Buscar este blog

Translate

sábado, 3 de octubre de 2026

El cráneo en las aves 2

Regresar a [Sistema esquelético]

Neornithes se define como el grupo corona de las aves, es decir, el conjunto formado por el último ancestro común de todas las aves vivientes y todos sus descendientes. Esta definición es importante porque separa a las aves modernas de muchos avialanos fósiles que ya poseían alas, pigóstilo o incluso pico, pero todavía conservaban dientes, barras temporales primitivas o paladares poco móviles. Dentro de Neornithes se reconocen dos grandes ramas: Palaeognathae y Neognathae; esta última contiene a Galloanserae y Neoaves. Aunque la filogenia permite organizar esta diversidad, aquí interesa sobre todo observar cómo una misma arquitectura craneal puede producir cabezas tan diferentes como las de un avestruz, un gallo, un pato, un águila harpía o un gorrión (Prum et al., 2015; Stiller et al., 2024). Nature

El cráneo neornitino comparte varias características generales: ausencia de dientes, predominio del premaxilar en el pico superior, grandes órbitas, rostro relativamente corto, neurocráneo expandido y elevada integración entre los huesos. En el adulto, muchas suturas desaparecen por fusión, produciendo una bóveda craneal compacta muy diferente del aspecto andamial observado en los primeros avialanos. Sin embargo, las diferencias entre especies se concentran fuertemente en el rostro. Los análisis morfométricos muestran que, durante la evolución de las aves modernas, el rostro anterior evolucionó más libremente que buena parte de la región posterior del cráneo, lo que facilitó la extraordinaria variedad de picos actuales (Felice et al., 2020). PLOS

Escala de tiempo

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 1. [Las aves actuales son dinosaurios vivientes], pertenecientes a Theropoda. Neornithes se divide en Palaeognathae y Neognathae; estas últimas incluyen Galloanserae y Neoaves. Paleognatos reúnen avestruces, ñandúes y kiwis; Galloanserae incluye gallos y patos; Neoaves contiene la mayoría de especies actuales. Biológicamente, se distingue entre dinosaurios avianos y no avianos.

Un mismo cráneo moderno con diferentes proporciones

El cráneo de las aves modernas no debe entenderse como una estructura completamente distinta en cada especie. Los mismos premaxilares, nasales, frontales, palatinos, pterigoides, cuadrados, yugales y elementos mandibulares están presentes, aunque sus dimensiones y relaciones varían. El pico puede ser largo o corto, ancho o estrecho, recto o curvado; el neurocráneo puede ser proporcionalmente grande o pequeño; y las órbitas pueden cambiar de orientación. La diversidad surge principalmente mediante modificaciones de proporciones, crecimiento y relaciones entre módulos craneales.

Durante la transición desde los dinosaurios terópodos hacia las aves ocurrió un marcado acortamiento facial y aumento relativo del neurocráneo. Bhullar y colaboradores interpretaron gran parte de esta modificación como resultado de pedomorfosis, es decir, retención en los adultos de proporciones semejantes a las observadas en etapas juveniles de sus antepasados. El resultado fue una cabeza con ojos grandes, rostro corto y caja encefálica redondeada (Bhullar et al., 2012). Nature

Sin embargo, el cráneo adulto también presenta una elevada fusión ósea, característica que aparece tardíamente durante el desarrollo y que puede representar una tendencia evolutiva diferente. Por ello, la cabeza moderna combina procesos heterocrónicos distintos: ciertas proporciones son pedomórficas, mientras la integración final del esqueleto craneal implica fusiones y especializaciones tardías (Plateau & Foth, 2020). DOI

Palaeognathae: avestruces, ñandúes, kiwis y tinamúes

Los paleognatos representan una de las dos grandes ramas vivientes de Neornithes. Incluyen avestruces, ñandúes, emúes, casuarios, kiwis y tinamúes. Sus cráneos siguen siendo inequívocamente modernos: poseen picos completamente desdentados, grandes órbitas y neurocráneo abovedado, aunque varias especies presentan rostros largos y relativamente estrechos.

El avestruz, Struthio camelus, constituye un ejemplo extremo. Pese a su enorme tamaño corporal, su cabeza es relativamente pequeña y el cráneo está construido con huesos delgados y ligeros. El rostro es alargado y aplanado, mientras las grandes órbitas alojan ojos excepcionalmente desarrollados. La configuración recuerda que el tamaño corporal no determina directamente el tamaño relativo del cráneo.

La característica histórica utilizada para nombrar Palaeognathae fue la organización del paladar, tradicionalmente considerada más rígida que la condición neognata. Hoy sabemos que describirla simplemente como un “paladar primitivo” resulta demasiado sencillo, pues algunas características pueden haber evolucionado secundariamente dentro del grupo. Desde un punto de vista didáctico, lo importante es que un avestruz y un gorrión poseen una cabeza fundamentalmente aviana, aunque las proporciones faciales y la arquitectura palatina sean distintas.

Avestruz en un fondo negro

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 2. Struthio camelus o [avestruz común] es la mayor ave viviente y un paleognato especializado en ambientes abiertos de África. Su nombre alude al avestruz-camello. Posee gran velocidad, visión desarrollada, tolerancia térmica y reproducción comunal, rasgos que favorecieron su persistencia evolutiva. Su éxito refleja adaptación ecológica y reproducción efectiva, aunque sigue siendo sensible a cambios ambientales extremos.

Figura 3. [Cráneo de Struthio camelus], ligero, alargado y completamente desdentado, con órbitas grandes, ranfoteca y neurocráneo integrado. Los Palaeognathae reciben un nombre que significa aproximadamente “mandíbulas antiguas”, pero esta interpretación histórica es simplificada. Su paladar rígido no debe considerarse una condición primitiva intacta, sino una especialización evolutiva propia del linaje paleognato.

Galloanserae: el gallo como modelo de un cráneo generalista

Dentro de Neognathae, Galloanserae comprende Galliformes y Anseriformes. El gallo doméstico, derivado principalmente de Gallus gallus, constituye uno de los mejores modelos para estudiar el cráneo de una ave moderna porque su anatomía no está modificada hacia un extremo funcional demasiado especializado.

El cráneo de Gallus gallus es compacto, relativamente corto y de órbitas amplias. El pico tiene una forma cónica moderadamente curvada y permite picotear, sujetar, cortar y fragmentar alimentos. El neurocráneo es globular y las regiones temporales son mucho menos prominentes que en los terópodos depredadores ancestrales. Su cabeza muestra claramente hasta qué punto la alimentación aviana moderna se desplazó desde una maquinaria dominada por dientes hacia otra basada en una ranfoteca especializada.

El pollo ha sido además uno de los organismos fundamentales para estudiar el desarrollo craneofacial. Experimentos embriológicos han permitido relacionar cambios en los patrones de crecimiento con modificaciones de la forma del pico y del rostro. El cráneo moderno no constituye una pieza rígida desde el inicio del desarrollo: se forma mediante interacciones entre tejidos embrionarios que regulan longitud, profundidad y anchura facial (Bhullar et al., 2016). PubMed

Una ave color rojo

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 4. [El gallo común], macho de Gallus gallus domesticus, deriva principalmente del gallo rojo selvático asiático. Presenta marcado dimorfismo sexual, con mayor tamaño, cresta, barbillas, espolones y plumaje vistoso. Su éxito se relaciona con omnivoría, reproducción frecuente, conducta social, plasticidad ecológica y domesticación, que permitió su expansión mundial junto a las sociedades humanas.

Ave de color negro

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 5. [La gallina doméstica], hembra de Gallus gallus domesticus, presenta dimorfismo sexual con plumaje menos vistoso y especialización reproductiva hacia la producción de huevos. Su éxito se relaciona con fecundidad, omnivoría, sociabilidad y domesticación. Representar también a las hembras ayuda a corregir el frecuente sesgo hacia machos más ornamentados en estudios e ilustraciones biológicas.

Una caricatura de una persona

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 6. [Cráneo de Gallus gallus domesticus], compacto, de pico corto y robusto, con órbitas grandes y neurocráneo integrado. Los Galliformes comparten mandíbulas desdentadas con ranfoteca, rostro relativamente profundo y adaptaciones para picotear semillas, vegetación e invertebrados. Su diversidad craneal depende de desarrollo, filogenia, biomecánica y función alimentaria, más que únicamente de la dieta.

Patos: ensanchar el mismo rostro

Los patos demuestran cuánta diversidad puede producirse dentro de Galloanserae sin alterar profundamente la organización posterior del cráneo. Comparados con el gallo, los anseriformes desarrollan un rostro mucho más ancho y aplanado, dominado por un premaxilar expandido.

La ranfoteca puede contener lamelas marginales que ayudan a seleccionar partículas y organismos del agua. El pico funciona así como una superficie extensa de captura y filtración, mientras el neurocráneo mantiene una arquitectura reconociblemente semejante a la de otros neognatos.

Comparar gallina y pato resulta especialmente útil porque ambos están relativamente próximos filogenéticamente, pero poseen cabezas externamente muy distintas. Esto muestra que una buena parte de la diversidad aviana puede generarse mediante cambios concentrados en el módulo rostral, manteniendo mucho más estable la caja encefálica.

Figura 7. [Dendrocygna autumnalis]es un anseriforme americano conocido como pato silbador de vientre negro. Su nombre significa aproximadamente “cisne de los árboles otoñal”. Es una especie gregaria, de patas largas y hábitos asociados a humedales, con dieta principalmente vegetal. Su éxito depende de plasticidad ecológica, movilidad, sociabilidad y aprovechamiento de ambientes modificados, aunque sigue vulnerable a la pérdida de humedales.

Figura 8. [Cráneo de Dendrocygna autumnalis], alargado, ligero y completamente desdentado, con órbitas grandes y pico relativamente ancho. Como otros Anseriformes, posee un cuadrado y paladar adaptados a transmitir movimientos durante la alimentación. Su pico permite recoger semillas, vegetación e invertebrados, mientras gansos, cisnes y patos modifican principalmente longitud y anchura del rostro.

Neoaves: donde la forma del cráneo explota en diversidad

Neoaves comprende la inmensa mayoría de las especies actuales. Después de separarse de Galloanserae, sus primeras ramas experimentaron una diversificación particularmente rápida cerca del límite Cretácico–Paleógeno, lo que todavía dificulta reconstruir con total seguridad algunas relaciones internas. Los grandes análisis genómicos coinciden en la existencia de esta rápida radiación, aunque discrepan en ciertos nodos profundos debido a clasificación incompleta de linajes, hibridación antigua y diferencias entre regiones del genoma (Stiller et al., 2024). Nature

Desde el punto de vista craneal, Neoaves produjo prácticamente todas las formas imaginables dentro del modelo aviano moderno. El pico puede convertirse en gancho, pinza, cincel, sonda, filtro, triturador o estructura nectarívora, mientras el neurocráneo permanece comparativamente más conservado.

Esto no significa que cada pico pueda explicarse simplemente por la dieta. En una comparación amplia de aves modernas, la dieta explicó menos del 12 % de la variación total de la forma del pico. Historia filogenética, tamaño corporal, desarrollo y restricciones biomecánicas también desempeñan funciones fundamentales (Navalón et al., 2019). Wiley Online Library

El águila harpía: un cráneo depredador moderno

El cráneo de Harpia harpyja, el águila harpía, muestra cómo una ave puede especializarse intensamente en la depredación sin recuperar el tipo de cabeza de un dinosaurio carnívoro. Presenta un pico profundo y fuertemente recurvado, diseñado para sujetar y desgarrar tejidos, grandes órbitas y un neurocráneo compacto.

Externamente puede existir cierta semejanza funcional con los cráneos de antiguos terópodos: ambos son depredadores que necesitan manipular carne. Anatómicamente, sin embargo, las soluciones son radicalmente diferentes. El águila carece de dientes y depende de una ranfoteca ganchuda, mientras la región temporal está reorganizada alrededor de una cabeza mucho más integrada y encefalizada.

Las aves rapaces muestran además que el pico no está determinado únicamente por el tipo de alimento. Bright y colaboradores encontraron que la forma craneal de las rapaces está fuertemente condicionada por tamaño corporal, historia filogenética y covariación entre pico y neurocráneo, de manera que especies con dietas semejantes no necesariamente poseen exactamente la misma geometría craneal (Bright et al., 2016). PubMed Central (PMC)

Águila parada sobre una rama

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 9.  Harpia harpyja, [el águila harpía], es una gran rapaz neotropical cuyo nombre alude a las harpías mitológicas. Evolutivamente pertenece a Accipitridae y está especializada en la caza de mamíferos arborícolas. Su éxito depende de garras poderosas, visión precisa, vuelo maniobrable y emboscada, aunque requiere grandes bosques maduros y resulta vulnerable a la deforestación y fragmentación.

Imagen que contiene viendo, rosa, oscuro, relleno

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 10. [Cráneo de Harpia harpyja], robusto y especializado para la depredación, con pico corto, profundo y ganchudo, grandes órbitas y neurocráneo compacto. Como representante de Accipitriformes, combina visión binocular, musculatura mandibular potente y ranfoteca cortante. Su semejanza con otras rapaces refleja en parte convergencia evolutiva, no necesariamente parentesco cercano entre todos los grupos depredadores.

Águilas y halcones: semejanza sin parentesco inmediato

Águilas y halcones parecen representar una misma clase de cráneo: pico ganchudo, órbitas grandes y cabeza compacta. Sin embargo, pertenecen a ramas distintas dentro de Neoaves. Su parecido constituye un ejemplo particularmente claro de evolución convergente.

La convergencia muestra por qué la forma del cráneo no siempre permite reconstruir fácilmente la filogenia. Dos especies sometidas a exigencias funcionales parecidas pueden adquirir estructuras semejantes independientemente.

Este principio aparece repetidamente en las aves modernas. Cráneos parecidos pueden surgir porque diferentes linajes enfrentan problemas semejantes, mientras especies estrechamente emparentadas pueden desarrollar picos radicalmente distintos cuando explotan nichos diferentes.

Loros: convertir el pico en una herramienta manipuladora

Los Psittaciformes modificaron la misma arquitectura neornitina hacia otra dirección. El cráneo presenta un pico muy profundo y curvado, con una mandíbula inferior robusta. La ranfoteca permite romper alimentos resistentes, pero también sujetar y manipular objetos.

En muchos loros, la cabeza forma parte activa de la locomoción: el pico puede utilizarse como un tercer punto de apoyo durante la escalada. De este modo, una estructura originalmente perteneciente al aparato alimentario funciona también casi como una extremidad manipuladora.

Bhullar y colaboradores han señalado precisamente que una de las consecuencias evolutivas de la transformación del rostro aviano fue permitir que el pico asumiera algunas funciones que otros vertebrados realizan con las extremidades anteriores, especialmente porque las manos quedaron incorporadas al ala (Bhullar et al., 2016). DOI

 

Pájaros carpinteros, colibríes y especialización del rostro

Los pájaros carpinteros desarrollaron un cráneo asociado con golpeteo repetitivo, acompañado por modificaciones del cuello, musculatura y aparato hioideo. El pico es relativamente recto y resistente, pero no debe imaginarse que por sí solo absorbe todos los impactos; funciona dentro de un sistema musculoesquelético integrado.

Los colibríes representan una especialización casi opuesta. El rostro se alarga extraordinariamente, mientras el neurocráneo continúa siendo pequeño y globular. El pico puede transformarse en una estructura extremadamente fina que acompaña a una lengua igualmente especializada para acceder a recursos florales.

Estos ejemplos muestran que dentro de Neoaves la mayor libertad evolutiva parece haberse concentrado en el rostro anterior. En un análisis de cientos de dinosaurios fósiles y aves actuales, esta región fue precisamente la parte del cráneo que presentó las mayores tasas relativas de cambio dentro de las aves modernas (Felice et al., 2020). PLOS

Figura 11. [El periquito común], Melopsittacus undulatus, el periquito australiano, es un pequeño psitaciforme de Australia cuyo nombre alude a su canto y plumaje ondulado. Vive en ambientes secos, forma bandadas nómadas y consume principalmente semillas. Su éxito evolutivo depende de movilidad, sociabilidad, reproducción oportunista y plasticidad conductual, cualidades que también favorecieron su domesticación y amplia distribución mundial.

Figura 12. [Cráneo de Melopsittacus undulatus], globular, ligero y de grandes órbitas, con pico corto, profundo y curvado. Como psitaciforme de Australaves, presenta elevada cinesis craneal y musculatura mandibular potente, útiles para sujetar, descascarar y triturar semillas. Su anatomía muestra que Australaves posee gran diversidad craneal, unida por parentesco y no por una única forma cefálica.

Passeriformes: el gorrión como referencia cotidiana

Los Passeriformes constituyen la radiación más diversa de aves actuales. Entre ellos, Passer domesticus, el gorrión común, proporciona un modelo excelente de cráneo pequeño y relativamente generalista.

Su cabeza presenta un neurocráneo redondeado, órbitas grandes y un pico corto y cónico. La robustez del pico permite manipular semillas, pero el gorrión posee una dieta oportunista y también consume pequeños invertebrados y otros recursos. Su cráneo carece de las especializaciones extremas observadas en un colibrí o un águila.

Compararlo con el gallo resulta particularmente ilustrativo. Ambos poseen picos cortos y relativamente robustos, pero pertenecen a linajes muy separados: el gallo es un galloanserino, mientras el gorrión está profundamente incluido dentro de Neoaves. La semejanza general refleja tanto el plan craneal común de Neornithes como ciertas necesidades funcionales semejantes.

Un dibujo de un pájaro

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Figura 13.  Passer domesticus, [el gorrión común], es un pequeño passeriforme ampliamente asociado a los ambientes humanos. Su nombre significa “gorrión doméstico”. Además de su éxito basado en omnivoría, sociabilidad y plasticidad conductual, tiene importancia cladística: se usa junto con Triceratops horridus en definiciones de Dinosauria, por lo que constituye literalmente un dinosaurio terópodo viviente.

Figura 14. [Cráneo de Passer domesticus], pequeño, compacto y ligero, con bóveda redondeada, grandes órbitas y pico cónico. Aunque los passeriformes parecen frágiles, constituyen el orden más diverso de aves actuales y una de las radiaciones más exitosas de Dinosauria. Su éxito depende de una extraordinaria plasticidad craneal, ecológica y alimentaria.

Qué cambia realmente entre un gallo, un águila y un gorrión

Si colocamos juntos los cráneos de Gallus gallus, Harpia harpyja y Passer domesticus, las diferencias externas parecen enormes, pero las semejanzas estructurales son profundas. Los tres presentan un pico edéntulo dominado por el premaxilar, grandes órbitas, neurocráneo abovedado y fuerte integración ósea.

El gallo posee un pico moderadamente corto y robusto; el águila harpía desarrolla un pico mucho más alto, profundo y ganchudo; el gorrión posee un pico pequeño, cónico y compacto. Las tres configuraciones se obtienen modificando esencialmente las proporciones de una misma cabeza neornitina.

La diversidad del cráneo moderno depende, por tanto, menos de añadir nuevos huesos que de modificar cómo crecen, cuánto se alargan, qué tan profundamente se curvan y cómo se integran los elementos existentes. Esto explica por qué los picos pueden evolucionar rápidamente sin que el resto del cráneo experimente una transformación igualmente radical.

La filogenia vista a través del cráneo

La división Palaeognathae–Neognathae, seguida dentro de Neognathae por Galloanserae–Neoaves, proporciona el marco histórico dentro del cual surgieron estas cabezas. Sin embargo, la anatomía muestra que la filogenia no debe convertirse simplemente en una lista de nombres.

Un avestruz representa una rama temprana de Neornithes con un rostro alargado y paladar especializado. Un gallo muestra una cabeza neognata relativamente generalista. Un pato demuestra cuánto puede ensancharse el rostro dentro del mismo gran linaje. Un águila harpía transforma el pico en una herramienta depredadora; un loro lo convierte en un aparato de trituración y manipulación; y un gorrión conserva una forma compacta útil para una estrategia alimentaria flexible.

La enorme diversidad resultante no necesitó recuperar la arquitectura ancestral del cráneo dinosauriano. Las aves modernas diversificaron sobre una innovación previa: una cabeza edéntula, de rostro dominado por el premaxilar, grandes ojos y neurocráneo expandido. Sobre ese patrón relativamente conservado, la evolución modificó repetidamente el rostro anterior, produciendo uno de los repertorios craneales más diversos entre los vertebrados actuales (Bhullar et al., 2016; Felice et al., 2020). DOI

Figura 5. Principales modificaciones craneales dentro de Neornithes. Comparación simplificada de Palaeognathae, Galloanserae y Neoaves, empleando avestruz, gallo, pato, águila harpía y gorrión para mostrar la conservación del neurocráneo y la diversificación del rostro.

Referencias

Bhullar, B.-A. S., Hanson, M., Fabbri, M., Pritchard, A., Bever, G. S., & Hoffman, E. (2016). How to make a bird skull: Major transitions in the evolution of the avian cranium, paedomorphosis, and the beak as a surrogate hand. Integrative and Comparative Biology, 56(3), 389–403. DOI: 10.1093/icb/icw069. Artículo en Oxford Academic

Bhullar, B.-A. S., Marugán-Lobón, J., Racimo, F., Bever, G. S., Rowe, T. B., Norell, M. A., & Abzhanov, A. (2012). Birds have paedomorphic dinosaur skulls. Nature, 487, 223–226. DOI: 10.1038/nature11146. Artículo en Nature

Bright, J. A., Marugán-Lobón, J., Cobb, S. N. F., & Rayfield, E. J. (2016). The shapes of bird beaks are highly controlled by nondietary factors. Proceedings of the National Academy of Sciences, 113(19), 5352–5357. DOI: 10.1073/pnas.1602683113. Artículo completo

Felice, R. N., Watanabe, A., Cuff, A. R., Hanson, M., Bhullar, B.-A. S., Rayfield, E. J., Witmer, L. M., Norell, M. A., & Goswami, A. (2020). Decelerated dinosaur skull evolution with the origin of birds. PLoS Biology, 18, e3000801. DOI: 10.1371/journal.pbio.3000801. Artículo en PLOS Biology

Navalón, G., Bright, J. A., Marugán-Lobón, J., & Rayfield, E. J. (2019). The evolutionary relationship among beak shape, mechanical advantage, and feeding ecology in modern birds. Evolution, 73(3), 422–435. DOI: 10.1111/evo.13655. Artículo en Evolution

Plateau, O., & Foth, C. (2020). Birds have peramorphic skulls, too: Anatomical network analyses reveal oppositional heterochronies in avian skull evolution. Communications Biology, 3, 195. DOI: 10.1038/s42003-020-0914-4. Artículo en Communications Biology

Prum, R. O., Berv, J. S., Dornburg, A., Field, D. J., Townsend, J. P., Lemmon, E. M., & Lemmon, A. R. (2015). A comprehensive phylogeny of birds (Aves) using targeted next-generation DNA sequencing. Nature, 526, 569–573. DOI: 10.1038/nature15697. Artículo en Nature

Stiller, J., Feng, S., Chowdhury, A.-A., et al. (2024). Complexity of avian evolution revealed by family-level genomes. Nature, 629, 851–860. DOI: 10.1038/s41586-024-07323-1. Artículo en Nature

Figura. El cráneo de Passer domesticus

El cráneo de Passer domesticus, el gorrión común, representa bien el patrón de muchos Passeriformes: es pequeño, compacto y ligero, con una bóveda neurocraneal redondeada, órbitas proporcionalmente grandes y un pico corto, cónico y completamente desdentado. En poblaciones asociadas durante milenios con ambientes humanos, estudios morfométricos han encontrado un rostro algo más robusto y un pico relativamente mayor que en poblaciones menos comensales, probablemente relacionados con el procesamiento de semillas cultivadas de mayor tamaño. Esto muestra que incluso dentro de una sola especie el cráneo puede responder evolutivamente a cambios ecológicos y alimentarios (Badyaev et al., 2013). PubMed Central (PMC)

Su aspecto redondeado, pequeño y aparentemente “débil” puede resultar engañoso desde una perspectiva evolutiva. Los passeriformes constituyen el orden más diverso de aves actuales, representando cerca del 60 % de las especies vivientes de aves en algunas estimaciones. Como todas las aves son dinosaurios terópodos supervivientes, esto convierte a Passeriformes en una de las radiaciones más extraordinariamente exitosas de toda Dinosauria, si medimos éxito por riqueza de especies y diversificación y no por tamaño corporal o fuerza. Su historia evolutiva muestra numerosos pulsos de innovación morfológica asociados con la aparición de grandes ramas passeriformes (Ericson et al., 2014; Stiller et al., 2026). Nature

El secreto no reside en poseer un cráneo espectacularmente poderoso, sino en su versatilidad evolutiva. Dentro de Passeriformes, una misma arquitectura básica ha generado picos especializados para semillas, insectos, frutos, néctar y depredación, mediante cambios relativamente pequeños en proporciones faciales y biomecánica. El pico y el neurocráneo pueden comportarse como módulos parcialmente independientes, facilitando gran diversidad morfológica sin perder la organización básica aviana (García-Melo et al., 2025). OUP Academic Así, detrás de la apariencia frágil de un gorrión encontramos el resultado de una de las radiaciones dinosaurianas más exitosas conocidas.

