El sistema digestivo comienza en la boca y continúa hacia la rádula, estructura raspadora característica de los moluscos. Desde allí, el alimento pasa al estómago y al intestino, asociado con una glándula digestiva que participa en la digestión y absorción de nutrientes. El tubo digestivo finaliza en el ano, que descarga dentro de la cavidad paleal. El sistema circulatorio es relativamente simple y posee un corazón situado dentro del pericardio. La eliminación de desechos metabólicos depende de nefridios, mientras la circulación del agua contribuye simultáneamente a la respiración, excreción y ventilación interna.
El sistema nervioso está formado por varios ganglios, entre ellos los cerebrales, pleurales, pedios, bucales y viscerales, conectados por cordones nerviosos. Los estatocistos asociados con el pie participan en el equilibrio y orientación durante la excavación. El sistema reproductor incluye una gónada, generalmente única, conectada con un gonoducto que conduce los gametos hacia el exterior. La mayoría de los escafópodos poseen sexos separados y realizan fecundación externa. Su organización corporal refleja una marcada adaptación a la vida bentónica infaunal: permanecen parcialmente enterrados en sedimentos marinos, utilizando el pie para excavar y los captáculos para alimentarse de foraminíferos, microorganismos y detritos. Esta disposición permite mantener contacto con el sedimento, mientras el extremo posterior sobresale y favorece el intercambio de agua ambiental.
No hay comentarios:
Publicar un comentario