Durante la evolución hacia Therapsida y Mammalia, varios huesos del antiguo “andamiaje” temporal comenzaron a reducirse o desaparecer. El cuadratoyugal disminuyó tempranamente, mientras en linajes más derivados se perdió la barra postorbital, de modo que la órbita y la región temporal quedaron comunicadas en una amplia abertura orbitotemporal. Este cambio se aprecia en cinodontos como Thrinaxodon y se intensifica en mamíferos, donde el jugal —denominado cigomático en anatomía mamaliana— y el escamoso forman el arco cigomático. La región situada detrás del ojo queda entonces dominada por amplias superficies para los músculos temporal y masetero. Wiley Online Library
Es importante no interpretar este proceso como si el cráneo mamaliano hubiese vuelto a ser verdaderamente anápsido. El aspecto exterior puede parecer cerrado en algunos mamíferos porque la fenestra temporal ancestral dejó de conservar límites reconocibles como abertura independiente, pero su historia evolutiva sigue siendo sinápsida. Además, las antiguas categorías “anápsido, sinápsido y diápsido” describen morfologías temporales, no siempre clados naturales: configuraciones semejantes han aparecido repetidamente por convergencia. Por ello, actualmente Synapsida se reconoce principalmente por parentesco filogenético, no simplemente contando aberturas en el cráneo. Wiley Online Library
Revisión completa sobre la evolución de las fenestras temporales
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