Menú de Química

Buscar este blog

Translate

lunes, 2 de febrero de 2026

Figura. Guepardo

 El guepardo es el mamífero terrestre más veloz del planeta y uno de los felinos más especializados que existen. Habita principalmente en África, con una pequeña población remanente en Irán, y ocupa sabanas abiertas, llanuras y desiertos semiáridos. Su cuerpo es alto y extremadamente esbelto, con patas largas, columna vertebral muy flexible y una cabeza pequeña y aerodinámica. El pelaje, de color amarillento con manchas negras sólidas, le proporciona camuflaje sin romper la silueta durante la carrera, a diferencia de las rosetas de otros felinos.

Desde el punto de vista funcional, el guepardo es un cazador hiperespecializado en la persecución a alta velocidad. Puede alcanzar más de 100 km/h en pocos segundos, pero solo durante distancias cortas. Sus garras son parcialmente retráctiles, lo que mejora la tracción, y posee grandes fosas nasales, pulmones desarrollados y un corazón proporcionalmente grande para sostener la aceleración extrema. Caza principalmente antílopes pequeños y medianos mediante una carrera explosiva seguida de un derribo preciso. A diferencia de otros grandes felinos, el guepardo no depende de la fuerza bruta ni de una mordida potente, sino de la velocidad, la coordinación y la eficiencia energética.

Evolutivamente, el guepardo pertenece a los felinos verdaderos (Felinae), no a los panterinos, lo que explica por qué no puede rugir. Su linaje siguió un camino muy distinto al de leones o tigres, sacrificando fuerza y robustez a cambio de velocidad máxima. Esta especialización extrema también lo hace vulnerable: el guepardo enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la fragmentación del paisaje y los conflictos con humanos. Además, presenta baja diversidad genética, resultado de antiguos cuellos de botella poblacionales. El guepardo representa un ejemplo claro de cómo la evolución puede producir soluciones extraordinarias, pero también frágiles, frente a los desafíos del ambiente.

Figura. Félido de dientes de sable

 

El Smilodon fatalis fue uno de los más famosos félidos de dientes de sable y uno de los grandes depredadores del Pleistoceno en América. Vivió desde hace aproximadamente 2,5 millones de años hasta hace unos 10.000 años, y su distribución abarcó gran parte de América del Norte y del Sur. A diferencia de los grandes felinos actuales, Smilodon fatalis tenía un cuerpo robusto y compacto, con extremidades anteriores muy fuertes y relativamente cortas, adaptadas para sujetar presas grandes. Su rasgo más llamativo eran los colmillos superiores extremadamente largos y aplanados, que podían superar los 18 centímetros.

Desde el punto de vista funcional, Smilodon fatalis no era un corredor veloz como el guepardo ni un perseguidor prolongado como el lobo. Era un cazador de emboscada, que dependía de la sorpresa y de la fuerza bruta. Sus poderosos brazos delanteros le permitían derribar a grandes herbívoros, como bisontes, camélidos, caballos y perezosos gigantes, antes de aplicar una mordida precisa con sus colmillos de sable. Estos colmillos no estaban diseñados para resistir impactos fuertes contra hueso, sino para infligir heridas profundas en tejidos blandos, causando un rápido colapso de la presa. Este estilo de caza lo diferenciaba claramente de los felinos modernos.

Evolutivamente, Smilodon fatalis no fue un “tigre” ni un antepasado directo de los grandes felinos actuales. Pertenecía a la subfamilia Machairodontinae, un linaje extinto que desarrolló colmillos de sable de manera independiente. Su extinción coincidió con el final de la última glaciación y con la desaparición de gran parte de la megafauna americana, probablemente como resultado de una combinación de cambios climáticos y presión humana. Smilodon fatalis representa un ejemplo claro de evolución convergente y recuerda que la historia de los grandes depredadores fue mucho más diversa de lo que sugieren los felinos actuales.

Figura. Gato doméstico

 

El gato doméstico es uno de los mamíferos más ampliamente distribuidos del planeta y uno de los felinos con la historia evolutiva más particular. Desciende del gato montés africano (Felis lybica), con el que aún comparte gran parte de su anatomía y comportamiento. Su domesticación no fue un proceso dirigido de forma estricta por los humanos, sino una asociación gradual, iniciada cuando algunos gatos salvajes comenzaron a acercarse a asentamientos humanos atraídos por roedores. Con el tiempo, esta relación favoreció individuos más tolerantes a la presencia humana, dando origen al gato doméstico actual.

Desde el punto de vista biológico, el gato doméstico conserva casi intactas las características de un depredador eficiente. Posee sentidos muy desarrollados, reflejos rápidos, garras retráctiles y una dentición adaptada a la caza. Aunque suele ser alimentado por las personas, mantiene un fuerte instinto cazador, capaz de capturar aves, pequeños mamíferos, reptiles y anfibios. A diferencia de los felinos silvestres, no necesita grandes territorios ni presas abundantes, lo que le permite sobrevivir en ciudades, zonas rurales y ecosistemas modificados. Esta eficiencia, sin embargo, tiene consecuencias ecológicas importantes.

Ecológicamente, el gato doméstico es considerado una de las especies invasoras más dañinas del mundo. Al introducirse en ecosistemas donde no evolucionó, se convierte en un depredador sin reguladores naturales, responsable de la disminución y extinción local de numerosas especies, especialmente aves, pequeños mamíferos y reptiles. A diferencia de los felinos silvestres, caza incluso cuando no necesita alimento. Esto genera un fuerte contraste: mientras muchos felinos nativos están amenazados por la pérdida de hábitat, el gato doméstico prospera gracias a su vínculo con el ser humano. Comprender su impacto no implica rechazarlo como animal de compañía, sino asumir una convivencia responsable, que proteja tanto a la biodiversidad como al bienestar del propio gato.

Figura. Gato leopardo

 

El gato leopardo es un felino pequeño–mediano ampliamente distribuido en Asia, desde la India y el sudeste asiático hasta China, Corea y el extremo oriental de Rusia. Su nombre proviene del patrón de manchas oscuras sobre un fondo amarillento o grisáceo, que recuerda al de los grandes félidos manchados, aunque su tamaño es mucho menor. Tiene un cuerpo ágil, patas relativamente cortas y una cola larga que le ayuda a mantener el equilibrio. Este diseño corporal, junto con su pelaje críptico, le permite desplazarse con eficacia tanto en bosques densos como en matorrales y paisajes fragmentados.

Desde el punto de vista ecológico, el gato leopardo es un depredador solitario y principalmente nocturno. Se alimenta de una gran variedad de presas pequeñas, como roedores, aves, reptiles, anfibios e insectos, lo que lo convierte en un regulador importante de poblaciones animales de rápido crecimiento. Es un cazador oportunista y adaptable, capaz de vivir cerca de zonas agrícolas y asentamientos humanos sin depender directamente de ellos. En algunos ambientes húmedos muestra afinidad por áreas cercanas al agua y puede nadar con soltura, una característica poco común entre los felinos pequeños.

Evolutivamente, Prionailurus bengalensis pertenece al clado de los gatos leopardo, dentro de los felinos verdaderos (Felinae). Este grupo representa una estrategia exitosa basada en el tamaño reducido, la flexibilidad ecológica y la alta capacidad reproductiva. Sin embargo, a pesar de su aparente resiliencia, el gato leopardo enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la caza ilegal y el comercio de pieles. Además, su cercanía genética con el gato doméstico ha llevado a procesos de hibridación, lo que plantea nuevos desafíos para su conservación. Proteger al gato leopardo implica conservar mosaicos de hábitat y reconocer el valor ecológico de los pequeños depredadores en los ecosistemas asiáticos. 

