Buscar este blog

Translate

viernes, 26 de junio de 2026

Figura. El pulmón faveolar

El pulmón faveolar es una forma de pulmón sacular cuya pared interna no permanece lisa, sino dividida por tabiques que forman pequeñas cámaras llamadas faveolos. Estos compartimentos aumentan la superficie de intercambio gaseoso, permitiendo que el oxígeno pase hacia la sangre y que el dióxido de carbono salga hacia el aire pulmonar. En los anfibios, el pulmón suele ser relativamente simple: funciona como un saco vascularizado con pocas separaciones internas. Por eso, muchos anfibios complementan la ventilación pulmonar con respiración cutánea, siempre que la piel permanezca húmeda.

En los reptiles, el pulmón faveolar suele estar más desarrollado. La imagen muestra un pulmón simple, con pocas divisiones, y un pulmón más tabicado, lleno de faveolos que recuerdan una estructura de colmena. Cada tabique multiplica el área disponible para la difusión de gases sin aumentar demasiado el tamaño externo del órgano. A diferencia de los anfibios, muchos reptiles dependen más del pulmón que de la piel, porque su cuerpo está cubierto por escamas impermeables que reducen la pérdida de agua, pero también limitan el intercambio gaseoso cutáneo.

La tráquea conduce el aire hacia el pulmón, pero el intercambio real ocurre en las paredes húmedas y vascularizadas de los faveolos. Allí los capilares se acercan mucho al aire interno, reduciendo la distancia que deben recorrer las moléculas. Este diseño representa una etapa intermedia entre pulmones muy simples y pulmones altamente subdivididos, como los alvéolos de mamíferos o los parabronquios de aves. En síntesis, el pulmón faveolar mejora la ventilación terrestre al combinar humedad, tabicación interna, vascularización y mayor superficie respiratoria dentro de un órgano protegido del ambiente seco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario