Este límite permite comprender la ley de Henry. Cuando un gas está poco concentrado en agua, su presión parcial en equilibrio es aproximadamente proporcional a su fracción molar o concentración disuelta. La ecuación de los gases ideales puede emplearse para describir el gas de la fase gaseosa, relacionando presión, volumen, cantidad de sustancia y temperatura; después, la ley de Henry conecta esa presión con la cantidad que permanece disuelta. A concentraciones mayores, las interacciones entre iones, moléculas y capas de hidratación producen desviaciones respecto de este comportamiento ideal. En conductividad molar, una disolución diluida favorece la movilidad porque los iones interfieren menos entre sí.
El concepto de carga equivalente es esencial en las reacciones electroquímicas. No debe imaginarse que el electrón liberado en una semirreacción es exactamente el mismo electrón que llega a la otra, especialmente cuando los electrodos están lejos. La oxidación y la reducción intercambian cantidades equivalentes de carga: si una semirreacción libera dos cargas elementales por cada unidad reaccionante, la otra debe consumir esa misma cantidad total. En el conductor metálico, los electrones presentan una velocidad de deriva lenta; sí, este desplazamiento neto recibe ese nombre. Lo que se establece rápidamente es el campo eléctrico, que reorganiza los electrones ya presentes en todo el circuito. Dentro de la disolución, los iones hidratados migran y conservan la neutralidad eléctrica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario