Menú de Química

Buscar este blog

Translate

miércoles, 28 de enero de 2026

Figura. Que es un Fósil

Un fósil es cualquier resto, rastro o señal de la actividad biológica de un organismo del pasado que quedó preservado de manera natural en materiales geológicos, sobre todo en rocas sedimentarias. No se trata únicamente de “huesos petrificados”: también pueden ser conchas, troncos, polen, dientes, caparazones o microestructuras visibles solo al microscopio. Para que algo sea considerado fósil, debe haber pasado suficiente tiempo geológico y deben haber ocurrido procesos físico-químicos de preservación, conocidos como fosilización, que impidan la descomposición. En ese camino, el material puede cambiar su composición química por diagénesis, deformarse por presiones geológicas, o quedar reemplazado por minerales sin perder su morfología.

La idea moderna de fósil incluye además evidencias indirectas de vida, porque los seres vivos no solo dejan cuerpos: dejan huellas. Por eso también son fósiles los icnofósiles, como pisadas, rastros de arrastre, madrigueras, nidos, huevos, marcas de dentelladas, perforaciones por bioerosión e incluso excrementos fosilizados o coprolitos. A veces el organismo se disuelve por completo y solo queda su impresión, llamada molde; si ese hueco se rellena con sedimentos o minerales, se forma un contramolde o réplica. En otros casos, el agua subterránea deposita minerales dentro de los poros del hueso o la madera, aumentando su densidad: es la permineralización. Estos mecanismos explican por qué un fósil puede ser pesado, detallado y extremadamente duradero.

Los fósiles son fundamentales porque permiten reconstruir la historia de la vida y de la Tierra. La paleontología los estudia, y dentro de ella la paleobiología interpreta cómo eran los organismos; la biocronología ayuda a ubicar cuándo vivieron; y la tafonomía analiza cómo se formó el fósil y qué sesgos introduce el proceso. Gracias a los fósiles se pueden datar estratos (bioestratigrafía), entender paleoambientes y cambios climáticos antiguos, y reconocer que el registro fósil es incompleto: conserva mejor lo duro que lo blando, y depende de condiciones excepcionales. Aun así, ese archivo fragmentario es nuestra evidencia más directa de mundos desaparecidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario