Su historia natural resulta excepcional porque evolucionó un aparato aerodinámico diferente del ala emplumada típica de las aves. Desde cada muñeca surgía un largo elemento estiliforme que contribuía a sostener una membrana cutánea, formando una superficie de sustentación comparable funcionalmente —aunque no homóloga— con las alas membranosas de murciélagos y pterosaurios. El descubrimiento posterior de Ambopteryx confirmó que esta solución no era exclusiva de un individuo, sino una auténtica especialización de Scansoriopterygidae. Probablemente estos animales realizaban planeos o vuelos aerodinámicos limitados, representando un experimento evolutivo que finalmente no produjo una radiación comparable con las aves. Nature
La apariencia de Yi qi resulta fascinante porque recuerda superficialmente a los dragones alados de la imaginación humana: cuerpo emplumado y alas sostenidas parcialmente por membranas. Esa semejanza constituye una curiosa convergencia entre imaginación y anatomía real, no evidencia de conocimiento antiguo sobre el animal. Antes de 2015 ningún anatomista había predicho específicamente esta combinación exacta; aunque naturalistas y escritores imaginaron numerosos vertebrados voladores alternativos, Yi qi reveló una configuración anatómica inesperada incluso para los paleontólogos. Su descubrimiento demuestra que la evolución del vuelo produjo experimentos mucho más diversos de lo que podía inferirse únicamente a partir de las aves actuales. Nature
No hay comentarios:
Publicar un comentario