En esta sección demostraremos la ley de Raoult en su forma clásica, expresada en términos de fracción molar, y posteriormente la reformularemos para trabajar con cocientes de masas y cocientes de volúmenes, incorporando explícitamente el factor de van’t Hoff cuando sea necesario. De este modo, se mostrará cómo una misma ley física puede adoptarse en distintos lenguajes cuantitativos, manteniendo su contenido fundamental pero ampliando su utilidad práctica en el análisis de disoluciones reales.
Demostración de la forma básica
Partimos desde la ley de [Ley
de Henry], pues asumimos una disolución ideal.
Y la definimos para la sustancia solvente volátil j en
oposición al soluto no volátil i.
Una característica destacada de la Ley de Henry es
su flexibilidad en las unidades de concentración. Aunque el
símbolo, la identidad y el funcionamiento de su constante permanecen
inalterados, sus unidades sí deben ajustarse para reflejar la
concentración utilizada. Esta adaptabilidad es particularmente útil en
problemas donde se emplean diferentes unidades, como la concentración
molar o la concentración masa-volumen. Previamente, por
simple conveniencia, era común mantener los mismos parámetros simbólicos del
teorema en estos escenarios variables, lo cual, rigurosamente, era incorrecto.
Sin embargo, en este contexto, es crucial realizar este cambio de unidades explícitamente.
Esto nos permite reformular la Ley de Henry para la fracción molar,
ajustándola precisamente a la unidad de concentración correspondiente sin
alterar su relación lineal con la presión ni la constancia de la constante de
Henry.
Ahora, definiremos la constante de Henry como
una función de dos valores estándar: la concentración estándar (en
este caso, la fracción molar) dividida por la presión estándar del
solvente
La fracción molar es una unidad de
concentración muy conveniente porque, por definición, la fracción molar de
una sustancia pura es 1. Por lo tanto, si argumentamos que
los estados estándar para el solvente corresponden a su estado
de pureza, podemos establecer que la fracción molar
estándar del solvente es 1. Esto nos permite cancelar este
término en las ecuaciones, simplificando los cálculos de manera significativa.
Al reordenar términos se obtiene la ley de Henry [7]
Ley de Raoult como función de cantidades
Usamos el [Axioma
de Fracción de Molar].
Al expresar la fracción molar en función de las
cantidades de sustancia es donde aparece el llamado problema de van’t
Hoff. A diferencia de una fracción molar “formal”, en la que no se
considera la ionización, en este caso la fracción molar debe definirse según
la realidad física del sistema. Esto implica que las cantidades de
soluto que entran en el cálculo no corresponden a su forma molecular,
sino a las especies efectivamente presentes tras la ionización. En
consecuencia, el número de partículas aportadas por el soluto aumenta y debe
corregirse mediante el factor de van’t Hoff, para que la fracción molar
represente fielmente el comportamiento real de la disolución.
Definiremos la cantidad de soluto como su cantidad
efectiva real.
Usaremos la forma [1] de [Teo.
de la cantidad de sustancia efectiva].
Y su inversa
Ya a partir del ratio de cantidades se pueden deducir otras formas
para masa volumen o concentración.
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