También existen variaciones anatómicas normales entre adultos. Algunas personas presentan huesos suturales adicionales entre las articulaciones del cráneo, costillas cervicales, vértebras con fusiones particulares o pequeños huesos accesorios alrededor de manos, pies y articulaciones. Los huesos sesamoideos, desarrollados dentro de ciertos tendones, son especialmente variables: la rótula es constante, pero otros sesamoideos pueden aparecer o faltar. También puede variar el grado de fusión del sacro o cóccix, de modo que dos individuos sanos pueden presentar un número ligeramente diferente de elementos óseos sin que exista necesariamente una enfermedad o alteración funcional.
Las poblaciones humanas actuales también muestran diferencias estadísticas en la frecuencia de algunas variantes esqueléticas, resultado de la combinación de herencia genética, desarrollo, historia poblacional y factores ambientales. Por ejemplo, ciertas poblaciones pueden mostrar frecuencias distintas de huesos suturales, costillas accesorias, variantes vertebrales o sesamoideos, pero no existe un “número de huesos” fijo característico de cada población. La mayor parte de la arquitectura esquelética permanece profundamente conservada en toda nuestra especie. Estas variaciones son útiles en anatomía, antropología biológica, medicina forense y paleopatología, porque permiten estudiar desarrollo, parentesco poblacional y diversidad humana sin alterar el plan corporal básico de Homo sapiens.
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