En la lección anterior, abarcamos la suma y algunas leyes fundamentales que dependen de esta operación. Ahora, centraremos nuestra atención en otras dos operaciones esenciales: los productos y los ratios (divisiones).
Productos simples
Un producto entre dos términos es la operación
matemática mediante la cual dos cantidades se combinan multiplicándose,
dando como resultado una nueva cantidad proporcional a ambas. En química y en ciencias físicas, los productos
suelen emerger de propiedades sumatorias en las que una de las
magnitudes permanece constante. Por ejemplo, si se tiene una colección de
objetos todos con la misma masa, la masa total no se obtiene sumando
cada término uno a uno, sino reconociendo que esa suma repetida puede
expresarse como un producto: la masa individual multiplicada por el número
de veces que el objeto se repite.
La operación producto entre dos términos, a y b,
puede representarse mediante distintas notaciones, cuyo uso depende del
contexto (algebraico, científico, tipográfico o computacional). Las formas más
comunes y algunas menos evidentes son:
a)
Yuxtaposición o espacio: a b. Es habitual en álgebra y física, pero
puede generar ambigüedad si los términos son complejos.
b)
Aspa: a × b. Muy usada en aritmética y divulgación; clara visualmente,
pero poco práctica en álgebra simbólica avanzada.
c)
Punto medio: a · b. Frecuente en física y química; evita confusión con
la letra x, pero no se recomienda en aritmética por su parecido con el
separador decimal.
d)
Asterisco: a * b. Estándar en programación y cálculo computacional.
e)
Letra x: a x b. Uso informal; se desaconseja en ciencia porque se
confunde con variables.
f)
Paréntesis o agrupación implícita: (a)(b). Muy común en álgebra formal y
factorización.
g)
Corchetes o llaves: [a][b], {a}{b}, usados en contextos estructurales o
tensoriales.
h)
Notación funcional: ab interpretado como aplicación o composición en
ciertos marcos matemáticos.
En este curso de
química alternamos entre dos niveles de lenguaje matemático, según el
tipo de razonamiento que se esté realizando. En el nivel aritmético,
propio de los cálculos numéricos concretos, emplearemos preferentemente la aspa
(×) o, cuando sea necesario, la letra x, ya que son claras y
familiares para operaciones directas con números. En cambio, en el nivel
algebraico, donde se trabajan expresiones generales, teoremas y relaciones
simbólicas, utilizaremos el punto medio (·) o paréntesis para
indicar productos, especialmente cuando intervienen subíndices, superíndices o
varios factores. Esta distinción no es meramente formal: ayuda a separar el razonamiento
estructural del cálculo operativo, reduce ambigüedades y mejora la
legibilidad de las expresiones químico-matemáticas.
Productos en serie
Además de los productos
simples entre dos términos, también pueden definirse productos en serie.
Un producto en serie es análogo a una suma en serie, con la diferencia de que,
en lugar de sumar términos sucesivos, se multiplican una secuencia de
factores, que pueden ser iguales o distintos entre sí. Cuando todos los
factores son iguales, el producto en serie se reduce a una potencia; cuando son
diferentes, el producto expresa la acumulación multiplicativa de varios
términos.
[1]
Formas generales de productos en serie (a) la forma completa con todos los
símbolos y (b) la forma abreviada.
En el caso general, los productos en serie se representan
mediante la notación de producto Π (pi mayúscula), que utiliza una
simbología completamente análoga a la de la suma Σ. Esta notación permite
indicar con claridad el índice de inicio, el índice final y la expresión
general de cada factor, proporcionando una forma compacta y precisa de escribir
productos extensos, especialmente útil en formulaciones algebraicas, físicas y
químicas. Un ejemplo de la aplicación de productos en serie se da en el [Teorema
del rendimiento de reacciones acopladas].
Razones, divisiones o ratios
Una división entre dos términos es la operación
matemática mediante la cual una cantidad se reparte o normaliza respecto
de otra, dando como resultado una razón que expresa cuántas veces una
magnitud está contenida en la otra. En química y en ciencias físicas, las
divisiones aparecen de forma natural cuando una propiedad total se distribuye
sobre una base constante. Por ejemplo, al definir una concentración, no se
suman cantidades, sino que se divide la cantidad de soluto entre el volumen
o la masa de referencia, obteniendo así una magnitud intensiva que
caracteriza al sistema con independencia de su tamaño.
La operación división entre dos términos, a y b, puede
representarse mediante distintas notaciones, cuyo uso depende del
contexto algebraico, científico o computacional. Las más habituales y algunas
menos evidentes son:
a) Barra oblicua u vertical: a / b. Muy común en
escritura rápida y programación.
b) Fracción horizontal: Es la notación más clara y
preferida en álgebra, física y química.
d) Paréntesis con exponente negativo: a·b⁻¹. Frecuente en formulaciones algebraicas y análisis dimensional.
e) Notación funcional: a(b)⁻¹, usada en contextos formales o abstractos.
f) Cociente implícito en unidades: mol/L, g·mL⁻¹, donde la división está incorporada en la notación.
g) Símbolo de división aritmética: a ÷ b. Es común en
educación básica y cálculos aritméticos; en textos científicos aparece menos
porque puede confundirse visualmente o ser incómodo al escribir fórmulas
largas.
h) División larga (formato “L”): la división en
galera, donde el dividendo o numerador queda a la izquierda de la galera y
el denominador o divisor a la derecha dentro de la galera.
Ratios de parámetro semejante
Aunque en principio no parecen necesarios símbolos
especiales para los cocientes en serie, ya que un cociente se define
siempre entre dos términos —numerador y denominador—, en química aparece
un tipo de razón particularmente frecuente: los ratios de parámetros
semejantes. Estos ratios poseen varias propiedades conceptuales y prácticas
de gran importancia.
En primer lugar, simplifican problemas asociados a
magnitudes extremas. Por ejemplo, al analizar cantidades de moléculas en
reacciones químicas, resulta impracticable trabajar con números del orden de
miles de trillones de entidades; sin embargo, al expresar la relación entre dos
sustancias como una proporción, el problema se reduce a números pequeños y
manejables, a menudo enteros simples.
En segundo lugar, permiten estandarizar procesos
experimentales. Muchas tablas o gráficas de proporciones fundamentales en
química, ej. [Tablas
de solubilidad e insolubilidad], se construyen a partir de razones entre
parámetros semejantes, como la masa de soluto que puede disolverse en una
cantidad dada de solvente antes de que ocurra una precipitación cristalina.
Finalmente, su dimensionalidad depende del marco
matemático utilizado. En el análisis por factor de conversión, los
ratios deben expresarse con unidades e identidades explícitas. En cambio, en el
tratamiento algebraico, estos cocientes son adimensionales, ya
que las unidades se cancelan al tratarse de magnitudes del mismo tipo.
Notación de ratios, fracciones o razones abreviadas
En el tratamiento algebraico, los ratios
suelen expresarse de manera explícita, por ejemplo como la masa de una
sustancia dividida entre la masa de otra, o entre la masa total del
sistema. En algunos casos se emplean símbolos específicos, como
ocurre con la fracción en masa o la fracción molar. Sin embargo,
si se intentara asignar un símbolo distinto a cada posible razón entre
parámetros semejantes, rápidamente se agotaría la notación disponible,
volviendo el lenguaje innecesariamente complejo.
Por esta razón, en este curso adoptaremos una notación
abreviada y sistemática para los ratios de parámetros semejantes:
a(b|c), donde a representa el parámetro físico común
(masa, cantidad de sustancia, volumen, etc.), b indica la identidad
que aparece en el numerador, y c la identidad que aparece en el
denominador.
Esta notación permite expresar de forma compacta y clara una
amplia variedad de proporciones sin introducir nuevos símbolos para cada caso,
manteniendo la coherencia algebraica y facilitando el análisis químico. A
continuación se presentan ejemplos de parámetros semejantes utilizados
habitualmente en química.
[2]
Ratios de parámetro semejante comunes en química: (a) Ratio de cantidad de
sustancia; (b) Ratio de masas; (c) Ratio de volúmenes. Para la descripción de
los términos o ver los factores de conversión homólogos pulse en [este
enlace]
Referencias
Apostol, T. M. Calculus, Vol. I. Wiley.
Arons, A.
B. Teaching Introductory Physics. Wiley.
Atkins, P.;
de Paula, J. Physical Chemistry. Oxford University Press.
Bridgman,
P. W. Dimensional Analysis. Yale University Press.
Brown, T.
L.; LeMay, H. E.; Bursten, B. E. et al. Chemistry: The Central Science.
Pearson.
Buckingham,
E. On Physically Similar Systems. Physical Review (1914).
Chang, R.;
Goldsby, K. Chemistry. McGraw-Hill.
McMurry,
J.; Fay, R. Chemistry. Pearson.
Stewart, J.
Calculus: Early Transcendentals. Cengage Learning. Cap. 1–2.
Thompson,
A.; Taylor, B. Guide for the Use of the International System of Units (SI).
NIST.
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