La quinesis craneal aparece cuando ciertas articulaciones permiten movimientos entre regiones del cráneo. Una de las más importantes se localiza alrededor del cuadrado, cuya movilidad respecto del escamoso produce estreptostilia, condición desarrollada en diversos lepidosaurios. También pueden existir movimientos entre pterigoides, palatino, maxilar y neurocráneo, generando diferentes grados de mesoquinesis, metacinesis o proquinesis según el linaje. Los mosasaurios combinaron un cuadrado móvil con articulaciones palatales flexibles, mientras las serpientes llevaron esta condición al extremo, permitiendo desplazamientos independientes de varias piezas. En aves, la quinesis se reorganiza alrededor del pico, paladar y cuadrado, mientras en cocodrilos casi desaparece por reforzamiento estructural.
La articulación de mordida ancestral de los diápsidos sigue siendo la unión entre el cuadrado del cráneo y el articular de la mandíbula inferior. El dentario porta la mayor parte de los dientes, pero la región posterior conserva huesos como surangular, angular y articular. Esta articulación cuadrado-articular permanece funcional en reptiles y aves, aunque puede variar notablemente en movilidad y robustez. La evolución diápsida muestra así un equilibrio entre rigidez, reducción ósea y movilidad articular, ajustado a distintas estrategias de alimentación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario