En Acanthostega gunnari, la situación ya es considerablemente más parecida a la de un tetrápodo. Su cintura pélvica incluye regiones correspondientes a ilion, pubis e isquion, presenta un acetábulo orientado lateralmente y está asociada con una costilla sacra especializada. Sin embargo, la conexión entre pelvis y columna probablemente dependía todavía en buena medida de tejidos blandos o ligamentos, en lugar de una articulación ósea sólida como la observada en muchos tetrápodos terrestres posteriores (Clack, 2009; Coates, 1996). DOI
Este cambio anatómico no significa que Acanthostega caminara eficazmente sobre tierra firme. Sus extremidades conservaban características propias de un animal principalmente acuático, incluidos ocho dígitos y articulaciones poco adecuadas para sostener todo el peso corporal fuera del agua. Lo importante es que la pelvis muestra una etapa intermedia en la adquisición de un sistema capaz de transmitir fuerzas entre las extremidades posteriores y el tronco. La comparación entre peces y Acanthostega revela así que la evolución de la locomoción tetrápoda ocurrió mediante una reorganización gradual de pelvis, sacro, musculatura y extremidades, antes de aparecer una marcha terrestre plenamente eficiente. theclacks.org.uk

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