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La molalidad es
una unidad de concentración que expresa la cantidad de soluto (en
moles) disuelto por cada kilogramo de disolvente. A diferencia de
otras unidades como la molaridad, que dependen del volumen total de
la disolución, la molalidad se basa únicamente en la masa del
disolvente, lo que la hace útil en situaciones donde la temperatura o la
presión pueden afectar el volumen.
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[Axioma de la molalidad y sus teoremas vinculados] Factor
marcado [1]
Axioma de la molalidad [2]
Molalidad
en función del ratio de masa (también sirve para la fracción de masa). [3]
Molalidad
en función del ratio de masa sobre volumen [4]
Molalidad
en función del ratio de masa volúmenes [5]
Molalidad
en función de la fracción molar [6a]
Molalidad
en función de la molaridad de una disolución ideal (molaridad inferior a 0.1
molar) [6b]
Molalidad
en función de la molaridad de una disolución cualesquiera. [7]
masa
del soluto en función de la molalidad y la masa total. Nota para disoluciones
inferiores a aprox. 0.100 m se puede usar el teorema [1] asumiendo que la
masa total es igual a la masa del solvente. Calculamos la proporción de masas
soluto y solvente asumiendo 1 kilogramo de solvente. Este paso es implícito e
implica que la molalidad es igual a la cantidad de soluto proporcional, con
lo que calculamos la masa proporcional. [8]
Molalidad
en función del ratio de volúmenes Álgebra
simbólica [1]
Axioma de la molalidad [2] Molalidad
en función del ratio de masa (también sirve para la fracción de masa). [3] Molalidad
en función del ratio de masa sobre volumen [4] Molalidad
en función del ratio de masa volúmenes [5] Molalidad
en función del ratio de cantidades, este sirve también para la fracción molar [6a] Molalidad
en función de la molaridad de una disolución ideal (molaridad inferior a 0.1
molar). Nota si el solvente es agua, la densidad es directamente 1. [6b] Molalidad
en función de la molaridad de una disolución cualesquiera [7] masa
del soluto en función de la molalidad y la masa total. Nota para disoluciones
inferiores a aprox. 0.100 m se puede usar el teorema [1] asumiendo que la
masa total es igual a la masa del solvente. Demostraciones [Demostración de los teoremas de la molalidad] Parámetros
y unidades comunes \(b_i\)
molalidad o concentración molal (mol/kg) o molales (m)
; \(n_i\) Cantidad de la sustancia soluto (mol); \(m_j\) masa de la sustancia
solvente (kg);
\(\chi_i\) fracción molar del soluto (adimensional); \(c_i\) molaridad o concentración
molar del soluto (mol/L); \(m_{i|j}\) ratio de masa de
soluto sobre masa del solvente (adimensional); \(M_i\) masa molar del soluto (g/mol);
\(M_j\) masa molar del solvente (g/mol); \(\rho_i\) densidad del solvente
(g/L);
\(V_i\) volumen del solvente (L); \(\rho_{i}\) ratio de densidad
del solvente sobre la densidad del soluto (adimensional); \(V_{i}\) ratio de volumen del
solvente sobre el volumen del soluto (adimensional). |
Unidades y símbolos
Según el Libro
de Oro de la IUPAC, el símbolo del parámetro molalidad es
la b minúscula, y su unidad derivada es mol·kg⁻¹, denominada molales (m). Por ejemplo, si una disolución
tiene una concentración de 0.50 m, esto debe leerse como “0.50
molales” o “0.50 mol de soluto por cada 1.00 kg de disolvente”.
Obsérvese que sus unidades son, en cierto sentido, inversas a las de la
masa molar, con la diferencia de que aquí la magnitud de referencia es
la masa del disolvente y no la del soluto.
Figura 1. [Clara
Immerwahr] fue una química alemana y la primera mujer en
obtener un doctorado en química en la Universidad de Breslavia. Defendió
el uso ético de la ciencia y rechazó el desarrollo de armas químicas
durante la Primera Guerra Mundial. Hoy simboliza la ética científica y
la igualdad de oportunidades para las mujeres.
Figura 2. [Erich
Hückel] fue un químico físico alemán que aplicó la mecánica
cuántica al estudio de moléculas orgánicas. Desarrolló la teoría de
orbitales moleculares de Hückel y formuló la regla de Hückel,
fundamental para explicar la aromaticidad y la estabilidad de compuestos
con electrones π deslocalizados.
También es
importante tener en cuenta que, para disoluciones con densidad cercana
a 1 g·mL⁻¹, donde 1 kg ≈ 1 L, los valores
de molalidad y molaridad resultan iguales
o muy próximos. Esto ocurre de forma aproximada para la mayoría de
las disoluciones acuosas en el intervalo de 0 a 30 °C, lo
que permite, en muchos casos prácticos, usar ambas magnitudes de manera
intercambiable sin introducir errores significativos.
Importancia
La molalidad tiene
como principal ventaja el ser independiente del volumen. En
disoluciones no acuosas, el volumen de la disolución puede variar
de forma significativa con la temperatura, y en disoluciones acuosas,
especialmente a nivel analítico, incluso pequeñas variaciones
volumétricas pueden introducir errores apreciables. Al aumentar la temperatura,
el volumen total de la disolución se incrementa, aunque
la cantidad de soluto disperso y su actividad efectiva
permanezcan esencialmente constantes.
Por esta razón, la
molalidad resulta una magnitud más conveniente y robusta, ya que se
define a partir de la masa del disolvente, una propiedad que no
depende de la temperatura. En consecuencia, la molalidad no varía
con los cambios térmicos, a diferencia de la molaridad, que sí depende del
volumen.
La principal
desventaja práctica de la molalidad reside en las conversiones de masa que
requiere. Como en la práctica cotidiana se trabaja casi siempre con gramos,
resulta común sentir resistencia a realizar conversiones a kilogramos,
aunque estas transformaciones sean simples desde el punto de vista matemático.
Conversiones entre unidades de concentración
Las conversiones
entre unidades de concentración pueden abordarse de dos maneras. La
primera consiste en procedimientos puntuales, donde una unidad de
concentración se expresa directamente en función de otra. Este enfoque es útil
cuando existe una relación uno a uno, y puede resolverse tanto
mediante factores de conversión como mediante teoremas
algebraicos. Sin embargo, cuando intervienen varias unidades de
concentración de forma simultánea, el uso exclusivo de factores de
conversión suele volverse confuso y poco transparente.
En esos casos
resulta más conveniente recurrir al conocimiento completo de la
disolución, que implica considerar de forma sistemática las masas,
volúmenes y cantidades de sustancia del soluto, del disolvente y de la
disolución. Este procedimiento permite reconstruir cualquier unidad de
concentración a partir de magnitudes fundamentales, utilizando la densidad cuando
es necesario, ya que los volúmenes no siempre son aditivos.
Una dificultad
común al resolver ejercicios de conversiones de unidades de
concentración es la molalidad. Esto ocurre porque la
molalidad se define con respecto a la masa del solvente, mientras
que la mayoría de las otras unidades se refieren a la disolución total.
Esta diferencia conceptual suele generar conversiones más largas y
propensas a errores. Una estrategia útil para manejar estos casos es lo que
he denominado la disección de la molalidad. Si un ejercicio indica,
por ejemplo, 5.0 mol/kg, la clave es reinterpretar ese
valor como dos datos simultáneos y conectados: una disolución que
contiene 5.0 moles de soluto y 1 kg de solvente.
Al separar explícitamente estas dos magnitudes, es posible comenzar a operar
con cada una de forma independiente, integrándolas luego con otras relaciones
de masa, volumen o densidad según sea necesario. Este enfoque simplifica el
análisis dimensional y reduce la complejidad algebraica del problema.
Los teoremas
algebraicos no sufren esta limitación, aunque requieren
reutilizar funciones clave deducidas en capítulos anteriores,
especialmente las asociadas al cálculo de la molaridad. Aunque
existen tablas generales que reúnen todas las funciones posibles, no es
necesario dominarlas por completo. En la práctica, muchas conversiones —en
particular las relacionadas con fracción de masa y fracción
molar— se simplifican notablemente trabajando con razones de masa
entre soluto y disolvente, lo que reduce de forma considerable la
complejidad algebraica.
Obsérvese que el teorema [3] [Axioma de la molalidad y sus teoremas vinculados] también permite calcular la
molalidad a partir de la fracción de masa, sin necesidad de deducir
un teorema específico adicional. Si bien sería posible formular una nueva
relación, hacerlo implicaría una proliferación innecesaria de funciones,
contraria a uno de los principios metodológicos de este curso: la economía
de funciones.
En la práctica,
cuando se proporciona la fracción de masa del soluto, basta
con convertir el porcentaje en una masa en gramos. De este modo, la
fracción de soluto se traduce directamente en masa de soluto, y
la masa total menos la masa de soluto corresponde a la masa
del disolvente. Con estos dos valores se aplican directamente las
expresiones ya deducidas para la molalidad, sin necesidad de introducir una
ecuación nueva e independiente.
El teorema
[6a] [Axioma de la molalidad y sus teoremas vinculados] puede parecer, a primera
vista, inusual, y esto se debe a que la molalidad expresada
en función de la molaridad depende directamente del grado de
idealidad de la disolución. En disoluciones ideales, es decir,
para molaridades inferiores a 0.1 M, puede emplearse la forma
simple, molaridad dividida por la densidad, ya que se asume que el volumen
de la disolución coincide prácticamente con el volumen del disolvente.
El teorema
[6b] [Axioma de la molalidad y sus teoremas vinculados] corresponde a la forma general,
válida para cualquier disolución, independientemente de su
concentración. En la figura se indica la condición de molaridades
mayores a 0.1 M únicamente para resaltar que la
complicación algebraica se vuelve necesaria cuando la disolución deja
de comportarse idealmente. No obstante, desde un punto de vista formal,
esta expresión es aplicable a todos los casos, ya que constituye la
relación generalizada entre molalidad y molaridad.
Conversión rápida de u a molales
Dada la [Demostración.
Relación directa entre unidades de masa molar y molalidad] sabemos que 1 u
= 1 / 103 m, donde m es la unidad de molalidad, molales o mol/kg. Miremos
un ejemplo.
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Ejemplo 1. Se
prepara una disolución disolviendo 4.35 g de glucosa (180 u) (C₆H₁₂O₆) en
25.0 mL de agua a 25 °C. Calcula la molalidad de la glucosa en la disolución.
(La densidad del agua es 1.00 g/mL). Etapa analítica. Usaremos la
forma [3] de [Axioma de la molalidad y sus teoremas vinculados] Etapa numérica por factor marcado. Etapa numérica por álgebra
simbólica. Ten en
cuenta que si tenemos dalton (u) dividiendo, podemos sustituirlo por 103
molales multiplicando. Demostración aritmética. |
Referencias
Brown, T. L., LeMay, H. E. J., Bursten, B. E., Murphy, C. J., Woodward,
P., Stoltzfus, M. W., & Lufaso, M. W. (2022). Chemistry: The
central science (15th ed.). Pearson.
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DeToma, R. P. (1994). Symbolic algebra and stoichiometry. Journal
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García García, J. L. (2020). El álgebra de la estequiometría. Educación química, 31(1),
138-150.
García García, J.
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disoluciones líquidas. Educación química, 32(3), 38-51.
García García, J.
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García, J. L. G. (2025). Dimensional Analysis in Chemistry Textbooks
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IUPAC. (2019). Compendium of chemical terminology (2nd
ed.). IUPAC. https://doi.org/10.1351/goldbook
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