La región facial muestra una marcada reducción del prognatismo, acompañada por arcos supraorbitarios pequeños, maxilares relativamente reducidos y dientes menores que los de muchos homininos anteriores. La mandíbula posee una característica especialmente distintiva: el mentón óseo o protuberancia mentoniana, claramente desarrollado en nuestra especie. Su origen funcional continúa siendo investigado; podría estar relacionado con modificaciones generales de la mandíbula, cara y aparato masticatorio, y no necesariamente con una única adaptación específica. La reducción facial está vinculada también con cambios en la base craneal, incluyendo modificaciones de longitud y angulación del esfenoides que contribuyen a situar el rostro bajo la caja cerebral (Lieberman, 1998). Nature
El foramen magno se encuentra inferiormente situado, permitiendo equilibrar la cabeza sobre una columna vertebral vertical, mientras la musculatura masticatoria y las zonas de inserción cervical están relativamente reducidas respecto de otros grandes simios. La anatomía humana actual resulta así de la interacción entre encefalización, bipedismo, reducción de la cara, cambios dietarios y desarrollo craneofacial. Lo característico no es simplemente poseer un cerebro grande, sino albergarlo dentro de una bóveda globular, combinada con cara retraída y mentón prominente. PubMed Central (PMC)
Paper sobre evolución de la forma craneal humana · Evolución de la globularidad cerebral · Origen evolutivo del mentón



















