La formación de las vértebras implica además un proceso de resegmentación: cada cuerpo vertebral adulto se organiza mediante contribuciones de regiones pertenecientes a somitas vecinos, lo que permite que los músculos segmentarios y nervios espinales queden correctamente relacionados con las articulaciones vertebrales. Mientras el mesénquima se condensa alrededor de la notocorda, comienzan a distinguirse las regiones cervical, torácica, lumbar, sacra y coccígea. En la región cefálica, algunos somitas contribuyen al complejo occipital, mostrando que la frontera entre cráneo y columna posee también una historia embrionaria compartida. PubMed
La notocorda no desaparece simplemente cuando aparecen las vértebras. Durante el desarrollo humano, su estructura definitiva se establece aproximadamente entre los 17 y 41 días, y posteriormente gran parte queda reemplazada dentro de los cuerpos vertebrales. Sin embargo, persisten derivados notocordales en los núcleos pulposos de los discos intervertebrales. Así, el embrión conserva temporalmente una organización semejante al antiguo plan de los cordados: primero aparece un eje notocordal continuo y después se construye alrededor de él una columna segmentada, ilustrando cómo desarrollo embrionario y evolución comparten profundas homologías anatómicas. PubMed
Desarrollo de la notocorda humana · Desarrollo temprano de la columna vertebral · Papel de la notocorda en la formación vertebral

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