La reproducción sexual constituye un ciclo de vida biológico que alterna la reducción y restitución del número de juegos cromosómicos. Durante la meiosis, una célula diploide (2n) origina células haploides (n) mediante la separación de los cromosomas homólogos. Su distribución aleatoria permite obtener diferentes combinaciones hereditarias. Posteriormente, la fecundación reúne dos gametos haploides y restablece la condición diploide del cigoto (2n), que dará origen a un nuevo organismo. Por eso, cuando un biólogo habla de reproducción sexual, se refiere principalmente a estos procesos celulares y hereditarios, no necesariamente al coito (Mercier et al., 2015).
Las plantas con
flores, como la arveja (Pisum sativum), presentan una alternancia
de generaciones entre un esporófito diploide, que constituye la
planta visible, y unos gametófitos haploides extraordinariamente
reducidos. El gametófito masculino se desarrolla en el grano de polen,
mientras que el gametófito femenino, denominado saco embrionario,
permanece dentro del óvulo vegetal, localizado en el ovario. Ambos
poseen células vivas y actividad metabólica, pero su tamaño microscópico impide
reconocerlos como generaciones independientes a simple vista. Por ello, estas
plantas parecen presentar un ciclo exclusivamente diploide, aunque
biológicamente mantienen ambas generaciones (Somers
& Nelms, 2023).
Esta reducción de
los gametófitos explica por qué el esporófito domina
prácticamente todo el aspecto visible del organismo. La meiosis vegetal
produce esporas haploides, no directamente los gametos; posteriormente,
estas desarrollan los gametófitos que originan las células reproductoras.
Durante la fecundación se recupera la diploidía, comenzando otra
generación esporofítica. Así, las plantas conservan la alternancia de
generaciones sin producir dos cuerpos grandes e independientes. Este
funcionamiento permite comprender la segregación cromosómica y la
transmisión de los alelos mendelianos (Drews & Yadegari, 2002).
Drews, G. N., &
Yadegari, R. (2002). Development and function of the angiosperm female
gametophyte. Annual Review of Genetics, 36, 99–124. https://doi.org/10.1146/annurev.genet.36.040102.131941.
Mercier, R.,
Mézard, C., Jenczewski, E., Macaisne, N., & Grelon, M. (2015). The
molecular biology of meiosis in plants. Annual Review of Plant Biology, 66,
297–327. https://doi.org/10.1146/annurev-arplant-050213-035923.
Somers, J., &
Nelms, B. (2023). The sporophyte-to-gametophyte transition: The haploid
generation comes of age. Current Opinion in Plant Biology, 76, 102416. https://doi.org/10.1016/j.pbi.2023.102416.

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