Dentro de Tetrapodomorpha, el endoesqueleto distal adquirió progresivamente mayor complejidad. Eusthenopteron ya presenta elementos homologables con húmero, radio y ulna, aunque conserva una aleta con numerosos radiales y lepidotriquios. En formas más cercanas a Tetrapoda, como Tiktaalik roseae, aparecen articulaciones distales más móviles y una organización capaz de permitir apoyo contra el sustrato. Su aleta seguía siendo inequívocamente una aleta, pero combinaba caracteres propios de peces con otros comparables a los de una extremidad temprana (Shubin et al., 2006). Nature
La transformación se vuelve todavía más clara en elpistostegalios avanzados. Elpistostege watsoni conserva lepidotriquios, pero dentro de su aleta posee varias filas de radiales, carpianos y elementos organizados como posibles dígitos. Finalmente, formas como Acanthostega presentan verdaderos dedos separados, aunque todavía estaban fuertemente adaptadas a la vida acuática. Esto demuestra que la mano tetrápoda comenzó a organizarse dentro de una aleta, antes de la desaparición completa de los radios dérmicos. La transición a la extremidad fue, por tanto, una evolución en mosaico, con modificaciones graduales del endoesqueleto distal y no una transformación repentina. Nature

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