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martes, 10 de febrero de 2026

Proceso digestivo en cnidarios

 [Enlace al índice]

La digestión en los cnidarios está íntimamente ligada a su modo de vida depredador y a uno de los sistemas celulares más sofisticados entre los animales de organización simple: los cnidocitos. Todos los cnidarios son depredadores activos altamente eficaces gracias a que las células de la epidermis de sus tentáculos están modificadas para capturar y paralizar presas mediante la inyección de venenos neurotóxicos. A pesar de esta eficacia, su plan corporal es notablemente simple: el cuerpo y los tentáculos están formados por solo dos capas celulares, el ectodermo (epidermis) y el endodermo, también llamado gastrodermis, separadas por una matriz acelular denominada mesoglea, cuya consistencia varía desde gelatinosa y flexible hasta relativamente rígida, según el grupo.

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Enlace a la [Figura: Anatomía de los cnidarios]

 Desde un punto de vista funcional, el cuerpo del cnidario puede describirse como un saco digestivo con una sola abertura que actúa simultáneamente como boca y ano. La captura de la presa ocurre antes de la digestión propiamente dicha. Los tentáculos, dispuestos alrededor de la boca, presentan una enorme diversidad de formas y usos: pueden ser largos y finos, cortos y robustos, retráctiles, ramificados o extremadamente numerosos, dependiendo de si el cnidario captura pequeños crustáceos planctónicos, peces, otros invertebrados o incluso presas relativamente grandes en relación con su tamaño corporal. En algunas especies, como ciertas medusas cubozoas, los tentáculos funcionan también como órganos sensoriales altamente especializados.

http://2.bp.blogspot.com/-5227NgXgOAU/UcmzuNP-cnI/AAAAAAAAWCY/Mk7cTLN6Dv4/s640/Digesti%C3%B3n+en+cnidarios+3.jpg

Enlace a la [Figura: Cnidocitos]

La pieza clave de la captura es el cnidocito, una célula exclusiva de los cnidarios. En su interior se encuentra el nematocisto, un orgánulo complejo que consiste en una cápsula con una cuerda enrollada y, en muchos casos, un arpón o espina. Este sistema está asociado a un cnidocilio, un gatillo mecanoquímico extremadamente sensible. Cuando la presa roza el tentáculo, el cnidocilio se activa y el nematocisto se dispara en una de las reacciones celulares más rápidas conocidas, penetrando la superficie de la presa e inyectando veneno. Este veneno contiene principalmente neurotoxinas, que paralizan el sistema nervioso de la víctima, y en algunos casos citotoxinas o miotoxinas, que dañan tejidos y facilitan la inmovilización.

Es importante distinguir entre el veneno y las enzimas digestivas. El veneno cumple una función ofensiva: paraliza, mata o incapacita a la presa y, en ocasiones, inicia una predigestión externa limitada. Sin embargo, la digestión verdadera ocurre después, dentro de la cavidad gastrovascular. Una vez paralizada, la presa es llevada a la boca y la cavidad se cierra. La gastrodermis segrega entonces enzimas digestivas extracelulares —como proteasas y lipasas— que degradan los tejidos de la presa. Los productos resultantes son absorbidos por las células gastrodermales mediante difusión facilitadatransporte activo o fagocitosis, combinando digestión extracelular e intracelular. Los restos no digeribles son expulsados posteriormente por la misma abertura buco-anal.

Los cnidarios muestran además interacciones ecológicas complejas relacionadas con sus venenos. Algunas especies tienen importancia médica para los humanos, como las cubomedusas del género Chironex, cuyos venenos pueden causar dolor extremo, necrosis tisular e incluso la muerte. En contraste, otros animales han evolucionado inmunidad parcial o total a los venenos cnidarios. Peces payaso, nudibranquios y algunas tortugas marinas pueden manipular o alimentarse de cnidarios sin sufrir daño, ya sea por modificaciones en sus membranas celulares, por capas protectoras de mucus o por mecanismos bioquímicos que neutralizan las toxinas.

Finalmente, aunque todos los cnidarios son depredadores, muchos han establecido relaciones simbióticas con algas fotosintéticas, especialmente dinoflagelados del grupo de las zooxantelas. En estos casos, la nutrición del cnidario es mixta: combina la captura activa de presas con los productos de la fotosíntesis simbiótica, lo que reduce su dependencia de la caza. Esta combinación de simplicidad estructural, sofisticación celular y diversidad ecológica convierte a los cnidarios en un modelo fundamental para comprender los orígenes evolutivos de la digestión animal y de las interacciones depredador-presa.

Chironex fleckeri envenoming • LITFL • Clinical Case Tox Conundrum

Enlace a la [Figura: Avispa de mar]

Referencias

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