Figura. El Puma

 

El puma es uno de los felinos más extensamente distribuidos del continente americano y un ejemplo notable de adaptabilidad evolutiva. Su rango histórico se extendía desde Canadá hasta el extremo sur de Sudamérica, ocupando selvas, bosques, montañas, desiertos y sabanas. A diferencia de otros grandes felinos, el puma tiene un cuerpo esbelto y alargado, con patas posteriores muy potentes que le permiten realizar saltos largos y precisos. Su pelaje es uniforme, generalmente de tonos beige o pardo claro, lo que le brinda un camuflaje eficaz en ambientes abiertos y boscosos.

Desde el punto de vista ecológico, el puma es un depredador solitario y silencioso, especializado en la caza por emboscada. Se alimenta principalmente de ungulados medianos y grandes, como venados, pero también puede consumir roedores, aves y otros mamíferos cuando las condiciones lo exigen. Esta flexibilidad lo convierte en un regulador clave de las poblaciones de presas. En muchas regiones donde no existen grandes panterinos, el puma cumple el papel de depredador tope, influyendo directamente en la estructura del ecosistema y en el comportamiento de otros animales.

Evolutivamente, el puma pertenece al grupo de los felinos verdaderos (Felinae), lo que significa que no puede rugir, a pesar de su gran tamaño. Este hecho demuestra que no todos los grandes depredadores pertenecen al mismo linaje ni evolucionan de la misma manera. En la actualidad, el puma enfrenta amenazas crecientes asociadas a la fragmentación del hábitat, la expansión humana y los conflictos con la ganadería. Su presencia es un indicador de ecosistemas funcionales y bien conectados, por lo que conservar al puma implica proteger grandes paisajes naturales y mantener procesos ecológicos esenciales que también benefician a las comunidades humanas.

domingo, 1 de febrero de 2026

Figura. Sustitución de prefijos inversos en cocientes

 Texto

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La imagen muestra un ejemplo de conversión de unidades en un cociente, haciendo uso del concepto de prefijo inverso. En el planteamiento inicial se expresa una velocidad como una distancia en kilómetros dividida entre un tiempo en segundos. A continuación, se aplica la idea de que el prefijo kilo, asociado a un factor de mil, puede trasladarse algebraicamente al denominador como su prefijo inverso, mili. De este modo, el valor numérico se ajusta y la magnitud se reexpresa en metros por milisegundo. El esquema destaca que la operación no cambia la velocidad física del sistema, sino únicamente su representación algebraica, mostrando cómo los prefijos pueden reorganizarse de forma coherente dentro del análisis dimensional.

Figura. Transferencia de prefijos

 Diagrama, Texto

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La imagen ilustra el procedimiento de transferencia de prefijos en un producto de magnitudes, una técnica útil para reorganizar factores de diez sin alterar el significado físico de la expresión. En el planteamiento inicial se multiplica un volumen expresado en mililitros por una cantidad de sustancia expresada en moles. En el paso siguiente, el prefijo asociado a una de las magnitudes se traslada a la otra, ajustando el valor numérico de forma coherente. El resultado final conserva la equivalencia dimensional y el valor físico del producto, pero presenta una notación más ordenada y conveniente. El esquema enfatiza que los prefijos son factores algebraicos transferibles entre unidades independientes cuando se mantiene la coherencia dimensional.

Figura. Calcelación o adición de prefijos semejantes en cocientes

 Texto

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La imagen muestra un ejemplo claro de cancelación de prefijos en un cociente y de reexpresión del resultado en unidades más convenientes. En el planteamiento inicial se presenta una razón entre una masa y un volumen, ambas expresadas con prefijos del Sistema Internacional. En el segundo paso se realiza la cancelación algebraica de los prefijos, lo que permite reducir la expresión a unidades base equivalentes, obteniendo un valor numérico más simple. Finalmente, se añade un nuevo conjunto de prefijos compatibles para expresar el resultado en una forma más habitual y práctica, especialmente en contextos químicos. El esquema resalta que el proceso conserva el significado físico de la magnitud y que los cambios afectan únicamente a la representación algebraica, facilitando la interpretación y el uso experimental del resultado.

Figura. Producto de prefijos directos

Texto

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.La imagen ilustra el producto de prefijos directos y cómo este puede reagruparse en un prefijo de orden superior para simplificar la expresión. En el planteamiento inicial se multiplican dos magnitudes que comparten el mismo prefijo decimal, lo que implica que ambos factores introducen potencias de diez del mismo signo. En el bloque central se muestra que el producto de estos prefijos equivale a la suma de sus exponentes, generando una nueva potencia de diez que puede identificarse con un prefijo mayor del Sistema Internacional. Finalmente, la sustitución permite reescribir el resultado de forma más compacta, usando un único prefijo y manteniendo explícitas las unidades físicas involucradas. El esquema enfatiza que esta operación es puramente algebraica y no modifica el significado físico del producto, sino que optimiza su representación simbólica y dimensional.

Figura. Producto de prefijos opuestos.

 Imagen que contiene Diagrama

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La imagen muestra un ejemplo del producto de prefijos opuestos dentro del Sistema Internacional. En el planteamiento inicial aparece una multiplicación entre dos magnitudes que contienen prefijos distintos: uno menor que la unidad base y otro mayor. En el segundo bloque se explica que cada prefijo representa una potencia de diez y que, al multiplicarse, dichas potencias se combinan algebraicamente. Al tratarse de prefijos opuestos, el producto de sus factores resulta igual a la unidad, lo que provoca la cancelación efectiva de los prefijos. Finalmente, la sustitución conduce a una expresión equivalente en unidades base, sin prefijos. El esquema resalta que la operación no altera el significado físico, solo simplifica la notación al eliminar factores redundantes.

Figura. Sustitución de prefijos

 

 

La imagen describe el procedimiento inverso al uso de prefijos decimales: la conversión desde una unidad con prefijo hacia notación científica en la unidad base. En el primer bloque se plantea la magnitud expresada con el prefijo mega, asociado a la unidad metro. En el segundo bloque se recuerda explícitamente el significado del prefijo, indicando su equivalencia como potencia de diez. Finalmente, se realiza la sustitución directa del prefijo por su factor correspondiente, obteniendo la expresión en metros escrita en notación científica. El esquema destaca que el valor físico permanece inalterado y que el cambio afecta únicamente a la forma de representación algebraica de la magnitud.

Figura. Sustitución de potencias no exactas

 Tabla

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La imagen muestra, paso a paso, el proceso de conversión desde notación científica hacia una unidad con prefijo decimal. En primer lugar se plantea la magnitud expresada como un coeficiente multiplicado por una potencia de diez, acompañada de su unidad base. Luego se realiza la descomposición de la potencia, ajustando el coeficiente numérico para que la potencia coincida con la correspondiente a un prefijo del Sistema Internacional. Finalmente, la potencia de diez se sustituye por el prefijo adecuado, obteniendo una expresión equivalente más compacta y legible. El esquema resalta que el procedimiento no altera el valor físico de la magnitud, sino únicamente su forma de representación, facilitando su interpretación y uso práctico.

Figura. Sustitución directa de prefijos decimales.

 Tabla

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La imagen ilustra el proceso de sustitución entre notación científica y prefijos decimales dentro del Sistema Internacional. En la parte superior se establece la equivalencia fundamental del prefijo kilo, indicando que k representa un factor de mil. A continuación, se plantea una magnitud expresada en notación científica, donde el valor numérico aparece multiplicado por una potencia de diez y acompañado de su unidad. Finalmente, el esquema muestra cómo dicha potencia se reemplaza directamente por el prefijo correspondiente, dando lugar a una expresión más compacta y equivalente. El ejemplo resalta que no cambia el valor físico de la magnitud, sino únicamente su forma de representación, facilitando la lectura y el uso práctico de la unidad.

Ejercicios de química resueltos. Unidades y medidas. Ejercicios de lenguaje químico matemático. Errores de caligrafía matemática. García 4.

