Su clasificación
taxonómica comprende el reino Animalia, filo Chordata, clase
Mammalia, orden Carnivora, familia Canidae, género Cerdocyon
y especie Cerdocyon thous. El nombre Cerdocyon combina las raíces
griegas correspondientes a zorro y perro, mientras thous
alude al chacal; la combinación refleja semejanzas externas, no una
identidad entre estos animales (Hover, 2003). Su parentesco biológico explica
similitudes visibles con otros cánidos. Es el único representante viviente
reconocido de su género. Frente a los zorros típicos del género Vulpes,
los lobos y perros de Canis, posee una historia evolutiva
sudamericana propia. No pertenece a las aves: como todos los mamíferos,
tiene pelo y alimenta sus crías con leche.
Su anatomía
combina un cuerpo alargado, extremidades relativamente cortas y una cola
tupida que ayuda al equilibrio. La longitud de cabeza y tronco suele
variar entre 54 y 77,5 centímetros; la cola mide entre 22 y 41 centímetros y la
masa corporal oscila aproximadamente entre 4,5 y 8,5 kilogramos.
Presenta pelaje grisáceo, mezclado con pelos negros, amarillentos y
rojizos; el vientre es más claro y las patas suelen oscurecerse hacia sus
extremos. Su coloración facilita el camuflaje entre hierbas y arbustos. El hocico
estrecho, las orejas atentas y los ojos orientados hacia delante
favorecen la búsqueda de alimento (Administración de Parques Nacionales, s.
f.).
Como integrante de
los cánidos, posee mandíbulas fuertes, dientes caninos para sujetar
presas y molares capaces de triturar distintos alimentos. Sus cuatro
extremidades terminan en dedos con uñas no retráctiles y almohadillas
que facilitan el desplazamiento sobre suelo húmedo, hojarasca o senderos
pedregosos. La dentición especializada conserva piezas cortantes
características del orden Carnivora. Tiene olfato desarrollado para
reconocer rastros, localizar recursos y percibir señales de otros individuos.
La audición sensible complementa la visión durante desplazamientos con
poca luz. Su fisiología endotérmica mantiene una temperatura corporal
relativamente constante, ventaja importante ante las noches frías de la
sabana bogotana.
El comportamiento
es predominantemente crepuscular y nocturno, aunque puede observarse
durante el día. Habitualmente forma parejas estables, utiliza refugios
protegidos entre la vegetación y señala áreas mediante olores y
vocalizaciones. Puede recorrer pastizales, matorrales, bosques secundarios
y bordes de humedales, siempre que encuentre alimento y cobertura. No necesita
vivir exclusivamente en bosques intactos: su plasticidad ecológica le
permite aprovechar paisajes modificados, sin que eso signifique tolerancia
ilimitada a la perturbación humana. Estos movimientos responden a
cambios estacionales de recursos disponibles. La actividad nocturna
dificulta su observación directa y favorece desplazamientos discretos (Hover,
2003).
Su reproducción
es sexual y vivípara, con fecundación interna y una gestación
cercana a 52–59 días. Las camadas suelen reunir tres a seis cachorros,
nacidos con ojos cerrados y completamente dependientes del cuidado
adulto. La hembra amamanta tres meses; las crías incorporan alimentos
sólidos antes. Ambos progenitores participan en la vigilancia, el
suministro de comida y la protección del refugio. El éxito reproductivo depende
también de recursos alimentarios suficientes. La madurez sexual puede
alcanzarse alrededor de los nueve meses. Aunque se han observado dos camadas
anuales en cautiverio, esa frecuencia no debe suponerse para todas las
poblaciones silvestres (Hover, 2003).
La alimentación
omnívora y oportunista incluye roedores, insectos, anfibios, reptiles,
huevos, frutos y carroña. El nombre «cangrejero» procede de poblaciones que
consumen crustáceos cuando abundan, especialmente durante temporadas
lluviosas; no significa que los cangrejos sean imprescindibles en Bogotá. Al
depredar pequeños animales contribuye al control poblacional,
mientras que, al ingerir frutos y expulsar semillas viables, puede
favorecer la dispersión de semillas y la regeneración vegetal.
Esta flexibilidad permite explotar recursos diferentes durante épocas
difíciles. Participa así simultáneamente como consumidor, depredador, carroñero
y transportador de propágulos (Grupo de Especialistas en Cánidos, s.
f.).
Su distribución
geográfica es amplia: comprende Colombia, Venezuela, las Guayanas, Brasil,
Bolivia, Paraguay, Uruguay y el norte argentino. Habita sabanas, bosques,
pastizales, matorrales y humedales. En Bogotá está documentado en los Cerros
Orientales, zonas próximas a Usaquén y la reserva Torca–Guaymaral. La
especie no es endémica de la sabana bogotana. La Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza lo clasifica mundialmente como de preocupación
menor, con poblaciones consideradas generalmente estables. Sin
embargo, esta categoría global no garantiza la seguridad de sus grupos locales,
especialmente cuando sus hábitats permanecen aislados por vías y
construcciones (Lucherini, 2015).
Entre sus
principales amenazas socioambientales destacan la fragmentación del
hábitat, los atropellamientos, la persecución humana y el
contacto con perros domésticos, que pueden atacarlo o transmitir
enfermedades. La acumulación de basura y la costumbre de alimentarlo alteran
sus movimientos y aumentan la exposición al peligro. Protegerlo exige conservar
corredores biológicos funcionales y continuos, restaurar vegetación
nativa, regular las mascotas y evitar acercamientos o capturas. También son
fundamentales el monitoreo científico, la educación ambiental y
la planificación urbana. Conservar al zorro significa proteger las
relaciones naturales que todavía conectan la ciudad con sus montañas y
humedales (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2026b).
Administración de
Parques Nacionales. (s. f.). Cerdocyon thous. Sistema de Información de
Biodiversidad de Argentina. https://sib.gob.ar/especies/cerdocyon-thous
Alcaldía Mayor de
Bogotá. (2026a, 4 de abril). Secretaría de Ambiente de Bogotá reportó
presencia del zorro perrero en la Reserva Distrital de Humedal Torca-Guaymaral.
Portal Bogotá. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/ambiente/camara-trampa-secretaria-de-ambiente-capta-zorro-perruno-de-bogota
Alcaldía Mayor de
Bogotá. (2026b, 15 de julio). Esto es lo que debes hacer si te encuentras un
zorro perruno en Bogotá. Portal Bogotá. https://bogota.gov.co/mi-ciudad/ambiente/esto-es-lo-que-debes-hacer-si-te-encuentras-un-zorro-perruno-en-bogota
Grupo de
Especialistas en Cánidos. (s. f.). Crab-eating fox. IUCN SSC Canid
Specialist Group. https://canids.org/canids/crab-eating-fox/
Hover, A. (2003). Cerdocyon
thous. Animal Diversity Web, University of Michigan. https://animaldiversity.org/accounts/Cerdocyon_thous/
Lucherini, M.
(2015). Cerdocyon thous. The IUCN Red List of Threatened Species 2015,
e.T4248A81266293. https://doi.org/10.2305/IUCN.UK.2015-4.RLTS.T4248A81266293.en


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