Los amonites también poseían conchas cameradas, pero pertenecían a un linaje distinto de cefalópodos extintos, los Ammonoidea. En muchos grupos, sus suturas desarrollaron patrones muy complejos, con lóbulos y pliegues característicos, y el sifúnculo ocupaba una posición diferente respecto de la pared de la concha. Los nautilos modernos pertenecen a Nautilida, dentro de Nautiloidea, mientras que los amonites forman otro gran grupo evolutivo. Ambos comparten un ancestro cefalópodo con concha externa, pero uno no desciende directamente del otro. Por eso, una concha espiral semejante representa homología profunda combinada con historias evolutivas separadas.
En lenguaje coloquial, llamar a Nautilus “ancestro de los amonites” o “fósil viviente” puede sugerir antigüedad, pero taxonómicamente resulta impreciso. Un ancestro es una población pasada de la cual derivan descendientes; una especie moderna no puede ser literalmente el ancestro de un grupo extinguido anterior. Nautilus es mejor entendido como un representante moderno de un linaje antiguo, que conserva varios rasgos ancestrales de los cefalópodos con concha. Los fósiles muestran parentesco y transformación, mientras la taxonomía organiza esas relaciones en clados y categorías. Así, nautilos y amonites son parientes evolutivos, no equivalentes, y su comparación permite estudiar cómo una misma arquitectura básica de concha divergió durante cientos de millones de años, en los antiguos mares paleozoicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario