Su descubrimiento más famoso ocurrió el 12 de agosto de 1990, cerca de Faith, Dakota del Sur, durante una expedición comercial de excavación. Allí encontró restos de un Tyrannosaurus rex que luego sería llamado SUE en su honor. El Field Museum señala que el fósil fue descubierto por Hendrickson en 1990 al norte de Faith y que su sexo es desconocido, aunque el ejemplar conserva el nombre de su descubridora. (Field Museum)
SUE se volvió uno de los esqueletos de T. rex más famosos del mundo por su tamaño, conservación y valor científico. Hoy es un símbolo de la paleontología pública: permite estudiar anatomía, crecimiento, lesiones, depredación y evolución de los dinosaurios terópodos. La historia de Hendrickson también es importante para mostrar que las mujeres han contribuido de manera decisiva al estudio de la vida prehistórica, tanto desde la investigación formal como desde el trabajo de exploración, excavación y divulgación científica.
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