 [Ej. Lenguaje químico-matemático]

 Reescribe correctamente cada expresión de forma correcta de ser necesario y explica cuál es la imprecisión de haberla. a) Δt = 5seg b) = 10 newton c) E = 3.2 k j d) \(\overset{\rightharpoonup }{v}\) = 20 Ms¹

Etapa analítica

a) \(\Delta t\) = 5 s
Imprecisión: la unidad segundo no debe escribirse como palabra abreviada (seg), sino mediante su símbolo correcto (s), en minúscula y sin punto final.

b) \(F\) = 10 N
Imprecisión: newton es el nombre de la unidad y no debe usarse dentro de una expresión algebraica; en notación científica debe emplearse el símbolo N, con mayúscula inicial y sin plural.

c) \(E\) = 3.2 kJ
Imprecisión: el prefijo kilo forma una unidad indivisible con el joule; no debe separarse (k j). Además, ambos símbolos deben escribirse juntos y con la capitalización correcta.

d) \(\overset{\rightharpoonup }{v}\) = + 20 m·s¹
Imprecisión: M es un prefijo válido (mega), por lo que Ms¹ cambia el orden de magnitud y la dimensión. La unidad correcta para velocidad es m·s¹, con m minúscula para metro. Dado que está marcado con una indicación de sentido, es conveniente marcar explícitamente la polaridad positiva de su sentido.

Referencias

Ver [Ej. Lenguaje químico-matemático]

Ejercicios de química resueltos. Unidades y medidas. Ejercicios de lenguaje químico matemático. Errores de caligrafía matemática. García 3.

 [Ej. Lenguaje químico-matemático]

 Reescribe correctamente cada expresión de forma correcta de ser necesario y explica cuál es la imprecisión de haberla. a) a = 9.8 m/s/s b) M = 18 g/mol c) d = 1.2 Kg/L d) = 60 hz

Etapa analítica

 a) a = 9.8 m·s²
Imprecisión: escribir m/s/s es una forma poco estándar y puede inducir a lecturas confusas (barra repetida). La forma recomendada es usar un solo cociente o, mejor, exponentes negativos para que la unidad se lea como término algebraico claro.

b) \(M\) = 18 g·mol¹
Imprecisión: la barra en g/mol es válida, pero en escritura científica se prefiere g·mol¹ porque reduce ambigüedades y mantiene la unidad como producto algebraico; además, evita el problema de acumular varias barras cuando hay más de una división.

c) \(\rho\) = 1.2 kg·L¹
Imprecisión: Kg es incorrecto (debe ser kg); además, usar d es impreciso porque puede confundirse con distancia o diámetro y no nombra la magnitud derivada; para masa/volumen se recomienda un símbolo propio, aquí \(\rho\) para densidad que es lo común o \(\gamma\) para la concentración masa a volumen que es más raro.

d) \(f\) = 60 Hz
Imprecisión: hz es incorrecto por capitalización; el símbolo de hertz es Hz (H mayúscula, z minúscula) y la diferencia entre mayúsculas y minúsculas tiene significado.

Referencias

Ver [Ej. Lenguaje químico-matemático]

Ejercicios de química resueltos. Unidades y medidas. Ejercicios de lenguaje químico matemático. Errores de caligrafía matemática. García 2.

 [Ej. Lenguaje químico-matemático]

 Reescribe correctamente cada expresión de forma correcta de ser necesario y explica cuál es la imprecisión de haberla. a) n = 2.0 Moles b) P = 101325 pa c) T = 25° K d) V = 500ML

Etapa analítica

 a) \(n\) = 2.0 mol;     Imprecisión: el símbolo de la unidad no se escribe en plural ni como palabra (Moles), sino como mol, en minúscula y sin punto final.

b) \(P\) = 101 325 Pa;     Imprecisión: el símbolo del pascal debe escribirse con P mayúscula y a minúscula (Pa), ya que deriva de un nombre propio; además, se recomienda separar los millares con un espacio fino para evitar ambigüedades.

c) \(T\) = 25 °C;     Imprecisión: el kelvin no lleva símbolo de grado; escribir °K es incorrecto. En este caso, si se usa el símbolo de grado, la unidad correcta es °C, con espacio entre el valor y el símbolo.

d) \(V\) = 500 ML;     Imprecisión: el símbolo del litro debe escribirse como L o l, respetando mayúsculas y minúsculas. La letra M es un prefijo válido del SI (mega, 10⁶), por lo que ML puede interpretarse como megalitro y no como mililitro

Referencias

Ver [Ej. Lenguaje químico-matemático

Ejercicios de química resueltos. Unidades y medidas. Ejercicios de lenguaje químico matemático. Errores de caligrafía matemática. García 1.

