Uno de los yacimientos más importantes es la Cleveland-Lloyd Dinosaur Quarry, en Utah, donde se han recuperado numerosos individuos de Allosaurus. Ejemplares destacados se conservan en instituciones como el Natural History Museum of Utah, el Smithsonian National Museum of Natural History y el Museum of the Rockies. Entre los especialistas que han contribuido especialmente a su estudio se encuentran Charles Gilmore, James Madsen, Daniel Chure y Emily Rayfield, cuyos trabajos abordaron su osteología, taxonomía y biomecánica craneal.
La historia natural de Allosaurus corresponde a un gran depredador bípedo con cráneo relativamente ligero, amplias fenestras, dientes comprimidos y serrados, y prominencias sobre los ojos formadas principalmente por los huesos lacrimales. Su mordida no era tan potente como la de Tyrannosaurus, pero su cráneo estaba adaptado para soportar cargas considerables durante ataques rápidos. Probablemente combinaba mordidas, movimientos de cabeza y cuello y dientes cortantes para desgarrar tejidos. Su abundancia fósil lo convierte en uno de los mejores modelos para estudiar la ecología de los grandes terópodos jurásicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario