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átomo moderno]
La geometría
molecular permite comprender cómo se organizan tridimensionalmente los
átomos dentro de una molécula y cómo esa disposición influye en propiedades
como la polaridad, la reactividad, la solubilidad y las fuerzas
intermoleculares. Para predecirla se combinan modelos complementarios: la TRPECV,
que distribuye las regiones de densidad electrónica alrededor del átomo central
minimizando sus repulsiones, y la hibridación, que reorganiza
matemáticamente los orbitales atómicos para producir orbitales orientados hacia
los enlaces. En este artículo se estudiará la relación entre estructuras de
Lewis, pares no enlazantes, enlaces sigma y pi, geometrías electrónicas y
orbitales híbridos sp, sp² y sp³, recordando que estos
modelos son representaciones cualitativas útiles de una realidad electrónica
descrita por la mecánica cuántica.
Figura 1. [Richard
Feynman] fue un físico estadounidense destacado por sus aportes a la electrodinámica
cuántica, las integrales de camino y los diagramas que llevan su nombre.
Participó en el Proyecto Manhattan y recibió el Nobel de Física en 1965.
También fue un profesor y divulgador excepcional, investigó el accidente del
Challenger y dejó una profunda influencia científica y educativa.
Figura 2. [Mildred
Dresselhaus] fue una física estadounidense pionera en el estudio del
carbono y los nanomateriales. Investigó el grafito,
nanotubos, grafeno y sus propiedades electrónicas. Profesora del MIT, impulsó
la física de materiales y la participación femenina en ciencia. Sus
aportes fortalecieron la comprensión de tecnologías electrónicas, energéticas y
térmicas modernas. Recibió reconocimientos internacionales y dejó un legado
científico duradero mundial.
Hibridaciones sp, sp2 y sp3 en la teoría del enlace
de valencia
Hibridación de orbitales sp
La hibridación
se basa en la combinación matemática de orbitales atómicos pertenecientes a un
mismo átomo para formar nuevos orbitales híbridos de energía semejante y
con orientaciones espaciales adecuadas para establecer enlaces. Estos orbitales
reciben nombres como sp, sp² o sp³, según la cantidad y el
tipo de orbitales que participan en la combinación. No siempre se hibridan
todos los orbitales de valencia, pues algunos pueden permanecer sin modificar y
participar posteriormente en la formación de enlaces pi. Para comprender mejor
este proceso, conviene analizar varios ejemplos concretos.
Hidruro
de berilio: Vamos a predecir la geometría molecular
y algunas propiedades electrostáticas del hidruro de berilio, BeH₂.
Primero construimos su estructura considerando que el berilio forma dos enlaces
covalentes y que cada átomo de hidrógeno forma uno. A partir de esta
información podrían proponerse, inicialmente, una disposición lineal o una
angular. Para decidir cuál representa mejor la molécula, analizamos la
configuración electrónica de valencia del berilio en su estado fundamental: Be
= [He]2s², que mediante cajas orbitales puede escribirse como Be = [He] 2s(↑↓)
2p( )( )( ). Esta configuración presenta los dos electrones de valencia
emparejados en el orbital 2s y, por tanto, no muestra directamente dos
orbitales con electrones desapareados capaces de formar los dos enlaces Be–H
observados.
El modelo de hibridación
propone entonces un estado preparado para el enlace, en el cual uno de los
electrones del orbital 2s se promociona a un orbital 2p. La configuración de
valencia pasa a representarse como 2s¹2p¹: Be = [He] 2s(↑) 2p(↑)( )( ).
Posteriormente, el orbital 2s y uno de los orbitales 2p se combinan
matemáticamente para formar dos orbitales híbridos sp, equivalentes en
energía y orientación: Be = [He] sp(↑) sp(↑). Cada orbital híbrido contiene un
electrón desapareado y puede solaparse frontalmente con el orbital 1s de un
átomo de hidrógeno, formando así dos enlaces covalentes sigma Be–H.
Los dos orbitales
híbridos sp se orientan en direcciones opuestas para minimizar la repulsión
entre sus regiones de densidad electrónica. Como resultado, la molécula adopta
una geometría lineal con un ángulo H–Be–H de 180°. Aunque cada enlace
Be–H presenta cierta polaridad, sus dipolos poseen igual magnitud y sentidos
opuestos, por lo que se cancelan. En consecuencia, la molécula de BeH₂ se
considera globalmente apolar en su forma lineal idealizada.
Con los dos orbitales
híbridos (sp) enlazantes, el berilio puede recibir dos electrones
ajenos; esto equivale a formar dos enlaces sigma: BeH₂ = [He] 2sp (↑↓)(↑↓). Ahora sabemos que alrededor del berilio
existen dos lóbulos de densidad electrónica, cada uno dirigido hacia un
átomo de hidrógeno. Por ello, al consultar la Figura 17.2 para un átomo central
con dos átomos periféricos y sin pares electrónicos no enlazantes, la geometría
resultante es lineal. En consecuencia, la geometría molecular del hidruro
de berilio es lineal.
Una vez establecida
esta geometría, podemos concluir que la molécula de (\mathrm{BeH_2}) es plana.
Además, como ambos extremos contienen el mismo átomo, los dipolos de sus
enlaces se compensan debido a la disposición lineal y simétrica. Por tanto, la
molécula es apolar y no presenta interacciones moleculares
electrostáticas permanentes; es decir, no se comporta como un pequeño imán.
Figura
3. [Geometría
de BeH2]. El BeH₂ presenta dos regiones electrónicas
alrededor del berilio, correspondientes a dos enlaces Be–H y ningún par
libre. Por ello, la repulsión mínima se alcanza cuando ambos enlaces se
orientan en sentidos opuestos, formando un ángulo de 180°. La hipótesis lineal
es válida; la angular exigiría pares libres inexistentes y no representa la
molécula aislada del hidruro de berilio correctamente.
Etino: Generalmente, la geometría molecular se
describe mediante moléculas muy simples; sin embargo, es importante comprender
que las hibridaciones no siempre involucran todos los orbitales de
valencia. Cuando existen enlaces múltiples, algunos orbitales pueden
hibridarse, mientras otros permanecen sin hibridar para formar enlaces π. En
consecuencia, un mismo elemento puede adoptar distintos arreglos
electrónicos y originar diferentes geometrías. El caso más importante es el
del carbono, cuyas variantes de hibridación son cruciales en la química
orgánica. Por esta razón, la hibridación sp se estudia aquí mediante
la molécula de etino, C₂H₂.
Primero
escribimos la fórmula molecular y ubicamos los átomos centrales, que en
este caso son los dos carbonos. Cada átomo de carbono dispone de cuatro
enlaces potenciales, mientras que cada átomo de hidrógeno forma solo
uno. Por tanto, los carbonos deben establecer entre sí un enlace triple
y, adicionalmente, cada uno debe unirse a un hidrógeno. El enlace triple C≡C
está formado por un enlace σ y dos enlaces π. Como regla general, en un enlace
múltiple solo el enlace σ se forma con orbitales híbridos; los enlaces π se
forman mediante orbitales p sin hibridar. Cada carbono necesita entonces
explicar dos enlaces sigma estables —uno C–C y uno C–H—, además de
conservar dos orbitales p con electrones desapareados para formar los dos
enlaces π.
La
configuración electrónica fundamental del carbono es C = [He] 2s² 2p². Para
formar cuatro enlaces, uno de los electrones del orbital 2s se promueve a un
orbital 2p, originando una configuración con cuatro electrones desapareados.
Luego, un orbital 2s y un orbital 2p se combinan para formar dos orbitales
híbridos sp, mientras los otros dos orbitales p permanecen sin hibridar: C
= [He] 2sp(↑) 2sp(↑) 2p(↑) 2p(↑). Los dos orbitales sp se orientan en
direcciones opuestas y establecen la estructura sigma de la molécula.
Los orbitales p restantes forman los enlaces π, pero no constituyen regiones
electrónicas independientes que modifiquen el arreglo básico. Por ello, cada
carbono posee dos regiones de enlace σ y presenta una geometría lineal,
con ángulos de 180°.
Figura 4. [Geometría molecular del etino]. El
etino posee una geometría lineal porque cada carbono presenta
hibridación sp y dos orbitales p sin hibridar. El enlace triple C≡C contiene un
enlace σ y dos enlaces π, lo que lo hace corto, fuerte y rígido. Es una
molécula apolar gaseosa utilizada en sopletes oxiacetilénicos y como materia
prima para síntesis de polímeros y otros compuestos industriales modernos.
Hibridación sp2
En la hibridación sp2 se formarán tres orbitales sp2 híbridos.
Trihidruro de boro: El boro suele formar tres enlaces
covalentes, mientras que cada átomo de hidrógeno solo puede
establecer uno. Por ello, la fórmula molecular de esta sustancia es BH₃. El
boro ocupa la posición de átomo central y, en consecuencia, determina la
geometría molecular. Su configuración electrónica de valencia es B = [He]
2s(↑↓) 2p(↑)( )( ). En este estado, el boro posee únicamente un electrón
desapareado y solo podría explicar un enlace.
Para explicar los
tres enlaces B–H, un electrón del orbital 2s se promueve hacia un orbital 2p
vacío. Posteriormente, un orbital 2s y dos orbitales 2p se combinan para formar
tres orbitales híbridos sp² equivalentes y semillenos: B = [He] 2sp²(↑)
2sp²(↑) 2sp²(↑). Cada uno de estos orbitales puede solaparse con el orbital 1s
de un átomo de hidrógeno y formar un enlace sigma B–H.
Los tres orbitales
híbridos sp² se distribuyen en un mismo plano y se separan lo máximo posible
entre sí. Por ello, la molécula presenta tres regiones electrónicas enlazantes
alrededor del boro, sin pares electrónicos libres, y adopta una geometría
trigonal plana. Los enlaces H–B–H forman ángulos aproximados de 120°.
Figura 5. [La
geometría trigonal plana del BH₃] deja al boro con seis electrones y un
orbital p vacío. Esta deficiencia electrónica explica su acidez de
Lewis, elevada reactividad y asociación como diborano, B₂H₆. Los complejos
de borano permiten hidroboración y reducción selectiva; además, los
hidruros de boro aportan dopantes para modificar la conductividad de
semiconductores de silicio modernos industriales.
Eteno: Generalmente, la geometría molecular se
describe mediante moléculas muy simples; sin embargo, es importante comprender
que las hibridaciones no siempre involucran todos los orbitales de
valencia. Cuando existen enlaces múltiples, algunos orbitales se
hibridan y otros permanecen sin hibridar para formar enlaces π. Por tanto, un
mismo elemento puede adoptar diferentes arreglos electrónicos y originar
distintas geometrías. El caso del carbono es especialmente importante,
pues sus diversas hibridaciones determinan gran parte de la estructura de la química
orgánica. Por esta razón, estudiaremos la hibridación sp² mediante el
eteno, C₂H₄.
Primero escribimos
la fórmula molecular y ubicamos los átomos centrales: en el eteno son
los dos carbonos. Cada carbono posee cuatro enlaces potenciales y cada hidrógeno
solo puede formar uno. En consecuencia, cada carbono establece dos enlaces C–H
y un enlace doble con el otro carbono. Este enlace doble C=C contiene un enlace
σ y un enlace π. Aunque se pueden proponer varias geometrías, ambos carbonos
presentan el mismo arreglo porque cada uno está unido a dos hidrógenos y al
otro carbono; los hidrógenos ocupan las posiciones periféricas de la
estructura.
La configuración
electrónica del carbono es C = [He] 2s(↑↓) 2p(↑)(↑)( ). Para explicar la
formación de enlaces, un electrón del orbital 2s se promueve a un orbital 2p
vacío. Luego, un orbital 2s y dos orbitales 2p se combinan para formar tres orbitales
híbridos sp² semillenos, mientras un orbital p permanece sin hibridar: C =
[He] 2sp²(↑) 2sp²(↑) 2sp²(↑) 2p(↑). Los tres orbitales sp² forman tres enlaces
sigma: dos con hidrógeno y uno con el otro carbono. Los orbitales p sin
hibridar se superponen lateralmente y producen el enlace π. Para determinar los
lóbulos contamos solo los orbitales sp²: son tres alrededor de cada carbono.
Por ello, ambos carbonos presentan una geometría trigonal plana, con
ángulos cercanos a 120°.
Figura 6. [Figura.
Geometría del eteno]. En el eteno, el enlace doble C=C contiene un enlace σ
y un enlace π. El π es una función de onda con densidad electrónica arriba y
abajo del plano molecular. Esta estructura plana restringe la rotación y
favorece reacciones de adición. Al abrirse, el enlace π permite
polimerizar eteno para obtener polietileno, plástico resistente, ligero
y útil en envases industriales.
Hibridación sp3
En este caso todos los orbitales p se convierten en orbitales sp
Metano: La hibridación sp³ del carbono es
quizá la más conocida, pues corresponde a situaciones en las que este elemento
forma cuatro enlaces covalentes. Esta geometría es especialmente común en
muchos compuestos biológicos, hidrocarburos y demás sustancias de la química
orgánica. Para estudiarla, escribimos primero la fórmula molecular y
ubicamos el átomo central, ya que este determina el arreglo espacial de la
molécula. En el metano, CH₄, el carbono es el átomo central y los cuatro
hidrógenos ocupan posiciones periféricas.
Al construir la
molécula, el carbono forma cuatro enlaces, mientras que cada átomo de hidrógeno
forma solo uno. Esto podría inducirnos a dibujar una estructura plana en forma
de cruz, con ángulos de 90° entre los enlaces C–H. Sin embargo, las moléculas
existen en un espacio tridimensional y esa distribución plana no separa
los enlaces lo suficiente. Las cuatro regiones de densidad electrónica
enlazante se repelen entre sí y tienden a ubicarse tan alejadas como sea
posible. La disposición de menor repulsión no es una cruz plana, sino una estructura
espacial.
La configuración
electrónica fundamental del carbono es C = [He] 2s(↑↓) 2p(↑)(↑)( ). Para formar
cuatro enlaces sigma, un electrón del orbital 2s se promueve a un
orbital 2p vacío. Luego, un orbital 2s y tres orbitales 2p se combinan,
formando cuatro orbitales híbridos sp³ equivalentes y semillenos: C =
[He] 2sp³(↑) 2sp³(↑) 2sp³(↑) 2sp³(↑). Cada orbital se solapa con el orbital 1s
de un hidrógeno y forma un enlace C–H. Los cuatro lóbulos se orientan hacia los
vértices de un tetraedro, con ángulos H–C–H de aproximadamente 109,5°.
Figura 7. [Geometría
molecular del metano]. El metano posee cuatro enlaces sigma
C–H equivalentes, organizados en una geometría tetraédrica alrededor del
carbono, con ángulos de 109,5°. La hibridación sp³ maximiza la
separación entre enlaces y minimiza la repulsión electrónica. La simetría
molecular cancela los dipolos, por lo que CH₄ es apolar, gaseoso y
combustible. Su estructura es básica para alcanos y materiales orgánicos
modernos muy diversos.
El amoníaco: El amoníaco es una molécula especialmente
interesante porque el átomo de nitrógeno posee un par de electrones
no enlazantes. Este par ocupa un orbital híbrido sp³ y, aunque no forma un
enlace con otro átomo, sí ocupa una región del espacio y participa en la
determinación de la geometría molecular. Primero escribimos la fórmula, NH₃, e
identificamos al nitrógeno como átomo central. Su configuración electrónica de
valencia es N = [He] 2s(↑↓) 2p(↑)(↑)(↑). La molécula debe explicar tres enlaces
sigma N–H y conservar un par electrónico libre.
Para lograrlo, un
orbital 2s y tres orbitales 2p se combinan y forman cuatro orbitales
híbridos sp³: N = [He] 2sp³(↑↓) 2sp³(↑) 2sp³(↑) 2sp³(↑). Tres orbitales
híbridos semillenos se solapan con los orbitales 1s de tres átomos de hidrógeno
y originan tres enlaces sigma N–H. El cuarto orbital contiene el par no
enlazante. Por tanto, alrededor del nitrógeno existen cuatro regiones de
densidad electrónica: tres enlazantes y una no enlazante. La geometría
electrónica es tetraédrica, pero como uno de los vértices no contiene un átomo,
la geometría molecular es trigonal piramidal. El nitrógeno presenta en
NH₃ un número de oxidación formal de −3.
El par de
electrones no enlazantes permite que el amoníaco acepte un protón, H⁺, y
forme el ion amonio, NH₄⁺. Por esta capacidad de donar un par electrónico para
crear un enlace covalente coordinado, el amoníaco se comporta como una base
de Lewis. De manera general, las especies que poseen pares electrónicos
disponibles pueden actuar de forma semejante frente a sustancias capaces de
aceptarlos.
Figura 8. [Geometría
molecular del amoníaco]. El NH₃ posee tres enlaces sigma N–H
y un par solitario sobre el nitrógeno. Sus cuatro regiones de densidad
electrónica tienen disposición tetraédrica, pero la geometría molecular
es trigonal piramidal. El par libre comprime los ángulos H–N–H hasta
aproximadamente 107° y hace al amoníaco polar, soluble en agua, capaz de
formar puentes de hidrógeno y actuar como base de Lewis.
El agua: Siguiendo un razonamiento semejante al del
nitrógeno, el oxígeno también puede hibridarse en sp³ cuando
forma dos enlaces con átomos independientes. Sin embargo, la diferencia es que
el oxígeno conserva dos pares de electrones no enlazantes, mientras que
el nitrógeno en el amoníaco conserva solo uno. Estos pares no forman enlaces
con otros átomos, pero ocupan regiones del espacio y determinan la geometría
molecular. Para analizar el agua, escribimos su fórmula, H₂O, e
identificamos al oxígeno como átomo central.
La configuración
electrónica de valencia del oxígeno es O = [He] 2s(↑↓) 2p(↑↓)(↑)(↑). La
molécula debe explicar dos enlaces sigma O–H; por ello, un orbital 2s y
tres orbitales 2p se combinan para formar cuatro orbitales híbridos sp³: O =
[He] 2sp³(↑↓) 2sp³(↑↓) 2sp³(↑) 2sp³(↑). Dos orbitales híbridos semillenos se
solapan con los orbitales 1s de los hidrógenos y forman los enlaces O–H. Los
otros dos orbitales contienen pares no enlazantes. En total, el oxígeno
presenta cuatro regiones de densidad electrónica, pero solo dos
contienen átomos; por ello, la geometría molecular del agua es angular o
doblada. El número de oxidación formal del oxígeno en H₂O es −2.
Los dos pares no
enlazantes también explican la reactividad del agua. La molécula puede donar
uno de estos pares a un protón, H⁺, y formar el ion hidronio,
H₃O⁺. En esa reacción, el agua se comporta como una base de Lewis,
porque aporta un par electrónico para formar un enlace covalente coordinado.
Figura 8. [Geometría
molecular del agua]. La geometría angular del agua surge porque el oxígeno
posee dos enlaces O–H y dos pares solitarios. Estos pares comprimen el
ángulo H–O–H hasta 104,5°. La distribución asimétrica produce un momento
dipolar neto, que vuelve al agua polar. Sus puentes de hidrógeno
explican su capacidad como disolvente, su cohesión, capilaridad y temperaturas
de fusión y ebullición inusualmente elevadas en comparación.
Referencias
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Outreach. (n.d.). The Nobel Prize in Physics 1965. NobelPrize.org.
https://www.nobelprize.org/prizes/physics/1965/summary/
La geometría molecular es el estudio de la forma tridimensional que tienen las moléculas debido a la disposición de sus átomos y electrones. Esta forma influye en las propiedades físicas y químicas de las sustancias.
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