Como vimos en el cruzamiento monohíbrido, cuando estudiamos un locus con dos alelos, encontramos tres genotipos posibles a nivel poblacional: AA, Aa y aa. Al incorporar un segundo locus bialélico, encontramos nuevamente tres genotipos: BB, Bb y bb. Para determinar cuántas combinaciones genotípicas pueden formarse, debemos combinar cada genotipo del primer locus con todos los genotipos del segundo.
En matemáticas,
este procedimiento puede representarse mediante una tabla de multiplicación
algebraica, también denominada informalmente baldosas algebraicas
cuando se utiliza una disposición rectangular de productos. En genética, una
representación semejante recibe el nombre de cuadro de Punnett. Conviene
distinguirlos: el cuadro de Punnett combina gametos para predecir la
descendencia, mientras que nuestras baldosas algebraicas combinan genotipos
posibles de distintos loci. Aunque comparten una organización visual, no
representan exactamente la misma operación.
Tabla 1. Baldosas algebraicas para combinar los
conjuntos genotípicos de dos loci.
|
Locus A × Locus B |
BB |
Bb |
bb |
|
AA |
AABB |
AABb |
AAbb |
|
Aa |
AaBB |
AaBb |
Aabb |
|
aa |
aaBB |
aaBb |
aabb |
La tabla permite
comprobar que cada genotipo del primer locus se combina con los tres del
segundo. Por tanto, el número de combinaciones corresponde al producto de
las cantidades de genotipos de ambos loci:
\[ n_G=3\times3=3^2
\tag{1} \]
Este resultado
explica por qué anteriormente utilizamos una potencia cuadrada. Sin
embargo, el cuadrado no es una propiedad exclusiva de la herencia, sino una
consecuencia matemática de multiplicar dos factores iguales. La pregunta
que debemos plantearnos es qué ocurre cuando los loci no presentan el mismo
número de estados genotípicos admitidos.
Muchos caracteres
biológicos son poligénicos, es decir, dependen de varios genes. Por
ello, necesitamos una herramienta matemática que permita calcular las combinaciones
genotípicas de sistemas con diferentes cantidades de estados por locus.
Esta generalización supera las representaciones simétricas propias de los
ejercicios mendelianos elementales, sin abandonar la segregación de alelos
ni los principios de la combinatoria.
Cuando dos loci
tienen diferentes cantidades de genotipos admitidos, la tabla conserva su
estructura multiplicativa, pero deja de ser cuadrada. Su representación general
es una matriz rectangular de combinaciones, con tantas filas como
genotipos presente el primer locus y tantas columnas como genotipos admita el
segundo.
Tabla 2. Representación algebraica general del
producto entre dos conjuntos de genotipos.
|
Locus 1 × Locus 2 |
g2,1 |
g2,2 |
⋯ |
g2,ng₂ |
|
g1,1 |
(g1,1, g2,1) |
(g1,1, g2,2) |
⋯ |
(g1,1, g2,ng₂) |
|
g1,2 |
(g1,2, g2,1) |
(g1,2, g2,2) |
⋯ |
(g1,2, g2,ng₂) |
|
⋮ |
⋮ |
⋮ |
⋱ |
⋮ |
|
g1,ng₁ |
(g1,ng₁, g2,1) |
(g1,ng₁, g2,2) |
⋯ |
(g1,ng₁, g2,ng₂) |
En esta tabla, g1,j
representa un estado genotípico del primer locus y g2,k uno
del segundo. Cada celda contiene una pareja ordenada de estados
genotípicos, es decir, una combinación perteneciente a ambos loci. El número
total de celdas corresponde al producto del número de filas por el número de
columnas:
\[
n_G=n_{1}\times n_{2} \tag{2} \]
La expresión
funciona tanto para tablas cuadradas como rectangulares. Por tanto, la
operación fundamental no es la potenciación, sino la multiplicación
de las cantidades de estados genotípicos.
Podemos extender
este razonamiento a cualquier número de loci. Al incorporar un tercer locus,
cada combinación anterior se asocia con todos los estados genotípicos admitidos
en la nueva posición. La misma operación puede repetirse tantas veces como loci
deseemos considerar.
\[
n_G=n_{1}\times n_{2}\times n_{3}\times\cdots\times n_{L} \tag{3} \]
Esta expresión
representa la regla fundamental del producto aplicada al conteo de
combinaciones genotípicas. Para simplificar su escritura introduciremos una
notación que permita representar una multiplicación de numerosos factores
mediante un único símbolo.
El parámetro que
deseamos calcular será el número total de combinaciones genotípicas posibles
a nivel poblacional, que denominaremos nG. La cantidad de
genotipos admitidos en cada locus se expresará como ngᵢ. El
subíndice i identificará la posición genética considerada, mientras que L
indicará el número total de loci incluidos en el modelo.
La palabra locus
designa una posición física determinada del material genético,
generalmente dentro de un cromosoma; su plural es loci. Aunque podríamos
utilizar el término gen para identificar cada posición estudiada,
preferiremos locus porque distingue claramente la ubicación genética
de los genotipos que pueden presentarse en ella. Además, esta elección
evita acumular símbolos semejantes y facilita la lectura algebraica.
No existe una única
notación universal para todas las operaciones de conteo genético. Por ello,
adoptaremos una convención simbólica explícita, manteniendo los
significados de cada variable constantes durante el desarrollo del modelo.
Utilizaremos el productorio,
representado por la letra griega mayúscula ∏. Este operador indica que
debemos multiplicar una sucesión de términos. El índice comienza en 1,
correspondiente al primer locus, y termina en L, correspondiente al
último locus considerado.
De esta manera,
obtenemos nuestra expresión general:
\[ \boxed{
n_G=\prod_{g=1}^{L}n_{g} } \tag{4} \]
La demostración
puede formalizarse mediante la regla del producto cartesiano. Si cada
locus i posee un conjunto de genotipos admitidos Si, cuya cantidad
de elementos es ngᵢ, el conjunto de combinaciones multilocus
corresponde al producto cartesiano de esos conjuntos:
\[ S_G=S_1\times
S_2\times\cdots\times S_L \tag{5} \]
El número de
elementos del producto cartesiano, cuando todas las combinaciones entre
estados están permitidas, es igual al producto de los tamaños de sus conjuntos
componentes:
\[ \boxed{
|S_G|=\prod_{i=1}^{L}|S_i| =\prod_{i=1}^{L}n_{g_i}=n_G } \tag{6} \]
Así queda
demostrada la relación. Cada nueva posición genética multiplica el número de
combinaciones anteriores por la cantidad de genotipos que admite. El resultado
no depende de que todos los loci tengan igual número de estados, sino
únicamente de que sus estados puedan combinarse libremente.
Finalmente, si
todos los loci poseen la misma cantidad de genotipos, que representaremos
mediante g, el productorio contiene L factores iguales. Por
definición de potencia:
\[
n_G=\prod_{i=1}^{L}g=g^L \tag{7} \]
Si cada locus es bialélico
y diploide, y admite los tres genotipos clásicos, entonces g = 3.
Recuperamos así la expresión particular utilizada en los cruzamientos
mendelianos:
\[ \boxed{n_G=3^L}
\tag{8} \]
Precisión
biológica: el productorio
cuenta todas las combinaciones genotípicas admitidas cuando los estados
de cada locus pueden combinarse libremente. Si existen incompatibilidades
genéticas entre loci, algunas combinaciones pueden resultar inviables y
será necesario excluirlas. En consecuencia, la ecuación general constituye una
herramienta de conteo combinatorio; no garantiza por sí sola que todos los
genotipos posibles sean viables ni que aparezcan con la misma frecuencia en una
población.
[Enlace a la fórmula clave]
Grimaldi, R. P.
(2004). Discrete and combinatorial mathematics: An applied introduction (5.ª
ed.). Pearson Addison Wesley. Ficha bibliográfica.
Hammack, R. (2018).
Book of proof (3.ª ed.). Richard Hammack. Libro de acceso abierto.
Jay, A., &
Wagstaff, P. (2023). Contemporary mathematics. OpenStax, Rice University. Capítulo 7.1: The multiplication rule for counting.
Rosen, K. H.
(2019). Discrete mathematics and its applications (8.ª ed.). McGraw-Hill
Education. Información editorial.
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