Iniciaremos con la ley de conservación de la carga formulada en términos de cargas relativas.
En este enfoque, se considerará que la carga total del sistema (i) no
es necesariamente nula, permitiendo analizar subsistemas o entidades en las que
existe un exceso o defecto de carga.
La carga total
de cada componente (k) puede agruparse mediante la ley asociativa de la suma,
considerando las cargas relativas de cada componente. Al aplicar la
definición de producto, y dado que se suman cargas iguales
correspondientes a una cantidad estándar de componentes, esta suma puede
expresarse como el producto entre la carga relativa del componente y su cantidad
estándar en el sistema. A partir de aquí, definiremos el sistema como una entidad
poliatómica (molécula o ion), y a los componentes como los elementos
o los iones que la constituyen.
En una molécula,
la cantidad estándar de un elemento es igual al subíndice de dicho
elemento en la fórmula molecular, lo que permite utilizar directamente
la fórmula para calcular la carga total, en lugar de recurrir a valores
experimentales.
Por lo que combinamos (4) y (3) en (2).
En caso de que
queramos determinar la carga de un elemento específico, lo definiremos
como elemento-y. Lo primero que haremos es separarlo mediante la ley
asociativa de la suma, junto con su carga relativa.
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