Estudio sobre cráneo y pico del gorrión doméstico · Evolución craneal en Passeriformes · Diversificación de los passeriformes

Figura. El gorrión común

 Passer domesticus, el gorrión común, es un pequeño passeriforme de la familia Passeridae cuya historia está estrechamente asociada con los asentamientos humanos. Su nombre significa aproximadamente “gorrión doméstico”: Passer es el término latino para gorrión y domesticus significa “de la casa”. Fue descrito por Carlos Linneo en 1758 como Fringilla domestica. Su distribución original comprendía gran parte de Eurasia y zonas próximas, pero las introducciones humanas lo llevaron a numerosos continentes. Su omnivoría, sociabilidad, reproducción frecuente y tolerancia a ambientes urbanos explican buena parte de su extraordinario éxito ecológico. World Bird Names

El gorrión tiene además una importancia sorprendente en la definición cladística de Dinosauria. Una definición ampliamente utilizada considera Dinosauria como el clado menos inclusivo que contiene a Triceratops horridus y Passer domesticus, es decir, su ancestro común más reciente y todos sus descendientes. Esta formulación, empleada por autores como Padian, May y Sereno y posteriormente en numerosos análisis, utiliza deliberadamente una ave viviente como especificador del linaje terópodo. Por ello, el humilde gorrión no es simplemente descendiente de dinosaurios: en términos filogenéticos es él mismo un dinosaurio terópodo viviente. Propuestas posteriores añadieron Diplodocus carnegii como tercer especificador para mantener estabilidad ante hipótesis alternativas sobre las relaciones profundas de Dinosauria. RERO Documentation

Su historia natural está marcada por una extraordinaria relación con las poblaciones humanas. Consume semillas, granos, insectos y recursos antropogénicos, anida en cavidades de construcciones y forma bandadas sociales. Esta flexibilidad favoreció una expansión mundial excepcional, aunque algunas poblaciones urbanas han experimentado disminuciones recientes. El gorrión también posee importancia histórica para la biología evolutiva: los estudios de Hermon Bumpus sobre supervivencia después de tormentas se convirtieron en un ejemplo clásico para investigar selección natural y variación morfológica. Su éxito ilustra cómo un dinosaurio moderno pequeño y generalista puede prosperar mediante plasticidad conductual y asociación con humanos. OUP Academic

Definición filogenética de Dinosauria · Revisión sobre el origen y evolución temprana de Dinosauria · Estudio clásico de selección natural en el gorrión

Figura. El cráneo de los periquitos

El cráneo de Melopsittacus undulatus representa bien una de las especializaciones más características de los Psittaciformes, grupo incluido dentro de Australaves junto con paseriformes, halcones y seriemas. Presenta una bóveda craneal globular, grandes órbitas y un pico corto, profundo y fuertemente curvado, cuya mandíbula superior termina en una punta ganchuda. El premaxilar domina gran parte del rostro y la ranfoteca recubre completamente las mandíbulas. A diferencia del cráneo depredador de un águila, el pico del periquito está especializado principalmente en sujetar, descascarar y fragmentar semillas, aunque también participa activamente en exploración y manipulación. Australaves no posee un único “tipo de cráneo”: el periquito representa específicamente la condición psitaciforme dentro de ese gran clado (Prum et al., 2015). DOI

Una característica especialmente importante de los loros es la combinación entre cinesis craneal elevada y musculatura mandibular potente. El pico superior puede moverse respecto del neurocráneo gracias a la articulación del cuadrado, paladar y barras faciales, permitiendo ajustar con precisión la posición del alimento. Además, los psitaciformes poseen un complejo muscular particular, incluido el pseudomaseter, que aumenta la ventaja mecánica y contribuye a generar fuerzas de mordida elevadas. En el periquito, estas adaptaciones permiten romper cubiertas vegetales resistentes pese a su pequeño tamaño. Estudios comparativos indican, sin embargo, que la forma del cráneo de los loros depende no solo de la dieta, sino también de alometría, integración craneofacial y filogenia (Bright et al., 2019; Faillace et al., 2026). PubMed Central (PMC)

Comparado con otros Australaves, el contraste es notable. Los halcones conservan picos ganchudos pero orientados al desgarro de tejidos; los passeriformes muestran desde picos granívoros hasta formas insectívoras o nectarívoras; las seriemas poseen cráneos depredadores más alargados. El periquito demuestra así que Australaves es una radiación craneal extremadamente diversa, unida por parentesco más que por una única morfología cefálica. Su cráneo psitaciforme representa una especialización hacia manipulación, trituración y elevada movilidad del pico, no el patrón general de todo Australaves. DOI

Estudio sobre forma del cráneo y pico en loros · Definición filogenética de Australaves · Estudio reciente sobre musculatura mandibular de psitaciformes

Figura. Periquito común

 Melopsittacus undulatus, conocido como periquito australiano o periquito común, es un pequeño psitaciforme endémico de Australia y único representante viviente del género Melopsittacus. El nombre genérico combina raíces griegas relacionadas con “melodía” o “canto” y psittakos, “loro”, mientras undulatus significa “ondulado”, en referencia al patrón oscuro de líneas onduladas del plumaje. La especie fue descrita por George Shaw en 1805 como Psittacus undulatus y posteriormente trasladada a su género actual. Filogenéticamente pertenece a Psittaculidae, dentro de Australaves, y se relaciona con otros loros australasianos. NCBI

Su historia natural está estrechamente ligada a los ambientes áridos y semiáridos del interior australiano. Es una especie marcadamente nómada y gregaria, capaz de desplazarse grandes distancias siguiendo lluvias, disponibilidad de agua y producción de semillas. Se alimenta principalmente de semillas de gramíneas, aunque puede aprovechar cultivos. La reproducción es oportunista y puede comenzar rápidamente cuando las lluvias favorecen el crecimiento vegetal; utiliza cavidades de árboles como nidos y suele poner entre dos y siete huevos. Los estudios de Edmund Wyndham mostraron que sus movimientos, reproducción y abundancia siguen de cerca los ciclos climáticos variables del continente australiano. Wiley Online Library

Su éxito evolutivo depende de una combinación especialmente eficaz de movilidad, sociabilidad, dieta granívora flexible y reproducción oportunista. Las bandadas permiten localizar rápidamente recursos efímeros y responder a condiciones impredecibles en regiones secas. Además, la especie posee una extraordinaria plasticidad conductual y vocal, cualidades que facilitaron su domesticación y enorme popularidad mundial como ave de compañía. Su éxito, por tanto, no radica en una especialización extrema, sino en la capacidad de ajustar movimientos, reproducción y comportamiento social a ambientes altamente variables. Taylor & Francis Online

Estudio clásico sobre ambiente y alimentación del periquito · Movimientos y estaciones reproductivas · Comportamiento y organización social

Figura. El cráneo de Harpia harpyja

El cráneo de Harpia harpyja representa muy bien la condición depredadora de Accipitriformes, una de las ramas tradicionalmente incluidas dentro de Afroaves. Presenta un pico corto, profundo y fuertemente ganchudo, grandes órbitas, neurocráneo redondeado y una región facial reforzada. La ranfoteca transforma el extremo del pico en una poderosa herramienta de desgarro, mientras las órbitas relativamente orientadas hacia delante favorecen un amplio campo de visión binocular. Aunque funcionalmente recuerda a otras aves rapaces, su cráneo conserva la arquitectura moderna de Neornithes: edentulia completa, huesos craneales integrados y rostro dominado por el premaxilar.

