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Los indicadores
de acidez colorimétricos son sustancias que permiten identificar
el punto de finalización en una titulación ácido-base a través
de un cambio de color observable. Este cambio se debe a la capacidad de los
indicadores para cambiar su estructura química según el pH de
la solución en la que se encuentran, lo que afecta la forma en que interactúan
con la luz, produciendo un cambio de color visible. Los indicadores son
esenciales en los procesos de titulación, ya que proporcionan una señal clara y
precisa de que se ha alcanzado un punto determinado en el cual se puede hacer
un cálculo adecuado, pero este punto de finalización no siempre corresponde a
una equimolaridad exacta entre ácido y base. El punto de
finalización solo determina un valor de pH que facilita los
cálculos en ciertas condiciones, pero no garantiza que el ácido y la base estén
en una relación molar exacta, por lo que es necesario tener cuidado con
afirmaciones que puedan inducir a la creencia de que se ha alcanzado la equimolaridad,
lo cual podría generar errores en los cálculos numéricos posteriores.
Figura 1. [Adolf
von Baeyer] fue un químico orgánico alemán clave en la química
estructural. Investigó colorantes orgánicos, especialmente el índigo,
ayudando a comprender su estructura y síntesis industrial. También estudió
compuestos cíclicos y formuló la teoría de la tensión de Baeyer. Recibió
el Nobel de Química en 1905.
Figura 2. [Rachel
Fuller Brown] fue una química estadounidense clave en el desarrollo
de la nistatina, primer antifúngico seguro y eficaz para uso
humano. En colaboración con Elizabeth Lee Hazen, aisló y caracterizó el
compuesto producido por microorganismos. Su trabajo unió química, microbiología
y medicina, abriendo camino a nuevos tratamientos contra infecciones fúngicas.
El rango de
cambio de color de los indicadores está vinculado al valor de pH de
la solución, y cada indicador tiene un rango específico en el cual experimenta
este cambio. Uno de los más utilizados en las titulaciones ácido-base es
la fenolftaleína, que se usa principalmente para valoraciones de
bases fuertes con ácidos fuertes. La fenolftaleína es incolora en soluciones
ácidas y cambia a un color rosa pálido en soluciones básicas.
Su punto de cambio de color ocurre típicamente en un pH entre
8.2 y 10.0. Este rango es adecuado para titulaciones que requieren una
detección precisa del punto de finalización, pero como se mencionó
anteriormente, esto no implica que se haya alcanzado una relación equimolar
entre los reactivos. Cuando el pH de la solución alcanza alrededor de pH
8.4, la solución empieza a adquirir un tono rosado tenue,
señalando que la neutralización está cerca, pero si se sigue agregando base, el
color se intensifica a un rosa fuerte o violeta a medida que
el pH aumenta.
Figura 1. [La fenolftaleína] es
un indicador ácido-base que cambia de incolora a rosa en
soluciones básicas, con un rango de pH de 8.2 a 10.0. Sin embargo, el rosa
pálido indica exceso de base, lo que significa que no es
adecuado para cálculos equimolares. El exceso de base puede
distorsionar la titulación, introduciendo errores sistemáticos en
los cálculos.
Figura 2. [El naranja
de metilo] es un indicador ácido-base que cambia de rojo en
soluciones ácidas a amarillo en soluciones básicas, con un
rango de pH de 3.4 a 4.4. Es útil en titulaciones de ácidos débiles
con bases fuertes o bases débiles con ácidos fuertes. Debe añadirse
cuidadosamente y almacenarse alejado de la luz para mantener su efectividad.
Otro indicador
común es el naranja de metilo, que tiene un rango de cambio de
color más bajo. El naranja de metilo es útil para titulaciones de ácidos
débiles con bases fuertes. Este indicador cambia de rojo en
soluciones ácidas a amarillo en soluciones básicas. Su rango
de cambio de color se encuentra entre pH 3.4 y pH 4.4.
El color rojo indica un ambiente ácido, mientras que el color amarillo muestra
que el medio es básico. Este indicador es especialmente útil en titulaciones
donde el cambio de pH se da rápidamente en el rango ácido, como en el caso de
la neutralización de un ácido fuerte con una base débil.
El rojo de metilo es otro indicador común en titulaciones ácido-base, especialmente en el análisis de soluciones de ácidos fuertes. Su rango de cambio se extiende de pH 4.4 a pH 6.2. El rojo de metilo presenta un color rojo en soluciones ácidas y se convierte en amarillo cuando el pH sube hacia la zona básica. Este indicador es útil para valoraciones que no requieren un cambio de color tan extremo y es más adecuado para aquellas situaciones donde el pH no alcanza valores extremadamente básicos. Este indicador también es ampliamente utilizado en la determinación de la acidez titulante de líquidos, como en la medición de jugos o lácteos.
Figura 3. [El rojo
de metilo] es un indicador ácido-base que cambia
de rojo en soluciones ácidas a amarillo en
soluciones básicas, con un rango de pH de 4.4 a 6.2.
El punto de finalización se determina por el cambio de color,
pero no coincide necesariamente con el punto de equivalencia, que
solo ocurre a pH 7 en ciertas titulaciones.
Otro indicador conocido es el azul de bromotimol, que cambia de amarillo a azul a medida que el pH de la solución se incrementa. Su rango de cambio de color se encuentra entre pH 6.0 y pH 7.6, siendo muy útil en titulaciones de ácidos débiles con bases fuertes o en situaciones en las que el pH se aproxima al pH 7 de la neutralidad. Este indicador se usa comúnmente en la valoración de soluciones de dióxido de carbono en agua y para determinar la acidez de las soluciones básicas.
Figura 4. [Indicadores
de acidez]. El gráfico de barras muestra los rangos de cambio de
color de varios indicadores ácido-base, desde el violeta
de metilo hasta el amarillo de alizarina. Cada barra
representa el rango de pH donde ocurre el viraje. Esto permite
comparar los indicadores y elegir el adecuado según el pH de interés. Los
colores cambian progresivamente de ácidos a básicos, reflejando la sensibilidad
visual al punto de finalización, no al de equivalencia.
Además de los
indicadores sintéticos, también existen indicadores naturales que
se extraen de fuentes vegetales. Un ejemplo destacado es el pigmento
extraído de la col morada, conocido como antocianina. Este
pigmento natural cambia de color en función del pH de la solución, lo que lo
convierte en un indicador útil y económico para demostraciones de química en
laboratorios escolares o en situaciones donde no se tiene acceso a indicadores
sintéticos. La antocianina se extrae de las hojas moradas de
la col y se presenta en un color rojo cuando está en solución
ácida, violeta a pH neutro y verde o azul en
condiciones básicas. Su rango de cambio de color es bastante amplio,
aproximadamente entre pH 4.5 y pH 8.5.
La ventaja de
utilizar el pigmento de la col morada es que no solo es
económico, sino que también es una opción ecológica, ya que no requiere
productos químicos sintéticos para su obtención. La antocianina, al ser
un indicador natural, ofrece una gama de colores vibrantes y es
bastante sensible a cambios pequeños en el pH, lo que la hace útil para
observar el comportamiento de ácidos y bases de una manera fácil y accesible.
Además, su color varía de manera progresiva según se modifica el pH, lo que
facilita el seguimiento de los cambios de concentración de iones hidrógeno
durante la titulación.
Figura 5. [El
pigmento de la col morada], rico en antocianinas, cambia de
color según el pH del medio, siendo útil como indicador
visual en laboratorios escolares. Sin embargo, su uso requiere
precaución, ya que factores como el método de extracción afectan su
consistencia. Se recomienda estandarizarlo mediante una tabla
de virajes con soluciones de pH conocido para obtener resultados confiables
Sin embargo, la
antocianina también tiene algunas limitaciones. Su rango de cambio de color no
es tan estrecho como el de los indicadores sintéticos, lo que puede hacer que
no sea tan preciso en ciertas situaciones de titulación que requieren un cambio
de color más abrupto y definido. Además, factores como la temperatura y
la exposición a la luz pueden afectar la estabilidad del
color, lo que puede introducir cierta imprecisión en los resultados si no se
controla adecuadamente el entorno.
Referencias.
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https://doi.org/10.1351/goldbook
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