Menú de Química

Buscar este blog

Translate

miércoles, 11 de febrero de 2026

Figura. Telarañas

 

Las telarañas orbiculares (a) son quizá las más reconocibles y representan un diseño altamente simétrico basado en radios que parten de un centro y se conectan mediante una espiral adhesiva. Esta arquitectura maximiza la intercepción de insectos voladores y distribuye eficientemente las vibraciones hacia la araña, que suele situarse en el centro o en un refugio cercano. La tensión diferencial entre hilos estructurales y pegajosos permite absorber el impacto de la presa sin romper la red. En contraste, la lámina horizontal (b) consiste en una superficie densa y casi plana sostenida por hilos superiores desordenados; los insectos chocan con la maraña superior y caen sobre la plataforma, donde quedan atrapados.

El marco vertical (c) forma una malla tridimensional irregular, común en ambientes con vegetación compleja. No depende de una geometría perfecta, sino de una estructura envolvente que aumenta la probabilidad de contacto accidental. La orbe abreviada (d) representa una versión reducida o incompleta de la telaraña orbicular, a veces adaptada a espacios restringidos o condiciones ambientales específicas. Estas variaciones muestran cómo la arquitectura de seda responde a factores como la disponibilidad de soportes, la velocidad del viento y el tipo de presa predominante, evidenciando una fuerte relación entre comportamiento constructivo y ecología trófica.

Las telarañas en forma de tubo (e) se construyen como galerías sedosas que se extienden hacia el exterior desde una madriguera. La araña permanece dentro y detecta vibraciones cuando un insecto pisa los hilos periféricos. Este diseño prioriza la protección y el ataque rápido desde un refugio. Finalmente, la estrategia de caña de pesca con cebo (f) implica un hilo con una gota adhesiva que la araña balancea activamente para capturar presas, combinando construcción y comportamiento dinámico. En conjunto, estas arquitecturas revelan la extraordinaria diversidad funcional de la seda como herramienta de captura, detección sensorial y adaptación evolutiva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario