Buscar este blog

Translate

domingo, 27 de septiembre de 2026

Figura. El esplacnocráneo

Como vimos al estudiar el sistema digestivo, los tiburones constituyen un modelo útil para comprender el esplacnocráneo, porque conservan una organización clara de los arcos faríngeos y carecen de cobertura de huesos dérmicos presente en muchos peces óseos. En un tiburón como Squalus, el arco mandibular aparece anterior, seguido por el arco hioideo y luego por los arcos branquiales. Esta disposición permite reconocer la relación histórica entre estas estructuras. En muchos peces óseos, el arco hioideo queda oculto por la mandíbula y el opérculo, por lo que su observación exige retirar estructuras durante una disección o interpretar esquemas abstractos (Kardong, 2019).

El arco mandibular está constituido por el palatocuadrado, componente de la mandíbula ancestral, y el cartílago de Meckel, que constituye su componente ventral. Inmediatamente detrás se localiza el arco hioideo, cuyo elemento dorsal más conspicuo es la hiomandíbula, acompañado por el ceratohial y elementos ventrales como el basihial. En tiburones modernos, la hiomandíbula participa en la suspensión mandibular, mientras que el desplazamiento anterior del arco hioideo reduce la abertura faríngea precedente hasta formar el espiráculo. Detrás del hioides se suceden varios arcos branquiales, que sostienen las branquias y proporcionan inserción a la musculatura respiratoria.

El esplacnocráneo debe entenderse como un sistema esquelético originalmente relacionado con la faringe, respiración y alimentación, y no simplemente como “los huesos de la cara”. Su importancia evolutiva radica en la remodelación de los arcos faríngeos. En los gnatóstomos, el primer arco participa en las mandíbulas y el segundo en su soporte; en tetrápodos, estos elementos adquieren nuevas funciones. En mamíferos, derivados del arco mandibular y hioideo contribuyen a los huesecillos del oído medio, al aparato hioideo y a estructuras laríngeas. Así, el tiburón permite visualizar un patrón ancestral que en otros vertebrados queda oculto por millones de años de fusión, reducción y reasignación funcional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario