Cuando cruzamos un homocigoto
con un heterocigoto, utilizamos la propiedad distributiva:
\(A(A+a)=AA+Aa\). El resultado muestra dos genotipos posibles, cada uno
con una probabilidad del 50 % bajo segregación equilibrada. El
caso más complejo aparece al cruzar dos heterocigotos (Aa×Aa), porque
debemos multiplicar dos binomios: \((A+a)^2=A^2+2Aa+a^2\). Reconocemos
así el trinomio cuadrado perfecto, donde \(A^2\) representa \(AA\),
\(2Aa\) corresponde a dos combinaciones heterocigotas y \(a^2\) representa
\(aa\). Obtenemos la proporción genotípica 1:2:1, equivalente a 25 %, 50
% y 25 % (Abbott & Fairbanks, 2016).
Estas operaciones
permiten resolver rápidamente los seis cruzamientos monohíbridos
fundamentales, sin dibujar cuatro casillas cada vez. Sin embargo, debemos
recordar que las expresiones anteriores representan combinaciones, no
probabilidades normalizadas. Para calcularlas explícitamente, incorporamos las frecuencias
de los gametos: \((A/2+a/2)^2=AA/4+2Aa/4+aa/4\). Así, la factorización
algebraica organiza los posibles resultados, mientras que la teoría de
probabilidades permite interpretarlos como expectativas hereditarias. Ambos
procedimientos describen el mismo modelo mendeliano, siempre que exista fecundación
aleatoria y transmisión equilibrada de los alelos (Edwards, 2012).
Abbott, S., &
Fairbanks, D. J. (2016). Experiments on plant hybrids by Gregor Mendel. Genetics,
204(2), 407–422. https://doi.org/10.1534/genetics.116.195198.
Edwards, A. W. F.
(2012). Punnett's square. Studies in History and Philosophy of Science Part
C: Studies in History and Philosophy of Biological and Biomedical Sciences, 43(1),
219–224. https://doi.org/10.1016/j.shpsc.2011.11.011.

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