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lunes, 9 de febrero de 2026

Figura. Pliegues y capilares

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La imagen representa de manera esquemática cómo la estructura plegada del intestino de los vertebrados permite una absorción mucho más eficiente de los nutrientes. A simple vista se comparan dos situaciones: una superficie casi lisa y una superficie altamente plegada. En ambos casos se observa el movimiento de partículas pequeñas, que simbolizan nutrientes, pero la diferencia clave está en la cantidad de superficie disponible para el intercambio. En el modelo sin pliegues, las partículas atraviesan el epitelio de forma limitada y directa, lo que reduce el número de oportunidades de absorción y obliga a que el sistema digestivo sea más largo para compensar esa baja eficiencia.

En contraste, el segundo esquema muestra una pared intestinal con numerosos pliegues y repliegues, representados por trayectorias curvas y múltiples flechas en distintas direcciones. Estos pliegues no solo aumentan la superficie general, sino que además crean microambientes donde los nutrientes permanecen más tiempo en contacto con el epitelio absorbente. La frase “pliegues y pliegues más pequeños sobre los pliegues” se refleja aquí en la idea de una superficie jerárquicamente compleja, que multiplica las posibilidades de absorción sin necesidad de incrementar el volumen total del órgano. Gracias a esta organización, el intestino puede ser relativamente compacto y, aun así, extremadamente eficiente.

Este diseño estructural tiene una enorme ventaja biológica. Al incrementar la superficie de contacto entre los nutrientes y las células epiteliales, se facilita el paso de sustancias hacia los capilares del sistema circulatorio. Además, al disminuir la longitud necesaria del sistema digestivo, se reduce el costo energético de construir y mantener tejidos excesivamente largos. La imagen resume así un principio fundamental de la biología: los organismos no solo dependen de procesos químicos, sino también de soluciones geométricas y estructurales para optimizar funciones vitales. En el caso del intestino de los vertebrados, el plegamiento de la pared es una adaptación clave que permite una absorción eficaz, rápida y energéticamente favorable, asegurando que los nutrientes lleguen con mayor eficiencia al interior del organismo.

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