En los modelos de dominancia
completa, diferentes genotipos pueden producir un mismo fenotipo,
por lo que primero debemos sumar las probabilidades genotípicas
correspondientes a cada manifestación observable. Posteriormente, multiplicamos
las probabilidades fenotípicas monohíbridas para obtener la probabilidad
de la combinación deseada. Así, un cruzamiento tetrahíbrido puede
resolverse mediante cuatro cálculos individuales, seguidos de una
multiplicación. Este procedimiento conserva las predicciones mendelianas
y reduce considerablemente el trabajo algebraico, sin necesidad de representar
todas las combinaciones de gametos (Edwards, 2012).
La aplicación del
teorema exige distinguir entre independencia genética e independencia
fenotípica. Cuando varios loci contribuyen a una misma
característica mediante interacciones génicas, los fenotipos
individuales pueden dejar de ser separables. Asimismo, el ligamiento
genético puede alterar las probabilidades conjuntas de determinados estados
hereditarios. Por ello, utilizaremos esta expresión exclusivamente cuando
podamos considerar los eventos fenotípicos independientes, según los
supuestos establecidos para nuestros ejercicios de genética clásica. La
relación entre múltiples genes y caracteres cuantitativos requiere
modelos adicionales, especialmente cuando diferentes combinaciones genéticas
producen resultados fenotípicos semejantes (Mackay
et al., 2009).
Edwards, A. W. F.
(2012). Punnett's square. Studies in History and Philosophy of Science Part
C: Studies in History and Philosophy of Biological and Biomedical Sciences, 43(1),
219–224. https://doi.org/10.1016/j.shpsc.2011.11.011
Mackay, T. F. C.,
Stone, E. A., & Ayroles, J. F. (2009). The genetics of quantitative traits:
Challenges and prospects. Nature Reviews Genetics, 10(8), 565–577. https://doi.org/10.1038/nrg2612

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