La figura presenta el cráneo de un acantodio, Acanthodes,
en vista lateral con el arco mandibular en posición natural. Se distinguen tres
regiones codificadas por color: en rosado el hueso dérmico superficial,
en amarillo el esplancnocráneo y en azul el condrocráneo. El arco mandibular
incluye el cartílago de Meckel en la mandíbula inferior y el cuadrado en
la superior, formando la articulación funcional. La boca es subterminal y está
asociada a estructuras de soporte que permiten apertura y cierre eficientes.
Detrás se observan los elementos del aparato branquial, con rastrillos y
radios hioideos que participan en la ventilación. El conjunto refleja una
organización intermedia entre peces cartilaginosos y óseos tempranos.
En la segunda imagen el arco mandibular ha sido retirado,
permitiendo observar con mayor claridad el condrocráneo azul que protege el
encéfalo. Se distinguen el arco hioideo y cinco arcos branquiales sucesivos,
organizados en serie desde la región mandibular hacia atrás. Elementos como el
epibranquial, ceratobranquial y faringobranquial muestran la segmentación
típica del esqueleto visceral. También se aprecia la hiomandíbula, que conecta
la región mandibular con el cráneo y contribuye al soporte mecánico. Esta
disposición revela la base estructural interna sobre la cual se integran los
huesos dérmicos externos, evidenciando la compleja arquitectura evolutiva del
cráneo en los primeros vertebrados mandibulados.
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