La comparación con búhos y halcones resulta especialmente instructiva. Águilas y búhos han sido recuperados juntos o cercanos dentro de Afroaves en varios análisis filogenómicos recientes, mientras los halcones pertenecen a Australaves. Esto significa que el clásico “cráneo de rapaz” —pico ganchudo, grandes ojos y musculatura mandibular potente— no identifica por sí solo una única rama evolutiva. Parte de esas semejanzas surgió mediante convergencia evolutiva asociada con la captura y procesamiento de presas. Los datos genómicos actuales incluso muestran que las relaciones profundas entre Accipitriformes, Strigiformes y otros afroavianos continúan siendo difíciles de resolver completamente (Stiller et al., 2024). Nature

En el águila harpía, la especialización alcanza un extremo notable: el cráneo está adaptado para trabajar junto con unas patas extremadamente poderosas, de modo que las garras realizan gran parte de la captura y el pico participa después en cortar y desgarrar tejidos. Esto diferencia su estrategia de la de muchos terópodos dentados ancestrales, donde los dientes eran el principal aparato de procesamiento. Así, Harpia harpyja muestra cómo una ave moderna depredadora puede alcanzar enorme eficacia sin recuperar dientes ni un cráneo dinosauriano ancestral, modificando simplemente el pico, las órbitas y las inserciones musculares de una cabeza neoaviana. DOI

Filogenia moderna de Afroaves y Accipitriformes · Filogenia de Accipitridae · Relaciones de rapaces diurnas y nocturnas

Figura. Harpia harpyja

 Harpia harpyja, conocida como águila harpía, es una gran ave rapaz neotropical de la familia Accipitridae, distribuida principalmente en bosques tropicales de América Central y del Sur. Su nombre remite a las Harpías de la mitología griega, criaturas aladas asociadas con fuerza y rapacidad. Linneo describió la especie en 1758 como Vultur harpyja, mientras el género Harpia fue establecido posteriormente por Louis Pierre Vieillot en 1816. Estudios filogenómicos recientes sitúan a Harpia dentro de Harpiinae, estrechamente relacionada con Morphnus guianensis y otros grandes accipítridos tropicales; su separación respecto de Morphnus podría remontarse a alrededor de 17 millones de años (Catanach et al., 2024). World Bird Names

Su historia natural está ligada a grandes extensiones de selva madura, donde utiliza árboles emergentes de más de 40 m para anidar y puede reutilizar territorios reproductivos durante años. Es un depredador especializado del dosel, capaz de capturar principalmente mamíferos arborícolas. Estudios de restos acumulados en nidos amazónicos muestran una elevada representación de primates y perezosos; en una muestra de 234 presas, los primates constituyeron cerca del 64 % de los individuos identificados. Su gran tamaño, poderosas patas, enormes garras, visión precisa y capacidad de maniobrar entre árboles permiten explotar un nicho que pocas rapaces pueden ocupar (Aguiar-Silva et al., 2023). PubMed

Su éxito evolutivo debe entenderse como una eficaz especialización en la depredación de vertebrados arborícolas dentro de bosques tropicales extensos. No depende de velocidad extrema en espacios abiertos, sino de potencia, vuelo maniobrable, emboscada y enorme capacidad prensil. Esa especialización también genera vulnerabilidad: necesita grandes territorios, árboles maduros para nidificar y poblaciones abundantes de presas. La deforestación, fragmentación del bosque y reducción de mamíferos arborícolas pueden afectar seriamente su reproducción, demostrando que una adaptación extraordinariamente eficaz puede depender de condiciones ecológicas muy específicas. SciELO

Filogenia moderna de Accipitridae y Harpiinae · Ecología alimentaria del águila harpía · Presas y conservación en el bosque Atlántico

Figura. El cráneo de un pato

El cráneo de Dendrocygna autumnalis representa bien el patrón de los Anseriformes, aunque conserva proporciones algo más gráciles que muchos patos típicos. Presenta un pico alargado, relativamente ancho y completamente desdentado, grandes órbitas, una bóveda craneal redondeada y huesos faciales ligeros. Como en otros anseriformes, el premaxilar domina el pico superior y la ranfoteca recubre las mandíbulas. En Dendrocygna, el cráneo es relativamente estrecho y recuerda en ciertos aspectos a patos más generalizados, sin alcanzar la extrema expansión transversal del pico observada en algunas especies filtradoras. Estudios clásicos describen una bóveda lisa y redondeada y una región frontonasal deprimida característica. Zobodat

Entre los rasgos craneales de Anseriformes destaca la particular morfología del cuadrado, hueso clave que articula mandíbula, paladar y región posterior del cráneo. En las formas actuales presenta un proceso orbital robusto, tubérculo subcapitular y configuraciones específicas de los cóndilos que permiten distinguir Anatidae de otros anseriformes. El cuadrado participa además en la transmisión de fuerzas entre pterigoides, palatino, barra yugal y pico, contribuyendo a la movilidad craneal durante la alimentación. En muchos patos el rostro se ensancha considerablemente y puede desarrollar lamelas queratinizadas asociadas con filtración o selección de alimento. Wiley Online Library

Dendrocygna autumnalis muestra una condición funcional más generalista: su pico permite pastar, recoger semillas y consumir material vegetal e invertebrados, coherente con sus hábitos terrestres y acuáticos. Comparada con galliformes, la cabeza anseriforme tiende a tener un rostro más alargado y ensanchado, mientras el neurocráneo conserva el patrón moderno de órbitas grandes y bóveda integrada. La diversidad interna es amplia: gansos, cisnes y patos modifican longitud, anchura y profundidad del rostro sin abandonar esa misma arquitectura básica. Zobodat

Estudio del cuadrado en Anseriformes · Monografía anatómica de Dendrocygna

Figura.

 Dendrocygna autumnalis, conocida como pato silbador de vientre negro, suirirí piquirrojo o pijije, es un anseriforme de la familia Anatidae ampliamente distribuido desde el sur de Estados Unidos y México hasta buena parte de América tropical. Fue descrito originalmente por Carlos Linneo en 1758 como Anas autumnalis. El género Dendrocygna, establecido después por William Swainson, significa aproximadamente “cisne de los árboles”, combinando dendron, “árbol”, con cygnus, “cisne”; autumnalis significa “otoñal”. Su historia nomenclatural ha sido compleja y todavía existen discusiones sobre las poblaciones norteamericanas y sudamericanas y la interpretación de la localidad tipo (Banks, 1978). USGS

Su historia natural difiere bastante de la de muchos patos típicos. Presenta patas largas, cuello relativamente prolongado y postura erguida, además de un característico pico rojizo. Habita humedales, lagunas, arrozales, manglares y sabanas inundables, y utiliza con frecuencia árboles para descansar o anidar. Es una especie gregaria, capaz de formar concentraciones numerosas, y produce vocalizaciones silbantes muy reconocibles. Su dieta incluye principalmente semillas, gramíneas y vegetación acuática, complementadas con pequeños invertebrados. Machos y hembras son externamente semejantes, y ambos participan de manera importante en el cuidado parental. USGS Publications

Su éxito evolutivo y ecológico se relaciona con una combinación de movilidad, dieta flexible, comportamiento social y capacidad para aprovechar ambientes modificados por humanos. Campos agrícolas inundados, embalses y estanques pueden proporcionar hábitats adicionales, favoreciendo expansiones regionales cuando existen sitios adecuados para alimentación y nidificación. La especie comprende poblaciones geográficas diferenciadas y ocupa una extensa franja del continente americano, lo que evidencia considerable plasticidad ecológica. Sin embargo, este éxito no implica ausencia de amenazas: la pérdida y alteración de humedales, contaminación y cambios en disponibilidad de lugares de anidación pueden afectar poblaciones locales. USGS

Paper sobre nomenclatura y variación geográfica · USGS: revisión nomenclatural

Figura. El cráneo del gallo

El cráneo del gallo, Gallus gallus domesticus, representa bien el patrón general de los Galliformes: cabeza relativamente compacta, pico corto, profundo y terminado en punta, órbitas proporcionalmente grandes y una caja encefálica ancha y relativamente baja. Como en las demás aves modernas, las mandíbulas son completamente desdentadas y están recubiertas por una ranfoteca queratinizada. El pico superior está dominado por los premaxilares, mientras numerosos huesos de la región posterior se integran durante el desarrollo. Estudios comparativos de gallinas, codornices, patos y gansos muestran que el patrón galliforme se diferencia tempranamente durante la embriogénesis por un rostro más corto y profundo que el de Anseriformes. PubMed Central (PMC)

Entre galliformes existen variaciones importantes, pero se mantiene esta arquitectura general. Gallinas, pavos, faisanes, perdices y codornices suelen presentar un pico relativamente robusto, apropiado para picotear, arrancar vegetación, manipular semillas e ingerir invertebrados. La mandíbula posterior es comparativamente ancha, mientras el cuadrado presenta características anatómicas compartidas por el grupo; un pequeño foramen rostromedial en su proceso ótico ha sido identificado como un carácter distintivo de Galliformes frente a Anseriformes. El desarrollo del pico depende de señales moleculares como BMP4 y de células de la cresta neural craneal, capaces de modificar profundidad, anchura y longitud facial durante la embriogénesis. PubMed Central (PMC)

El gallo demuestra así que la evolución craneal de las aves modernas opera principalmente modificando proporciones de una arquitectura común. Su cráneo conserva el neurocráneo globular, grandes órbitas y pico edéntulo propios de Neornithes, pero concentra su especialización en un rostro corto y mecánicamente resistente. Comparado con un pato, el galliforme acorta y profundiza el pico; comparado con un águila, carece del gran gancho depredador. Esta diversidad resulta de la interacción entre desarrollo, filogenia, tamaño cerebral y función alimentaria, no únicamente de la dieta. PubMed

Desarrollo comparado del cráneo de galliformes y anseriformes · Desarrollo y evolución del pico aviano · Mecanismos moleculares que modelan el pico

Figura. La gallina doméstica

La gallina doméstica, hembra de Gallus gallus domesticus, pertenece al mismo linaje domesticado derivado principalmente del gallo rojo selvático asiático, pero presenta una biología propia que no debe tratarse simplemente como la versión menos vistosa del macho. Su plumaje suele ser menos contrastado, la cresta y las barbillas son menores y carece normalmente de los grandes espolones y plumas ornamentales masculinas. Estas diferencias corresponden al dimorfismo sexual generado por selección sexual y por distintas presiones reproductivas. En la hembra, buena parte de la fisiología está especializada en la producción de huevos: normalmente desarrolla funcionalmente solo el ovario y oviducto izquierdos, donde ocurren ovulación, formación del albumen, membranas y mineralización de la cáscara (Kidd & Anderson, 2020). PubMed Central (PMC)

Su historia natural está estrechamente vinculada con la domesticación. Evidencias arqueológicas revisadas recientemente sitúan gallinas domésticas inequívocas hacia 1650–1250 a. C. en Tailandia central, asociadas inicialmente con comunidades agrícolas productoras de arroz y mijo, aunque la historia genética posterior incluye múltiples poblaciones y mezclas regionales (Peters et al., 2022). La selección humana aumentó extraordinariamente la frecuencia de puesta, docilidad, crecimiento y productividad, convirtiendo a las gallinas en uno de los vertebrados domésticos más numerosos del planeta. Su éxito evolutivo bajo domesticación depende de elevada fecundidad, dieta omnívora, comportamiento social y extraordinaria plasticidad frente a ambientes humanizados. PubMed Central (PMC)

Existe además un problema de sesgo de representación. En especies sexualmente dimórficas solemos ilustrar al macho porque sus colores, ornamentos y conductas de exhibición resultan visualmente llamativos, dejando a las hembras en segundo plano. Estudios sobre textos de comportamiento animal han encontrado más imágenes de machos y una representación más activa de sus conductas, mientras las hembras aparecen con mayor frecuencia omitidas o descritas pasivamente. Incluso en investigación sobre fertilidad aviar, los estudios centrados exclusivamente en machos superaron históricamente a los dedicados a hembras. Representar también a la gallina corrige esa distorsión y permite enseñar reproducción, fisiología y evolución sexual desde ambos sexos (Hobson et al., 2023). ScienceDirect

Origen biocultural de la gallina doméstica · Fisiología reproductiva de aves · Sesgo masculino en estudios de fertilidad aviar

Figura. El gallo común,

El gallo común, forma masculina del pollo doméstico, pertenece a Gallus gallus domesticus y deriva principalmente del gallo rojo selvático, Gallus gallus, del sudeste asiático. El nombre Gallus gallus significa literalmente “gallo gallo”, siguiendo la nomenclatura zoológica establecida por Linneo en 1758. La domesticación comenzó probablemente hace varios milenios en el sudeste asiático, aunque su cronología exacta sigue revisándose; estudios genómicos y arqueológicos sitúan el proceso inicial dentro del rango aproximado de 8 000–6 000 años atrás, con G. gallus spadiceus como uno de los principales linajes ancestrales propuestos (Peters et al., 2022). DOI

El gallo presenta un dimorfismo sexual muy marcado respecto de la gallina. Los machos suelen ser más grandes, con cresta y barbillas desarrolladas, plumaje más brillante, plumas cervicales y caudales alargadas, espolones prominentes y comportamiento territorial. Estas diferencias están vinculadas con selección sexual, competencia entre machos y elección de pareja. Estudios de Gallus gallus muestran que el mayor tamaño masculino y las diferencias en crecimiento poseen una base genética significativa, aunque muchos rasgos permanecen genéticamente integrados entre ambos sexos (Parker & Garant, 2005). Nature

Su historia natural y éxito evolutivo resultan inseparables de la relación con los seres humanos. Los gallos rojos ancestrales eran aves terrestres de bosques y bordes forestales, capaces de consumir semillas, frutos, brotes, insectos y pequeños animales. La domesticación aprovechó esa omnivoría, reproducción frecuente, comportamiento social y elevada plasticidad, produciendo posteriormente miles de razas locales. El pollo doméstico se convirtió así en uno de los vertebrados más ampliamente distribuidos del planeta. Su éxito no implica superioridad biológica, sino una combinación excepcional de adaptabilidad, fecundidad y asociación con ambientes humanos. OUP Academic

Origen biocultural del pollo doméstico · Dimorfismo sexual en Gallus gallus · Revisión sobre domesticación del pollo

Figura. El cráneo de Struthio camelus

El cráneo de Struthio camelus conserva el patrón fundamental de una ave moderna, pero llevado hacia una configuración extremadamente ligera y alargada. Presenta un rostro largo y desdentado, grandes órbitas, una caja encefálica relativamente pequeña respecto al tamaño corporal y huesos delgados que reducen considerablemente la masa de la cabeza. El pico está recubierto por ranfoteca queratinizada, mientras la región posterior forma una bóveda neurocraneal integrada. Estas características son comunes, con distintas proporciones, a otros Palaeognathae, incluidos ñandúes, emúes, casuarios, kiwis y tinamúes. La mayor particularidad del grupo se encuentra, sin embargo, en la organización interna del paladar óseo.

El nombre Palaeognathae significa literalmente algo parecido a “mandíbulas antiguas”, del griego palaios, “antiguo”, y gnathos, “mandíbula”. Sin embargo, traducirlo como “mandíbula vieja” puede resultar engañoso. El nombre fue establecido por una interpretación histórica del complejo pterigoideo-palatino, donde palatino y pterigoides presentan un contacto más rígido que en muchos neognatos. Durante décadas se consideró esta disposición una supervivencia directa del estado ancestral de las aves modernas. Estudios fósiles, filogenéticos y del desarrollo cuestionan actualmente esa lectura: varias características del paladar paleognato pueden ser especializaciones derivadas, no simples reliquias primitivas. Nature

Por ello, “paleognato” sigue siendo un nombre taxonómico válido, pero su significado etimológico no debe interpretarse literalmente como evidencia de que estos animales poseen la mandíbula más ancestral. Estudios ontogenéticos recientes muestran que su paladar rígido sigue trayectorias de desarrollo particulares y que el ancestro de Neornithes pudo presentar una configuración diferente de la tradicionalmente imaginada. El avestruz representa así un cráneo plenamente moderno especializado para una enorme ave corredora, no una cabeza fósil viviente conservada sin cambios. PubMed Central (PMC)

Paper de Nature Communications sobre evolución del paladar aviano

Figura. Avestruz común

 Struthio camelus es el avestruz común, la mayor ave viviente y un miembro de Palaeognathae, una de las ramas más profundas de las aves actuales. El género Struthio deriva del griego relacionado con “avestruz”, mientras camelus significa “camello”, aludiendo históricamente a su gran tamaño, cuello prolongado y adaptación a ambientes secos. La especie fue formalizada por Carlos Linneo en 1758. Aunque S. camelus es una especie moderna, Struthionidae posee una historia evolutiva extensa: huevos y huesos fósiles documentan avestruces desde el Mioceno, con una distribución pasada mucho mayor por África y Eurasia; los linajes actuales probablemente se originaron mucho después, durante el Neógeno tardío (Zelenkov et al., 2020). ScienceDirect Historia fósil de Struthionidae

Su historia natural está estrechamente asociada con sabanas, estepas y semidesiertos africanos. Es una ave corredora incapaz de volar, con extremidades posteriores extraordinariamente desarrolladas, solo dos dedos por pie, gran resistencia locomotora y fisiología adaptada a fuertes variaciones térmicas. Es principalmente herbívora y oportunista, consumiendo vegetación, semillas y ocasionalmente pequeños animales. Su reproducción incluye un peculiar sistema de nidos comunales: varias hembras pueden depositar huevos en una misma depresión, mientras una hembra dominante y el macho territorial realizan gran parte de la incubación y defensa. Estudios genéticos demuestran una notable maternidad y paternidad múltiples dentro de estas puestas (Kimwele & Graves, 2003). Wiley Online Library Estudio sobre reproducción comunal

Su éxito evolutivo no significa superioridad, sino una combinación de persistencia, reproducción y adaptación ecológica. Los avestruces sobrevivieron importantes cambios climáticos y ocuparon históricamente extensas regiones de África y Eurasia. Su gran tamaño, velocidad, visión desarrollada, tolerancia térmica y reproducción flexible favorecieron su permanencia en ambientes abiertos. Sin embargo, este éxito no implica invulnerabilidad: cambios extremos de temperatura reducen significativamente la fertilidad, demostrando que incluso una especie muy adaptada permanece limitada por su fisiología y ambiente (Schou et al., 2021). Nature Estudio sobre temperatura y reproducción

en donde inserto esto en mi blog