Entre los parásitos intestinales que deben tenerse en cuenta están Giardia duodenalis, causante de giardiasis; Entamoeba histolytica, asociada con amebiasis; Ascaris lumbricoides, causante de ascariasis; oxiuros como Enterobius vermicularis; y tenias como Taenia solium y Taenia saginata. Estas infecciones pueden producir diarrea, dolor abdominal, gases, anemia, pérdida de peso, bajo rendimiento escolar y problemas de crecimiento. También es importante Toxoplasma gondii, especialmente en embarazo y personas inmunosuprimidas. La parasitología ayuda a cortar la transmisión mediante diagnóstico, tratamiento, educación en higiene, lavado de manos, consumo de agua segura, cocción adecuada de carnes y control de contaminación fecal.
En Colombia también son relevantes las parasitosis transmitidas por vectores, especialmente malaria, leishmaniasis y enfermedad de Chagas. La malaria es causada por especies de Plasmodium y transmitida por mosquitos Anopheles; la leishmaniasis es causada por Leishmania y transmitida por flebótomos; y Chagas es causada por Trypanosoma cruzi, transmitida por triatominos. Estas enfermedades afectan con fuerza a zonas rurales, selváticas y poblaciones con menor acceso a servicios de salud. Por eso, la parasitología ofrece una opción laboral importante en hospitales, laboratorios, universidades, investigación, vigilancia epidemiológica, control de vectores, programas comunitarios y salud pública territorial. La OPS incluye en Colombia la eliminación o control de enfermedades como Chagas, geohelmintiasis, esquistosomiasis, fascioliasis y equinococosis dentro de sus prioridades transmisibles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario