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viernes, 25 de abril de 2025

Teoría de los iones

La teoría de los iones establece que ciertos átomos o moléculas pueden poseer una carga eléctrica neta, es decir, no ser eléctricamente neutros. Esta carga, ya sea positiva o negativa, corresponde a un múltiplo de la carga elemental. La razón de este desequilibrio eléctrico se debe a la pérdida o ganancia de electrones, partículas subatómicas descubiertas por J. J. Thomson en 1897 mediante su famoso experimento con tubos de rayos catódicos. Cuando un átomo pierde uno o más electrones, se convierte en un catión (ion positivo), y cuando los gana, en un anión (ion negativo). Esta teoría es fundamental para comprender fenómenos químicos, físicos y biológicos en los que intervienen interacciones electrostáticas.

La carga de los elementos en una entidad poliatómica

Los elementos que forman parte de entidades poliatómicas, especialmente en sustancias moleculares, presentan cargas eléctricas llamadas estados de oxidación, las cuales, no se manifiestan de forma individual, sino que participan en un balance de carga a nivel de la molécula como un todo. Los estados de oxidación se representarán en el mismo orden que los números de carga, es decir, primero el signo y luego el valor. Cuando se indiquen en la fórmula, se ubicarán de forma vertical sobre el símbolo atómico. Tenga en cuenta que estos valores son implícitos y, al escribir la molécula en su forma final, deben omitirse.

Si el balance de carga resulta positivo o negativo, la entidad corresponde a un ion poliatómico, es decir, una unidad con exceso o déficit de electrones que genera un desequilibrio de carga. En cambio, si el balance es cero, la entidad poliatómica corresponde a una molécula neutra.

Las cargas reales o iónicas, es decir, aquellas obtenidas a partir del cálculo de conservación de la carga, se escriben obligatoriamente como superíndice a la derecha del símbolo del ion considerado como un todo. El símbolo iónico se expresa en orden inverso al algebraico: primero el valor y luego el signo, exceptuando el caso de cargas unitarias, donde se omite el número.

Debe tenerse en cuenta que la carga iónica afecta al ion en su conjunto, no a un elemento particular. Así, por ejemplo, en , las dos cargas negativas están deslocalizadas sobre toda la entidad, y no exclusivamente sobre un oxígeno particular. Esto se debe a que los electrones en exceso participan en estructuras resonantes, distribuyéndose entre los distintos enlaces, por lo que no puede asignarse la carga a un átomo específico.

Ley de la conservación de la carga

La ley de conservación de la carga, que se define como: la carga eléctrica total de un sistema aislado permanece constante en el tiempo; no se crea ni se destruye, solo se transfiere entre cuerpos.

[Ley de la conservación de la carga]

Definida para la carga relativa.

Factor marcado

Álgebra simbólica

 sentido de la carga relativa de una partícula (adimensional).

En cierta forma, esta ley puede interpretarse como una consecuencia de principios más generales de conservación y simetría. La teoría de la electrodinámica clásica, consolidada por las ecuaciones de James Clerk Maxwell (1861–1865), junto con experimentos como los de Michael Faraday, sostiene que la cantidad de protones y electrones en el universo tiende a compensarse globalmente. Por ello, la suma de cargas ponderada al número de entidades es, en conjunto, cero.

Sin embargo, en sistemas más pequeños que el universo, las cargas no necesariamente se conservan de manera local, ya que pueden entrar o salir del sistema durante procesos de interacción o transformación. No obstante, en sistemas cerrados, donde no hay intercambio con el entorno, la carga total debe conservarse, manteniendo una suma constante, típicamente cero en sistemas eléctricamente neutros.

Teniendo en cuenta lo anterior, y dado que nos enfocaremos en la interpretación química, enunciaremos las leyes de la carga únicamente en términos del parámetro de carga relativa adimensional.

Carga relativa de una entidad poliatómica no equilibrada

Aunque la carga total del universo permanece constante, la carga de sistemas más pequeños no necesariamente lo es, ya que puede intercambiarse con el entorno. Aunque muchas moléculas son neutras, existen entidades poliatómicas —es decir, unidades formadas por varios átomos— que no necesariamente presentan carga neta cero.

En este apartado se planteará la conservación de la carga para una entidad compuesta poliatómica, ya sea una molécula poliatómica (cuya suma de cargas es cero) o un ión poliatómico (cuya suma de cargas es distinta de cero).

[Carga molar de una entidad poliatómica]

(1) Carga de una molécula o ion poliatómico

Factor marcado

Álgebra simbólica

 carga relativa de una molécula (cero) o ion poliatómico (adimensional).  carga relativa de un elemento x conocido (adimensional).  subíndice molecular de un elemento x (adimensional).

Miremos un ejemplo

 Ejemplo 1.  Calcule la carga total de las siguientes entidades poliatómicas, indicando en cada caso si se trata de un ión o de una molécula neutra:

(a) 2 átomos de H(+1) y 1 átomo de azufre (+2).

(b) 2 átomos de H(+1), 1 átomo de carbono (+4) y 3 átomos de oxígeno (−2).

(c) 1 átomo de cloro (+5) y 3 átomos de oxígeno (−2).

Etapa analítica.

Para (a) usaremos [Carga molar de una entidad poliatómica]

Etapa numérica por factor marcado.

(a) 2 átomos de H(+1) y 1 átomo de azufre (+2).

(b) 2 átomos de H(+1), 1 átomo de carbono (+4) y 3 átomos de oxígeno (−2).

(c) 1 átomo de cloro (+5) y 3 átomos de oxígeno (−2).

Las sustancias H2S y H2CO3 son moléculas mientras que ClO3- es un ion.

Etapa numérica por álgebra simbólica.

(a) 2 átomos de H(+1) y 1 átomo de azufre (+2).

(b) 2 átomos de H(+1), 1 átomo de carbono (+4) y 3 átomos de oxígeno (−2).

(c) 1 átomo de cloro (+5) y 3 átomos de oxígeno (−2).

Las sustancias H2S y H2CO3 son moléculas mientras que ClO3- es un ion.

Carga relativa de un elemento en una entidad poliatómica

Las cargas relativas en las sustancias siguen, en muchos casos, patrones fijos. En elementos como el flúor, los metales alcalinos, los alcalinotérreos y el oxígeno (bajo la mayoría de las condiciones), los valores son predecibles, como se analizará con mayor detalle al estudiar las sustancias. Sin embargo, otros elementos presentan valores variables, difíciles de memorizar.

Por ello, resulta conveniente poder calcular estos valores. Si se conocen las cargas de todos los elementos excepto uno —generalmente el átomo central— y se dispone de la fórmula molecular, es posible determinar su valor utilizando el siguiente teorema.

[Carga molar de una entidad poliatómica]

(2) Carga de un elemento en una molécula o ion poliatómico

Factor marcado

Álgebra simbólica

 carga relativa de una molécula (cero) o ion poliatómico (adimensional).  carga relativa de un elemento x conocido (adimensional).  carga relativa de un elemento y desconocido (adimensional).  subíndice molecular de un elemento x (adimensional).  subíndice molecular de un elemento y (adimensional).

Miremos un ejemplo

 Ejemplo 2.  Una sustancia molecular está compuesta por tres átomos de hidrógeno, uno de fósforo y cuatro de oxígeno. Sabiendo que los estados de oxidación del hidrógeno y del oxígeno son, respectivamente, +1 y −2, determine el estado de oxidación del fósforo.

Etapa analítica.

Usaremos [Carga molar de una entidad poliatómica]. Dado que se dice que la sustancia es molecular, asumiremos que el número de carga total es cero.

Etapa numérica por factor marcado.

El estado de oxidación del fósforo es de +5.

Etapa numérica por álgebra simbólica.

Tipos de iones

 Los gases nobles, los metales y los elementos en forma alotrópica elemental se encuentran en estado de oxidación cero y, por ende, sus cargas totales son nulas. Esto implica que las sustancias elementales no presentan cargas eléctricas apreciables. Sin embargo, si existe un desequilibrio de carga, el exceso o defecto se manifestará en el sistema, haciendo que la partícula se convierta en un ión. Los iones pueden ser monoatómicos o poliatómicos, y la diferencia de carga se origina por el aumento o disminución del número de electrones del sistema.

Cationes: son aquellos iones que han perdido uno o más electrones por debajo de su nivel básico de equilibrio y, por ende, asumen cargas relativas de sentido positivo.

Aniones: son aquellos iones que han ganado uno o más electrones por encima de su nivel básico de equilibrio y, por ende, asumen cargas relativas de sentido negativo.

Iones monoatómicos: son aquellos que están formados por un solo átomo con carga neta, ya sea positiva o negativa. En estos casos, el estado de oxidación (o carga virtual) coincide exactamente con la carga real del ion, lo que los convierte en los más sencillos de entender y analizar dentro de la teoría iónica. Sin embargo, esta regla no debe aplicarse a iones poliatómicos o moléculas cargadas, donde los estados de oxidación se distribuyen entre varios átomos y la carga neta se reparte de forma más compleja. Ejemplos de iones monoatómicos son el Na⁺, común en sales y soluciones fisiológicas, o el Cl⁻, utilizado en reacciones ácido-base y en procesos de electrólisis industrial.

Iones monoatómicos: son aquellos que están formados por un solo átomo con carga neta, ya sea positiva o negativa. En estos casos, el estado de oxidación (o carga virtual) coincide exactamente con la carga real del ion, lo que los convierte en los más sencillos de entender y analizar dentro de la teoría iónica. Sin embargo, esta regla no debe aplicarse a iones poliatómicos o moléculas cargadas, donde los estados de oxidación se distribuyen entre varios átomos y la carga neta se reparte de forma más compleja. Ejemplos de iones monoatómicos son el Na⁺, común en sales y soluciones fisiológicas, o el Cl⁻, utilizado en reacciones ácido-base y en procesos de electrólisis industrial.

Iones poliatómicos monoelementales: son agregados de dos o más átomos del mismo elemento químico que en conjunto poseen una carga neta, positiva o negativa. Aunque están compuestos por un solo tipo de átomo, su estructura interna permite una distribución desigual de electrones, lo que da lugar a una carga total. Los más comunes son los iones diatómicos, como el ion dimercurio (Hg₂²⁺), utilizado en química inorgánica, y el ion peróxido (O₂²⁻), común en productos de limpieza y procesos biológicos. En estos casos, la carga de cada átomo no coincide individualmente con la carga del ion completo, ya que se distribuye parcialmente entre los átomos. Estos iones son esenciales en redox, catálisis y síntesis industrial.

Iones poliatómicos polielementales: están formados por dos o más átomos de distintos elementos químicos que actúan como una unidad cargada. A diferencia de los monoatómicos o monoelementales, estos iones presentan una estructura interna compleja, en la que la distribución de la carga eléctrica se relaciona con los estados de oxidación individuales de cada elemento. Un ejemplo clásico es el ion sulfato (SO₄²⁻), donde el azufre tiene un estado de oxidación de +6 y cada oxígeno −2, resultando en una carga neta de −2. Otro ejemplo es el ion nitrato (NO₃⁻), ampliamente utilizado en fertilizantes y explosivos. Estos iones son fundamentales en reacciones ácido-base, equilibrio químico, biología molecular y en la industria química moderna.

Referencias

Brown, T. L., LeMay, H. E. J., Bursten, B. E., Murphy, C. J., Woodward, P., & Stoltzfus, M. W. (2015). Chemistry the Central Science.

Brown, T. L., LeMay, H. E. J., Bursten, B. E., Murphy, C. J., Woodward, P., Stoltzfus, M. W., & Lufaso, M. W. (2022). Chemistry, the central science (15th ed.). Pearson.

Chang, R. (2010). Chemistry (10th ed.). McGraw-Hill New York.

Chang, R., & Overby, J. (2021). Chemistry (14th ed.). McGraw-Hill.

García García, J. L. (2025). Dimensional Analysis in Chemistry Textbooks 1900-2020 and an Algebraic Alternative. Educación química36(1), 82-108.

Seager, S. L., Slabaugh, M. M., & Hansen, M. M. (2022). Chemistry for Today (10th ed.). Cengage Learning.

Zumdahl, S. S., Zumdahl, S. A., DeCoste, D. J., & Adams, G. (2018). Chemistry (10th ed.). Cengage Learning.

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