Buscar este blog

Translate

miércoles, 25 de febrero de 2026

Figura. Macrochelys temminckii

 
Macrochelys temminckii, conocida como tortuga caimán, presenta un notable grado de queratinización en los epitelios bucales, adaptado a su estrategia depredadora acuática. La lengua no es musculosa ni protráctil como en anfibios o reptiles escamosos, sino relativamente fija y robusta. Su superficie muestra una queratinización moderada a alta, especialmente en regiones sometidas a fricción mecánica. Este epitelio estratificado pavimentoso queratinizado protege contra abrasión generada por presas activas, fragmentos óseos y sustrato acuático. La queratina actúa como barrera física resistente, reduciendo daño tisular durante la captura y manipulación de peces o invertebrados.

Un rasgo distintivo de esta especie es la presencia de una estructura lingual vermiforme, altamente corrugada y pigmentada, que imita un gusano. Aunque no es extensible, esta prolongación carnosa presenta microrelieves y pliegues que incrementan su realismo visual. La corrugación superficial del epitelio genera irregularidades que mejoran el contraste bajo el agua, facilitando el engaño de presas. Además, la mucosa circundante también muestra pliegues y rugosidades pronunciadas, lo que contribuye a canalizar agua y sostener alimento dentro de la cavidad oral. Estas adaptaciones no están orientadas a masticación activa, sino a una captura súbita mediante cierre mandibular rápido.

En comparación con otros reptiles, la tortuga caimán exhibe una queratinización funcional selectiva, más marcada en zonas expuestas al estrés mecánico que en regiones profundas. La combinación de epitelio resistente, corrugación estratégica y pigmentación especializada constituye un ejemplo de adaptación morfofuncional vinculada al camuflaje y depredación pasiva. Así, la cavidad bucal de Macrochelys temminckii integra protección epitelial y mimetismo estructural dentro de un sistema alimentario basado en emboscada acuática.

No hay comentarios:

Publicar un comentario