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En química es
posible distinguir dos grandes tipos de propiedades: las propiedades
supervenientes y las propiedades no supervenientes.
Las supervenientes son aquellas que se derivan directamente de
las propiedades de sus componentes; por ejemplo, la masa de una mezcla depende
simplemente de la masa de cada uno de sus constituyentes, sin que
exista ningún fenómeno adicional que deba explicarse. En estos casos, el
comportamiento del sistema puede entenderse como la suma directa de
las propiedades individuales, sin ambigüedad ni sorpresa conceptual.
Figura 1. [Jacobus H. Van ’t Hoff] fue
un químico físico neerlandés, fundador de la fisicoquímica
moderna. Propuso el modelo tetraédrico del carbono, base de la estereoquímica,
y estudió disoluciones, presión osmótica, equilibrio y cinética
química. Sus trabajos matemáticos explicaron propiedades coligativas y le
valieron el primer Premio Nobel de Química en 1901.
Figura 2. [Phyllis Tookey Kerridge] fue
una química, fisióloga e inventora británica. Desarrolló un medidor
de pH preciso basado en electrodos, mejorando las mediciones en
muestras biológicas y médicas. También investigó la audición y los audífonos,
aportando a la instrumentación científica, la electroquímica, la fisiología y
la medicina experimental.
En contraste,
las propiedades no supervenientes emergen de la interacción
entre los componentes y no pueden predecirse únicamente a partir del
análisis aislado de cada uno. Estas propiedades aparecen solo cuando el
sistema se forma, y suelen implicar aumentos cualitativos en la
complejidad, lo que les confiere un cierto aura de misticismo.
No se trata de simples sumas, sino de nuevos comportamientos colectivos que
requieren medición y análisis experimental para ser comprendidos.
En la química
de disoluciones se estudiarán dos grupos fundamentales de propiedades
no supervenientes: la solubilidad y la coligatividad.
La solubilidad se refiere a la capacidad de un soluto para interactuar
con un solvente e integrarse en su estructura molecular, dando la
apariencia de que el soluto “desaparece”. La coligatividad, por su
parte, engloba propiedades que surgen de la interacción entre entidades
de soluto y solvente y que, en general, implican una reorganización
molecular del sistema. Como consecuencia, el sistema se vuelve más
resistente a los cambios, siendo más difícil hervirlo, congelarlo o
evaporarlo, e incluso adquiere la capacidad de oponerse a la
presión atmosférica, manteniendo la integridad de su estructura.
Propiedades coligativas
as propiedades
coligativas son propiedades físicas que dependen únicamente de la
cantidad de entidades disueltas en una disolución, sin
importar su naturaleza química, una vez alcanzado el equilibrio.
Figura 3. [La solvatación] es
cuando el disolvente rodea al soluto, formando
una capa de solvatación. No solo ocurre en soluciones
polares; las interacciones apolares (fuerzas de dispersión
de London) también la causan. Comprender la solvatación es clave para entender
la disolución y propiedades coligativas en
cualquier tipo de solución, incluso apolares.
La coligatividad
tiene que ver con la capacidad de una entidad disuelta para interactuar
con el solvente que la rodea, dificultando su movilidad. Esta restricción
puede manifestarse como una resistencia a cambiar de fase, a pasar
a otro estado de la materia, o a fluir hacia el otro lado de una
membrana. En este sentido, la coligación puede entenderse como una relación
rígida entre soluto y solvente, casi como un noviazgo tóxico,
en el que uno impide al otro moverse con libertad hacia otros entornos. Así,
cuanto más fuerte es esta interacción, mayor es el efecto coligativo observado,
ya que se limita el comportamiento espontáneo de las moléculas del sistema.
Estas propiedades
incluyen:
1- el descenso
de la presión de vapor, descrito por la ley de Raoult;
2- el aumento
ebulloscópico, es decir, el incremento del punto de ebullición;
3- el descenso
crioscópico, o disminución del punto de congelación; y
4- la presión
osmótica, que se manifiesta como un aumento de volumen en el lado
más impuro de una membrana semipermeable.
Cantidad efectiva de una sustancia
Sin importar de
cuál de las cuatro propiedades coligativas se trate, todas exigen que se
considere un concepto poco discutido en los textos de química por considerarse
implícito: la cantidad efectiva de entidades en equilibrio nef(i) dentro
de la disolución y su concentración real. No basta con conocer
cuántas partículas se han disuelto n(i), sino cuántas de
ellas permanecen activamente disponibles en el sistema una vez alcanzado el
equilibrio nef(i). Esta cantidad efectiva puede
verse alterada por fenómenos como la ionización incompleta,
la asociación o disociación química, o incluso por interacciones
intermoleculares, lo que impacta directamente en la intensidad de la
propiedad coligativa observada.
Teniendo en cuenta
lo anterior, definiremos la cantidad de sustancia efectiva como
el total de entidades en equilibrio, sin importar su identidad
química. Esto incluye tanto moléculas neutras como iones
provenientes de un mismo soluto, ya que desde el punto de vista
coligativo ambos contribuyen por igual: lo que importa no es su
naturaleza, sino su número y su capacidad para interactuar con el solvente. Por
ello, en el caso de los no electrolitos, que no se disocian, la
cantidad de sustancia efectiva es igual a 1 por cada mol añadido. En cambio,
para los electrolitos fuertes, cuya disociación es completa, la
sustancia efectiva debería corresponder idealmente a
la suma de las cantidades de sustancia de todos los iones formados,
ya que la especie original deja de existir en solución.
Aparece el problema del equilibrio químico
Sin
embargo, la realidad de la sustancia suele desafiar nuestras expectativas.
Tomemos como ejemplo la sal más sencilla: el cloruro de sodio (NaCl).
Aunque se le considera un electrolito fuerte por su capacidad
de disociarse completamente en solución acuosa, en la práctica su
rendimiento rara vez supera el 90 %. Esto implica que alrededor de un
10 % de las entidades neutras permanece en su forma original, sin
ionizarse. Este comportamiento introduce el concepto de equilibrio
químico, ya que, aunque idealmente todos los átomos de sodio y cloro
deberían separarse en iones Na⁺ y Cl⁻, una fracción de ellos permanece
unida o se recompone continuamente mediante una reacción reversible.
Este
equilibrio se establece cuando las velocidades de disociación y recombinación
iónica se igualan, generando un sistema en el que las
concentraciones de las distintas especies —ionizadas o no— se mantienen
constantes con el tiempo.
Soluto(solido) → soluco(acuoso) ⇌
iones(acuoso)
Por
tanto, incluso en disoluciones de compuestos altamente solubles y considerados
completamente disociados, existe una proporción constante de partículas
no separadas, lo que nos recuerda que la coligatividad está vinculada no
solo a la cantidad añadida, sino a la cantidad de sustancia realmente
activa en equilibrio.
Figura 2. [Apareamiento de iones]. Mientras
en reacciones, los electrolitos fuertes se asumen totalmente
disociados, en propiedades coligativas no. Aquí, el apareamiento
de iones (ej., NaCl) reduce el número efectivo de partículas,
haciendo que el factor de Van't Hoff (i) sea menor al ideal.
Esto afecta la presión osmótica, punto de congelación y ebullición,
evidenciando un equilibrio iónico real.
Cantidad efectiva total
Las propiedades
coligativas son, por definición, indiferentes a la identidad
química del soluto; lo único relevante es la cantidad total
efectiva de partículas disueltas. Esto implica que un soluto real puede
entenderse como la suma de varios solutos, siempre que estos se
contabilicen por entidades efectivas: moléculas en
el caso de sustancias no ionizables y iones en el caso de
electrolitos. Conviene recordar que, como
se discutió al introducir el factor de Van’t Hoff, incluso los
llamados electrolitos fuertes no se ionizan completamente, por
lo que en disolución existe siempre una mezcla de moléculas e iones,
cuyo equilibrio efectivo queda descrito cuantitativamente por dicho factor.
Equilibrio sin constante de equilibrio
Para
analizar escenarios donde se presenta un equilibrio de ionización sin
recurrir directamente a la constante de equilibrio ni a los
formalismos tradicionales de la química del equilibrio, se
introdujeron dos parámetros fundamentales: el factor de Van’t Hoff 𝒾 y el grado de
ionización α.
Factor de ionización: Definiremos al factor de Van’t Hoff o factor de
ionización 𝒾 comoel ratio de entidades efectivas (iones y
moléculas de soluto) presentes en equilibrio, en comparación con la
cantidad inicial de moléculas agregadas.
Consideraremos
que la cantidad total inicial corresponde en realidad a la cantidad de
sustancia inicial, que generalmente representa el soluto en su forma pura o
sólida. Donde ni representa la cantidad
molecular inicial de la sustancia antes de ionizarse.
La cantidad en equilibrio corresponde en realidad a la suma de
todos los iones presentes más la cantidad molecular que
permanece sin disociar. Estos valores individuales no nos interesan
por separado, ya que nuestro objetivo es conocer el total de entidades
presentes nef(i).
Para ello,
utilizamos el factor de Van’t Hoff, que tiene dos acepciones:
(a) puede obtenerse
directamente del enunciado o consultarse en tablas estándar, siendo
entonces un valor real o experimental;
(b) si no
se dispone de la tabla, se asume su valor teórico, que equivale
a la suma de los coeficientes estequiométricos de los iones
formados.
|
[Axioma del factor de Van't Hoff y grado de ionización] Factor
marcado [1] axioma del factor de ionización. [2a]
Valores de ionización. [2b]
Valores de ionización reales en función de la [Tabla
de ionizaciones]. [3]
Grado de ionización Álgebra
simbólica [1]
axioma del factor de ionización. [2]
Valores del ionización. Valores de ionización reales en
función de la [Tabla
de ionizaciones]. [3]
Grado de ionización Demostraciones [Demostración. La cantidad de sustancia efectiva]. Parámetros
y unidades comunes \(\mathcal{i}_i\)
Factor de Van't Hoff o factor de ionización (adimensional).
Su valor teórico es la suma de subíndice de iones o experimental [Tabla
de factor de van´t Hoff]. Para las sustancias no
ionizables su valor siempre es 1; \(\Sigma si_{ion}\) suma de los subíndices
de los iones de una sustancia ionizable (adimensional);
\(n\) = \(n_{efi}\) cantidad total de entidades al finalizar una ionización o
cantidad efectiva de una sustancia (mol); \(n_o\) = \(n_{i}\) cantidad
tital de entidades al inicio de la ionización o cantidad de sustancia no
ionizada (mol);
\(\alpha\) grado de ionización (adimensional) o (%)
; \(\Delta \xi\) avance de la reacción o diferencia entre la cantidad de
reacción directa menos la reversa (mol); \(\xi\) cantidad de la reacción
de ionización teórica completa (mol). |
De esta manera, la
cantidad final de sustancia corresponde a la cantidad efectiva de
sustancia, y es esta cantidad efectiva la que determina el comportamiento
de las propiedades coligativas.
|
[Teoremas de la concentración y el factor de Van't Hoff y grado de
ionización] Factor
marcado [1]
Cantidad efectiva de sustancia en función de la masa [2]
Valores del ionización. [3]
Cantidad efectiva de todas las sustancias en función de la suma de las
cantidades efectivas individuales [4]
Grado de ionización en función del factor de Van't Hoff No dado [5]
Factor de Van't Hoff en función del Grado de ionización No dado Álgebra
simbólica [1]
Cantidad efectiva de sustancia en función de la masa [1]
Cantidad efectiva de sustancia en función de la molaridad [3]
Cantidad efectiva de todas las sustancias en función de la suma de las
cantidades efectivas parciales [4]
Grado de ionización en función del factor de Van't Hoff [5]
Factor de Van't Hoff en función del Grado de ionización Demostraciones [Demostración. Teorema de la cantidad de sustancia efectiva.] [Demostración. Grado de ionización en función del factor de Van’t
Hoff]. Parámetros
y unidades comunes \(\mathcal{i}_i\)
Factor de Van't Hoff o factor de ionización (adimensional).
Su valor teórico es la suma de subíndice de iones o experimental [Tabla
de factor de van´t Hoff]. Para las sustancias no
ionizables su valor siempre es 1; \(\Sigma si_{ion}\) suma de los subíndices
de los iones de una sustancia ionizable (adimensional);
\(n\) = \(n_{efi}\) cantidad total de entidades al finalizar una ionización o
cantidad efectiva de una sustancia (mol); \(n_o\) = \(n_{i}\) cantidad
tital de entidades al inicio de la ionización o cantidad de sustancia no
ionizada (mol);
\(\alpha\) grado de ionización (adimensional) o (%)
; \(\Delta \xi\) avance de la reacción o diferencia entre la cantidad de
reacción directa menos la reversa (mol); \(\xi\) cantidad de la reacción
de ionización teórica completa (mol) . \(\Sigma si_{ion}\) suma de los
subíndices de los iones de una sustancia ionizable (adimensional). |
Es
importante señalar que, dado que una propiedad coligativa depende
de la presencia de las entidades de soluto y no de su
identidad química, distintos solutos pueden comportarse como
entidades sin identidad, de manera análoga a lo que ocurre en el modelo
de gas ideal. En este marco, la cantidad de sustancia efectiva puede
tratarse como una cantidad de soluto ideal, lo que permite sumar
las contribuciones de varios solutos sin distinguir su naturaleza
química para determinar el valor de alguna propiedad coligativa en una mezcla
compleja de más de un soluto.
Grado de ionización: El grado
de ionización α es la proporción entre
el avance real de la reacción de ionización y el avance
de la ionización ideal completa.
En solutos no
ionizables, como la glucosa, α = 0, lo que indica que no ocurre ionización en
absoluto. En electrolitos fuertes ideales, como el NaCl, α = 1, lo que indica que
todas las moléculas se ionizan completamente en iones, es decir, no quedan
moléculas de soluto en equilibrio, solo iones. En electrolitos fuertes
reales, el valor de α se
acerca a 1, pero no es exactamente igual, ya que algunos iones permanecen sin
disociarse por completo. En electrolitos débiles, como el ácido
acético, α es
mucho menor que 1, ya que solo una pequeña fracción de las moléculas se
ionizan.
Ambos conceptos, ii y α, se combinan en la ecuación de
disociación de Van't Hoff, que es una herramienta poderosa para resolver
los parámetros de equilibrio químico en sistemas de disolución
y ionización. Esta ecuación permite calcular con precisión el
número de partículas en solución, el grado de disociación y otros parámetros
importantes para entender el comportamiento de los electrolitos en disolución.
Esta información es clave para aplicaciones en áreas como la química de
soluciones, biotecnología, medicina (por
ejemplo, en la administración de medicamentos intravenosos) y química
industrial, donde la comprensión de la disociación de compuestos es
esencial para optimizar procesos y garantizar la seguridad y eficacia de los
tratamientos o productos.
Figura 3. Mediante el [modelo de esferas daltonianas],
simplificamos las propiedades coligativas y la ionización.
Si 9 moléculas se convierten en 8 intactas y 2 iones, el factor de
Van't Hoff es 10/9. El grado de ionización es 1/9,
demostrando cómo los axiomas básicos cuantifican el aumento de
partículas y la extensión de la disociación.
Por ejemplo, si se
quiere calcular la osmolaridad de una disolución de NaCl a
partir de su concentración molar, el factor de Van't Hoff ii es
esencial. Si se tiene una disolución de 1 M de NaCl, la osmolaridad
será 2 M, ya que NaCl se disocia completamente en 2 iones (Na⁺ y Cl⁻). En el caso de una disolución de ácido
acético con una concentración molar de 1 M, si α es 0.05, entonces la concentración de
iones será mucho menor, y la osmolaridad será aproximadamente 1.05 M, lo que
refleja la baja ionización del ácido.
Miremos algunos
ejemplos.
|
Ejemplo 1. Un sólido iónico de fórmula Y₂X se disuelve en agua. Al
analizar la solución se determina que, a partir de 10 unidades
fórmula inicialmente disueltas, en la solución final hay 14
especies Y⁺, 7 especies X²⁻ y 3 unidades Y₂X sin ionizar. a) Determina
el factor de van’t Hoff experimental, i, para este soluto. b) Calcula el grado
de ionización, α, del electrolito Etapa analítica. Usaremos las formas [1] y [3] de [Axioma del factor de Van't Hoff y grado de ionización]
Etapa numérica por factor marcado. Factor de ionización. Grado
de ionización: Dado que hay 10 entidades posibles, hay 10 reacciones
potenciales, pero solo 7 ocurrieron realmente. Etapa numérica por álgebra
simbólica. Factor
de ionización. Grado
de ionización |
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Ejemplo 2. El diagrama
representa una solución acuosa de un electrolito. Determina el factor de
van’t Hoff experimental para el soluto Etapa analítica. Usaremos las formas [1] y [3] de [Axioma del factor de Van't Hoff y grado de ionización].
La imagen representa el estado final del sistema, debemos ubicar la cantidad
de iones disociados (6) e imaginar hacia atrás. Es decir, debían formar 3
entidades, y por ende ocurrieron 3 reacciones. Luego contamos la cantidad inicial
de entidades (12), al final hay (9+6 = 15). Esto implica que había 12
reacciones potencialmente posibles. Etapa numérica por factor marcado. Factor de ionización. Grado
de ionización. Etapa numérica por álgebra
simbólica. Factor
de ionización. Grado
de ionización Prueba aritmética |
|
Ejemplo 3. Se disuelve suficiente
NaNO3 en agua hasta alcanzar una concentración de 0.010 mol de
sustancia en cada kilogramo de solvente. Calcule la concentración efectiva de
entidades en equilibrio asumiendo (a) ionización ideal (b) teniendo en cuenta
la asociación de iones. Usa la [Tabla
de ionizaciones] para resolver (b). Etapa analítica. Usaremos la forma [2] de [Axioma del factor de Van't Hoff y grado de ionización]
para determinar el factor de ionización, y luego la forma [2] [Teoremas de la concentración y el factor de Van't Hoff y grado de
ionización] pero despejando la concentración. Etapa numérica por factor marcado. Para la ionización ideal planteamos
la reacción de ionización y sumamos los números estequiométricos de los iones
generados. NaNO3 → Na+ + NO3- Por ende, el factor de ionización es
de 2. Para la ionización realista el
factor de ionización se toma de NaNO3 → Na+ + NO3- Por ende, el factor de ionización es
de la [Tabla
de ionizaciones].
Observe que las unidades son distintas, sin embargo, a concentraciones
menores de 0.1 las unidades mol/L y mol/kg son semejantes, por ende el factor
de ionización es de 1.91. Etapa numérica por álgebra
simbólica. Para la ionización ideal planteamos
la reacción de ionización y sumamos los números estequiométricos de los iones
generados. NaNO3 → Na+ + NO3- Por ende, el factor de ionización es
de 2. Para la ionización realista el
factor de ionización se toma de NaNO3 → Na+ + NO3- Por ende, el factor de ionización es
de la [Tabla
de ionizaciones].
Observe que las unidades son distintas, sin embargo, a concentraciones
menores de 0.1 las unidades mol/L y mol/kg son semejantes, por ende el factor
de ionización es de 1.91. |
Referencias
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