domingo, 19 de febrero de 2023

Aves de los humedales de Bogotá

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Indice

||1|| Introducción

||2|| Patos Anatidae

         2.1 Dendrocygna autumnalis o Iguaza común

2.2 Spatula discors Cerceta aliazul

2.3 Oxyura jamaicensis Pato turrio

||3|| Zambullidores Podicipedidae

         3.1 Podilymbus podiceps Zambullidor piquipintado

||4|| Palomas, Torcazas o Tórtolas Columbidae

         4.1 Columba livia Paloma doméstica

4.2 Zenaida auriculata Abuelita

||5|| Cucos y Garrapateros Cuculidae

         5.1 Crotophaga major Garrapatero mayor

5.2  Crotophaga ani Garrapatero menor

||6|| Buitres del nuevo mundo Cathartidae

         6.1 Coragyps atratus Chulo o zopilote

||7|| Colibríes Rochilidae

         7.1 Colibri coruscans Colibrí chillón

         7.2 Chaetocercus mulsant Colibrí abeja

||8|| Tinguas o Pollas de agua Allidae

         8.1 Rallus semiplumbeus Tingua bogotana

         8.2 Porphyrio martinica Tingua azul

8.3 Porphyriops melanops Tingua moteada

8.4 Porzana carolina Polluela norteña

8.5 Gallinula galeata Tingua piquirroja

8.6 Fulica americana Tingua piquiamarilla

||9|| Avefrías o Teros Charadriidae

9.1 Vanellus chilensis Alcaraván

||10|| Playeros, Correlimos y Becacinas Scolopacidae

         10.1 Tringa solitaria Andarríos solitario

         10.2 Tringa melanoleuca Patiamarillo mayor

||11|| Patos buzo o Cormoranes Phalacrocoracidae

11.1 Phalacrocorax brasilianus Cormorán neotropical

||12|| Garzas y Garcitas Ardeidae

         12.1 Nycticorax nycticorax Guaco

12.2 Butorides virescens Garcita verde

12.3 Butorides striata Garcita rayada

12.4 Bubulcus ibis Garcilla del ganado

12.5 Ardea alba Garza real

12.6 Egretta thula Garza patiamarilla

||13|| Ibis y Corocoras Threskiornithidae

         13.1 Eudocimus ruber Corocora

13.2 Phimosus infuscatus Coquito

||14|| Águila Pescadora Pandionidae

14.1 Pandion haliaetus Águila pescadora

||15|| Águila Pescadora Pandionidae

15.1 Pandion haliaetus Águila pescadora

||16|| Gavilanes y Águilas Accipitridae

16.1 Elanus leucurus Gavilán bailarín

16.2 Rupornis magnirostris Gavilán caminero

16.3 Buteo platypterus Gavilán aliancho

||17|| Búhos o Tecolotes Strigidae

         17.1 Megascops choliba Currucutú común

17.2 Asio clamator Búho rayado

17.3 Asio stygius Búho negruzco

17.4 Asio flammeus Búho campestre

||18|| Horneros y Espineros Furnariidae

         18.1 Synallaxis subpudica Chamicero

||19|| Mosqueritos, Piojitos o Atrapamoscas Tyrannidae

19.1 Mecocerculus leucophrys Atrapamoscas gorgiblanco

         19.2 Serpophaga cinérea Mosquerito guardarríos

19.3 Machetornis rixosa Sirirí bueyero

19.4 Myiodynastes luteiventris Atrapamoscas sulfurado

19.5 Empidonomus varius Atrapamoscas veteado

19.6 Tyrannus savana Tijereta

19.7 Tyrannus tyrannus Tirano norteño

19.8 Myiarchus crinitus Copetón

19.9 Pyrocephalus rubinus Petirrojo

19.10 Contopus virens Pibí oriental

||20|| Aviones y Golondrinas Hirundinidae

20.1 Orochelidon murina Golondrina vientriparda

||21|| Cucaracheros Troglodytidae

21.1 Troglodytes aedon Cucarachero

||22|| Mirlas y Zorzales Turdidae

         22.1 Turdus fuscater Mirla

||23|| Mimidos, Mirlas y Sinsontes Mimidae

23.1 Mimus gilvus Sinsonte

||24|| Canarios, Jilgueros o Pinzones Fringillidae

24.1 Spinus spinescens Chisga cabecinegra

||25|| Gorriones y Semilleros Passerellidae

25.1 Zonotrichia capensis Copetón

||26|| Changos y Turpiales Icteridae

26.1 Sturnella magna Chirlobirlo

26.2 Molothrus bonariensis Chamón

26.3 Quiscalus lugubris Tordo negro

26.4 Gymnomystax mexicanus Turpial lagunero

26.5 Chrysomus icterocephalus Monjita cabeciamarilla

||27|| Reinitas y Chipes Parulidae

27.1 Setophaga fusca Reinita gorginaranja

||28|| Cardenales Cardinalidae

28.1 Piranga rubra Tangara veranera

28.2 Piranga olivácea Tangara escarlata

28.3 Pheucticus aureoventris Bababuy

||28|| Tangaras Thraupidae

29.1 Conirostrum rufum Picocono rufo

29.2 Sicalis flaveola Canario coronado

29.2 Catamenia analis Semillero colifajado

||R|| Referencias


 

 (Nota), las aves no están dibujadas en el mismo orden que en el índice.



1. Introducción

¿Son las ciencias naturales un área del conocimiento humano donde lo único válido son los números y la interpretación lógica de los datos? Tal vez esta sea una tendencia que se ha venido implementando en la cultura popular desde la época de la revolución científica de corte newtoniano, donde los modelos científicos comenzaron a verse como abstracciones matemáticas del mundo natural, sin embargo, la realidad dista mucho de esta visión reduccionista de la variedad de instrumentos a la mano de la ciencia, en otras palabras, las ciencias usan las matemáticas como un instrumento poderoso de modelado de la realidad, pero el arte también juega un papel fundamental para desarrollar hipótesis.

La ilustración biológica es el uso de la ilustración técnica para comunicar visualmente la estructura y los detalles específicos de los sujetos biológicos de estudio. Esto se puede utilizar para demostrar anatomía, explicar funciones o interacciones biológicas, procedimientos quirúrgicos directos, distinguir especies y otras aplicaciones. El alcance de la ilustración biológica puede variar desde el nivel del organismo completo hasta el nivel microscópico.

  1.1 Importancia histórica

Históricamente, las ilustraciones biológicas se han utilizado desde el comienzo de la exploración del hombre y los intentos de comprender el mundo que lo rodea. Las pinturas rupestres paleolíticas eran tan detalladas que incluso podemos reconocer especies y razas de muchos de los animales representados en la actualidad (Pruvost et al., 2011). Por ejemplo, en la cueva Chauvet-Pont-d'Arc (alrededor del 30.000 aC), se han identificado al menos 13 especies diferentes (Weil, n.d.). En una cueva prehistórica (alrededor del año 15.000 a. C.), hay un dibujo de un mamut con un área oscura donde debería estar el corazón. Si esta es realmente la intención de la ilustración, sería la primera ilustración anatómica del mundo (Hajar, 2011).

Figura 1.1. Pinturas rupestres de Chauvet (Francia)

Durante el Renacimiento, el artista y científico Leonardo Da Vinci esbozó sus observaciones a partir de disecciones humanas, así como sus estudios de plantas y el vuelo de las aves. A mediados del siglo XVI, el médico Andreas Vesalius compiló y publicó De humani corporis fabrica, una colección de libros de texto sobre anatomía humana superior a cualquier ilustración que se hubiera producido hasta ese momento. A principios del siglo XVII, el explorador Étienne de Flacourt documentó sus viajes a Madagascar e ilustró la fauna única allí, sentando un precedente para los futuros exploradores a medida que los viajes por el mundo se convirtieron en una realidad más factible.

Durante su viaje de cinco años a bordo del HMS Beagle, Charles Darwin escribió e ilustró The Voyage of the Beagle, que se publicó en 1839 (Bates & MISSING-VALUE, 2018).

Figura 1.2. Fósiles de mamíferos ilustrados por el propio Charles Darwin.

Figura 1.3. Lámina artística de arácnidos dibujada a mano por Ernst Haeckel Kunstformen der Natur.

A principios del siglo XX, uno de los ilustradores biológicos más prolíficos, Ernst Haeckel, descubrió, describió: y nombró miles de nuevas especies, y su obra publicada, Kunstformen der Natur (Haeckel, 2015), contenía cientos de impresiones de varios organismos, muchos de los cuales fueron descritos por primera vez por el propio Haeckel.

  1.2 ¿Las cámaras fotográficas no pasaron a la ilustración al olvido?

Ahora que sabe qué es la ilustración científica, quizás se pregunte por qué es tan importante. Tenemos cámaras que pueden tomar fotografías instantáneamente en ultra HD 8K con filtros UV, etc, etc, entonces, ¿por qué necesitamos ilustraciones dibujadas con técnicas clásicas?

No todo se puede capturar con fotografías o videos. A medida que los científicos profundizan en lo desconocido de nanopartículas, especies extintas, procesos subcelulares y materia oscura, nuestras cámaras pueden fallarnos. Un artista educado en el tema y que colabore con profesionales e investigadores puede visualizar y dar vida a estos temas para ayudar a otros a comprenderlos mejor.

La necesidad de artistas visuales capacitados en ciencias aumenta a medida que la tecnología y la ciencia avanzan. Ahora podemos percibir información y recopilar datos de procesos y objetos a escalas extremadamente pequeñas y masivas sin poder verlos. Los artistas pueden tomar estos datos y crear ilustraciones comprensibles para mostrar estos objetos invisibles y crear una descripción de lo que los científicos aprenden de los datos.

En todas las etapas de la comunicación científica, desde el interés de la infancia por “dibujitos de animales” hasta la educación secundaria, los profesionales y la investigación de frontera, los ilustradores intervienen para traducir la información en materiales que se adapten a las necesidades de las personas en todos los niveles de comprensión. La capacidad de transformar y crear imágenes, gráficos y modelos atractivos que brinden información precisa es una habilidad exclusiva del ilustrador científico que ha permanecido como una constante de importancia crítica desde la edad de la exploración.

  1.3 La fotografía llegará a reemplazar a la ilustración científica

La respuesta corta es no. La fotografía es una herramienta maravillosa que se puede utilizar tanto con fines artísticos como técnicos, pero no reemplazará el papel del artista científico o ilustrador.

A medida que la tecnología se ha desarrollado, el campo de la ilustración científica ha cambiado para satisfacer las necesidades de científicos y educadores.

El arte científico sigue siendo esencial a pesar de que la fotografía se está volviendo más avanzada. El papel del artista científico ahora incluye con frecuencia la visualización de procesos microscópicos o macroscópicos (a gran escala) y subcelulares que no se pueden fotografiar, así como de reconstrucción paleontológica, y forense. Esto implica la hábil fusión de diferentes pensamientos creativos, así como la comprensión científica del tema para elaborar una descripción precisa del tema.

La tecnología utilizada para capturar imágenes se ha vuelto impresionante y ahora se puede usar para fotografiar sujetos grandes y pequeños, sin embargo, tiene sus restricciones. Los microscopios electrónicos de barrido y otras tecnologías pueden producir imágenes de muestras microscópicas hasta un cierto tamaño, pero aún existen límites en la capacidad de fotografiar muestras a escala atómica. Los telescopios terrestres y espaciales (como el telescopio espacial Hubble) se pueden utilizar para ver y capturar imágenes de planetas distantes y objetos celestes. Sin embargo, como muchos objetos en el espacio distante están fuera del alcance de nuestros telescopios, y las misiones y los telescopios que enviamos al espacio exterior tienen limitaciones en cuanto a su alcance, la calidad y el detalle de estas fotografías e imágenes pueden carecer de información importante para la divulgación, ya sea especializada o popular.

Aquí es donde el ilustrador interviene para completar los espacios en blanco. Los artistas pueden ayudar a representar tanto los objetos submicroscópicos demasiado pequeños para ser vistos por un microscopio como los objetos masivos en el espacio distante que de otra manera no podemos imaginar, así como organismos extintos que solo conocemos por sus carcasas fósiles. Usando información científica y conocimiento artístico, el ilustrador puede representar átomos y procesos atómicos en formas altamente complejas o más simplificadas que capturan la información importante de cómo están estructurados estos átomos. En el otro extremo del espectro de tamaños, los artistas también pueden ayudar a crear imágenes de objetos celestes en el espacio distante que nuestros telescopios y cámaras no pueden capturar. Esto ayuda a llevar la ciencia y los datos a una forma tangible que ayuda tanto en la comprensión como en el interés de estos temas. A pesar de sus diferencias con una fría ecuación matemática, estas ilustraciones también gozan de un estatus en el método científico denominado modelo científico.

  1.4 Haciendo la ciencia accesible

Los ilustradores científicos trabajan con el mismo objetivo que tienen muchos científicos: lograr un impacto en el mundo haciendo que la ciencia sea accesible y ayudando al público a comprender los nuevos descubrimientos e información científicos. La comunicación, la educación y el desarrollo científico son algunos de los componentes clave hacia los que trabajan los artistas en la educación científica.

Los ilustradores científicos son esenciales para la comunicación de información científica debido a su capacidad para traducir ideas en elementos visuales que se pueden utilizar para comunicar información a una amplia gama de audiencias. El arte es importante para compartir conceptos, detalles y temas complejos con el público de una manera atractiva y fácil de entender.

Por esta razón, los libros de texto de medicina y ciencia a menudo incluirán ilustraciones en lugar de fotografías debido a esta ventaja que tiene el arte sobre la fotografía. A veces puede resultar difícil comprender lo que se muestra en una fotografía, sobre todo si se trata de sistemas corporales internos “todos son masas rojas o grises malolientes sin etiquetas convenientes”. Las ilustraciones pueden representar de manera realista la anatomía interna, pero también distinguir partes mediante el uso de diferentes “colores didácticos” u otra manipulación artística para ayudar a llamar la atención y proporcionar una mayor comprensión de una imagen.

Para la educación pública, la ilustración científica es extremadamente importante. Proporciona una forma de compartir ideas de una manera atractiva y educativa. Los artistas tienen la habilidad necesaria para traducir la información científica en obras de arte accesibles y comprensibles que pasan por alto términos y explicaciones científicas difíciles. Se puede utilizar en carteles informativos, folletos y sitios web para proporcionar una explicación de los temas. Un ejemplo es el siguiente póster, que combina ilustraciones de la mosca linterna manchada con información educativa para captar la atención del espectador y ayudarlo a aprender información importante para ayudar a la comunidad.

Figura 1.4. Bichos malos: La mosca linterna manchada, Ilustración y póster educativo de Kara Perilli.

Las obras de arte y los modelos se utilizan a menudo en los museos de ciencia como parte de exhibiciones para representar y describir temas a la audiencia. Las obras de arte pueden ir más allá del complicado lenguaje científico que se usa a menudo para describir temas y traducen la información en una imagen universal. A diferencia de leer un artículo o mirar una fotografía, las obras de arte científicas pueden diseñarse para incluir la información principal de una manera concisa que pueda proporcionar información y adaptarse a audiencias de todos los diferentes niveles de comprensión.

Por último, es importante tener en cuenta que los ilustradores científicos a menudo desarrollan experiencia dentro de sus especialidades, muchos con títulos avanzados o incluso doctorados (Ph.D.) en medicina, biología y otros campos de estudio relacionados. Algunos ilustradores se convierten en autores o coautores de artículos de revistas científicas porque su trabajo contribuyó en gran medida a los descubrimientos. Los ilustradores a menudo deben estudiar el tema con tal detalle que pueden hacer descubrimientos que los científicos con los que colaboran pueden haber pasado por alto. En general, está claro que los ilustradores científicos son una parte indispensable de la comunidad científica.

  1.5 Nuestro objetivo

Yo no soy un ilustrador profesional, pero entre todos iremos aprendiendo diversas técnicas para el dibujo de seres vivos de nuestro mundo, y en específico, de nuestro país.

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19.7. Tirano norteño

19.7.1. Taxonomía.

También conocido como el rey del este, nombre científico (Tyrannus tyrannus), es un ave perteneciente al clado o familia (Tyrannidae) o simplemente los tiranos. Este clado recibe su nombre debido a que sus aves, a pesar de ser extremadamente tiernas, tienen mal carácter y tienden a pelearse entre sí, y con otros animales, incluso aves más grandes, por lo que son los originales angrybirds. El clado de los tiranos a su vez está contenido en un clado más grande, denominado orden (Passeriformes), que traduce, con forma de gorrión, el cual es el clado más exitoso de las aves modernas, acumulando más de la mitad de especies vivientes, por lo que sí, al dibujar aves deberá acostumbrarse a dibujar muchos paserinos (Ericson, Irestedt, & Johansson, 2003).

Fue descrito por el naturalista sueco Carl Linnaeus en 1758 en la décima edición de su Systema Naturae bajo el nombre binomial de Lanius tyrannus. El actual género Tyrannus fue introducido en 1799 por el naturalista francés Bernard Germain de Lacépède con el nombre trivial de pájaro rey oriental como especie tipo en norteamérica. No presenta razas o subespecies (Foster, 2007).

Fig.  19.7.1. Tyrannus tyrannus.

19.7.2. Descripción.

Los adultos son de color gris negruzco en las partes superiores con partes inferiores claras; tienen una cola larga y negra con un extremo blanco y alas largas y puntiagudas. Tienen una mancha roja en la coronilla, rara vez vista. Son de tamaño medio para un tirano, de 19 a 23 cm de largo, y de 33 a 38 cm de envergadura y pesan entre 33 y 55 g.

La llamada es un chirrido agudo, zumbante y poco musical, a menudo comparado con una cerca eléctrica. Los tiranos de dorso negro son conspicuos y se encuentran comúnmente en áreas abiertas con árboles y arbustos dispersos, donde se posan mientras buscan insectos.

19.7.3. Distribución.

Es migratorio, con su área de reproducción esparcida por América del Norte y su área de invernada en América Central y del Sur.

19.7.4. Dieta.

Sobre todo, insectos y algunos frutos. Los insectos conforman la mayor parte de la dieta en verano, lo que incluye escarabajos, avispas, abejas, hormigas voladoras, saltamontes, moscas, chicharritas y otros. En ocasiones se lo consideró un predador peligroso para la población de abejas melíferas, pero no existen muchas pruebas al respecto. También consume muchas bayas y frutos silvestres. La dieta durante el invierno es poco conocida, pero consume una gran cantidad de bayas en los bosques tropicales.

Busca su alimento observando desde una posición elevada para luego levantar vuelo y capturar insectos. Puede capturar presas en el aire o cernerse mientras toma su alimento (insectos, bayas) del follaje. En clima frío, cuando hay pocos insectos voladores, puede alimentarse en el suelo.

19.7.1. Reproducción.

Durante el cortejo, el macho sube y baja en zigzag con un vuelo veloz, hace volteretas hacia atrás y otras acrobacias aéreas. Durante estas exhibiciones, puede verse la mancha roja en las plumas de la coronilla, que por lo general está oculta. Nido: suelen ubicarse en árboles caducifolios o en arbustos grandes, a una altura de entre 2 y 9 metros, a veces a mayor o menor altura. En ocasiones se sitúan sobre torres de alta tensión, en troncos secos, en la parte superior de postes de cercos o en otros lugares extraños. El nido (construido por la hembra, quizás con ayuda del macho) tiene la forma de un amplio cuenco hecho con tallos de malezas, ramas pequeñas, hierbas y recubierto con hierbas finas y, a veces, pelo de animales.

Pone 3 o 4, a veces entre 2 y 5 huevos. De color blancuzco a rosa pálido, con muchas manchas de color marrón, lavanda y gris. La hembra se ocupa de la mayoría o la totalidad del proceso de incubación, que dura entre 16 y 18 días (en ocasiones quizá un poco menos).

Ambos padres llevan alimento a las crías. Las crías comienzan a volar entre los 16 y 18 días de vida; los padres pueden ocuparse de ellas durante más de un mes después de emplumecer.

19.7.6. Conservación.

Las investigaciones indican que existe una disminución gradual en la población desde la década de 1960, si bien todavía es una especie ampliamente expandida y común.

19.7.7. Hábitat.

Lindes de bosques, arboledas en orillas de ríos, granjas, cortinas rompevientos, huertos y bordes de caminos. En el verano, necesita espacio abierto para cazar y árboles para nidificar; su hábitat varía desde claros en los bosques hasta pastizales abiertos con pocos árboles. Su presencia es común en bordes de ciénagas, tierras de cultivo y praderas de pastizales autóctonos. Pasa el invierno en bosques tropicales, en especial en las lindes y a lo largo de los ríos.

 

25.1. Gorrión andino

25.1.1. Taxonomía.

También conocido como gorrión de cuello rufo o gorrión andino, nombre científico (Zonotrichia capensis), es un ave perteneciente al clado o familia (Passerellidae) que traduce como, los gorriones del nuevo mundo o gorriones americanos. Son aves que comen semillas con picos cónicos, de color marrón o gris, y muchas especies tienen patrones de cabeza distintivos. Aunque comparten el nombre de gorrión, los gorriones del Nuevo Mundo están más estrechamente relacionados con los empavesados del Viejo Mundo que con los gorriones del Viejo Mundo (familia Passeridae) (Allende et al., 2001). Los gorriones del Nuevo Mundo también son similares en apariencia y hábito a los pinzones, con los que a veces solían ser clasificados. El clado de los gorriones del nuevo mundo a su vez está contenido en un clado más grande, denominado orden (Passeriformes), que traduce, con forma de gorrión, el cual es el clado más exitoso de las aves modernas, acumulando más de la mitad de especies vivientes (Ericson et al., 2003).

Figura 25.7.2. Zonotrichia capensis.

Difícilmente se confunden con otras especies, los adultos se reconocen fácilmente por cabeza gris con listas negras y collar rufo. Se reconocen 25 subespecies de las cuales dos se encuentran en Colombia: Z. c. costaricensis y Z. c. roraimae.

25.1.2. Descripción

El gorrión de cuello rufo mide entre 13,5 y 15 cm de largo y pesa entre 20 y 25 g. El adulto tiene un pico gris regordete y una cabeza gris con franjas negras anchas en los lados de la coronilla y franjas más delgadas a través del ojo y debajo de las mejillas. Los lados de la nuca y el pecho son rojizos, y las partes superiores son de color marrón beige con rayas negras. Hay dos barras laterales blancas. La garganta es blanca y las partes inferiores blanquecinas, tornándose marrones en los flancos y con una mancha negra en el pecho.

Los pájaros jóvenes tienen un patrón de cabeza más apagado e indistinto, con rayas marrones y un color de fondo beige. Carecen del cuello rojizo y tienen partes inferiores rayadas.

Hay entre 25 y 29 subespecies. En general, las formas más pequeñas ocurren en las montañas costeras, las aves intermedias en los Andes y las formas grandes y más oscuras se reproducen en los tepuyes.

Figura 25.7.2. Los tepuyes son ecosistemas representativos del Escudo Guyanés en Suramérica, el cual cubre parte de países como Colombia, Venezuela, Brasil y principalmente Las Guayanas. Se trata de islas biológicas en tierra, donde el aislamiento generado por la roca montañosa provoca que se comporten como laboratorios naturales evolutivos. El nombre de este tipo de montañas proviene lengua pemón, propia del pueblo indígena pemón que habitan en Venezula, en la frontera con Guyana y Brasil (Guayasamin, Tapia, Aldás, & Deichmann, 2011).

La más grande de las subespecies de tepuy, Z. c. perezchincillae, tiene partes inferiores grises y el cuello rojizo se extiende como una banda negra de pecas a lo largo del pecho.  Esta forma podría ser separable como una especie distinta, o podría ser simplemente una población particularmente distinta debido a los efectos de cuellos de botella genéticos generados por el aislamiento geográfico como predecía Charles Darwin.

25.1.3. Distribución

En la parte norte y oeste de su área de distribución (Fig.  8), esta ave generalmente abundante se encuentra típicamente en altitudes de 600-4.000 metros, pero en la parte sur y este se encuentra comúnmente hasta cerca del nivel del mar. Se puede ver en prácticamente cualquier hábitat abierto o semiabierto, incluidos cultivos, jardines, parques, pastizales y arbustos secundarios o cerrado. Se adapta bien a los entornos urbanos y suburbanos, pero está ausente en las secciones densamente boscosas de la cuenca del Amazonas. También es escasa en el escudo de Guayana, y se encuentra principalmente en algunos tepuyes y en las montañas Pakaraima de Guyana (OShea et al., 2007).

Explicar la presencia de esta especie en la isla de La Española y su ausencia en el resto del Caribe, puede ser una teoría similar a la propuesta para el pico cruzado de La Hispaniola (Loxia megaplaga), un ave simpátrica. En ese escenario, los antepasados ​​de las aves estuvieron presentes en toda la región durante los climas mucho más fríos del último período glacial, pero quedaron abandonados en las montañas más altas de La Española (las más altas del Caribe) una vez que comenzó el calentamiento global al finalizar la última edad del hielo (Dod, 1992).

Figura 25.7.3. Distribución de Zonotrichia capensis.

25.1.4. Dieta

El gorrión de cuello rojizo se alimenta en el suelo de semillas, granos caídos, insectos y arañas. A veces se une a bandadas de alimentación de especies mixtas y se ha observado que recoge termitas de las telarañas (Machado, 1999). Suele verse en parejas que ocupan pequeños territorios o en pequeñas bandadas.

25.1.5. Reproducción

La temporada de reproducción está limitada por la disponibilidad de alimentos y, en última instancia, por las lluvias. En los yungas subtropicales del noroeste de Argentina, las hembras comienzan a construir nidos a fines de octubre, cuando llega la temporada de lluvias, pero a principios de diciembre la mayor parte de la actividad de anidación ya ha terminado.

Figura 25.7.4. El ecosistema de los Yungas situada en una estrecha franja del noreste al sur de Bolivia-norte de Argentina y se caracteriza por ser una zona húmeda, con nieblas constantes y precipitaciones abundantes, además de contener una mezcla de verdes laderas, precipicios, ríos, cascadas y una exuberante vegetación, se sitúan en la bajada de la cordillera oriental de los Andes hacia la cuenca amazónica con una Altitud que varía entre los 600 y los 2500 metros sobre el nivel del mar. Es una de las ecorregiones más ricas del país al contener gran cantidad de especies animales y vegetales. En los cálidos valles de Los Yungas bolivianos es frecuente que se labren terrazas (tacanas) o bancales para el cultivo de coca, café, caña de azúcar, cacao, bananas, papayas, lacayotes, lúcumas, amaranto, achupallas o bromelias, maíz etc.

Por el contrario, a 2000 m en los Andes de la provincia de Pichincha (Ecuador), los huevos se incuban en diciembre y la actividad de construcción de nidos se registró en marzo y abril, lo que sugiere una reproducción prolongada durante la temporada de lluvias. El nido de copa abierta consiste en material vegetal revestido con hierbas finas. Se construye con vegetación enmarañada en el suelo, bajo en un árbol o arbusto, o en un nicho en una pared, tal vez a 2 m de altura en el mejor de los casos, pero generalmente a menos de 0,5 m sobre el suelo (Auer, Bassar, Fontaine, & Martin, 2007; Greeney & Nunnery, 2006).

Figura 25.7.5. Molothrus bonariensis, el parasitismo de cría interespecífico en aves es una estrategia reproductiva en la que un individuo de una especie (el parásito), deposita sus huevos en nidos de otro individuo de otra especie (el hospedador) que se encarga de la incubación de los huevos y de la alimentación de los pichones del parásito.

La hembra pone dos o tres huevos de color azul verdoso pálido con manchas de color marrón rojizo. Los huevos miden aproximadamente 19 a 21 mm por 15 a 16 mm y pesan 2,6 a 2,8 g cada uno. Son incubados por la hembra durante 12 a 14 días, durante los cuales pasa aproximadamente dos tercios del día incubando o asiste al nido de alguna otra manera. Sin embargo, el macho ayuda a alimentar a los polluelos, que permanecen en el nido unas dos semanas más. No son muy voraces, e incluso cuando se acercan a emplumar, los padres solo los alimentan cada 10 minutos aproximadamente. Sus susceptibles a especies parásitas de crianza por el tordo brillante (Molothrus bonariensis), y el fracaso reproductivo debido a la depredación es muy frecuente durante el período de incubación (Auer et al., 2007; Greeney & Nunnery, 2006).

25.1.6. Conservación

Domesticado y accesible, es común en toda su amplia distribución y no se considera amenazado por la UICN “International Union for Conservation of Nature”.


4.2. Paloma abuelita

4.2.1. Taxonomía.

También conocida como la paloma orejona, nombre científico (Zenaida auriculata) es una paloma del Nuevo Mundo.

Figura 4.2.1. Zenaida auriculata.

Las palomas son un grupo mayoritariamente monofilético de aves, su clado o agrupación recibe el nombre científico de Columbidae. Estas son aves de cuerpo robusto con cuellos cortos y picos cortos y delgados que en algunas especies presentan ceres carnosos, el ceres es una estructura cerosa que cubre la base de su pico. Esta estructura normalmente contiene las fosas nasales. En inglés, las especies más pequeñas tienden a llamarse "doves" y las más grandes "pigeons" (McDonald, 2021). Sin embargo, la distinción no es coherente) y no existe en la mayoría de los demás idiomas, en español, por ejemplo, todas son palomas. Las palomas son uno de los grupos más diversos y antiguos después de los gorriones, y aparecieron evolutivamente en el cretáceo, la última era de los dinosaurios(S. L. Pereira, Johnson, Clayton, & Baker, 2007).  La familia se encuentra en todo el mundo, pero la mayor variedad se encuentra en los reinos de Indonesia y Australasia. La familia contiene 344 especies divididas en 50 géneros. Trece de las especies están extintas (Schodde & Mason, 1997).

Figura 4.2.2. Zenaida aurita

El género “Zenaida” son aves que se encuentran en américa, de allí que reciben el nombre de palomas del nuevo mundo, el género fue introducido en 1838 por el naturalista francés Charles Lucien Bonaparte (Bonaparte, 1838).

El nombre conmemora a su esposa, Zénaïde Laetitia Julie Bonaparte, sobrina de Napoleón Bonaparte. La primera especie descrita en el género fue la paloma Zenaida aurita. Actualmente se reconocen 11 subespecies (WorldBirdNames.org, 2021): Zenaida auriculata antioquiae Chapman, 1917; Zenaida auriculata auriculata Des Murs, 1847; Zenaida auriculata caucae Chapman, 1922; Zenaida auriculata hypoleuca Bonaparte, 1855; Zenaida auriculata jessieae Ridgway, 1888; Zenaida auriculata marajoensis Berlepsch, 1913; Zenaida auriculata noronha Sharpe, 1890; Zenaida auriculata rubripes Lawrence, 1885; Zenaida auriculata ruficauda Bonaparte, 1855; Zenaida auriculata vinaceorufa Ridgway, 1884; Zenaida auriculata virgata Bertoni, W., 1901.

Figura 4.2.3. Área de distribución de Zenaida auriculata (BirdLife International, 2021).

4.2.2. Descripción

La abuelita mide 24 cm de largo con una cola larga en forma de cuña y pesa normalmente alrededor de 112 g. Los machos adultos tienen principalmente el plumaje de la parte superior de color marrón oliva, con manchas negras en las alas. La cabeza tiene una corona gris, una línea negra detrás del ojo y un negro azulado en las coberteras auriculares inferiores. Estas marcas negras le dan a la especie sus nombres. Las partes inferiores son vinosas y la cola tiene punta de canela. El pico es negro y las patas de color rojo oscuro. La hembra es más apagada que el macho, y las aves inmaduras son de color marrón grisáceo, muy apagadas, con barrado pálido. El llamado de la especie es un profundo y suave.

4.2.3. Distribución

La abuelita se distribuye desde Colombia hasta el cono sur en Chile y Argentina, de hecho, habita en toda américa exceptuando la selva amazónica y el tapón del Darién en el Chocó Colombiano.

El ave es nativa en toda su área de distribución. Es común en sabanas y otras áreas abiertas, incluido cultivos y pareas urbanas, casi en todos los espacios públicos de grandes ciudades como en Bogotá, Colombia.

4.2.4. Dieta

Las abuelitas se alimentan principalmente de semillas extraídas del suelo. Pueden ser plagas agrícolas. Es un ave gregaria cuando no se alimenta y forman bandadas, especialmente en el momento de la migración o en los refugios comunales.

4.2.5. Reproducción

Tiene una exhibición de cría con una subida empinada y deslizamiento semicircular hasta su posición original. Construye un nido de palitos a varios metros de altura en un árbol y pone dos huevos blancos. Estos eclosionan en 12 a 14 días con otros 9 días para emplumar. No se observa una temporada de reproducción fija en la mayor parte de su área de distribución y, si se les proporciona abundante alimento y hábitat, las aves se reproducen casi continuamente, lo que favorece su gran adaptabilidad y grandes números, lo cual nos lleva a su característica especial (Cisneros-Heredia, 2006).

4.2.6. Conservación

Se cree que más de 23 millones de estas palomas se encuentran en los campos alrededor de Córdoba en el norte de Argentina, y estimaciones recientes sitúan la cifra en el rango de los 32 millones. No es raro que un solo cazador pueda disparar 1000 pájaros en un día, a pesar de esto, la abuelita parece ser una especie particularmente resistente a la extinción por caza excesiva. De hecho, al igual que ocurre con las palomas migratorias, las poblaciones de abuelitas en Argentina y Bolivia a veces "oscurecen los cielos". Por lo tanto, las poblaciones de las fincas deportivas de Argentina parecen mantenerse firmes, con las aves que se reproducen cuatro veces al año y prosperan en las vastas áreas de grano, algunas cultivadas para su beneficio, la mayoría en granjas comerciales, que están felices de controlar las poblaciones de estas voraces comedoras de granos de cultivo. Docenas de albergues de lujo se especializan en la caza de palomas, y la temporada se extiende durante todo el año (Couve & Vidal-Ojeda, 2003).

Más al norte, en Bolivia, alrededor de la región del Gran Chaco, cerca de las inmensas plantaciones de soja y sorgo alrededor de Santa Cruz de la Sierra, la caza de palomas es más estacional, va de mayo a septiembre, con grandes bandadas que llegan desde Argentina para asaltar los cultivos de cereales. Los lugareños atestiguan que estas aves llamadas allí como totakys, eran bastante raras en la región hace solo unas décadas, un testimonio no solo de la resistencia de la especie, sino también del enorme impacto que tienen los grandes cultivos industrializados en la prevalencia de las especies de animales en nuestro continente (Couve & Vidal-Ojeda, 2003).


22.1. Mirla

22.1.1. Taxonomía.

La paraulata morera, mirla patinaranja, o mirla (Turdus fuscater) es una especie de ave paseriforme sudamericana de la familia del género Turdus y a la familia (Turdidae). Los turdidos son una familia de aves paseriformes que comprende trescientas especies distribuidas casi por todo el mundo. Sus miembros, denominados comúnmente zorzales, mirlos o tordos, son pájaros de tamaño medio, en su mayoría forestales, y principalmente insectívoros. La mayoría son aves sedentarias, aunque algunas son migratorias. Turdus es un género de aves paseriformes perteneciente a la familia Turdidae (ITIS, 2021).​ Sus miembros suelen denominarse con el nombre común de zorzal o tordo, aunque a toda especie en la cual el plumaje del macho adulto sea negro suele denominarse mirlo. Además, el nombre de tordo o zorzal también se aplica a otros miembros de la familia Turdidae y aves de aspecto similar. Representantes típicos del género son el zorzal común (Turdus philomelos), mirlo común (Turdus merula), el zorzal real (Turdus pilaris), el mirlo capiblanco (Turdus torquatus) y el yigüirro (Turdus grayi).

Figura 22.1.1 Turdus fuscater.

Se reconocen siete subespecies: T. f. fuscater se puede encontrar en el oeste de Bolivia. T. f. cacozelus se puede encontrar en la cordillera de Santa Marta en Colombia. T. f. clarus habita la frontera entre Venezuela y Colombia, en la Sierra del Muerto. T. f. quindio, esta subespecie se encuentra en el sur de Colombia y el norte de Ecuador. T. f. gigas es originaria de la Cordillera de los Andes de Venezuela y Colombia. T. f. gigantodes se puede encontrar desde Ecuador hasta el centro sur de Perú. T. f. ockendeni se puede encontrar en el sureste de Brasil (Escobar Riomalo, Gongora, & Arsitizabal Leost, 2017, 2020).

22.1.2. Descripción

Los adultos miden de 28 a 33 cm de largo y pesan de 128 a 175 g, lo que convierte a la especie en el tordo más grande. Se puede identificar fácilmente por su pico y patas de color naranja amarillento y un anillo amarillo alrededor del ojo. A veces se presenta un ligero dimorfismo sexual, y los machos tienen patas y anillos oculares de colores más intensos. Las plumas de la cola son largas. El plumaje es negro-marrón, más oscuro en las alas y la cola y pálido en el vientre. Los juveniles son predominantemente de color gris verdoso con un vientre pálido y algunas manchas de color beige en la cabeza y las alas. La variedad muestra sutiles diferencias de coloración, con T. f. ockendeni siendo el más oscuro, seguido de T. f. quindio y T. f. gigantodes. Las subespecies más pálidas son T. f. gigas T. f. cacozelus y T. f. fuscater. Se sabe que existen especímenes albiunos, pero son muy raros (Escobar Riomalo et al., 2017, 2020).

22.1.3. Distribución

La especie es un ave típica del altiplano andino. Su área de distribución cubre los Andes occidentales y septentrionales de Venezuela hasta Lara y Trujillo, los Andes de Colombia, Ecuador, Perú y finalmente el noroeste de Bolivia. Ocurre en altitudes de 1800-4000 metros.

El gran zorzal o mirla hace uso de una variedad de hábitats, incluidos bosques abiertos, patios traseros, parques e incluso tierras de cultivo con árboles dispersos o restos de bosques. También ocurre en los bordes de diferentes clases de bosques andinos, incluidos los bosques húmedos montanos, secundarios y templados. Es más probable que se encuentre en altitudes superiores a los 2000 m. La especie tiende a evitar las condiciones secas y las áreas densamente boscosas, pero a veces se encuentra en los bordes del páramo andino o matorrales. Habita habitualmente en hábitats urbanos en las tierras altas, p. Ej. en Quito y Bogotá. Las poblaciones son generalmente sedentarias.

22.1.4. Dieta

El zorzal común es un alimentador generalista, principalmente busca frutas y bayas, pero también captura invertebrados e incluso roba huevos y polluelos. Tiende a tragar frutas enteras. Generalmente se alimenta a nivel del suelo, preferentemente en la hierba corta, pero también visita árboles frutales y arbustos. Los picos de actividad son al amanecer y al anochecer.

22.1.5. Reproducción

Los adultos se vuelven muy territoriales en la temporada de reproducción, pero pueden formar grupos de hasta 40 individuos en otras épocas del año. Es probable que estos grupos formen una percha comunal en los árboles hasta que llegue la próxima temporada de reproducción.

La reproducción ocurre en diferentes épocas del año dependiendo de la localidad: marzo-abril en Venezuela, enero-agosto en Colombia y Ecuador, en octubre, febrero y junio en Perú. El nido es comparativamente grande y tiene forma de copa, está hecho de pequeñas ramitas, hojas, pasto y barro, y se coloca en lo alto de los árboles o arbustos. La hembra pone dos huevos de color azul verdoso pálido con manchas rojizas, con un tamaño medio de 2 cm.

22.1.6. Conservación

La mirla es común en una variedad de hábitats a lo largo de su área de distribución y ha sido clasificado como vulnerable por la UICN “International Union for Conservation of Nature”. En apariencia se adapta fácilmente a las perturbaciones antropogénicas y puede aprovechar las áreas urbanas o agrícolas deforestadas.

 

26.1. Chirlobirlo

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26.1.1. Taxonomía.

Turpial oriental, carmelo, zacatero común, pradero común, cantor de pradera o chirlobirlo (nombre científico Sturnella magna) es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae que vive en América. Se trata de un pájaro de tamaño medio y de aspecto muy similar al turpial gorjeador.

Esta especie fue descrita por primera vez por Carl Linnaeus en su décima edición de 1758 de Systema Naturae como Alauda magna, aunque es esa oportunidad Lineo confundió al menos tres especies semejantes.

Figura 26.1.1. Sturnella magna.

Ciertas aves africanas llamadas bisbitas o género Macronyx, como la bisbita del cabo (M. capensis) y la bisbita garganta amarilla (M. croceus) comparten ecosistemas semejantes, comportamientos y formas semejantes, pero ciertas estructuras internas indican que los dos géneros no tienen un parentesco cercano, lo que indica que se trata de un caso de evolución paralela.

Linneo reconoció su error menos de una década después, separando a las bisbitas de estos estorninos. El nombre científico Sturnella magna en latín significa, de manera bastante confusa, "estornino grande y pequeño", el nombre genérico se le ha dado debido a que el comportamiento de las alondras es similar a los estorninos.

El género Sturnella son aves de pastizales de América del Norte llamadas alondras. El género fue previamente agrupado con las alondras sudamericanas ahora ubicadas en el género Leistes. Incluye dos o tres especies de aves de pastizales en gran parte insectívoras. En todas las especies, el macho tiene al menos un dorso negro o marrón y partes inferiores muy amarillas.

A su vez, el género Sturnella se encuentra incluído en el gran clado de las aves peseriformes ( Passeriformes) que relaciona a las aves relacionadas con el gorrión común, siendo este el clado de aves modernas más exitoso, agrupando la mayor cantidad de especies e individuos.

En Colombia se reconocen 3 subespecies: S. m. meridionalis, S. m. paralios y S. m. praticola.

26.1.2. Descripción

Mide entre 21,4​ y 22,5 cm​ de longitud y pesa en promedio 85 g.​ Los adultos tienen las partes inferiores de color amarillo con una "V" negra en el pecho y con flancos blancos con rayas negras. La parte superior es principalmente de color castaño con rayas negras. Tienen un pico puntiagudo. La cabeza presenta franjas de delante hacia atrás, alternando el negro con colores claros, como el blanco, amarillento y el castaño claro (Dickerman, 1989; Dickerman & Phillips, 1970).

26.1.3. Distribución

En Colombia se encuentra desde la Sierra Nevada de Santa Marta (hasta 2700 m) hasta la base oeste de la Cordillera Oriental cerca de Aguachica. Desde tierras altas de la Cordillera Oriental sur hasta las cabeceras del Valle del Magdalena en San Agustín. También se encuentra en la vertiente este de la Cordillera Central en el parque nacional natural Puracé, este de los Andes sur hasta el sur del Meta. Se encuentra además en el este hasta Venezuela, Guayanas y norte de Brasil. Se ha reportado en la cordillera Oriental hasta los 3500 metros.

Figura 26.1.2. Distribución mundial de Sturnella magna.

En Colombia es residente común en dehesas y sabanas húmedas desde paramo bajo y la transición entre este y el límites de vegetación arbórea hacia abajo. Habita en pastizales húmedos, prados, campos de alfalfa (Medicago), campos de heno y tierras agrícolas.

En el mundo esta especie alcanza las regiones del sur de Canadá oriental, El oriente de Estados Unidos, Méjico, algunas zonas de América Central, en Sudamérica desde el occidente de Colombia, Venezuela, las Guayanas y el norte de Brasil.

26.1.4. Dieta

Busca alimento en el suelo o en la vegetación baja, a veces sondeando con su pico. Se alimenta principalmente de insectos (Orthoptera, Lepidoptera y Coleoptera), arañas y lombrices de tierra. Ocasionalmente se ha reportado que se alimentan de lagartos, carroña de pequeños mamíferos y aves muertos en carretera. Adicionalmente puede consumir semillas y bayas.

26.1.5. Reproducción

Se ha reportado que la época reproductiva en Estados unidos comprende los meses de Abril-Agosto y en Cuba entre los meses de Enero-Julio. Exhiben una estrategia reproductiva mixta, pueden ser monógamos o polígamos. Anidan solitarios. La hembra se encarga de construir el nido, el cual es construido en el suelo sobre depresiones superficiales. El nido es un domo que es construido utilizando pasto seco, tallos de hierbas e incluso corteza de árboles. El nido suele estar adherido a la vegetación, bien oculto en sitios en donde la hierba es densa y alta. El número de huevos por nido es de 3-7, los cuales son blancos con manchas marrones sobre toda la superficie, sus dimensiones son 27.8 x 20.4 mm. La incubación es hecha solo por la hembra durante un periodo de 13-14 días. La alimentación de los polluelos es hecha principalmente por la hembra ya que el macho es menos constante. Los polluelos permanecen en el nido por un periodo de 10-12 días, fuera del nido los parentales los cuidan por aproximadamente 2 semanas.

26.1.6. Conservación

Su estado de preocupación es menor.

 

9.1. Alcaraván

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9.1.1. Taxonomía.

El tero, también conocido como avefría tero, traile, queltehue o alcaraván, avefría austral entre otros nombres. Vanellus chilensis es un ave limícola del orden Charadriiformes. Las limícolas, aves zancudas o aves playeras son aves del orden Charadriiformes que se encuentran comúnmente a lo largo de las costas y marismas que vadean para buscar alimento (como insectos o crustáceos) en el lodo o la arena. El término "ave zancuda" se usa en Europa, mientras que "ave playera" se usa en América del Norte, donde "ave zancuda" se puede usar en su lugar para referirse a aves de patas largas como cigüeñas y garzas.

Hay alrededor de 210 (Galbraith, Stroud, & (Eds), 2006) especies de limícolas, la mayoría de las cuales viven en humedales o ambientes costeros. Muchas especies de las regiones árticas y templadas son fuertemente migratorias, pero las aves tropicales a menudo son residentes o se mueven solo en respuesta a los patrones de lluvia. Algunas de las especies del Ártico, como el pequeño stint (Calidris minuta), se encuentran entre los migrantes de mayor distancia, y pasan la temporada de no reproducción en el hemisferio sur.

Muchas de las especies más pequeñas que se encuentran en los hábitats costeros, en particular, pero no exclusivamente, los calidridos, a menudo se denominan "playeros", pero este término no tiene un significado estricto, ya que el playerito de montaña es una especie de pastizal.

Debido a que la mayoría de estas especies pasan gran parte de su tiempo cerca de cuerpos de agua, muchas tienen patas largas adecuadas para vadear (de ahí el nombre de "limícolas o zancúdas"). Algunas especies prefieren lugares con rocas o barro. Muchas aves playeras muestran patrones migratorios y a menudo migran antes de la temporada de reproducción. Estos comportamientos explican las largas longitudes de las alas que se observan en las especies y también pueden explicar los metabolismos eficientes que dan energía a las aves durante las migraciones largas.

 

Figira.  9.1.1Vonellus chilensis.

9.1.2. Descripción

Vanellus chilensis es la única ave zancuda con cresta en América del Sur. Mide de 32 a 38 cm (13 a 15 pulgadas) de largo y pesa aproximadamente de 250 a 425 g (8,8 a 15,0 oz). Las partes superiores son principalmente de color gris pardusco, con un brillo bronceado en los hombros. La cabeza es particularmente llamativa; principalmente gris con un parche negro en la frente y la garganta que se extiende hasta el pecho negro. Un borde blanco separa el negro de la cara del gris de la cabeza y la cresta. El resto de las partes inferiores es de color blanco y el anillo del ojo, las patas y la mayor parte del pico son de color rosa. Está equipado con extensiones de huesos rojos debajo de las alas (espuelas), que se utilizan para intimidar a los enemigos y luchar contra las aves de presa.

Durante su vuelo de aleteo lento, Vanellus chilensis del sur muestra una amplia barra de ala blanca que separa el color marrón grisáceo de la espalda y las coberteras del ala de las plumas de vuelo negras. La rabadilla es blanca y la cola negra. La llamada es un keek-keek-keek muy fuerte y áspero.

Hay tres o cuatro subespecies, que difieren ligeramente en la coloración de la cabeza y la voz. Vanellus chilensis fretensis de la Patagonia a veces se incluye en la subespecie nominal Vanellus chilensis chilensis. La subespecie del norte Vanellus chilensis. cayennensis del norte y Vanellus chilensis lampronotus del sur del río Amazonas, a veces se separan como una especie distinta, Vanellus cayennensis. Estas dos subespecies tienen una cabeza más marrón, particularmente las aves más al norte, y la banda blanca de la cara (ancha en el norte y angosta en el sur) no llega al centro de la corona.

9.1.3. Registro fósil

En tiempos prehistóricos, la especie parece haber estado más extendida. Los huesos del tero del Pleistoceno tardío de Florida se describieron inicialmente como Dorypaltus prosphatus, pero desde entonces se han considerado indistinguibles del tero del sur moderno, excepto por ser más pequeños. Aunque es posible que no sean específicamente distintas, la falta de presencia de estas aves fuera de América del Sur de manera regular hoy en día sugiere que pueden ser mejor consideradas una paleosubespecie Vanellus chilensis prosphatus. Esta habría desaparecido cuando terminó la última edad de hielo, pero la biogeografía sugiere que la especie también debe haber ocurrido en América Central y / o el Caribe. La especie prehistórica completamente extinta Vanellus downsi está estrechamente relacionada con el tero del sur que se encuentra en California; sus restos se han encontrado en La Brea Tar Pits (las trampas de brea) en Los Ángeles. Separada por las Montañas Rocosas, Vanellus downsi es un antepasado poco probable del tero del sur moderno, pero ciertamente es posible que fuera una especie hermana del noroeste (Campbell, 2002).

9.1.4. Distribución

Habita en pastizales de áreas abiertas, praderas húmedas y en áreas pantanosas con vegetación enmarañada de baja altura. Generalmente se le encuentra en pastizales cortos. Es un residente común y extendido en toda América del Sur, excepto en las regiones densamente boscosas (por ejemplo, la mayor parte del Amazonas), las partes más altas de los Andes y la costa árida de una gran parte del oeste de América del Sur. Esta ave es particularmente común en la cuenca del Río de la Plata. También se ha extendido por Centroamérica en los últimos años. Llegó a Trinidad en 1961 y a Tobago en 1974, y ha aumentado rápidamente en ambas islas, dirigiéndose esporádicamente hacia el norte hasta Barbados. El tero es el ave nacional de Uruguay y uno de los símbolos del estado brasileño de Rio Grande do Sul.

Fig.  2. Distribudión del tero o Vonellus chilensis

9.1.5. Dieta

En su dieta incluye principalmente saltamontes, larvas de insectos, lombrices de tierra, peces pequeños e invertebrados terrestres.

9.1.6. Reproducción

En Colombia se han registrado nidos en los meses de enero, febrero, mayo, junio y julio. Anida en una pequeña depresión en el suelo en la cual pone 3 o 4 huevos de color café oliva con puntos y manchas negras los cuales incuba alrededor de 27 días. Es un ave monógama y presenta un sistema de cría cooperativa en el que 2 o 3 adultos o inmaduros ayudan en la defensa del territorio. Exhiben una conducta bastante agresiva durante el periodo reproductivo alejando cualquier intruso cercano al nido. Es un ave bastante ruidosa y puede ser observada solitaria, en parejas o en grupos laxos. Generalmente vuelan cortas distancias lentamente y con altibajos. Cuando se siente amenazada emiten un llamado estridente y repetido que también producen cuando regresan a sus dormideros al atardecer (Arango, 2014; Montaño, 2016; Rosselli, De La Zerda, & Candil, 2017).

9.1.7. Conservación

Esta especie tiene un rango de distribución extremadamente grande y, por lo tanto, no se acerca a los umbrales de Vulnerable según el criterio del tamaño del rango (Extensión de la ocurrencia menor a 20,000 km2 combinada con un tamaño de rango decreciente o fluctuante, extensión / calidad del hábitat o tamaño de la población y un número pequeño de ubicaciones o fragmentación severa).

La tendencia de la población parece estar aumentando y, por lo tanto, la especie no se acerca a los umbrales de Vulnerable según el criterio de tendencia de la población (disminución a menos del 30% en diez años o tres generaciones). El tamaño de la población es extremadamente grande y, por lo tanto, no se acerca a los umbrales de Vulnerable según el criterio del tamaño de la población (menos de 10,000 individuos maduros con una disminución continua estimada en menos del 10% en diez años o tres generaciones, o con una estructura poblacional específica). Por estas razones, la especie se evalúa como Preocupación menor.

  

21.1. Cucarachero

21.1.1. Taxonomía.

En Colombia recibe el nombre de cucarachero común, aunque también es reconocido como Chochín Criollo o reyezuelo (Troglodytes aedon) es un pájaro cantor muy pequeño de la familia de los reyezuelos, Troglodytidae. Se encuentra desde Canadá hasta el extremo sur de América del Sur y, por lo tanto, es el ave nativa de mayor distribución en las tres Américas (Brewer, 2010). Ocurre en la mayoría de las áreas suburbanas de su área de distribución y es el reyezuelo más común. Su taxonomía es muy compleja y algunos grupos de subespecies a menudo se consideran especies separadas. El nombre trogloditas significa "habitante de agujeros" y es una referencia a la tendencia de las aves a desaparecer en las grietas cuando cazan insectos o buscan refugio.

Figura 21.1.1. Troglodytes aedon

El cucarachero común generalmente se divide en tres grupos de subespecies distintos y una o varias subespecies endémicas de islas distintas. Algunos o todos estos a menudo se consideran especies distintas.

-Troglodytes aedon aedon, o cucarachero común del norte, habita desde Canadá al sur de los Estados Unidos

-Troglodytes aedon musculus, o cucarachero común del norte, habita desde el sur de México, Centroamérica y Sudamérica.

-Troglodytes aedon brunneicollis, o cucarachero común de garganta marrón, habita desde el sur de los Estados Unidos y cordilleras centrales de México

-Troglodytes aedon beani, o cucarachero común de la isla de Cozumel frente a la península de Yucatán, México

También se ha sugerido que los taxones de las Antillas Menores representan una o más especies separadas, pero hay menos acuerdo en cuanto a su subdivisión, porque en la medida en que se han estudiado hasta la fecha, hay poca estructura biogeográfica clara entre estas poblaciones.

Los cucaracheros trogloditas son una familia de aves paseriformes marrones de la familia Troglodytidae, predominantemente del Nuevo Mundo. La familia incluye 88 especies divididas en 19 géneros. Solo el reyezuelo euroasiático se encuentra en el Viejo Mundo, donde, en las regiones anglófonas, se lo conoce comúnmente simplemente como el "reyezuelo" o pequeño rey de la casa. El nombre de reyezuelo se ha aplicado a otras aves no relacionadas, en particular los reyezuelos de Nueva Zelanda (Acanthisittidae) y los reyezuelos australianos (Maluridae).

La mayoría de los reyezuelos son pequeños y discretos (siendo, de hecho, el pájaro más pequeño de Inglaterra)  aunque tienen cantos fuertes y a menudo complejos. Las excepciones incluyen los miembros relativamente grandes del género Campylorhynchus, que pueden ser bastante atrevidos en su comportamiento. Los reyezuelos tienen alas cortas que están barradas en la mayoría de las especies y, a menudo, mantienen la cola erguida. Los reyezuelos son principalmente insectívoros, comen insectos, arañas y otros pequeños invertebrados, pero muchas especies también comen materia vegetal y algunas comen pequeñas ranas y lagartijas (D. E. K. D. Brewer, 2005).

La taxonomía de algunos grupos es muy compleja y es probable que se produzcan divisiones a nivel de especies en el futuro. Además, se sabe que existen taxones no descritos.

21.1.2. Descripción

Es un pájaro pequeño, rechoncho y de cola estrecha. Los adultos miden de 11 a 13 cm de largo, con una envergadura de 15 cm y pesan entre 10 y 12 g (Cornell Lab of Ornithology, 2021b). Entre las medidas estándar, la cuerda del ala es de 4,7 a 5,3 cm (1,9 a 2,1 pulgadas), la cola es de 3,9 a 4,4 cm, el culmen es de 1,1 a 1,3 cm y el tarso es 1,6 a 1,8 cm (Brewer, 2010). Las subespecies varían mucho, con las partes superiores que van desde el marrón grisáceo opaco al marrón rojizo intenso, y las partes inferiores van desde el marrón, sobre beige y gris pálido, hasta el blanco puro. Todas las subespecies tienen barreras negruzcas en las alas y la cola, y algunas también en los flancos. Todas las subespecies muestran un anillo ocular y una ceja tenues y tienen un pico largo y delgado con una mandíbula superior negruzca y una mandíbula inferior amarillenta o gris pálida de punta negra. Las patas son rosadas o grises. La cola corta generalmente se mantiene ladeada (Peterson, 1947).

El rico canto burbujeante de esta ave se escucha comúnmente durante la temporada de anidación, pero rara vez después.

21.1.3. Dieta

Estas aves se alimentan activamente en la vegetación. Se alimentan principalmente de insectos como larvas de mariposas, también arañas y caracoles. Los cucaracheros del sur rara vez asisten a bandadas de alimentación de especies mixtas (Machado, 1999).

21.1.4. Distribución

En América del Norte, se cree que el cucarachero alcanza la mayor densidad en los bosques de llanuras aluviales en las grandes llanuras occidentales, donde utiliza agujeros de pájaros carpinteros como sitios de anidación. En América del Sur y Central se puede encontrar en prácticamente cualquier hábitat y, como lo indica su nombre común, a menudo se asocia con los humanos. Las aves norteamericanas migran al sur de Estados Unidos y México para pasar el invierno. La mayoría regresa a las zonas de reproducción a finales de abril o mayo, y se va de nuevo a los cuarteles de invierno entre septiembre y principios de octubre (Peterson, 1947).

En Colombia habita hasta 3400 m (tierras bajas a límite de vegetación arbórea o más arriba). En todo el país, a veces ausente de áreas selváticas extensas.

21.1.5. Reproducción

Los hábitos de anidación no parecen diferir significativamente entre los cucaracheros del norte y del sur. Por lo general, construyen un nido de copa grande en varios tipos de cavidades, y demoran aproximadamente una semana en construirse. El nido está hecho de pequeños palos secos y generalmente está revestido con una variedad de materiales diferentes. Estos incluyen: plumas, cabello, lana, capullos de araña, tiras de corteza, raicillas, musgo y basura. El cucarachero encuentra palos secos, que agrega al nido. Una vez que termina, la hembra inspecciona el nido; pero si no aprueba la construcción, arrojará al suelo los palos que no desee. Después de este proceso, la hembra recubre el nido. Las cavidades de los nidos suelen estar a unos pocos metros sobre el suelo como máximo (Belles-Isles & Picman, 1986), pero ocasionalmente en acantilados de hasta 15 m (49 pies) y más al menos en las poblaciones del sur; pueden ser naturales o artificiales, a menudo utilizando casas para pájaros.

Los cucaracheros son animales luchadores y belicosos considerando su pequeño tamaño. Se sabe que ocasionalmente destruyen los huevos de otras aves que anidan en su territorio perforando la cáscara del huevo. También se sabe que llenan los nidos de otras aves dentro de su territorio con palos para inutilizarlos (https://www.nytimes.com/2016/07/31/opinion/sunday/red-in-beak-and-claw.html).

Dependiendo de la población exacta, la nidada de los cucaracheros suele tener entre dos y ocho huevos de color blanco crema con manchas rojas (del Hoyo, Elliot, & Christie, 2009), que pesan aproximadamente 1,4 g (0,05 oz) cada uno y miden aproximadamente 17 y 13,4 mm (0,67 y 0,53 pulgadas). ) en los puntos más anchos. Solo la hembra los incuba, durante unos 12-19 días (del Hoyo et al., 2009), y de vez en cuando abandona el nido por diversas razones. Mientras ella está en el nido, el macho la abastece de comida. Las crías, que como todos los paseriformes nacen casi desnudas e indefensas, tardan entre 15 y 19 días más o menos en emplumar. Ambos padres los alimentan y necesitan mucha comida dado su pequeño tamaño (ver también la Regla de Bergmann). A medida que los jóvenes están a punto de emplumar, los padres pasan gran parte de su tiempo comprándoles comida. Se encontró que la pérdida de cría debido a la depredación era leve en los Yungas Andinos del Sur, siendo la depredación de los polluelos casi insignificante (Auer et al., 2007). Los depredadores conocidos de cucaracheros en el nido incluyen gatos, ratas, zarigüeyas, pájaros carpinteros, zorros, mapaches, ardillas, serpientes y búhos. Los adultos que están lejos de los nidos generalmente pueden evitar a estos depredadores, aunque tanto los halcones pequeños como los búhos ocasionalmente capturan cucaracheros adultos que vuelan libremente.

21.1.6. Estado de conservación

El reyezuelo común puede haber sido desplazado un poco en algunas partes del norte de su área de distribución por la introducción del gorrión común, pero todavía es común y está muy extendido en la mayor parte de las Américas. No se considera amenazada por la UICN (BirdLife International, 2016), aunque esto ciertamente no sería cierto para varias de las poblaciones de la isla si resultan ser especies verdaderas.

Algunos taxones, especialmente de las Antillas Menores, son raros y están en peligro de extinción o posiblemente ya estén extintos. Varios factores parecen haber contribuido en grado variable al declive de estas aves, a saber, la destrucción del hábitat, la depredación por mangostas introducidas y los huracanes:

Reyezuelo común de Martinica, Troglodytes aedon martinicensis) - Martinica, aparentemente extinta (c.1890)

Reyezuelo de Guadalupe, Troglodytes aedon guadeloupensis - Guadalupe, posiblemente extinta (¿finales del siglo XX?)

Reyezuelo doméstico de Santa Lucía, Troglodytes aedon mesoleucus - Santa Lucía, que se creía extinta en la década de 1970, posteriormente redescubierta pero aún precariamente rara

El reyezuelo de San Vicente (Troglodytes aedon musicus) de San Vicente estuvo cerca de la extinción a mediados y finales del siglo XX; desde entonces se ha recuperado y hoy en día no es infrecuente (Culzac-Wilson, 2008).

2.1. Iguaza común

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2.1.1. Taxonomía.

El pato silbante de vientre negro, iguaza común, yaguasa de pico rojo, pijije común, piche, sirirí vientre negro, pato silbador pico rojo, pato silbón ala blanca, pato pisingo (Dendrocygna autumnalis), es un ave que pertenece al clado Anatidae o simplemente, los patos que también incluye a los gansos y a los cisnes. Los patos silbadores o patos arborícolas son una subfamilia, Dendrocygninae, de la familia de aves de los patos, gansos y cisnes, Anatidae. En otros esquemas taxonómicos, se consideran una familia separada, Dendrocygnidae. Algunos taxonomistas enumeran solo un género, Dendrocygna, que contiene ocho especies vivas y una especie extinta no descrita de Aitutaki de las Islas Cook, pero otros taxonomistas también enumeran el pato de lomo blanco (Thalassornis leuconotus) en la subfamilia.

Los patos silbadores fueron descritos por primera vez por Carl Linnaeus en la décima edición de Systema Naturae en 1758: el pato silbador de vientre negro (entonces Anas autumnalis) y el pato silbador de las Indias Occidentales (entonces Anas arborea) (Linnaei, 1758). En 1837, William John Swainson nombró al género Dendrocygna para distinguir a los patos silbadores de las otras aves acuáticas (Swainson, 1836). La especie tipo fue catalogada como el pato silbante errante (D. arcuata), anteriormente nombrado por Thomas Horsfield como Anas arcuata (Eyton, 1838).

La taxonomía de los patos silbadores, incluida la de todo el infraorden Anseriformes, es complicada y controvertida (Donne-Goussé, Laudet, & Hänni, 2002). Según una clasificación tradicional propuesta por el ornitólogo Jean Théodore Delacour basada en rasgos morfológicos y de comportamiento, los patos silbadores pertenecen a la tribu Dendrocygnini bajo la familia Anatidae y subfamilia Anserinae (Donne-Goussé et al., 2002). Siguiendo las revisiones del ornitólogo Paul Johnsgard, Dendrocygnini incluye el género Thalassornis (el pato de lomo blanco) (Johnsgard, 2010).

Actualmente se reconocen ocho especies de pato silbador en el género Dendrocygna. Sin embargo, Johnsgard (2010) considera que el pato de lomo blanco (Thalassornis leuconotus) de África y Madagascar es una novena especie distinta, un punto de vista propuesto por primera vez en 1960 y apoyado inicialmente por similitudes de comportamiento. Más tarde, las similitudes en la anatomía, las vocalizaciones de los patitos y las proteínas de las plumas proporcionaron un apoyo adicional. El análisis molecular en 2009 también sugirió que el pato de lomo blanco estaba anidado dentro del clado del pato silbante (Eo, Bininda‐Emonds, & Carroll, 2009). Además de las especies existentes, se han encontrado restos subfósiles de una especie extinta no descrita en Aitutaki de las Islas Cook (Steadman, 2006).

La iguaza común se divide en dos subespecies, que se intergran en Panamá:

1. Pato silbante de vientre negro del norte, D. a. fulgens: desde el sur de los Estados Unidos hasta el oeste de Panamá (Banks, 1978). Es más grande, con el pecho y la parte superior de la espalda marrones.

2. Pato silbante de vientre negro del sur, D. a. autumnalis - Este de Panamá a Paraguay y regiones adyacentes. Más pequeño, con pecho y parte superior de la espalda grises (Banks, 1978).

Antes de 1978, las aves desde el oeste de Panamá al norte hasta el sur de los Estados Unidos se denominaban erróneamente D. a. autumnalis y las aves desde el este de Panamá hasta Sudamérica se denominaron D. a. decolorar (Banks, 1978).

2.1.2. Descripción

El pato silbante de vientre negro es una especie de ave acuática de tamaño mediano. La longitud varía de 47 a 56 cm , la masa corporal de 652 a 1020 g y la envergadura de las alas varía de 76 a 94 cm (eNature, 2021). Tiene un pico rojo largo, cabeza larga y patas alargadas, cabeza gris pálida y plumaje mayormente marrón grisáceo. El vientre y la cola son negros, y el plumaje del cuerpo, la parte posterior del cuello y la gorra son de un rico marrón castaño. La cara y la parte superior del cuello son grises y lucen un anillo ocular blanco delgado pero distintivo. El blanco extenso en las alas es obvio en vuelo, menos en el suelo; está formado por las rémiges secundarias mientras que las primarias son negras; las coberteras alares son marrones. Los machos y las hembras se parecen; los juveniles son similares, pero tienen un pico gris y un vientre menos contrastante.

Figura 2.1.1.  Dendrocygna autumnalis

La barra de alas es única entre los patos que silban. Cuando está en el suelo, puede ser difícil discernir los flancos claros presentes en muchas de estas aves acuáticas. Los juveniles de D. autumnalis son bastante similares a los jóvenes del pato silbador cariblanco (D. viduata), que tienen un pico más oscuro y no tienen mancha blanca en las alas; incluso cuando están sentados nunca parecen mostrarse blancos a los lados, ya que su delgada barrera blanca vertical en los flancos negros es muy indistinta. Como su nombre lo indica, estos son pájaros ruidosos con un claro silbido.

2.1.3. Comportamiento

La iguaza común es una especie común que es "bastante mansa, incluso en la naturaleza". Es muy gregario o social, forma grandes bandadas cuando no se reproduce. Suele anidar en árboles huecos (en Sudamérica muchas veces en palmeras). El hábitat son estanques de agua dulce poco profundos, lagos, humedales y marismas, tierras cultivadas o embalses con abundante vegetación, donde este pato se alimenta principalmente por la noche de semillas y otros alimentos vegetales.

2.1.4. Alimentación

La alimentación a menudo ocurre durante la noche, pero se les puede encontrar comiendo a cualquier hora del día. Las iguazas comunes ingieren una amplia variedad de material vegetal, pero también consumen artrópodos e invertebrados acuáticos cuando están disponibles. A menudo se alimentan de vegetación sumergida vadeando en aguas poco profundas. Como su nombre en latín (autumnalis = del otoño o de la cosecha) lo indica, comúnmente se lo ve rebuscando campos recién cosechados en busca de semillas e invertebrados sobrantes que los recolectores levantan al alterar el suelo.

2.1.5. Distribución y desplazamiento

La iguaza común es parcialmente no-migratorio pero las poblaciones en las porciones del extremo norte de su área de distribución (Arizona, Luisiana y partes de Texas) se desplazan hacia el sur en invierno. En el corazón de su área de distribución, hay una tendencia a viajar en bandadas durante los meses de invierno, aunque este comportamiento no es una verdadera migración de largo alcance sino una dispersión local.

Figura 2.1.2. Distribución de la Iguaza común

Esta ave se distribuye principalmente en la zona tropical de América, desde el sur de los Estados Unidos y las costas occidentales y orientales de México, el resto de Centroamérica, todo Panamá, la zona norte de América del Sur, incluyendo Colombia, las Guayanas, Venezuela, gran parte del Brasil y algunas regiones de Perú y Ecuador, pero excluyendo la selva amazónica.

2.1.6. Habitat en Colombia

En los Parques Ecológicos Distritales de Humedal de Bogotá Colombia (PEDH), se ha evidenciado que utiliza los espejos de agua para nadar y desplazarse en los herbazales de Botoncillo (Bidens laevis), Barbasco (Polygonum punctatum), vegetación flotante de buchón de agua (Eichhornia crassipes), lenteja y helecho de agua (Lemna sp., y Azolla filiculoides), los cuales frecuenta con sus crías y polluelos para alimentarse. Se ha podido registrar 5 actividades de reproducción en el PEDH El Burro, de las cuales 2 han sido anidaciones en zonas de Eneales (Typha latifolia) y en árboles exóticos poniendo de 12 a 14 huevos. Así mismo se ha evidenciado en espejos de agua con sus polluelos nadando y alimentándose en grupos de 3 a 5 adultos. En los PEDH se considera una especie Escasa en las áreas de mantenimiento (EAAB, 2021).

2.1.7. Reproducción

La iguaza común es bastante única entre los patos por su fuerte vínculo de pareja monógama. Sus parejas a menudo permanecen juntas durante muchos años, un rasgo que se asocia más a menudo con gansos y cisnes. Ambos padres comparten todas las tareas asociadas con la crianza de las crías, desde la incubación hasta la crianza de los patitos. Los patos, principalmente los que anidan en cavidades, prefieren los confines de un árbol hueco, pero anidan en el suelo cuando sea necesario. También hacen uso de chimeneas, edificios abandonados o cajas de nido, estas últimas se les han proporcionado cada vez más en las últimas décadas, especialmente en el sureste de Texas y México. Los patitos saltan de las cavidades del nido dentro de los dos días posteriores a la eclosión, pueden alimentarse por sí mismos de inmediato y permanecer con los padres hasta ocho semanas.

2.1.8. Estado de conservación

El pato silbador de vientre negro está catalogado como una especie de menor preocupación por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); su población mundial se estima en 1.100.000-2.000.000 de aves y sigue aumentando.


2.2. Cerceta aliazul

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2.2.1. Taxonomía.

La cerceta de alas azules (Spatula discors) es una especie de ave de la familia Anatidae que agrupa a los patos, gansos y cisnes. La primera descripción formal de la cerceta de alas azules fue realizada por el naturalista sueco Carl Linnaeus en 1766 en la duodécima edición de su Systema Naturae (Linnaei, 1758). Acuñó el nombre binomial Anas discors. Un estudio filogenético molecular que comparó las secuencias de ADN mitocondrial publicado en 2009 encontró que el género Anas, como se definió entonces, no era monofilético o natural (Gonzalez, Düttmann, & Wink, 2009).  Posteriormente, el género se dividió en cuatro géneros monofiléticos con diez especies, incluida la cerceta de alas azules, que se trasladó al género resucitado Spatula (Gill & Donsker  editors, 2017). Este género había sido propuesto originalmente por el zoólogo alemán Friedrich Boie en 1822 (Fraser & Gray, 2019). El nombre Spatula es el latín para una "cuchara" o "espátula". El epíteto específico discors es el latín para "diferente" o "en discordia".

Figura 2.2.1  Spatula discors

2.2.2. Descripción

La cerceta de alas azules mide 40 cm de largo, con una envergadura de 58 cm y un peso de 370 g. El macho adulto tiene una cabeza azul grisácea con una media luna facial blanca, un cuerpo marrón claro con una mancha blanca cerca de la parte trasera y una cola negra. La hembra adulta es de color marrón moteado y tiene un área blanquecina en la base del pico. Ambos sexos tienen coberteras alares de color azul cielo, un espéculo verde y patas amarillas. Tienen dos mudas por año y una tercera muda en su primer año. La llamada del macho es un silbido corto; la llamada de la hembra es un graznido suave (Floyd, Hess, & Scott, 2008).

2.2.3. Comportamiento

Estas aves se alimentan jugando en aguas poco profundas al borde de los pantanos o en aguas abiertas. Se alimentan principalmente de plantas; su dieta puede incluir moluscos e insectos acuáticos. Las cercetas de alas azules son generalmente los primeros patos al sur en el otoño y los últimos al norte en la primavera. Los machos adultos abandonan los lugares de reproducción mucho antes que las hembras adultas y los inmaduros. La mayoría de las bandadas de cerceta de alas azules vistas después de mediados de septiembre están compuestas principalmente por hembras adultas e inmaduras en las regiones del norte, allí experimentan una disminución constante en las poblaciones de cerceta de alas azules desde principios de septiembre hasta principios de noviembre. La cerceta de alas azules en las áreas de migración central tiende a permanecer hasta septiembre, luego disminuyen rápidamente durante octubre, y quedan pequeñas cantidades hasta diciembre. Un gran número de cerceta de alas azules aparece en las zonas de invernada en Florida, Luisiana y Texas en septiembre (Baldassarre, 2014).

2.2.4. Alimentación

La cerceta de alas azules se alimenta en la superficie y prefiere alimentarse en marismas, en campos o en aguas poco profundas donde hay vegetación flotante y poco sumergida, además de abundante vida de pequeños animales acuáticos. Se alimentan principalmente de materia vegetativa que consiste en semillas o tallos y hojas de juncia, pasto, alga de estanque, alga inteligente (Polygonum spp.), Lenteja de agua (Lemna spp.), petagna (Ruppia cirrhosa) y pasto almizclero (Chara spp.). Este pato consume con avidez las semillas de plantas que crecen en llanuras de barro, como la hierba de nuez (Cyperus spp.), el mijo (Panicum spp.) yla hierba cortada de arroz (Leersia oryzoides). Una cuarta parte de los alimentos que consume la cerceta de alas azules es materia animal como moluscos, crustáceos e insectos (Baldassarre, 2014).

2.2.5. Distribución y desplazamiento

El rango es toda América del Norte excepto el oeste y norte de Alaska, el norte del territorio del Yukón, el norte de los territorios del noroeste y el área noreste de Canadá. La cerceta de alas azules es rara en el desierto del suroeste y en la costa oeste. El hábitat de reproducción de la cerceta de alas azules son las marismas, humedales y estanques (Floyd et al., 2008).

Figura 2.2.2. Distribución de Spatula discors: anaranjado, territorio de reproducción nativa; amarillo, territorio de paso durante la migración; púrpura, nativo no migratorio; azul, territorio de invierno.

El área de reproducción se extiende desde el centro-este de Alaska y el distrito sur de Mackenzie hacia el este hasta el sur de Quebec y el suroeste de Terranova. En los Estados Unidos contiguos, se reproduce desde el noreste de California al este hasta el centro de Luisiana, el centro de Tennessee y la costa atlántica. La cerceta occidental de alas azules habita en esa parte del área de reproducción al oeste de los Apalaches. La cerceta de alas azules del Atlántico anida a lo largo de la costa atlántica desde New Brunswick hasta Pea Island, Carolina del Norte (Floyd et al., 2008).

Migran en bandadas para pasar el invierno al sur de su área de reproducción. Durante la migración, algunas aves pueden volar largas distancias sobre mar abierto. Son vagabundos ocasionales en Europa, donde sus patas amarillas son una distinción de otros patos pequeños como la cerceta común y la garganey, y en los últimos años han sido vagabundos anuales en Gran Bretaña e Irlanda. La cerceta de alas azules pasa el invierno desde el sur de California hasta el oeste y el sur de Texas, desde la costa del Golfo hasta la costa atlántica, el Caribe y desde el sur hasta América Central y del Sur. A menudo se le ve invernar tan al sur como Brasil y el centro de Chile (Floyd et al., 2008).

2.2.6. Hábitat en Colombia

Este pato migratorio boreal suele verse en parvadas de hasta 80 individuos en los diferentes espejos de agua y en el suelo desnudo tomando el sol o acicalándose. En las actividades de mantenimiento se han protegido 13 anidaciones ubicadas en los humedales Capellanía, El Burro, El Tunjo, La Conejera, De Techo y Torca-Guaymaral. Su hábitat predilecto es la vegetación flotante, también suele verse forrajeando en zonas de juncales, eneales y lodazales durante la época de sequía. Es una especie abundante en las zonas de mantenimiento de los Parques Ecológicos Distritales de Humedales (EAAB, 2021).

2.2.7. Reproducción

El inicio del cortejo entre cerceta de alas azules inmaduros a menudo comienza a fines de enero o principios de febrero. En áreas al sur de las áreas de reproducción, la cerceta de alas azules es más activa en el cortejo durante la migración de primavera que la mayoría de los otros patos (Floyd et al., 2008).

La cerceta de alas azules se encuentra entre los últimos patos en anidar, generalmente anida entre el 15 de abril y el 15 de mayo.  Pocos nidos se inician después de mediados de julio. La cronología de la anidación puede variar de un año a otro como resultado de las condiciones climáticas. El nido es una depresión poco profunda en el suelo bordeada de pasto y hacia abajo, generalmente rodeada de vegetación. Generalmente pone de 10 a 12 huevos. El tamaño de la puesta también puede variar con la edad de la hembra. La incubación toma de 21 a 27 días (Floyd et al., 2008).

Las cerceta de alas azules son sexualmente maduras después de su primer invierno. Durante la incubación, el macho deja a su pareja y se mueve a una cubierta de muda adecuada donde se vuelve incapaz de volar durante un período de 3 a 4 semanas. Los patitos de alas azules pueden caminar hacia el agua dentro de las 12 horas posteriores a la eclosión, pero no empluman hasta las 6 a 7 semanas (Floyd et al., 2008).

2.2.8. Estado de conservación

Cerceta de alas azules es el segundo pato más abundante en América del Norte, detrás del pato silvestre. Las poblaciones se mantuvieron estables entre 1966 y 2014, según la Encuesta de aves reproductoras de América del Norte. Su número fluctúa entre aproximadamente 2.8 millones y 7.4 millones de aves, principalmente como respuesta a las condiciones del agua, y la sequía hace que las poblaciones disminuyan. No están en la lista de observación del estado de las aves de 2014. Al financiar a los agricultores para que dejen algunos de sus campos en barbecho, el Programa de Reserva de Conservación del USDA ha ayudado a aumentar el hábitat de anidación de pastizales en aproximadamente 1.8 millones de acres en el rango de reproducción de baches de pradera de esta especie. Los cerceta de alas azules son los primeros migrantes, por lo que se no se encuentran en USA cuando la temporada de caza de patos en muchos estados da inicio. Aun así, los cazadores matan de 200 000 a más de 500, 00 individuos por año (esta presión de caza se maneja cuidadosamente para mantener los objetivos de población). La cerceta de alas azules, al igual que otros patos, es vulnerable a la pérdida o degradación de los humedales, la contaminación por pesticidas (particularmente en sus áreas de invernada, en países donde el DDT todavía es legal) y el consumo de perdigones de plomo donde todavía se usan (Cornell Lab of Ornithology, 2021a).

 

7.2. Colibrí abeja

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7.2.1. Taxonomía.

El colibrí de Mulsant, colibrí abeja,​ coqueta verde y blanca, rumbito buchiblanco, estrella de la madera de vientre blanco (Chaetocercus mulsant) es una especie de ave de la familia Trochilidae, que se encuentra en Bolivia, Colombia, Ecuador, y el Perú (Jaramillo, 2017). La palabra (Trochilidae) es el modo en que los científicos de todo el mundo hacen referencia a los colibríes (Greenewalt, 1990). Usted se preguntará por qué utilizar esa palabra tan complicada y pomposa, la razón es muy simple y se fundamenta en los principios de la taxonomía moderna. En ingles estas aves son denominadas hummingbirds, en japonés son Hachidori, en chino Fēngniǎo, pero los científicos de todo el mundo tienen la necesidad de referirse a estas aves bajo una sola etiqueta que no genere confusiones.

Los colibríes (Trochilidae), también conocidos como picaflores, chuparrosas, tucusitos, pájaros mosca, ermitaños, quindes, chupamirtos, chuparrosas, huitzitzilin (en náhuatl), mainumby (en guaraní) o guanumby  (Garro Barrera, 2017) son un conjunto de aves apodiformes, palabra que significa sin patas formadas haciendo referencia a sus patas cortas.

Figura 7.2.1 Chaetocercus mulsant macho

Los colibríes son aves nativas de las Américas con alrededor de 360 ​​especies, se encuentran desde Alaska hasta Tierra del Fuego, pero la gran mayoría de las especies se encuentran en los trópicos. Son aves pequeñas, y la mayoría de las especies miden 7.5–13 cm de largo. La especie de colibrí más pequeña que existe es el colibrí abeja de 5 cm, que pesa menos de 2.0 g. La especie de colibrí más grande es el colibrí gigante de 23 cm, con un peso de 18 a 24 gramos. Están especializados en alimentarse de néctar de flores, pero todas las especies también consumen insectos voladores o arañas (Greenewalt, 1990).

Los colibríes se separaron de su grupo hermano, los vencejos y los vencejos crestados, hace unos 42 millones de años (McGuire et al., 2014). Se estima que el ancestro común de los colibríes actuales vivió hace 22 millones de años en América del Sur (Bochenski & Bochenski, 2008; Mayr, 2004, 2007). Se les conoce como aves zumbadoras “hummingbirds” por el zumbido creado por su batir las alas, que aletean a altas frecuencias audibles para los humanos, se ciernen en el aire a velocidades rápidas de aleteo, que varían de alrededor de 12 pulsos por segundo en las especies más grandes a alrededor de 80 por segundo en los colibríes pequeños. Taxonómicamente los colibríes se dividen en 6 grupos, siendo Trochilinae al que pertenece nuestro colibrí.

La subfamilia Trochilinae se divide en tres tribus: Lampornithini (colibríes gema de montaña) que contiene 18 especies, Mellisugini (colibríes abeja) que contiene 37 especies, que es donde pertenece nuestro colibrí y Trochilini (colibríes esmeraldas) que contiene 115 especies. Y a su vez los colibrís abeja se dividen en 17 géneros.

El género Chaetocercus es uno de estos géneros, y la palabra se deriva de las palabras griegas khaitē, que significa "pelo" y kerkos, que significa "cola", por lo que el nombre completo de nuestra ave es colibrí cola peluda de Mulsant, haciendo referencia a sus colas extremadamente cortas, sin embargo, en inglés las especies de este género tienden a recibir el nombre de estrellas de la madera “Woodstars”. El género contiene las siguientes especies:

Estrella de madera de vientre blanco, Chaetocercus mulsant.

Estrella de madera, Chaetocercus bombus.

Estrella de madera con garganta, Chaetocercus heliodor.

Estrella de madera de Santa Marta, Chaetocercus astreans.

Estrella de madera de Esmeraldas, Chaetocercus berlepschi.

Estrella de madera de eje rufo, Chaetocercus jourdanii.

7.2.2. Descripción

Este pequeño colibrí de 7 cm, presenta diferenciación sexual, lo que significa que el macho y la hembra presentan patrones en su coloración diferentes y distinguibles. Los machos son mayormente verde esmeralda arriba con el pecho y el vientre blancos brillantes, flancos verde oscuros, garganta púrpura brillante y cola bifurcada. Sus alas hacen un zumbido metálico distintivo en vuelo. Las hembras tienen la garganta blanca, línea blanca del ojo y flancos beige anaranjado intenso. Ambos sexos tienen parches blancos muy prominentes a los lados de la parte inferior de la espalda. Las hembras en particular pueden ser difíciles de distinguir de otras estrellas de madera (EAAB, 2021).

7.2.3. Comportamiento y alimentación

Frecuenta los árboles secos o muertos del arbolado nativo donde percha para descansar o acicalarse mientras recibe el sol. Se ha visto forrajear en los juncos (Schoenoplectus californicus) donde come insectos y néctar de flores de color amarillo, rojo y naranja de abutilon (Callianthe sp.) (EAAB, 2021).

Los colibríes son nectarívoros especializados (Stiles, 1981) y están atados a las flores ornitófilas “es decir plantas que se han vuelto dependientes de las aves y por lo tanto se describen como amantes de aves para su reproducción” de las que se alimentan. Esta coevolución implica que los rasgos morfológicos de los colibríes, como la longitud del pico, la curvatura del pico y la masa corporal, se correlacionan con los rasgos morfológicos de las plantas, por ejemplo, la longitud, la curvatura y el volumen de la corola, eso implica que las especies son codependientes para su existencia, si un grupo desaparece el otro también (Maglianesi, Blüthgen, Böhning-Gaese, & Schleuning, 2014).

Muchas plantas polinizadas por colibríes producen flores en tonos de rojo, naranja y rosa brillante, aunque las aves también toman néctar de flores de otros colores. Los colibríes pueden ver longitudes de onda en el ultravioleta cercano “algo así como tonos de púrpura o morado que nuestros ojos no pueden ver”, pero las flores polinizadas por colibríes no reflejan estas longitudes de onda como lo hacen muchas flores polinizadas por insectos. Este estrecho espectro de colores puede hacer que las flores polinizadas por colibríes pasen relativamente desapercibidas para la mayoría de los insectos, lo que reduce el robo de néctar (Altshuler, 2003).

7.2.4. Distribución y desplazamiento

Se encuentra en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Sus hábitats naturales son bosques montanos húmedos tropicales o subtropicales y antiguos bosques muy degradados. No se trata de un AVE migratoria por lo que sus patrones de desplazamiento suelen ser muy limitados a las áreas donde se encuentren los bosques tropicales de montaña húmedos entre los 1500 a los 2800 metros sobre el nivel del mar (IUCM, 2016).

Figura 7.2.2. Distribución, como pueden darse cuenta, los parches de distribución están limitados a las áreas montañosas de la región tropical.

7.2.5. Hábitat en Colombia

El Colibrí abeja se ha considerada una especie rara, registrándose en los humedales El Burro, La Conejera y Torca-Guaymaral, al realizar las actividades de mantenimiento por parte de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá. Realiza un sonido muy parecido al de un abejorro cuando se encuentra en vuelo, su desplazamiento en el aire suele ser lento, pausado y en diferentes direcciones (EAAB, 2021).

7.2.6. Reproducción

Se conoce poco de la biología reproductiva de esta especie. 

7.2.7. Estado de conservación

El tamaño de la población mundial no se ha cuantificado, pero esta especie se describe como "bastante común", con una tendencia de fluctuación estable, por lo que su estado de conservación se clasifica como de preocupación menor.

8.1. Tingua bogotana

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8.1.1. Taxonomía.

La tingua o rascón bogotana (Rallus semiplumbeus) es una especie de ave de la familia Rallidae, endémica de Colombia que pertenece al género Rallus. Las aves del género Rallus son aves de humedales. Seis de las especies se encuentran en las Américas, y las tres especies que se encuentran en Eurasia, África y Madagascar están muy estrechamente relacionadas entre sí, lo que sugiere que descienden de una sola invasión de un ancestro del Nuevo Mundo (Navas, 2002).

Figura 8.1.1. La tingua o rascón bogotana (Rallus semiplumbeus)

Los rálidos son aves delgadas de pico largo con patas delgadas. Sus cuerpos aplanados lateralmente son una adaptación a la vida en cañaverales y pantanos húmedos, lo que les permite deslizarse fácilmente a través de la densa vegetación semiacuática. Por lo general, estas aves tienen partes superiores marrones con rayas, azul grisáceo en la cara o el pecho y flancos barrados. Solo la tingua africana tiene el dorso liso, y la tingua de flancos lisos carece de gris azulado en su plumaje y no tiene barras en los flancos (Navas, 2002).

Tres especies endémicas de América del Sur están en peligro de extinción por la pérdida de hábitat, y el rascón de Madagascar se está volviendo raro.

El género Rallus fue erigido en 1758 por el naturalista sueco Carl Linnaeus en la décima edición de su Systema Naturae (Linnaeus, 1758). La especie tipo fue designada posteriormente como rascón acuático (Rallus aquaticus) (Peters, 1931). El nombre del género Rallus proviene del nombre latino prebinomial Rallus aquaticus para el rálido de agua utilizado por el ornitólogo inglés Francis Willughby en 1676 (Willughby & Ray, 1676), y por el naturalista inglés Eleazar Albin en 1731 (Albin, 1738). Recibe su nombre del la expresión en Frances se pronuncia como râle, del francés antiguo rasle. Recibe su nombre por su áspero grito, en latín vulgar *rascula, del latín rādere ("raspar") (Reedman, 2016).

El género contiene 14 especies  (Gill, Donsker, & Rasmussen, 2021):

👉 La tinga ecuatorial Rallus aequatorialis que se encuentra en Colombia y Ecuador

👉 La tinga austral Rallus antarcticus que se encuentra en Argentina y Chile

👉 La tigua acuática Rallus aquaticus que se encuentra en el continente euroasiático y el norte de África siendo esta especie la especie tipo de todo el género.

👉 La tingua africana Rallus caerulescens que se encuentra en el sur de África hasta Etiopía.

👉 La tingua crepitante Rallus crepitans que se encuentra en el este de Estados Unidos, el Golfo de México, el este de México, algunas islas del Caribe y el sudeste de América central.

👉 La tingua real Rallus elegans que se encuentra en el sur de Estados Unidos, el norte de Méjico también se puede encontrar en Canadá y algunas han encontrado en el sur de Ontario.

👉 La tingua de mejillas marrones Rallus indicus se encuentra en el norte de Mongolia, el este de Siberia, el noreste de China Corea y el norte de Japón.

👉 La tingua de virginia Rallus limícola que se encuentra en el sur de Estados Unidos y en América central.

👉 La tingua de los manglares Rallus longirostris que se encuentra en el noreste de Colombia, el noreste de Venezuela, en Brasil y Trinidad.

👉 La tingua de Madagascar Rallus madagascariensis que es endémica de la isla de Madagascar.

👉 La tingua de Ridgway Rallus obsoletus  que se encuentra en el sudeste de California el sur de Arizona y el noroeste de Méjico.

👉 La tingua de Bogotá Rallus semiplumbeus que es endémica de los humedales de Bogotá Colombia.

👉 La tingua azteca Rallus tenuirostris endémica de Méjico.

👉 La tingua de Wetmore Rallus wetmorei endémica de Venezuela.

El género Rallus pertenece Rallidae, comúnmente conocidos en el idioma inglés como los rieles, son una gran familia cosmopolita de aves terrestres de tamaño pequeño a mediano. La familia exhibe una diversidad considerable e incluye las gallinetas, gallaretas y fochas. Muchas especies están asociadas con los humedales, aunque la familia se encuentra en todos los hábitats terrestres, excepto en los desiertos secos, las regiones polares y las áreas alpinas por encima de la línea de nieve. Los miembros del clado Rallidae se encuentran en todos los continentes excepto en la Antártida. Se conocen numerosas especies insulares. Los hábitats de los rieles más comunes son los pantanos y los bosques densos. Les gusta especialmente la vegetación densa (Perrins, 2003).

La familia Rallidae fue introducida (como Rallia) por el erudito francés Constantine Samuel Rafinesque en 1815 (Rafinesque, 1815). La familia se ha agrupado tradicionalmente con dos familias de aves más grandes, las grullas y las avutardas, así como varias familias más pequeñas de aves anfibias de tamaño mediano generalmente denominadas como "primitivas", para formar el orden Gruiformes (con forma de grulla). La taxonomía alternativa de Sibley-Ahlquist, que ha sido ampliamente aceptada en América, eleva a la familia al nivel de orden como Ralliformes (con forma de rálido). Dada la incertidumbre sobre la monofilia de los gruiformes, esto puede ser correcto o no. La familia contiene 152 especies distribuidas en 44 géneros. Además, muchos rálidos prehistóricos de géneros existentes solo se conocen a partir de restos fósiles o subfósiles, como el rascón de Ibiza (Rallus eivissensis) (Mlíkovský, 2002).

La especie bogotana Rallus semiplumbeus fue descrita por primera vez en 1856 por el ornitólogo estadounidense Philip Sclater, basándose en un espécimen que le enviaron los coleccionistas franceses Jules y Édouard Verreaux (Sclater, 1989). El nombre específico semiplumbeus proviene del latín plumbum (plomo), lo que sugiere que el ave tiene algo del color del plomo (Mullay, 2011).

Hay dos subespecies conocidas:

Rallus semiplumbeus semiplumbeus (Sclater, 1856), encontrado en el oriente de Colombia.

Figura 8.1.2. Distribución de Rallus semiplumbeus semiplumbeus.

R. s. peruvianus, conocido a partir de un solo espécimen recolectado en Perú y ahora considerado extinto (WorldBirdNames.org, 2021).

8.1.2. Descripción

Esta tingua es de tamaño pequeño, mide unos 25 cm. Posee un pico largo y delgado de color rojo intenso con la punta fusca. Su coloración gris plomizo se extiende desde su cabeza, pasando por el cuello y el pecho. La coronilla y el dorso son listados de color café y negro, y sus hombros son rufo castaño, color que combina con sus patas rojizas. Sus partes inferiores son gris plomizo con el centro de la garganta blanquecino y sus flancos negros densamente barrados de blanco (EAAB, 2021).

8.1.3. Hábitat y comportamiento

A pesar de la amplia evidencia de alta capacidad de dispersión, los rálidos a menudo tienen áreas de distribución extremadamente restringidas, y la tingua de Bogotá no es una excepción: esta especie se encuentra solo en sabanas y pantanos de páramo en la zona templada de los Andes orientales de Colombia. Aunque está muy localizada, esta especie parece tener una población sana y estable, pero cualquier presión de desarrollo humano sobre el hábitat podría afectarla gravemente (Taylor & Sharpe, 2020).

Esta especie endémica de la sabana de Bogotá se encuentra en los humedales de los Parques Naturales Nacionales Chingaza, Sumapaz y probablemente Cocuy, así como el sistema de Parques de Humedales Distritales. Presenta un comportamiento particular y es que suele escucharse su vocalización durante el amanecer sin que sea visible y durante el resto del día se le puede ver desplazándose muy sigilosamente en áreas abiertas sin escucharse vocalización alguna. Desde las actividades de mantenimiento, en la franja acuática, se busca conservar y mejorar aquellos parches de Juncales (Schoenoplectus californicus y Juncus effusus), Eneales (Typha latifolia) y algunas Cyperaceas (Cyperus xanthostachyus), en los humedales de Torca-Guaymaral, La Conejera, Juan Amarillo (Tibabuyes) y Jaboque, donde se han registrado forrajeando, desplazándose, apareándose, vocalizando y cuidando a sus polluelos (EAAB, 2021).

Igualmente, la Empresa de Acueducto del Alcantarillado de Bogotá hace la recuperación de su hábitat por medio de la rehabilitación de eneales de borde y resiembra de junco en áreas dominadas por herbazales emergentes y en zonas terrificadas en los otros humedales (EAAB, 2021).

8.1.4. Alimentación

Principalmente se alimenta de invertebrados acuáticos y larvas de insectos, pero también gusanos, moluscos, peces muertos, ranas, renacuajos y material vegetal. Activo desde el amanecer hasta el anochecer; forrajea en áreas con una alfombra delgada de plantas flotantes, en los bordes de cañaverales, en la costa pantanosa, en pastos y pantanos inundados, y en parches de vegetación muerta anegada (Taylor & Sharpe, 2020).

8.1.5. Reproducción

Los juveniles son dependientes de los adultos de julio a agosto; estas y otras observaciones sugieren que estas aves se reproducen de julio a septiembre, pues los nidos ya se encuentran vacíos en octubre. Aparentemente monógamo y territorial. No hay detalles de nidos o huevos disponibles; el pollito velloso negro tiene la mandíbula superior blanca con una barra central negra y la mandíbula inferior negra, el cual es cuidado por ambos padres (Taylor & Sharpe, 2020).

8.1.6. Estatus y conservación

Su estado de conservación se considera vulnerable debido a lo limitado de su distribución geográfica y a la destrucción paulatina pero sistemática del sistema de humedales de Bogotá. Todas las principales localidades de humedales de sabana están gravemente amenazadas, principalmente por el drenaje, pero también por la invasión, los agroquímicos y otros tipos de contaminación como los desechos de construcción, el turismo, la caza, las quemas, el pisoteo del ganado, los cultivos, la fluctuación de los niveles de agua y la pérdida de agua para el riego (Taylor & Sharpe, 2020).

Los perros callejeros presentes principalmente en los humedales del Distrito Capital pueden depredar nidos y cazar o afectar la supervivencia de adultos. Es posible que el control de los perros en La Conejera explique la alta población en ese humedal. Tanto en Bogotá como en Fúquene y Tota, las quemas que se dan repetidamente en los juncales pueden afectar a las tinguas por destrucción de hábitat o de nidos (Birdscolombia, 2019). Otras amenazas incluyen la cacería furtiva y la quema de junco, y la explotación agrícola intensa para cultivos de cebolla en el borde y ronda de la laguna de Tota con la que se elimina la vegetación acuática nativa y se secan áreas inundables. También representan factores de amenaza la falta de información y de interés por parte de los habitantes que contaminan el lago con agroquímicos y desechos orgánicos e inorgánicos y el uso incontrolado de agua.

Figura 8.1.3. Escultura del Rallus semiplumbeus elaborada por la escultora cartagenera Elsa Marina Posada.

Con el objetivo de crear conciencia sobre el peligro en que se encuentra la especie a causa de la destrucción de su hábitat natural, los humedales de la sabana, en septiembre de 2015 se inauguró en la avenida Circunvalar con calle 76 una escultura del ave elaborada por la escultora cartagenera Elsa Marina Posada, conocida como Elmar. La obra mide 3 m de alto, 2,30 de largo y 1 de ancho, fue elaborada en concreto, recubierta con mosaico en cerámica y soportada sobre una base de concreto (Redacción el Tiempo, 2015).


16.2 Gavilán caminero

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16.2.1. Taxonomía.

El gavilán caminero o halcón del borde de la carretera (Rupornis magnirostris) es un ave rapaz relativamente pequeña que se encuentra en las Américas. Esta especie vocal es a menudo la rapaz más común en su área de distribución. Taxonómicamente hablando subgénero Rupornis no contiene más especies, aunque esa especie en particular contenga una gran variedad de subespecies. Anteriormente la especie se clasificaba como Buteo magnirostris, pero estudios filogenéticos recientes han concluido que es conveniente clasificarlo en su propio género (Lerner, Klaver, & Mindell, 2008)

El género Rupornis pertenece a la subfamilia de aves de presa Buteoninae. Las Buteoninae son rapaces que consta de especies de alas anchas de tamaño mediano a grande. Tienen picos grandes, poderosos y ganchudos para desgarrar la carne de sus presas, patas fuertes y garras poderosas. También tienen una vista extremadamente aguda que les permite detectar presas potenciales desde la distancia. Algunas especies de esta subfamilia se han especializado en la función del buitre “recuerde que los buitres no son especies que desciendan de un solo ancestro común, sino varias especies que comparten características adaptativas, pero descendiendo de diferentes grupos de aves rapaces (Seibold & Helbig, 1995)”.

La subfamilia Buteoninae incluye alrededor de 55 especies actualmente reconocidas. A diferencia de muchos linajes de la familia Accipitridae, que parecían haberse originado en África o el sur de Asia, los Buteoninae claramente se originaron en las Américas según los registros fósiles y las distribuciones actuales de especies (más del 75% de las rapaces existentes de este linaje se encuentran en las Américas) (Lerner et al., 2008).

A su vez la subfamilia Buteoninae pertenece al orden Accipitriformes, palabra que significa con forma de halcón, ya que la palabra en latín para halcón es accipiter. Se trata de un orden de aves que incluye la mayoría “pero no todas” las aves rapaces diurnas, incluidos halcones (Accipitriformes), águilas, buitres y milanos, pero no a los halcones Falconiformes. La confusión anterior se debe a que las aves de presa en general no descienden de un ancestro común único “igual que con los buitres”. Esta confusión de nomenclatura no es tan grave en el idioma inglés donde los Accipitriformes reciben el nombre de Hawks mientras que los Falconiformes recibe nombre de Falcons. Y para completar, otro grupo de aves rapaces que no están tan directamente relacionados ni con Accipitriforme ni con Falconiformes son los Buhos (Strigiformes). Esas conclusiones han sido llevadas a cabo gracias a estudios de ADN, bueno los cuales van en contra de nuestra tradición de agrupar a todas las rapaces en un solo grupo, que como lo demuestra la información genética sería un grupo artificial o como lo denominamos los biólogos polifilético o artificial (Braun & Kimball, 2021).

Regresando al género Rupornis, recalcamos que éste sólo tiene una especie Rupornis magnirostris, pero es ampliamente diverso en cuanto a sus subespecies o razas biológicas:

Las subespecies y sus distribuciones son (Clements, 2007):

👉 R m griseocauda: encontrada en México (al sur de Colima, Nuevo León y Tamaulipas, excepto Yucatán y Tabasco) al sur al noroeste de Costa Rica y al oeste de Panamá (Chiriquí).

👉 R m conspectus: encontrada en el sureste de México (Tabasco y península de Yucatán) y norte de Belice.

👉 R m gracilis: encontrada en Cozumel e Isla Holbox, cerca de Yucatán (México).

👉 R m sinushonduri: encontrado en la isla Bonacca y Roatán, frente a Honduras.

👉 R m petulans: encontrada en el suroeste de Costa Rica y la vertiente del Pacífico del oeste de Panamá hasta el río Tuira e islas adyacentes.

👉 R m alius: encontrada en San José y San Miguel, en Islas de las Perlas (Golfo de Panamá).

👉 R m magnirostris: nominal, encontrado en Colombia al sur del oeste de Ecuador, al este de Venezuela y las Guayanas, y al sur de la Amazonía brasileña (río Madeira al este de la costa atlántica).

👉 R m occiduus: encontrado en el este de Perú, oeste de Brasil (sur del Amazonas, oeste del río Madeira) y norte de Bolivia.

👉 R m saturatus: se encuentra en Bolivia, a través de Paraguay y el suroeste de Brasil (suroeste de Mato Grosso) hasta el oeste de Argentina (sur de La Rioja).

👉 R m nattereri: encontrado en el noreste de Brasil al sur de Bahía.

👉 R m magniplumis: encontrada en el sur de Brasil, norte de Argentina (Misiones) y Paraguay adyacente.

👉 R m pucherani: se encuentra en Uruguay y el noreste de Argentina (al sur de la provincia de Buenos Aires).

Estas han sido separadas con base en la coloración del plumaje y el tamaño corporal, el cual es mayor en las subespecies que se encuentran en el sur del área de distribución. La única subespecie reportada para Colombia es B. m. magnirostris (Rubiano, 2010).

16.2.2. Descripción

Este pequeño gavilán de unos 38 cm tiene alas cortas y redondeadas. En adultos su dorso es de color gris café, cabeza y pecho gris más claro, el resto de las partes inferiores son blanquecinas barreteadas con café, cola gris con bandas negras e infracaudales blancas (EAAB, 2021).

Figura 16.2.1  Rupornis magnirostris.

Los machos son un 20 % más pequeños que las hembras, pero por lo demás los sexos son similares (Ferguson-Lees & Christie, 2001). En la mayoría de las subespecies, la parte inferior del pecho y las partes inferiores tienen barras marrones y blancas, y la cola tiene cuatro o cinco barras grises. Por lo general, se reconocen doce subespecies y existe una variación significativa de plumaje entre ellas. Dependiendo de la subespecie involucrada, el halcón de carretera es principalmente marrón o gris. Es bastante común observar un toque de rufo (es decir, un marrón rojizo claro) en las alas del ave, especialmente cuando se ve en vuelo (Frisch & Frisch, 2005). Su llamada es un chillido penetrante muy agudo. Los ojos de los gavilanes adultos son blanquecinos o amarillos. Como sugiere su nombre específico (magni = grande; rostri = pico), su pico es relativamente grande (Ferguson-Lees & Christie, 2001).

Puede confundirse con el Águila Barrada (Asturina nitida), pero esta se diferencia porque es enteramente barrada debajo y sin rufo en las plumas primarias. También se asemeja al Águila Migratoria (Buteo platypterus) la cual es un poco más grande, con barrado más denso en el pecho, garganta blanca y el dorso café grisáceo y no gris como en el Gavilán Caminero (Rubiano, 2010).

16.2.3. Hábitat y comportamiento

El halcón del borde de la carretera es común en toda su área de distribución: desde México a través de América Central hasta la mayor parte de América del Sur al este de la cordillera de los Andes. Se encuentra desde la costa norte del Caribe de América del Sur hacia el sur hasta el noreste de Argentina.

Figura 16.2.2 Área de distribución de Rupornis magnirostris.

Con la posible excepción de las densas selvas tropicales, el halcón de la carretera está bien adaptado a la mayoría de los ecosistemas en su área de distribución. También es un ave urbana, y es posiblemente la especie de halcón más común que se ve en varias ciudades a lo largo de su área de distribución, o quizás solo la más llamativa, ya que se vuelve agresiva cuando anida y se ha registrado que ataca a los humanos que pasan cerca del nido (Frisch & Frisch, 2005; Gutiérrez, Vázquez, & Ros, 2016; J. F. M. Pereira, 2008).

Según la empresa de acueducto de alcantarillado de Bogotá Colombia (EAAB, 2021), esta rapaz suele volar sobre espejos de agua, pasto kikuyo (Pennisetum clandestinum) y áreas abiertas (herbazales, juncales y canales) para llegar a las zonas boscosas. Se ha registrado en todos los humedales principalmente perchando. Los mayores registros han sido tomados en la franja terrestre sobre la cobertura arbórea nativa durante los traslados de las cuadrillas de operarias y operarios a los puntos de mantenimiento, donde es considerada una especie escasa.

16.2.4. Alimentación

La dieta del halcón de la carretera consiste principalmente en insectos, escamosos y pequeños mamíferos, como titíes comunes jóvenes y monos pequeños similares que son cazados con bastante frecuencia donde están disponibles (Lyra-Neves, Oliveira, Telino-Júnior, & Santos, 2007). También tomará pájaros pequeños. En Bogotá suele verse volar en el sotobosque, donde captura aves, mamíferos y reptiles (EAAB, 2021).

16.2.5. Reproducción

El nido es una plataforma pequeña y compacta de palos, revestida con finas tiras de corteza y hojas, a menudo colocada a una altura media en la horca de un árbol que crece en el borde del bosque o en un segundo crecimiento. Los nidos en Argentina están revestidos con líquenes (Usnea sulcata), y con frecuencia se agregan materiales de hojas verdes durante los períodos de incubación y cría. Los nidos rara vez se reacondicionan y reutilizan en años sucesivos, y la mayoría de las parejas construyen nuevos nidos en diferentes árboles en la próxima temporada. El tamaño de puesta varía de 1 a 3 huevos, con un promedio de 1,92 huevos en todo el rango de la especie, y los huevos son de color blanco opaco con marcas marrones. Bierregaard (1994) afirmó que el período de incubación es de unos 37 días, comenzando con el primer huevo. En Argentina, el período de cría es de unos 35 días (Global Raptor Information Network, 2022).

Estatus y conservación

Por lo general, esta es la rapaz más común y conspicua en toda su extensa área de distribución, y su número está aumentando en muchas regiones a medida que se despejan los hábitats principales. Categorizada como una especie de "Preocupación menor" por BirdLife International (Global Raptor Information Network, 2022).

 

 

11.1 Cormorán Neotropical

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11.1.1. Taxonomía.

El cormorán neotrópico, cormorán oliváceo también conocido como biguá, mbiguá, cormorán, cormorán negro,​ cuervo de mar,​ yeco, pato yeco o marshelous, pato cuervo​ o patillo (Nannopterum brasilianum) es un cormorán (clado Phalacrocoracidae) de tamaño mediano. Hay al menos dos subespecies: N. b. mexicanum desde Nicaragua hacia el norte y N. b. brasilianum más al sur. En Perú, el cormorán neotrópical es utilizado por el pueblo Uru para la pesca.

Figura 11.1.1. Phalacrocorax brasilianus

La especie fue documentada en 1658 por Willem Piso después de viajes por Brasil. Esto formó la base para la descripción y el nombre de la especie por Johann Friedrich Gmelin en 1789. Muchos autores posteriores prefirieron usar el nombre Phalacrocorax olivaceus basado en la descripción de Alexander von Humboldt de 1805 porque la identidad de las aves de Piso se consideraba incierta. Más tarde, muchas autoridades, como la Unión Estadounidense de Ornitólogos, comenzaron a usar Phalacrocorax brasilianus después de que M. Ralph Browning argumentara que la descripción y las pinturas de Piso se refieren al cormorán neotrópical (Browning, 1989).

Los cormoranes o clado Phalacrocoracidae son una familia de aproximadamente 40 especies de aves acuáticas. Se han propuesto varias clasificaciones diferentes de la familia, pero en 2021 el Unión Internacional de Ornitólogos adoptó una taxonomía de consenso de siete géneros (Kennedy & Spencer, 2014).

Los cormoranes son aves medianas a grandes, con un peso corporal en el rango de 0.35 a 5 kilogramos y una envergadura de 60 a 100 centímetros. La mayoría de las especies tienen plumas oscuras. El pico es largo, delgado y en forma de gancho. Sus pies tienen membranas entre los cuatro dedos. Todas las especies son comedores de peces, atrapando a la presa zambulléndose desde la superficie. Son excelentes buceadores, y bajo el agua se impulsan con sus pies con la ayuda de sus alas; Se ha descubierto que algunas especies de cormoranes se sumergen a una profundidad de hasta 45 metros. Tienen alas relativamente cortas debido a su necesidad de un movimiento económico bajo el agua y, en consecuencia, tienen los costos de vuelo más altos de cualquier ave voladora (Elliott et al., 2013).

Los cormoranes anidan en colonias alrededor de la costa, en árboles, islotes o acantilados. Son aves costeras más que oceánicas, y algunas han colonizado aguas continentales. El antepasado original de los cormoranes parece haber sido un ave de agua dulce. Se distribuyen por todo el mundo, excepto en las islas del Pacífico central.

Los cormoranes tienen un plan corporal muy antiguo, con pájaros similares que se remontan a la época de los dinosaurios. De hecho, el ave moderna más antigua conocida, Gansus yumenensis (125 a 113 millones de años), tenía esencialmente la misma estructura (Wang et al., 2018), aunque no necesariamente sea el ancestro de estas aves, tratándose de un caso de evolución convergente o paralela. Los detalles de la evolución del cormorán son en su mayoría desconocidos. Incluso la técnica de usar la distribución y las relaciones de una especie para averiguar de dónde proviene, la biogeografía, generalmente muy informativa, no brinda datos muy específicos para este grupo probablemente bastante antiguo y extenso. Sin embargo, los parientes vivos más cercanos de los son las otras familias del suborden Sulae (dardos, alcatraces y piqueros) que tienen una distribución principalmente de Gondwana, el bloque supercontinental que alguna vez agrupó a américa del sur con áfrica. Por lo tanto, al menos la diversidad moderna de Sulae probablemente se originó en el hemisferio sur. La evidencia filogenética indica que los cormoranes se separaron de sus parientes más cercanos, los dardos también llamados aníngidos (clado Anhingidae), durante el Oligoceno tardío que es una era geológica donde los dinosaurios ya se habían extinto, lo que indica que la mayoría de las afirmaciones de ocurrencias de cormoranes del Cretácico o Paleógeno temprano son probablemente identificaciones erróneas.

11.1.2. Descripción

La biguá mide 64 cm de largo con una envergadura de 100 cm. Los machos adultos pesan de 1.1 a 1.5 kg, las hembras adultas de 50 a 100 g menos que el macho. Las aves de las poblaciones del sur tienden a ser más grandes que las aves del norte. Es pequeño y delgado, especialmente en comparación con el cormorán de doble cresta más grande y de aspecto más pesado. Tiene una cola larga y con frecuencia mantiene su cuello en forma de S. El plumaje de los adultos es principalmente negro, con un parche en la garganta de color marrón amarillento. Durante la reproducción, aparecen mechones blancos a los lados de la cabeza, hay filoplumas blancos dispersos a los lados de la cabeza y el cuello, y el parche de la garganta desarrolla un borde blanco. Las alas superiores son algo más grises que el resto del cuerpo. Los juveniles son de color marrón.

11.1.3. Habitat y comportamiento

Se encuentra en los trópicos y subtrópicos de América, desde el medio Río Grande y las costas del Golfo de Méjico y California de los Estados Unidos al sur a través de México y América Central hasta el sur de América del Sur, donde se le llama con el nombre indio de biguá. También se reproduce en las Bahamas, Cuba y Trinidad. Se puede encontrar tanto en las costas (incluidas algunas áreas de manglares) como en aguas interiores. A diferencia de otros cormoranes, esta ave se puede ver a menudo posada en cables. Esta ave es en gran parte un residente permanente, y algunas aves vagan ocasionalmente hacia el norte en los meses más cálidos.

Figura 11.1.2. Distribución geográfica.

Es una especie que frecuenta espejos de agua profundos y con abundantes peces y crustáceos. En el humedal Juan amarillo de Tibabuyes se han registrado hasta 35 individuos, entre adultos y juveniles, acicalándose en bordes del buchón (Eichhornia crassipes), así como nadando, buceando, volando bajo y alimentándose de carpas (Cyprinus carpio) y langostas de rio (Procambarus clarkii) que habitan allí (EAAB, 2021).

También se han registrado en los humedales El Tunjo en tunjuelito, de Córdoba en Suba, de Jaboque en Engativá, de Tibanica en Bosa y de Torca-Guaymaral de Suba-Usaquen, donde perchan en los árboles secos o muertos para descansar y acicalarse. Algunos de estos lugares son rutas que usan para llegar a espejos de aguas grandes y profundas , lo que permite verlos en vuelo. Es de aclarar que, era una especie de tierras bajas y ahora suele verse en algunos espejos de agua del distrito. Es considerado, en las áreas de mantenimiento, como Escasa (EAAB, 2021).

11.1.4. Alimentación

Su dieta consiste principalmente en peces pequeños, pero también come renacuajos, ranas e insectos acuáticos. La información sobre sus presas es escasa, pero las aves del interior parecen alimentarse de peces pequeños y abundantes en estanques y ensenadas protegidas, de menos de 10 cm de largo, con un peso individual de uno o dos gramos, como las especies de Poecilia especialmente la aleta de vela molly Poecilia latipinna. Este cormorán busca comida sumergiéndose bajo el agua, impulsándose con sus patas. Sus inmersiones son breves, entre 5 y 15 segundos. También se sabe que se alimenta en grupos, con varias aves batiendo el agua con sus alas para empujar a los peces hacia las aguas poco profundas.

11.1.5. Reproducción y estatus de conservación

Los cormoranes neotrópicales son monógamos y se reproducen en colonias. El nido es una plataforma de palos con una depresión en el centro rodeada de ramitas y pasto. Se construye a pocos metros sobre el suelo o el agua en arbustos o árboles. Se ponen hasta cinco huevos calcáreos de color blanco azulado. La mayoría de las parejas ponen tres huevos, pero el número medio de huevos es menos de dos. Los huevos pronto se tiñen del nido. Ambos sexos incuban durante unos 25 a 30 días y ambos padres alimentan a las crías hasta alrededor de la semana 11. Para la semana 12, son independientes. Se cría una cría por año. Sus heces fecales son bastante ácidas, por lo que pueden afectar negativamente los árboles donde anidan.

El estado de conservación de esta especie se clasifica como de preocupación menor, debido a que esta especie tiene un área de distribución extremadamente grande y, por lo tanto, no se acerca a los umbrales de Vulnerable según el criterio del tamaño del área de distribución. La tendencia de la población parece estar aumentando y, por lo tanto, la especie no se acerca a los umbrales de Vulnerable según el criterio de tendencia de la población. El tamaño de la población es extremadamente grande y, por lo tanto, no se acerca a los umbrales de Vulnerable según el criterio del tamaño de la población. Por estas razones, la especie se evalúa como de Preocupación Menor (BirdLife International, 2022).

 

3.1 Zambullidor piquipintado

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3.1.1. Taxonomía.

El zambullidor común (Podilymbus podiceps) es una especie de la familia de aves acuáticas de los somormujos. Debido a que el zampullín de Atitlán (Podilymbus gigas) se ha extinguido, el zambullidor común es ahora el único miembro existente del género Podilymbus (Ksepka, Balanoff, Bell, & Houseman, 2013). El zambullidor común se encuentra principalmente en estanques en todo el continente americano. Otros nombres de esta ave incluyen: zampullín de pico grueso, zaramagullón grande (en Cuba), zambullidor común (en Colombia), zambullidor pico-anillado (en México), patico buzo (en Venezuela), zampullín pico grueso, macá pico grueso (en Uruguay), o picurio (en Chile) etc.

El zambullidor común fue descrito por Carl Linnaeus en la décima edición de su Systema Naturae en 1758 como Colymbus podiceps (Linnaei, 1758). El nombre binomial se deriva del latín Podilymbus, ("pies en las nalgas"). Fuera de su propio género, los parientes más cercanos del zambullidor común son los somormujos pequeños del género Tachybaptus (Christidis & Boles, 2008). La especie cuenta con tres subespecies:

👉 P. p podiceps, América del Norte a Panamá y Cuba.

👉 P. p antillarum, Antillas Mayores y Menores.

👉 P. p antarcticus, América del Sur hasta el centro de Chile y Argentina.

Los somormujos son aves acuáticas buceadoras del orden Podicipediformes (con forma de somormujo). Los somormujos son aves de agua dulce ampliamente distribuidas, y algunas especies también se encuentran en hábitats marinos durante la migración y el invierno. También existen algunas especies no voladoras, sobre todo en lagos estables. El orden contiene una sola familia, Podicipedidae, que incluye 22 especies en seis géneros existentes. Aunque, superficialmente, se asemejan a otras aves buceadoras como los patos, los colimbos y las fochas, están más estrechamente relacionados con los flamencos, como lo respaldan los datos morfológicos, moleculares y paleontológicos. Muchas especies son monógamas y son conocidas por sus exhibiciones de cortejo, con la pareja realizando danzas sincronizadas sobre la superficie del agua. Las aves construyen nidos vegetativos flotantes donde ponen varios huevos.

Alrededor de un tercio de los somormujos del mundo se enumeran en varios niveles de preocupaciones de conservación: las mayores amenazas incluyen la pérdida de hábitat, la introducción de peces depredadores invasivos y la caza furtiva humana. Como tal, tres especies se han extinguido, incluyendo una especie que también habitaba los humedales bogotanos, el zambullidor andino (Podiceps andinus) (Fjeldså, 1993, 1984).

3.1.2. Descripción

Los zambullidores comunes son pequeños, robustos y de cuello corto. Miden de 31 a 38 cm de largo, con una envergadura de 45 a 62 cm y pesan de 253 a 568 g (Muller & Storer, 1999). Los adultos poseen un pico de color blanquecino con una banda negra en la mitad y sus ojos son oscuros con presencia de un anillo ocular blanco. En plumaje del adulto en temporada reproductiva presenta garganta negra y el resto del cuerpo es café grisáceo, un poco más pálido en partes inferiores con plumas infracaudales y centro del abdomen blancos. Los jóvenes son similares al adulto en estado no reproductivo con estriado irregular en los lados de la cabeza (EAAB, 2021).

Figura 3.1.1. Podilymbus podiceps

Estos somormujos pueden confundirse con el somormujo menor, aunque esa especie es mucho más pequeña y tiene un pico más delgado. Otros somormujos de tamaño similar son muy distintos en el plumaje, es decir, el somormujo orejudo y el somormujo cornudo. Ambas especies tienen un plumaje nupcial mucho más colorido, con lados rojizos, crestas doradas a lo largo del costado de la cabeza contra un color pizarroso contrastante (también un cuello rojizo en los cuernundos); mientras que, en invierno, tanto los somormujos orejudos como los cornudos están salpicados de color pizarra y crema y tienen ojos rojos. Debido a los hábitos parecidos a los patos del zambullidor común, algunos observadores inexpertos pueden confundirlo con un pato. Sin embargo, los zambullidores comunes tienen una forma de pico muy diferente (más corto, puntiagudo en la punta y aplanado a lo largo de los lados), además de tener el cuello y el cuerpo más cortos que un pato.

3.1.3. Hábitat y comportamiento

Se encuentran más comúnmente en América del Norte, América Central, el Caribe y América del Sur durante todo el año. Durante la temporada de reproducción de verano, son más frecuentes en el centro, norte y noreste de Canadá. Si viven en un área donde el agua se congela en invierno, migrarán. Las aves migratorias generalmente se encuentran con aves durante todo el año en septiembre y octubre. Migran de noche. La mayoría de las aves migratorias parten en marzo o abril. Hacen apariciones ocasionales en Europa y Hawái. En el Reino Unido, las visitas han sumado 45 avistamientos a partir de 2019, apareciendo generalmente de octubre a enero. Un pájaro en Inglaterra se reprodujo con un somormujo chico, produciendo crías híbridas. Es el único somormujo registrado que ha visitado las Islas Galápagos (Gibbs, 1992).

Figura 3.1.1. Distribución

Se encuentran en humedales de agua dulce con vegetación emergente. Ocasionalmente se encuentran en agua salada. Cuando se reproducen, se encuentran en la vegetación emergente cerca de aguas abiertas, y en el invierno se encuentran principalmente en aguas abiertas debido a la falta de nidos que mantener. Pueden vivir cerca de los ríos, pero prefieren las aguas tranquilas. Se pueden encontrar en elevaciones más altas cuando migran. Se reproducirán en humedales restaurados y artificiales (J. P. Gibbs, 1992).

En el sistema de humedales de Bogotá se ha evidenciado la presencia de parejas de zambullidores comunes alimentándose cerca de la vegetación de buchón (Eichhornia crassipes) y en las raíces de eneales y juncales, donde se acumulan los cardúmenes de peces nativos (Grundulus bogotensis) e introducidos (Carassius auratus y Cyprinus carpio), así como de cangrejo americano (Procambarus clarkii). Se considera una especie escasa, aunque ha sido avistada en el humedal del salitre (EAAB, 2021)

Los zambullidores comunes rara vez vuelan. Hacen una inmersión lenta con frecuencia, especialmente cuando están en peligro, sumergiéndose a unos 6.1 metros o menos. Se sumergen durante unos 30 segundos y pueden moverse a un área más apartada del agua, permitiendo que solo la cabeza sea visible para ver cómo se disipa el peligro. Esta frecuencia en el buceo les ha valido la descripción de ser solitarios o tímidos por naturaleza. También les ha valido apodos como "buceador del infierno". Pueden atrapar aire en sus plumas, lo que controla su flotabilidad. Raramente pasan tiempo en bandadas. Su cortejo incluye llamadas y a veces duetos. Los machos mostrarán un comportamiento territorial si otro macho está en el borde de su territorio, por lo que puede haber enfrentamientos rituales (J. P. Gibbs, 1992).

3.1.4. Alimentación

Se alimentan principalmente de invertebrados acuáticos, y también de pequeños peces y anfibios (ranas, renacuajos). Se sumergen para obtener comida. Sus picos les permiten triturar crustáceos, como cangrejos de río. También pueden comer plantas. Se ha demostrado que comen sus propias plumas, como otros somormujos, para ayudar en la digestión (prevenir lesiones de huesos pequeños). También alimentarán con sus plumas a sus crías (J. P. Gibbs, 1992).

3.1.5. Reproducción y estatus de conservación

Se reproduce en el centro-sur de Canadá, a lo largo de los Estados Unidos, América Central, el Caribe y la zona templada de América del Sur. Estos somormujos pueden poner hasta dos conjuntos de huevos al año. Sus nidos se construyen sobre el agua, sus huevos se asientan en la vegetación que reside en el agua. Los somormujos ponen entre tres y diez huevos elípticos lisos de color blanco azulado y la hembra comienza el proceso de incubación. Ambos padres los incuban durante unos 23 días, y la hembra se hace cargo de las tareas de incubación hacia el final de ese período de tiempo. Cubrirán el nido con material de anidación si tienen que dejarlo por un período prolongado de tiempo (J. P. Gibbs, 1992).

Los somormujos jóvenes pueden abandonar el nido dentro de un día de la eclosión. Son suaves al nacer. Se ve piel amarilla entre el lore y la parte superior de la cabeza. No nadan bien y se mantienen fuera del agua. Duermen sobre la espalda de sus padres. A las cuatro semanas empiezan a nadar. Cuando se les alerta, se suben a la espalda de un somormujo padre y eventualmente maduran para sumergirse bajo el agua como sus padres. Ambos padres comparten el papel de criar a los jóvenes, tanto alimentarlos como llevarlos a la espalda. A veces, los padres se sumergen bajo el agua para conseguir comida con los polluelos sobre sus espaldas (J. P. Gibbs, 1992).

Son extremadamente sensibles a las perturbaciones, especialmente por parte de los humanos. Mientras se reproducen, si tienen miedo, los adultos pueden abandonar sus nidos sin proteger los huevos. Las olas de los barcos pueden destruir los nidos y sus sonidos asustan fácilmente a las aves. La pérdida de hábitat es la mayor amenaza del somormujo. El drenaje, relleno y destrucción general de los humedales provoca una pérdida en sus hábitats de reproducción (J. P. Gibbs, 1992). Sin embargo, siguen siendo comunes en la mayoría de sus áreas de distribución, aunque en Bogotá son una especie extremadamente rara.

 

4.1 Paloma doméstica

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4.1.1. Taxonomía.

La paloma bravía, paloma asiática bravía, paloma asiática doméstica, paloma de las rocas o paloma común (Columba livia) es un miembro de la familia de aves Columbidae o simplemente las palomas. En el uso común, a menudo se la conoce simplemente como la "paloma". De esta especie desciende la paloma doméstica (Columba livia domestica, que incluye unas 1000 razas diferentes).

Las palomas asilvestradas son de color gris pálido con dos barras negras en cada ala, mientras que las palomas domésticas y las verdaderamente salvajes varían en color y diseño. Se observan pocas diferencias entre machos y hembras. La especie es generalmente monógama, con dos pichones (jóvenes) por nidada. Ambos padres cuidan de los jóvenes por un tiempo (Johnston, 1992; Wendell, 1977).

Figura 4.1.1. Paloma doméstica

Los hábitats incluyen varios ambientes abiertos y semiabiertos. Los acantilados y salientes rocosos se utilizan para posarse y reproducirse en la naturaleza. Las palomas, que originalmente se encontraban en estado salvaje en Europa, el norte de África y el oeste de Asia, se han establecido en ciudades de todo el mundo. La especie es abundante, con una población estimada de 17 a 28 millones de aves salvajes y asilvestradas solo en Europa y hasta 120 millones en todo el mundo (BirdLife International, 2019).

El nombre común oficial es paloma bravía. La paloma bravía fue descrita formalmente en 1789 por el naturalista alemán Johann Friedrich Gmelin en su edición revisada y ampliada de Systema Naturae de Carl Linnaeus. Lo colocó con todas las demás palomas del género Columba y acuñó el nombre binomial Columba livia (Dlamini, 2020). El nombre del género Columba es la palabra latina que significa "paloma", [cuya etimología más antigua proviene del griego antiguo κόλυμβος (kolumbos), "buceador (Liddell & Scott, 1961). Aristófanes y otros usan la palabra κολυμβίς (kolumbis), "buceador", para el nombre del ave, debido a su movimiento semejante al de natación en el aire. El epíteto específico livia es una variante latina medieval de livida , "color gris azulado". Los polluelos de paloma se llaman "pichones". Tenga en cuenta que los miembros del género de palomas Petrophassa, menos conocido, y la paloma moteada (Columba guinea), también tienen el nombre común de "paloma bravía". La paloma bravía fue fundamental para el desarrollo del modelo evolutivo de Charles Darwin y apareció en cuatro de sus obras entre 1859 y 1872. Darwin postuló que, a pesar de las amplias diferencias morfológicas, los muchos cientos de razas de palomas domésticas se remontaban al paloma bravía; en esencia, la selección humana de razas de palomas era análoga a la selección natural (Darwin, 1866).

Se han descrito 12 subespecies distribuidas alrededor del mundo (D. Gibbs, Barnes, & Cox, 2010).

👉 La paloma bravía europea (Columba livia livia) - La subespecie nominal; Se encuentra en el oeste y el sur de Europa, el norte de África y Asia hasta el oeste de Kazajstán, el norte del Cáucaso, Georgia, Chipre, Turquía, Irán e Irak.

👉 La paloma bravía india (Columba livia intermedia) (Strickland, 1844): se encuentra en Sri Lanka y en la India hasta el sur de la cordillera del Himalaya de Columba.

👉 La paloma bravía egipcia (Columba livia schimperi) (Bonaparte, 1854) – Encontrada en el delta del Nilo desde el sur hasta el norte de Sudán.

👉 La paloma bravía de Senegal (Columba livia gymnocyclus) (Gray, 1856) – Se encuentra desde Senegal y Guinea hasta Ghana, Benin y Nigeria, es más pequeña y mucho más oscura que la subespecie nominal. Es casi negruzco en la cabeza, la rabadilla y las partes inferiores con el dorso blanco y la iridiscencia de la nuca se extiende hasta la cabeza.

👉 Paloma bravía de Hume (Columba livia negligencia) (Hume, 1873): se encuentra en las montañas del este de Asia Central, es similar a la subespecie nominal en tamaño pero más oscura, con un brillo iridiscente más fuerte y más extenso en el cuello. Se integra con la siguiente subespecie en el sur.

👉 La paloma bravía iraní (Columba livia gaddi) (Zarodney & Loudoni, 1906) – Se reproduce desde Azerbaiyán e Irán al este hasta Uzbekistán. Es más grande y más pálido que Columba livia palaestinae, con la que se integra en el oeste. También se integra con la siguiente subespecie en el este.

👉 La paloma bravía de Mongolia (Columba livia nigricans) (Buturlin, 1908) – Encontrada en Mongolia y el norte de China, es una subespecie variable y probablemente se deriva de palomas salvajes.

👉 La paloma bravía árabe (Columba livia palaestinae) (Zedlitz, 1912) – Desde Siria hasta el Sinaí y Arabia, es un poco más grande que Columba livia schimperi y tiene un plumaje más oscuro.

👉 Paloma bravía canaria ( Columba livia canariensis ) (Bannerman, 1914) – Se encuentra en las Islas Canarias, es más pequeña y generalmente más oscura que la subespecie nominal.

👉 La paloma bravía del Sahara (Columba livia targia) (Geyr von Schweppenburg, 1916) – Se reproduce en las montañas del Sahara al este de Sudán. Es un poco más pequeño que la subespecie nominal, con un plumaje similar, pero el dorso es del mismo color que el manto en lugar de blanco.

👉 La paloma bravía del oasis (Columba livia dakhlae) (Richard Meinertzhagen, 1928): se encuentra solo en dos oasis en el centro de Egipto, es más pequeña y mucho más pálida que la subespecie nominal.

👉 La paloma bravía de Cabo Verde (Columba livia atlantis) (Bannerman, 1931) – Encontrada en Madeira, las Azores y Cabo Verde, es una subespecie muy variable con partes superiores a cuadros que oscurecen las barras negras de las alas y es casi seguro que se deriva de palomas salvajes.

4.1.2. Descripción

Siglos de domesticación han alterado mucho a la paloma bravía. Las palomas salvajes, que han escapado a la domesticación a lo largo de la historia, tienen variaciones significativas en el plumaje. Cuando no se especifica, las descripciones son para el tipo salvaje supuesto, aunque el tipo salvaje puede estar al borde de la extinción o ya extinguido.

El adulto de la subespecie nominal de la paloma bravía mide de 29 a 37 cm de largo con una envergadura de 62 a 72 cm. El peso de las palomas silvestres o salvajes varía de 238 a 380 g, aunque los individuos domésticos y semidomésticos sobrealimentados pueden superar los pesos normales. Tiene la cabeza, el cuello y el pecho de color gris azulado oscuro con una iridiscencia brillante de color amarillento, verdoso y púrpura rojizo a lo largo del cuello y las plumas de las alas. El iris es de color naranja, rojo o dorado con un anillo interior más pálido, y la piel desnuda alrededor del ojo es de color gris azulado. El pico es gris-negro con una conspicua cera blanquecina, y las patas son de color rojo púrpura. Entre las medidas estándar, la cuerda del ala suele ser de alrededor de 22.3 cm, la cola es de 9.5 a 11 cm, el pico es de alrededor de 1.8 cm y el tarso es de 2.6 a 3.5 cm.

La hembra adulta es casi idéntica en apariencia externa al macho, pero la iridiscencia en su cuello es menos intensa y más restringida a la parte trasera y los costados, mientras que la del pecho es a menudo muy oscura; y el cuello y pecho son menos voluminosos. La parte inferior de la espalda blanca de la paloma bravía pura es su mejor característica de identificación; las dos barras negras en sus alas de color gris pálido también son distintivas. La cola tiene una banda negra en el extremo y la red exterior de las plumas de la cola está bordeada de blanco.

Cuando vuela en círculos sobre su cabeza, la parte inferior de las alas blancas del ave se vuelve llamativa. Aunque es un volador relativamente fuerte, también se desliza con frecuencia, manteniendo sus alas en una forma de V muy pronunciada mientras lo hace. Cuando se las molesta, una paloma dentro de una bandada despegará con un ruidoso sonido que indicará a otras palomas que tomen vuelo. El ruido del despegue aumenta cuanto más rápido una paloma bate sus alas, anunciando así la magnitud de una amenaza percibida para sus compañeros de bandada.

Las palomas salvajes son esencialmente del mismo tamaño y forma que la paloma bravía original, pero a menudo muestran una variación mucho mayor en color y patrón en comparación con sus antepasados ​​salvajes. El patrón de barras azules que muestra la paloma bravía salvaje original es generalmente menos común en áreas más urbanas. Las palomas urbanas tienden a tener un plumaje más oscuro que las de las zonas más rurales.

La esperanza de vida de una paloma bravía varía de 3 a 5 años en la naturaleza a 15 años en cautiverio, aunque se han informado especímenes más longevos. Las principales causas de mortalidad en la naturaleza son los depredadores y la persecución por parte de los humanos.

4.1.3. Habitat y comportamiento

Antes del Intercambio Colombino, las palomas bravías estaban restringidas a un rango de residencia natural en el oeste y el sur de Europa, el norte de África y se extendían hasta el sur de Asia. Fueron llevados al Nuevo Mundo a bordo de barcos europeos entre 1603 y 1607. La especie (incluidos los salvajes) tiene un amplio rango, con una extensión global estimada de ocurrencia de 10 000 000 km2 (3 900 000 millas cuadradas). Tiene una gran población mundial, que incluye entre 17 y 28 millones de individuos en Europa. La evidencia fósil sugiere que la paloma bravía se originó en el sur de Asia, y los restos óseos, desenterrados en Israel, confirman su existencia allí durante al menos 300 000 años. Sin embargo, esta especie tiene una historia tan larga con los humanos por lo que es imposible identificar exactamente su área de distribución original.

Figura 4.1.2. Distribución mundial de la paloma doméstica.

Las palomas salvajes residen en formaciones rocosas y paredes de acantilados, de allí el nombre paloma de las rocas, asentándose en grietas para anidar. Anidan en comunidad, a menudo formando grandes colonias de muchos cientos de individuos. Los sitios de anidación silvestres incluyen cuevas, cañones y acantilados marinos. Incluso vivirán en el Sahara siempre que un área tenga rocas, agua y algo de materia vegetal. Prefieren evitar la vegetación densa.

Las palomas bravías tienen una relación comensal con los humanos, obteniendo un amplio acceso a la comida y lugares de anidación en áreas civilizadas. Las estructuras humanas proporcionan una excelente imitación de las estructuras de los acantilados, lo que hace que las palomas bravías sean muy comunes alrededor de las viviendas humanas. Los rascacielos, los pasos elevados de las carreteras, los edificios agrícolas, los edificios abandonados y otras estructuras humanas con amplias grietas son propicias para la anidación de la paloma bravía. Por lo tanto, el área de distribución moderna de la paloma bravía se debe en gran parte a los humanos. Prefieren los asentamientos agrícolas a los arbolados. Los atributos ideales de anidación humana combinan áreas con edificios altos, espacios verdes, amplio acceso a alimentos humanos y escuelas. Por el contrario, las áreas suburbanas que están lejos del centro de la ciudad y tienen una alta densidad de calles son las menos propicias para las palomas. Pueden dañar estas estructuras a través de sus heces; las aves hambrientas solo pueden excretar uratos, que con el tiempo corroe la mampostería y el metal. Por el contrario, un ave bien alimentada expulsa heces en su mayoría sólidas, que contienen solo pequeñas cantidades de ácido úrico.

En los humedales del Distrito Capital de Bogotá Colombia, estas palomas suelen verse asociadas a las obras de infraestructura y canales, realizando actividades de percha, vocalizando, en vuelo o forrajeando. Es una especie que permanece en bandadas grandes de hasta 60 individuos. El macho, al momento de realizar su cortejo, mueve la cabeza adelante y atrás de dos a tres veces, luego da una vuelta en su sitio para llamar la atención de la hembra y ostentar la iridiscencia de su cuello. A pesar de ser una especie cosmopolita introducida y que frecuenta zonas urbanas, en las áreas de mantenimiento es considerada como rara debido a la competencia natural con otras aves (EAAB, 2021).

4.1.4. Alimentación

Las palomas bravías son omnívoras, pudiendo comer insectos y arañas, pero prefieren materia vegetal: principalmente frutas y granos. La comida adicional también suele estar disponible en los contenedores de basura, los turistas o los residentes que alimentan a las palomas con alpiste por razones como empatía, diversión, tradición y como un medio para la interacción social. Las palomas tienden a congregarse en bandadas grandes, a menudo densas, cuando se alimentan de alimentos desechados, y se las puede observar volando hábilmente alrededor de árboles, edificios, postes y cables telefónicos e incluso a través del tráfico en movimiento solo para llegar a una fuente de alimento.

4.1.5. Reproducción y estatus de conservación

La paloma bravía se reproduce en cualquier época del año debido a la capacidad de segregar leche de buche. Los sitios de anidación se encuentran a lo largo de los acantilados costeros, así como en los acantilados artificiales creados por edificios de apartamentos con salientes accesibles o espacios en el techo. Las palomas pueden competir con las aves nativas por los sitios de anidación. Para algunas especies de aves, como las aves marinas, podría ser un problema de conservación, por lo que son consideradas especie invasora. La evidencia actual sugiere que las palomas silvestres, domésticas y asilvestradas se aparean de por vida, aunque sus lazos a largo plazo no son inquebrantables. Son socialmente monógamos, pero se producen apareamientos fuera de la pareja, a menudo iniciados por los machos. Las palomas se reproducen cuando el suministro de alimentos es lo suficientemente abundante como para apoyar el desarrollo del huevo embrionario, que en las ciudades puede ocurrir en cualquier época del año. La puesta de huevos puede tener lugar hasta seis veces al año.

Los rituales de cortejo se pueden observar en los parques urbanos en cualquier época del año. El macho en el suelo o en los tejados hincha las plumas de su cuello para parecer más grandes y así impresionar o llamar la atención. Se acerca a la hembra a un paso rápido mientras emite notas tranquilas repetitivas, a menudo haciendo una reverencia y girándose a medida que se acerca. Al principio, la hembra invariablemente camina o vuela una corta distancia y el macho la sigue hasta que se detiene. En este punto, continúa con el movimiento de reverencia y muy a menudo hace medias o completas piruetas frente a la hembra. Luego, el macho procede a alimentar a la hembra regurgitando la comida, como lo hacen cuando alimentan a las crías. El apareamiento es muy breve, con el macho batiendo sus alas para mantener el equilibrio encima de la hembra.

El nido es una plataforma endeble de paja y palos, colocada sobre una repisa, cubierta, a menudo en los alféizares de las ventanas de los edificios. Se ponen dos huevos blancos; la incubación, compartida por ambos padres, dura de 17 a 19 días. El pichón recién nacido tiene el plumón de color amarillo pálido y el pico de color carne con una banda oscura. Durante los primeros días, los pichones son cuidados y alimentados (a través de la regurgitación) exclusivamente con "leche de buche" (también llamada "leche de paloma”). La leche de paloma se produce en los buches de ambos progenitores en todas las especies de paloma. El período de emplumamiento es de unos 30 días.

4.1.6. Vectores de enfermedades

El contacto con los excrementos de las palomas presenta un riesgo menor de contraer histoplasmosis, criptococosis y psitacosis y la exposición a largo plazo tanto a los excrementos como a las plumas puede inducir una alergia conocida como pulmón del criador de aves. Las palomas no son una preocupación importante en la propagación del virus del Nilo Occidental: aunque pueden contraerlo, aparentemente no lo transmiten.

Algunas infecciones son transmitidas por palomas; por ejemplo, la bacteria Chlamydophila psittaci es endémica entre las palomas y causa psitacosis en humanos. En los humanos, los síntomas son fiebre, artralgia, conjuntivitis, diarrea, epistaxis, escalofríos, leucopenia,​ y en algunos casos puede llegar a neumonía. En las aves, los síntomas incluyen falta de apetito, apariencia desgreñada, secreción ocular o nasal y diarrea. Las aves pueden morir a raíz de esta enfermedad. Ciertas aves pueden excretar el microorganismo, aun cuando no presenten síntomas. Generalmente se transmite por el manejo de palomas o sus excrementos (más comúnmente este último). La psitacosis es una enfermedad grave pero rara vez mortal (menos del 1% de los casos). Las palomas también son vectores importantes de varias especies de la bacteria Salmonella, que causa enfermedades como la salmonelosis y la fiebre paratifoidea.

También se sabe que las palomas albergan ácaros aviares, que pueden infestar viviendas humanas y morder a los humanos, una condición conocida como gammasidosis. Sin embargo, la infestación de mamíferos es relativamente rara.

 

6.1 El chulo o buitre negro

6.1.1. Taxonomía.

El buitre negro (Coragyps atratus), también conocido como buitre negro americano, buitre mexicano, zopilote, urubú, chulo o gallinazo, es un ave de la familia de los buitres del Nuevo Mundo cuya distribución se extiende desde el noreste de Estados Unidos hasta Perú, Chile central y Uruguay. Aunque es una especie común y extendida, tiene una distribución algo más restringida que el buitre pavo (Cathartes aura), que se reproduce bien en Canadá y al sur de Tierra del Fuego. Es el único miembro existente del género Coragyps, que pertenece a la familia Cathartidae.

El naturalista estadounidense William Bartram escribió sobre el buitre negro en su libro de 1791 Los viajes de Bartram, llamándolo Vultur atratus "buitre negro" o "cuervo carroñero" (Bartram, 2021). El trabajo de Bartram ha sido rechazado con fines de nomenclatura por la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica ya que el autor no usó consistentemente el sistema de nomenclatura binomial. El ornitólogo alemán Johann Matthäus Bechstein describió formalmente la especie usando el mismo nombre en 1793 en su traducción de A General Synopsis of Birds de John Latham (Bechstein, 1793). El nombre común "buitre" se deriva de la palabra latina vulturus, que significa "desgarrador" y es una referencia a sus hábitos alimenticios . El nombre de la especie, ātrātus, significa "vestido de negro", del latín āter 'negro opaco' (Simpson, 1977). "Buitre negro" ha sido designado como el nombre oficial por la Unión Internacional de Ornitólogos (COI) (Birds, n.d.).

Figura 6.1.1.  Coragyps atratus.

Desde el Pleistoceno temprano hasta el final, una especie prehistórica de buitre negro , C. occidentalis , conocida como buitre negro del Pleistoceno, se encontraba en todo el rango de la especie actual. Esta ave no se diferenciaba mucho del buitre negro actual excepto en el tamaño; era entre un 10% y un 15% más grande y tenía un pico relativamente más plano y más ancho (Fisher, 1944). Llenó un nicho ecológico similar al su versión moderna, pero se alimentaba de animales más grandes (Hertel, 1995).

Nuestra expresión “buitre” hace referencia a dos linajes que han evolucionado paralelamente al interior del orden de los Accipitriformes, que también incluye a las demás aves rapaces diurnas como águilas, halcones, pájaros secretarios, águilas pescadoras, buitres del viejo mundo y buitres del nuevo mundo. Según el modelo taxonómico moderno, el ancestro de todas las rapaces diurnas probablemente fue un ave de presa con hábitos carroñeros facultativos, de los cuales se distinguiesen dos ramas principales, los que conllevarían al primer linaje de buitres y el linaje de las demás aves de presa. Los buitres del nuevo mundo se clasifican en la familia de catartidos “Cathartidae” que proviene de la palabra griega, limpiadores, porque los buitres hacen eso precisamente, limpiar los ecosistemas de las carcasas de mamíferos grandes muertos (M. O. Campbell, 2015; Ericson, 2012; Mahmood, 2015; Ranciaro et al., 2014; Salthe, 2013; Seibold & Helbig, 1995)

El otro gran grupo de buitres evolucionó al interior del linaje de las aves de presa diurnas, siendo evolutivamente más cercanos a las águilas y halcones que a los buitres del nuevo mundo. Al interior de la familia Accipitridae de aves de presa diurnas, los buitres del viejo mundo han evolucionado varias veces de forma convergente y paralela, desde ancestros con hábitos duales de depredador y carroñero. Los linajes principales son Gypaetinae que son especies más cercanamente emparentadas con los halcones de tamaño medio de la subfamilia Perninae. Mientras que los demás grupos de buitres que no son monofiléticos tampoco están más cercanamente emparentados con las águilas verdaderas de la familia Aquilinae (Campbell, 2014, 2015; Ericson, 2012; Mahmood, 2015; Salthe, 2013; Seibold & Helbig, 1995).

Figura 6.1.2.  Destinados a existir siendo feos y despreciados por los humanos, no podríamos vivir sin ellos. Los buitres del viejo mundo habitan en Eurasia y África, mientras que los del nuevo mundo habitan en las américas, el más grande es el cóndor de los Andes Vultur gryphus

En resumen, los buitres han evolucionado varias veces desde un mismo grupo de aves semejantes para especializarse en el consumo de carne en descomposición “aunque facultativamente algunas especies pueden retornar a hábitos predatorios”, para ello han creado algunas adaptaciones importantes como la perdida de plumaje en la cabeza, que es su rasgo más distintivo.

El hecho que como público general sepamos tan poco de los buitres y los veamos como una cosa aberrante y despreciable relata un aspecto importante de nuestra percepción y simbolización arbitraria de la naturaleza, las águilas se llevan toda la gloria como emblemas nacionales, de la guerra y la sabiduría militar, mientras que las palomas son un símbolo de belleza, paz y del espíritu humilde de Dios. Los buitres son considerados vividores aprovechados de la desgracia ajena, a pesar de que juegan un valor importante para los ecosistemas y para la vida humana.

La importancia del despreciado y feo solo se hace evidente cuando desaparecen, sin el servicio de limpieza que realizan los buitres, las carcasas de los mamíferos muertos se acumulan en los ecosistemas, atrayendo a depredadores con hábitos oportunistas mucho más molestos como las ratas, artrópodos y perros salvajes, todos ellos con mayores probabilidades de transmitir enfermedades peligrosas a las sociedades humanas. Esto se ha hecho evidente especialmente en la India donde muchas especies de buitres se encuentran en vías de extinción (Buechley & Sekercioglu, 2016; Demos, 2013; Kanaujia & Kushwaha, 2013; Ogada, Keesing, & Virani, 2012).

6.1.2. Descripción.

El buitre negro es un carroñero bastante grande, mide de 56 a 74 cm de largo, con una envergadura de 1.33 a 1.67 m. El peso de los buitres negros de América del Norte y los Andes varía de 1.6 a 3 kg, pero en los buitres más pequeños de las tierras bajas tropicales es de 1.18 a 1.94 kg. El ala mide de 38.6 a 45 cm, la cola más corta mide de 16 a 21 cm y el tarso relativamente largo mide de 7 a 8.5 cm. Su plumaje es principalmente negro brillante. La cabeza y el cuello no tienen plumas y la piel es de color gris oscuro y arrugado. El iris del ojo es marrón y tiene una sola fila incompleta de pestañas en el párpado superior y dos filas en el párpado inferior. Las patas son de color blanco grisáceo, mientras que los dos dedos delanteros del pie son largos y tienen pequeñas membranas en sus bases (Cornell University, 2017).

Las fosas nasales no están divididas por un tabique, sino que están perforadas; de lado se puede ver a través del pico. Las alas son anchas pero relativamente cortas. Las bases de las plumas primarias son blancas, produciendo una mancha blanca en la parte inferior del borde del ala, que es visible en vuelo. La cola es corta y cuadrada, apenas sobrepasando el borde de las alas plegadas  (Cornell University, 2017).

6.1.3. Distribución y hábitat

El buitre negro tiene una distribución Neártica y Neotrópical (es decir abarca el continente americano de sur a norte). Su área de distribución incluye los estados del Atlántico medio, las regiones más al sur del medio oeste de los Estados Unidos, el sur de los Estados Unidos, México, América Central y la mayor parte de América del Sur (Cornell University, 2017).

Figura 6.1.3. Distribución.

Por lo general, es un residente permanente en toda su área de distribución, aunque las aves en el extremo norte de su área de distribución pueden migrar distancias cortas y otras a lo largo de su área de distribución pueden experimentar movimientos locales en condiciones desfavorables. En América del Sur, su área de distribución se extiende hasta Perú, el centro de Chile y Uruguay. También se encuentra como vagabundo en las islas del Caribe. Prefiere terrenos abiertos intercalados con áreas de bosques o maleza. También se encuentra en bosques húmedos de tierras bajas, matorrales y pastizales, humedales y pantanos, pastizales y antiguos bosques muy degradados. Prefiriendo las tierras bajas, rara vez se ve en las zonas montañosas. Por lo general, se lo ve volando o posado en postes de cercas o árboles muertos (Cornell University, 2017).

El gallinazo negro o chulo se puede observar en Bogotá, sobrevolando y alimentándose en zonas abiertas y semiabiertas como humedales, parques y cerca de rellenos sanitarios, o descansando en diferentes tipos de infraestructura urbana. Es una especie común en Colombia.

6.1.4. Comportamiento

El buitre negro vuela alto en busca de comida, manteniendo sus alas en posición horizontal cuando se desliza. Aletea en ráfagas cortas que son seguidas por períodos cortos de planeo. Su vuelo es menos eficiente que el de otros buitres, ya que las alas no son tan largas, formando un área alar más pequeña (Fergus, 2003). En comparación con el buitre pavo, el buitre negro bate sus alas con más frecuencia durante el vuelo. Se sabe que regurgita “vomita la comuda de manera controlada” cuando se le molesta, lo que ayuda a disuadir a los depredadores y a emprender el vuelo al disminuir su peso de despegue.

Como todos los buitres del Nuevo Mundo, el buitre negro a menudo defeca sobre sus propias patas, usando la evaporación del agua en las heces y/o la orina para refrescarse, un proceso conocido como urohidrosis (Feduccia, 1999). Enfría los vasos sanguíneos de los tarsos y las patas sin plumas, y hace que el ácido úrico blanco raye las patas. Debido a que carece de siringe, el buitre negro, al igual que otros buitres del Nuevo Mundo, tiene muy pocas capacidades de vocalización. Generalmente es silencioso, pero puede emitir silbidos y gruñidos cuando está agitado o mientras se alimenta. El buitre negro es gregario y se posa en grandes grupos. En zonas donde sus áreas de distribución se superponen, el buitre negro se posará en las ramas desnudas de los árboles muertos junto a grupos de buitres pavo.

Al igual que el buitre de pavo, este buitre se ve a menudo de pie en una postura con las alas extendidas. Se cree que la postura cumple múltiples funciones: secar las alas, calentar el cuerpo y eliminar las bacterias. Este mismo comportamiento lo muestran otros buitres del Nuevo Mundo, buitres del Viejo Mundo y cigüeñas.

6.1.5. Alimentación

En entornos naturales, el buitre negro se alimenta principalmente de carroña (Buechley & Sekercioglu, 2016). En áreas pobladas por humanos, puede hurgar en los vertederos de basura, pero también toma huevos, frutas (tanto maduras como podridas), pescado, estiércol y material vegetal maduro/en descomposición y puede matar o lesionar a mamíferos recién nacidos o incapacitados. Al igual que otros buitres, desempeña un papel importante en el ecosistema al deshacerse de la carroña que, de lo contrario, sería un caldo de cultivo para las enfermedades (M. O. Campbell, 2015; Kanaujia & Kushwaha, 2013; Ogada, Keesing, & Virani, 2012).

El buitre negro localiza el alimento a simple vista o siguiendo a los buitres del Nuevo Mundo del género Cathartes hasta los cadáveres. Estos buitres —el buitre pavo, el buitre cabeciamarillo menor y el buitre cabeciamarillo mayor— se alimentan al detectar el olor del etil mercaptano, un gas producido por el comienzo de la descomposición en animales muertos (Muller-Schwarze, 2006). Su mayor capacidad para detectar olores les permite buscar carroña debajo del dosel del bosque.

El buitre negro también se alimenta ocasionalmente de ganado o ciervos. Es la única especie de buitre del Nuevo Mundo que se alimenta del ganado. Ocasionalmente acosa a las vacas que están dando a luz, pero principalmente se alimenta de terneros recién nacidos, así como de corderos y lechones (Avery & Cummings, 2004). En sus primeras semanas, un ternero permitirá que los buitres se le acerquen. Los buitres enjambran al ternero en grupo, luego picotean los ojos del ternero, o la nariz o la lengua. El ternero luego entra en estado de shock y es asesinado por los buitres (García-Alfonso, van Overveld, Gangoso, Serrano, & Donázar, 2020).

A veces se han observado buitres negros quitando y comiendo garrapatas de capibaras (Sazima, 2007) descansando  y tapires de Baird (Tapirus bairdii) (Coulson, Rondeau, & Caravaca, 2018). Se sabe que estos buitres matan crías de garzas y aves marinas en las colonias de anidación y se alimentan de patos domésticos, pájaros pequeños, zorrillos, zarigüeyas, otros mamíferos pequeños, lagartijas, serpientes pequeñas, tortugas jóvenes e insectos. Al igual que otras aves de hábitos carroñeros, el buitre negro presenta resistencia a los microorganismos patógenos y sus toxinas. Muchos mecanismos pueden explicar esta resistencia. Los agentes antimicrobianos pueden ser secretados por el hígado o el epitelio gástrico, o producidos por microorganismos de la microbiota normal de la especie (Carvalho et al., 2003).

6.1.6. Reproducción

El momento de la temporada de reproducción de los buitres negros varía según la latitud en la que viven. En los Estados Unidos, las aves de Florida comienzan a reproducirse en enero, por ejemplo, mientras que las de Ohio generalmente no comienzan antes de marzo. En América del Sur, las aves argentinas y chilenas comienzan a poner huevos desde septiembre, mientras que las que se encuentran más al norte del continente suelen esperar hasta octubre. Algunos en América del Sur se reproducen incluso más tarde: los buitres negros en Trinidad generalmente no comienzan hasta noviembre, por ejemplo, y los de Ecuador pueden esperar hasta febrero. Las parejas se forman siguiendo un ritual de cortejo que se realiza en el suelo: varios machos rodean a una hembra con las alas parcialmente abiertas mientras se pavonean y menean la cabeza. A veces realizan vuelos de cortejo, buceando o persiguiéndose unos a otros sobre el sitio elegido para anidar .

El buitre negro pone sus huevos en el suelo en un área boscosa, un tronco hueco o alguna otra cavidad, rara vez a más de 3 m sobre el suelo. Si bien por lo general no usa ningún material para anidar, puede decorar el área alrededor del nido con trozos de plástico de colores brillantes, fragmentos de vidrio u objetos metálicos como tapas de botellas. El tamaño de puesta es generalmente de dos huevos, aunque esto puede variar de uno a tres. El huevo es ovalado y mide en promedio 7.56 cm × 5.09 cm. El caparazón liso, de color gris verdoso, azulado o blanco, está manchado o manchado de forma variable con lavanda o marrón pálido alrededor del extremo más grande.

Ambos padres incuban los huevos, que eclosionan después de 28 a 41 días. Al nacer, las crías están cubiertas de un plumón beige, a diferencia de los polluelos de buitre de pavo que son blancos. Ambos padres alimentan a los polluelos, regurgitando la comida en el sitio del nido. Las crías permanecen en el nido durante dos meses y después de 75 a 80 días pueden volar hábilmente. La depredación de buitres negros es relativamente poco probable, aunque los huevos y los polluelos se comen fácilmente si los depredadores mamíferos como mapaches, pizotes y zorros los encuentran. Debido a su agresividad y tamaño, pocos depredadores pueden amenazar al buitre adulto. Sin embargo, varias águilas pueden matar a los buitres en los conflictos e incluso el águila-halcón adornada (Spizaetus ornatus), un ave un poco más pequeña que el buitre, puede cazar individuos adultos .

6.1.7. Estatus de conservación

Recibe protecciones legales especiales bajo la Ley del Tratado de Aves Migratorias de 1918 en los Estados Unidos, por la Convención para la Protección de Aves Migratorias en Canadá, y por la Convención para la Protección de Aves Migratorias y Mamíferos de Caza en México. En los Estados Unidos es ilegal capturar, matar o poseer buitres negros sin un permiso y la violación de la ley se castiga con una multa de hasta 15000 dólares estadounidenses y prisión de hasta seis meses. Está catalogada como una especie de Preocupación Menor por la Lista Roja de la UICN. Las poblaciones parecen permanecer estables y no ha alcanzado el umbral de inclusión como especie amenazada, lo que requiere una disminución de más del 30 % en diez años o tres generaciones.

El buitre negro es considerado una amenaza por los ganaderos debido a su depredación sobre el ganado recién nacido. Los excrementos producidos por los buitres negros pueden dañar o matar árboles y otra vegetación. Como defensa, los buitres también “regurgitan un vómito maloliente y corrosivo”. El ave puede ser una amenaza para la seguridad del tráfico aéreo, especialmente cuando se congrega en gran número en las inmediaciones de los basureros, como es el caso del Aeropuerto Internacional Tom Jobim de Río de Janeiro. El buitre negro puede ser mantenido en cautiverio, aunque la Ley del Tratado de Aves Migratorias solo lo permite en el caso de animales heridos o que no pueden regresar a la naturaleza.

 

 

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