocigoto presenta un fenotipo propio, intermedio entre los dos fenotipos homocigotos. Por eso, no resulta adecuado decir que una variante domina completamente sobre la otra. Si una línea produce flores rojas, otra produce flores blancas y el híbrido produce flores rosadas, el fenotipo rosado no corresponde por completo a ninguno de los parentales. La descripción se centra en las tres clases observables y en la relación entre ellas. (Strome et al., 2024).

La segregación hereditaria y la relación de dominancia responden a preguntas distintas. La segregación describe cómo se separan las variantes hereditarias durante la formación de los gametos. La dominancia describe qué fenotipo se manifiesta cuando esas variantes están presentes en un individuo. Por tanto, un fenotipo intermedio no implica que la segregación haya dejado de ocurrir. Un patrón puede conservar una transmisión mendeliana de las variantes y, al mismo tiempo, no producir la proporción fenotípica asociada con dominancia completa. (Strome et al., 2024).

La dominancia incompleta tampoco debe confundirse con la herencia poligénica. En el modelo sencillo de dominancia incompleta se analiza un carácter asociado con un gen y dos variantes hereditarias; las tres combinaciones se relacionan con los dos fenotipos parentales y el fenotipo intermedio. En la herencia poligénica, varios genes contribuyen al mismo carácter y sus efectos pueden combinarse, con frecuencia junto con la influencia del ambiente. Por eso, una distribución gradual de estaturas en una población no constituye automáticamente un caso de dominancia incompleta: puede depender de muchos genes y de condiciones ambientales. (Strome et al., 2024; Veitia et al., 2018).

La distinción se observa al comparar dos situaciones. En una planta con un solo gen estudiado, el heterocigoto puede presentar un color intermedio definido, como rosado entre rojo y blanco. En un carácter poligénico, como la estatura humana, pueden aparecer muchos valores entre personas, porque participan múltiples variantes genéticas y factores ambientales. La dominancia incompleta se refiere a la relación entre las variantes de un gen en el heterocigoto; la herencia poligénica se refiere a la contribución de varios genes al carácter. Aunque ambos procesos pueden producir valores intermedios, no describen el mismo nivel de organización genética. (Strome et al., 2024).

La codominancia es otro patrón de relación entre alelos. En la dominancia incompleta, el heterocigoto muestra un fenotipo intermedio; en la codominancia, pueden identificarse simultáneamente los efectos de ambos alelos. El grupo sanguíneo AB es un ejemplo humano: los glóbulos rojos presentan antígenos A y B. La diferencia no está en la transmisión de los alelos, sino en la manera en que sus productos se manifiestan en el fenotipo. La codominancia se desarrollará con más detalle en el apartado correspondiente. (Dean, 2005; Strome et al., 2024).

Ejemplos y explicación biológica

En las flores de Mirabilis jalapa, el fenotipo rosado se considera incompleto porque el híbrido no alcanza el color rojo de una línea pura ni queda blanco como la otra. En el modelo clásico de pigmentación, una variante contribuye a producir pigmento y la otra aporta poca o ninguna producción funcional. La cantidad resultante puede dar un color intermedio. El ejemplo ilustra una relación entre cantidad de producto y fenotipo, aunque la descripción escolar no debe confundirse con un análisis molecular completo de cada variedad. (Strome et al., 2024; Rheinberger, 2000).

Un caso parecido se observa en ciertas variedades de boca de dragón, Antirrhinum majus. Las plantas de flores rojas y blancas pueden producir híbridos con flores rosadas. La explicación habitual relaciona el tono intermedio con la cantidad de pigmento producida: una sola copia funcional contribuye a formar pigmento, pero no necesariamente alcanza la cantidad asociada con el color más intenso. Si se cruzan dos híbridos, pueden aparecer flores rojas, rosadas y blancas. El fenotipo rosado resulta de una expresión intermedia, mientras que las variantes hereditarias pueden transmitirse separadamente. (Strome et al., 2024).

Figura 2. [Dominancia incompleta en Antirrhinum majus]. El cruce de flores rojas y blancas produce heterocigotos rosas, con un fenotipo intermedio. Las variantes hereditarias mantienen su identidad y se separan al formar gametos. Al cruzar híbridos, se esperan genotipos y fenotipos en proporción 1:2:1. El esquema presenta un modelo sencillo del color floral; la pigmentación real puede involucrar varios genes y su regulación.

Diagrama

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Figura 3.  [Dominancia incompleta en gallinas andaluzas]. El cruce de gallinas negras y blancas produce híbridos de plumaje azul grisáceo. Al cruzar los híbridos, se esperan tres fenotipos en proporción 1:2:1: negro, azul y blanco. Las variantes parentales permanecen y pueden reaparecer en la descendencia. La figura representa un modelo de un carácter; otros factores también influyen en el plumaje real.

En las gallinas andaluzas, el plumaje azul grisáceo constituye el fenotipo intermedio del ejemplo clásico. La incompletitud se refiere a que el plumaje del heterocigoto no coincide con el negro o el blanco de las formas parentales. La descripción histórica permite entender el patrón sin suponer que el color azul grisáceo sea una mezcla permanente de las dos variantes. En genética moderna, la coloración del plumaje puede implicar mecanismos y genes particulares; por eso, el ejemplo es útil como modelo de fenotipo intermedio, pero no debe usarse para afirmar que cada rasgo del ave dependa de una única causa. (Bateson & Saunders, 1902; OMIA).

Un ejemplo humano con efecto de dosis es la hipercolesterolemia familiar asociada con variantes en genes como LDLR. Las personas con una variante patogénica en una copia pueden presentar concentraciones elevadas de colesterol LDL; las personas con alteraciones en ambas copias suelen presentar un cuadro más grave y concentraciones aún mayores. Esta diferencia muestra cómo el efecto puede cambiar con la cantidad de función disponible. Sin embargo, el cuadro clínico depende del gen afectado, del tipo de variante y de otros factores; por eso, es más preciso describirlo como una condición con efecto de dosis que clasificar todos sus casos simplemente como dominancia incompleta. (Warden et al., 2019; GeneReviews, 2023).

En contraste, la dominancia completa puede aparecer cuando una sola copia funcional del gen produce suficiente producto para que el fenotipo se parezca al de un individuo con dos copias funcionales. Esta condición se llama haplosuficiencia. En un ejemplo de pigmentación, una copia funcional puede producir suficiente pigmento para alcanzar el umbral visual del color intenso; tener una segunda copia no cambia de manera visible el fenotipo. El alelo sin función sigue presente en el heterocigoto, aunque su efecto quede oculto en esa característica. (Veitia et al., 2018; Johnson et al., 2019).

La explicación de la dominancia completa no requiere invocar automáticamente una compensación de dosis. En genética, ese término suele referirse a mecanismos que equilibran la expresión de genes ligados a los cromosomas sexuales entre individuos con distinto número de cromosomas sexuales. La haplosuficiencia, en cambio, describe que una copia funcional basta para alcanzar la función o el fenotipo considerado. Ambos conceptos se relacionan con la cantidad de producto génico, pero se refieren a fenómenos distintos. Por ello, al explicar por qué un alelo parece dominante, la suficiencia de una copia funcional suele ser la formulación adecuada. (Johnson et al., 2019; National Center for Biotechnology Information, s. f.).

La dominancia completa también puede surgir por el modo en que funciona una ruta celular. Si la actividad de una proteína supera un umbral necesario para producir el fenotipo, una sola copia funcional puede bastar. Si el producto se encuentra en exceso o el organismo puede mantener la función mediante redes celulares, la diferencia entre una y dos copias puede no ser visible. En otros genes, en cambio, una reducción aproximada de la dosis sí cambia el fenotipo, lo que puede dar lugar a dominancia incompleta o a una condición de haploinsuficiencia. La relación entre dosis y fenotipo no es idéntica para todos los genes. (Veitia et al., 2018; Johnson et al., 2019).

Modelo matemático

En este modelo, M designa el fenotipo mixto que presenta el heterocigoto. No representa un alelo ni un genotipo: nombra una clase observable distinta de los dos fenotipos de las líneas puras. Así, se mantiene clara la diferencia entre la combinación hereditaria y el rasgo que se observa.

Cuando se estudian varios caracteres en un mismo cruce, se añade un subíndice para señalar a cuál corresponde cada fenotipo mixto: M₁ para el primero, M₂ para el segundo y así sucesivamente. Esta convención evita confundir las mezclas de distintos caracteres y permite identificar con rapidez qué resultado fenotípico corresponde a cada parte del problema.

En los ejercicios pueden aparecer letras diferentes para representar los alelos, como S/s o W/w, y también superíndices/subíndices. Si esas marcas solo sirven para nombrar variantes, es posible traducirlas a una notación alfabética uniforme, como A/a, B/b y C/c. La conversión debe conservar qué alelo corresponde a cada variante y cómo se relacionan los genotipos con sus fenotipos.

La normalización facilita la lectura porque permite reutilizar un mismo procedimiento para identificar genotipos, formar gametos y calcular descendientes. De ese modo, la atención se concentra en el modelo de herencia y en los datos del cruce, en lugar de tener que aprender una notación nueva en cada ejercicio. Si una letra o un superíndice contiene información biológica específica, esa información debe conservarse o explicitarse al convertir la notación.

Referencias

Bateson, W., & Saunders, E. R. (1902). Experimental studies in the physiology of heredity. Part III: The facts of heredity in the light of Mendel’s discovery. Reports to the Evolution Committee of the Royal Society, 1, 125–160. Repositorio del Cold Spring Harbor Laboratory

Correns, C. (1902). Über Bastardierungsversuche mit Mirabilis-Sippen. Berichte der Deutschen Botanischen Gesellschaft, 20, 594. Registro de publicaciones de Correns

Dean, L. (2005). Blood groups and red cell antigens. National Center for Biotechnology Information. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK2267/

GeneReviews®. (2023). Familial hypercholesterolemia. En M. P. Adam et al. (Eds.), GeneReviews®. University of Washington, Seattle. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK174884/

GeneReviews®. (2025). Sickle cell disease. En M. P. Adam et al. (Eds.), GeneReviews®. University of Washington, Seattle. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1377/

Johnson, A. F., Nguyen, H. T., & Veitia, R. A. (2019). Causes and effects of haploinsufficiency. Biological Reviews, 94(5), 1774–1785. https://doi.org/10.1111/brv.12527

National Center for Biotechnology Information. (s. f.). Dosage compensation, genetic. En MeSH Browser. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/mesh/68004303

Rheinberger, H.-J. (2000). Mendelian inheritance in Germany between 1900 and 1910: The case of Carl Correns (1864–1933). Comptes Rendus de l’Académie des Sciences—Series III—Sciences de la Vie, 323(12), 1061–1067. https://doi.org/10.1016/S0764-4469(00)01267-1

Strome, S., Bhalla, N., Kamakaka, R., Sharma, U., & Sullivan, W. (2024). Clarifying Mendelian vs non-Mendelian inheritance. Genetics, 227(3), iyae078. https://doi.org/10.1093/genetics/iyae078

Veitia, R. A., Caburet, S., & Birchler, J. A. (2018). Mechanisms of Mendelian dominance. Clinical Genetics, 93(3), 419–428. https://doi.org/10.1111/cge.13107

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