Menú de Química

Buscar este blog

Translate

martes, 10 de febrero de 2026

Proceso digestivo en nematodos

 [Enlace al índice]

Aunque los nematodos presentan un plan corporal aparentemente simple —cuerpo cilíndrico, no segmentado y recubierto por una cutícula—, constituyen uno de los grupos animales más diversos y exitosos del planeta. Habitan prácticamente todos los ambientes imaginables, desde suelos y océanos hasta tejidos internos de plantas y animales. Esta diversidad ecológica se refleja de manera directa en su sistema digestivo, que ha evolucionado múltiples modificaciones para adaptarse a dietas muy distintas: desde bacterias y algas microscópicas hasta tejidos vivos de plantas y vertebrados. A diferencia de los platelmintos, los nematodos poseen un tubo digestivo completo, con boca y ano, lo que les permite procesar una amplia gama de alimentos y eliminar residuos de manera eficiente.

Boca

La boca de los nematodos es una de las regiones anatómicas más variables del grupo. Aunque su organización básica es sencilla, la estructura bucal puede presentar pliegues, espinas, dientes, mandíbulas y otras protuberancias dispuestas con simetría radial. Estas variaciones están estrechamente ligadas al modo de alimentación. Muchas especies de vida libre son carroñeras, detritívoras o microcarroñeras, y se alimentan de bacterias asociadas a partículas orgánicas, restos de organismos muertos o materia fecal. En estos casos, no siempre consumen directamente el sustrato, sino los hongos y bacterias que proliferan sobre él.

Enlace a la [Figura: Bocas de los nematodos]

Otros nematodos son depredadores activos, capaces de capturar pequeños invertebrados mediante dientes o estructuras cortantes. Existen también especies que se alimentan de diatomeas, algas unicelulares y bacterias libres, raspando o succionando el contenido celular. Un caso particularmente interesante es el de los nematodos parásitos de plantas, cuya boca se ha transformado en un estilete, una estructura rígida y puntiaguda que perfora el tegumento vegetal para succionar el contenido celular, causando daño tisular y pérdidas económicas significativas en cultivos.

Algunos nematodos han desarrollado relaciones simbióticas notables: ciertas especies permiten el crecimiento de bacterias quimioautótrofas en su faringe, formando una biopelícula. El nematodo protege esta población bacteriana y se alimenta de ella de manera controlada, ya sea desprendiendo capas externas de la biopelícula o absorbiendo los nutrientes que las bacterias liberan. Esta asociación mutualista ilustra la flexibilidad ecológica del grupo. Finalmente, existe una enorme diversidad de nematodos parásitos internos de plantas, invertebrados y vertebrados —incluido el ser humano—, donde la anatomía bucal y las secreciones asociadas están adaptadas para penetrar tejidos y causar daño celular localizado.

Tracto gastrointestinal

El tracto gastrointestinal de los nematodos varía considerablemente en complejidad y especialización, pero sigue un patrón general bien definido. La boca conduce a una pequeña cavidad bucal que se continúa con el estomatodeo, un tubo recubierto por una cutícula dura que protege el epitelio de la abrasión mecánica y de sustancias potencialmente dañinas. A continuación se encuentra el esófago, también cubierto por cutícula y conocido en algunos textos como faringe. Este esófago puede ser largo y estar subdividido en regiones musculares y glandulares, claramente diferenciables por su estructura y función.

Los músculos del esófago impulsan el alimento desde la cavidad bucal hacia el intestino, que es un tubo simple encargado de la absorción de nutrientes. El intestino desemboca en un recto corto y finalmente en un ano subterminal ubicado en la superficie ventral del animal. En los machos, el recto se modifica para formar una cloaca, donde confluyen el sistema digestivo y el reproductor.

Diagrama

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Enlace a la [Figura: Sistema digestivo de los nematodos]

Las glándulas esofágicas secretan enzimas digestivas hacia el lumen intestinal, iniciando una digestión extracelular. Los productos parcialmente digeridos que aún no pueden ser absorbidos atraviesan el epitelio intestinal por fagocitosis, formando fagosomas donde se completa la digestión intracelular a nivel molecular. Esta combinación de digestión extracelular e intracelular, junto con un sistema digestivo completo, explica en gran medida el éxito ecológico de los nematodos y su capacidad para explotar nichos alimenticios extremadamente variados.

Referencias

Brusca, R. C., Moore, W., & Shuster, S. M. (2016). Invertebrates (3rd ed.). Sinauer Associates / Oxford University Press.

Brusca, R. C., & Brusca, G. J. (2003). Invertebrates (2nd ed.). Sinauer Associates.

Ruppert, E. E., Fox, R. S., & Barnes, R. D. (2004). Invertebrate zoology: A functional evolutionary approach (7th ed.). Brooks/Cole.

Pechenik, J. A. (2015). Biology of the invertebrates (7th ed.). McGraw-Hill Education.

Hyman, L. H. (1951). The invertebrates: Vol. III. Acanthocephala, Aschelminthes, and Entoprocta. McGraw-Hill.

Lee, D. L. (2002). The biology of nematodes. Taylor & Francis.

Wharton, D. A. (2004). Life at the limits: Organisms in extreme environments. Cambridge University Press.

Poinar, G. O. (1983). The natural history of nematodes. Prentice-Hall.

Blaxter, M. L., De Ley, P., Garey, J. R., Liu, L. X., Scheldeman, P., Vierstraete, A., … Thomas, W. K. (1998). A molecular evolutionary framework for the phylum Nematoda. Nature, 392, 71–75. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario