Buscar este blog

Translate

jueves, 7 de mayo de 2026

Figura. Sistemas digestivos de algunos peces selectos

La figura compara los tractos digestivos de varios peces: lamprea, tiburón, quimera, pez pulmonado, esturión y perca. En la lamprea, un pez sin mandíbula, el sistema digestivo es relativamente simple: la boca se asocia a una lengua raspadora, seguida por el esófago y un intestino con pliegues, pero sin un estómago claramente diferenciado. También se observan bolsas branquiales y una cámara branquial, lo que recuerda la estrecha relación entre alimentación y ventilación en los vertebrados acuáticos basales.

En peces cartilaginosos como el tiburón y la quimera, el tubo digestivo muestra mayor especialización. El tiburón presenta esófago, estómago, intestino, válvula espiral, glándula rectal y cloaca. La válvula espiral es una estructura interna que aumenta la superficie de absorción sin necesidad de alargar mucho el intestino. En la quimera también aparece una válvula espiral, aunque el sistema se muestra más compacto. En ambos casos, la presencia de esta estructura permite mantener un intestino relativamente corto pero funcionalmente eficiente para la absorción de nutrientes.

En peces óseos y linajes relacionados se observa una transición interesante. El pez pulmonado y el esturión conservan una válvula espiral, además de estómago, intestino y regiones asociadas a la salida digestiva. El esturión también presenta ciegos pilóricos, estructuras vinculadas con la digestión y absorción. En cambio, la perca carece de válvula espiral; por ello, su intestino aparece más alargado y enrollado. Esto ilustra un principio anatómico importante: cuando falta la válvula espiral, el intestino suele aumentar su longitud para compensar la pérdida de superficie interna, manteniendo la eficiencia digestiva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario