En la región dorsal, los arcos neurales contribuían a proteger la médula espinal, mientras ventralmente los arcos hemales protegían vasos sanguíneos importantes, especialmente en la región caudal. La segmentación del esqueleto axial seguía de cerca la organización de los miotomos, permitiendo que la musculatura lateral transmitiera ondas de contracción hacia la cola durante la natación. En Coccosteus, la columna no funcionaba como una estructura rígida de vértebras completas, sino como un sistema mixto de notocordio flexible, arcos mineralizados y tejidos conectivos, suficiente para estabilizar un cuerpo fuertemente acorazado.
La importancia evolutiva de este patrón radica en que muestra una etapa temprana de la historia de los gnatóstomos, anterior a la dominancia de grandes cuerpos vertebrales. Los placodermos no fueron simplemente “peces primitivos”, sino una radiación diversa con múltiples soluciones anatómicas. Su esqueleto axial demuestra que la evolución de la columna ocurrió de manera modular, con arcos, centros y notocordio cambiando a ritmos distintos. En linajes posteriores, los centros vertebrales aumentaron de tamaño y asumieron progresivamente una mayor función mecánica. Paper sobre la evolución de las vértebras en gnatóstomos

No hay comentarios:
Publicar un comentario