La región más reveladora era el paladar. Reconstrucciones tridimensionales de enantiornites del Cretácico Inferior muestran la conservación de ectopterigoides, pterigoides y barras temporales en disposiciones semejantes a las de dinosaurios terópodos no avianos. Estas conexiones mantenían el rostro relativamente rígido, por lo que el cráneo era esencialmente acinético: el pico superior no podía elevarse independientemente del neurocráneo como ocurre en numerosos neognatos actuales. En Yuanchuavis kompsosoura, por ejemplo, la región facial muestra ciertas modificaciones avianas mientras el paladar y la región temporal permanecen notablemente ancestrales (Wang et al., 2022). eLife
Esta combinación convierte al cráneo enantiornítico en un ejemplo excepcional de evolución en mosaico. El cuerpo ya presentaba pigóstilo, alas especializadas, vértebras cervicales derivadas y locomoción aérea eficiente, mientras la cabeza conservaba un verdadero andamiaje craneal dinosauriano. Algunos linajes modificaron intensamente el rostro y la dentición, pero la cinesis craneal moderna todavía no estaba establecida. El registro demuestra así que el cráneo aviano no apareció como una unidad completa: rostro, paladar, región temporal, dentición y neurocráneo evolucionaron a ritmos diferentes durante decenas de millones de años. Nature
Paper sobre un enantiornito con cráneo de arquitectura dinosauriana · Estudio tridimensional de la cinesis craneal en Yuanchuavis
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