Las grandes espinas dorsales y anales no deben confundirse con vértebras ni con costillas. Son elementos dérmicos especializados de las aletas medianas, frecuentemente rígidos y no segmentados, capaces de contribuir a defensa, estabilidad y control hidrodinámico. Las regiones posteriores de estas aletas suelen estar sostenidas por radios blandos segmentados. La aleta pectoral se articula con la cintura escapular y permite maniobrar, frenar y modificar rápidamente la orientación del cuerpo; la aleta pélvica participa en estabilidad, control de la postura y ajustes finos de trayectoria (Yamanoue et al., 2010). PubMed
La aleta caudal constituye el principal elemento propulsor durante muchos tipos de natación, mientras las aletas dorsal y anal reducen movimientos de balanceo no deseados. En un pez coralino comprimido lateralmente como F. longirostris, esta distribución favorece una gran maniobrabilidad entre estructuras arrecifales. Las aletas medianas estabilizan el cuerpo y las pares permiten correcciones rápidas de posición, formando un sistema coordinado. Por ello, el esqueleto de las aletas demuestra cómo endoesqueleto, radios dérmicos, musculatura y membranas trabajan conjuntamente para producir propulsión, estabilidad y control tridimensional. ScienceDirect

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