 [Ej. Lenguaje químico-matemático]

Reescribe correctamente cada expresión de forma correcta de ser necesario y explica cuál es la imprecisión de haberla. a) m = 5Kg b) v = 12 m/s. c) ρ = 1,0 g/ml d) t = 30 Seg

Etapa analítica

a) \(m\) = 5 kg
Imprecisión: el símbolo de la unidad kilogramo debe escribirse en minúscula (kg), sin mayúsculas, y separado por un espacio del valor numérico.

b) \(v\) = 12 m·s¹
Imprecisión: el punto final no forma parte del símbolo de la unidad y no debe escribirse dentro de la expresión; además, es preferible evitar la barra doble y usar exponentes negativos para mayor claridad algebraica.

c) \(\rho\) = 1.0 g·mL¹
Imprecisión: se usa coma como separador decimal en lugar de punto (Nota. Porque en este curso decidimos que usaremos la notación inglesa), el símbolo mL debe respetar mayúsculas y minúsculas, y la unidad compuesta debe escribirse con punto centrado o exponente negativo.

d) \(t\) = 30 s
Imprecisión: el nombre o símbolo de la unidad segundo no debe escribirse como palabra abreviada (Seg), sino mediante su símbolo correcto (s), en minúscula y sin punto final.

Referencias

Ver [Ej. Lenguaje químico-matemático]

Ejercicios de química resueltos. Unidades y medidas. Ejercicios de lenguaje químico matemático. Interpretando parámetros. García 10.

 [Ej. Lenguaje químico-matemático]

 Traduce a notación algebraica y factor marcado: (a) la energía transferida al sistema es de 250 joules (usa Q como parámetro de energía); (b) la cantidad de sustancia de glucosa es de 0.125 moles; (c) la concentración en masa de sal en la disolución es de 12.0 gramos por cada litro de disolución (usa gamma como parámetro de concentración); (d) la presión estándar del gas Z es de 98 000 pascales.

Etapa analítica

(a) la energía transferida al sistema es de 250 joules (usa Q como parámetro de energía); nota transferir al sistema implica aumentar la energía del sistema y por ende va con signo positivo.

 (b) la cantidad de sustancia de glucosa es de 0.125 moles

(c) la concentración en masa de sal en la disolución es de 12.0 gramos por cada litro de disolución (usa gamma como parámetro de concentración)

 (d) la presión estándar del gas Z es de 98 000 pascales.

Referencias

Ver [Ej. Lenguaje químico-matemático

Ejercicios de química resueltos. Unidades y medidas. Ejercicios de lenguaje químico matemático. Interpretando parámetros. García 9.

 [Ej. Lenguaje químico-matemático]

 Traduce a notación algebraica y factor marcado: (a) la rapidez de el móvil 1 es de 40 metros por cada segundo transcurrido; (b) la cantidad de hierro es de 77.5 moles; (c) La densidad de cierto ácido es de 1.14 gramos por cada mL de la disolución; (d) La presión estándar de cierta sustancia es de 478 pascales.

Etapa analítica

(a) la rapidez de el móvil 1 es de 40 metros por cada segundo transcurrido

(b) la cantidad de hierro es de 77.5 moles

(c) La densidad de cierto ácido es de 1.14 gramos por cada mL de la disolución

(d) La presión estándar de cierta sustancia es de 478 pascales.

Referencias

Ver [Ej. Lenguaje químico-matemático