sábado, 10 de junio de 2017

2 LAS PREGUNTAS DE LA TAXONOMÍA

La taxonomía debe enfrentar dos preguntas principales, ¿Cómo nombrar a los seres vivos? Y ¿cómo clasificar a los seres vivos? Estas dos preguntas han conllevado a la definición de la taxonomía alfa o primaria y la taxonomía beta o secundaria. Básicamente, la taxonomía alfa “microtaxonomía” (Dubois, 2008, 2011) es la rama de la taxonomía que busca encontrar la respuesta de como nombrar a las especies, la cual biene con problemas secundarios incorporados como el de encontrar las especies, definir las especies, resolver problemas de distinción de especies y describir anatomica y fisiológicamente a las especies. La taxonomía beta “macrotaxonomía” (Dubois, 2008, 2011) es la que busca encontrar la respuesta al problema de como clasifico a las espcies en grupos lógicos y no arbitrarios.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Futuyma, 2005; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Reece et al., 2014; Ridley, 2004; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Wiley & Lieberman, 2011)

2.1 Los problemas de la microtaxonomía

2.1.1 La confusión de los idiomas

Cuando dices la palabra lobo viene a la mente la imagen arquetípica de un mamífero carnívoro semejante a un perro. Pero esta acción solo es posible con aquellas personas que comparten tú mismo marco de referencia, en este caso tú mismo idioma. ¿Qué pasaría si mencionaran la palabra wolf, loup, ulv, volk, lupo, u ookami? 

Ninguna de estas palabras posee significado para un hispanoparlante, es decir para alguien que solo habla español, pero todas ellas significan lobo. ¿Cómo resolvemos la confusión de las lenguas? Históricamente siempre se han dado tres soluciones, la solución militar, la solución de negociación y la de prestigio de tradiciones culturales.

2.1.2 La solución militar

Básicamente una cultura poderosa militar, cultural o económicamente, impone su idioma a otras culturas. Con la imposición varias naciones se ponen de acuerdo en llamar a un ser vivo por un determinado nombre y no otros. Ejemplos de esto fue la imposición del idioma español entre los indígenas aquí en Colombia, durante la conquista. Los árabes impusieron el idioma árabe durante su expansión por el norte de áfrica, generando posibilidades de comunicación entre los filósofos desde Marruecos hasta la India. Otro ejemplo fue la imposición del idioma latín, por parte del imperio Romano. Una de las pocas ventajas de este proceso de imposición, es que personas de lugares distantes pueden comunicarse entre sí mediante el idioma imperial.

2.1.3 La solución por negociación

En esta varias personas se ponen de acuerdo en emplear un nombre determinado por medio de una negociación, o por medio de reglas que sean comunes a muchas personas sin importar el idioma. Esta solución generalmente implica la creación de nombres nuevos independientes del idioma, o el empleo de un idioma neutral que no inspire lealtades nacionalistas. Así pues, podemos decir que una de las preguntas fundamentales de la taxonomía es el modo en que le damos nombres a los seres vivos. En la taxonomía occidental durante la revolución científica “la edad de la exploración y los imperios coloniales”, los filósofos naturales decidieron emplear el idioma de la iglesia como idioma neutral para las ciencias. Ese idioma es el latín, y aun hoy los nombres de los seres vivos se expresan en latín.

Las comunidades de nobles aristócratas fueron una enorme influencia en la construcción de las comunidades científicas modernas, así como de la adopción de idiomas universales que permitieran la comunicación. Originalmente fue el latín, pero en la actualidad el idioma general de las ciencias es el inglés.

2.1.4 La solución de la tradición

En varias ocasiones históricas un pueblo bárbaro e ignorante conquistó a un pueblo más civilizado, pero una vez que los reyes bárbaros asumían los problemas de administración económica, debían mantener la burocracia de la civilización sometida, lo cual incluía el idioma y la ciencia, el ejemplo más típico fueron las invasiones bárbaras en occidente o la invasión manchú en China. En este caso el nuevo imperio dispersa la ciencia y costumbres de la civilización previa. 

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Futuyma, 2005; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Reece et al., 2014; Ridley, 2004; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Wiley & Lieberman, 2011)

2.2 Los problemas de la macrotaxonomía

Un segundo problema que debe resolver la taxonomía es el modo en que se organizan a los seres vivos. Los humanos tendemos a buscar patrones en los objetos que observamos, nuestros cerebros exaltan las similitudes y eliminan las diferencias. Un ejemplo de esto se da cuando observamos un grupo de personas que no pertenecen a nuestro rango de variación poblacional cotidiano., por ejemplo, los orientales. A nuestros ojos los orientales son todos muy parecidos.

Nuestras mentes tienden al pensamiento tipológico, por ejemplo los rostros de poblaciones alejadas de las nuestras son procesados difícilmente y no se notan muchas diferencias, lo que conlleva a generación de estereotipos, pero cuando te acostumbras a los rostros de poblaciones alejadas de la propia, puedes empezar a notar las diferencias individuales.

Dado lo anterior, los seres vivos de la naturaleza tienden a ser agrupados en categorías. Algunas de estas categorías son arbitrarias y obedecen a nuestros criterios utilitarios por ejemplo: relación con el ser humano (1) Animales domésticos; (2) animales salvajes; o modo de desplazamiento (3) cuadrúpedos; (4) bípedos; y (5) alados.

En otras ocasiones las agrupaciones son tan culturalmente arbitrarias que resultan completamente chocantes para nosotros. Un ejemplo de ello es el modo en que se clasifican a los animales en una antigua enciclopedia China que evoca el poeta Argentino Jorge luis Borges. Los animales se dividen en: (a) pertenecientes al Emperador; (b) embalsamados; (c) amaestrados; (d) lechones; (e) sirenas; (f) fabulosos; (g) perros en libertad; (h) incluidos en la presente clasificación; (i)  que se agitan como locos; (j) innumerables; (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello; (l) entre otros; (m) que acaban de romper el jarrón; (n) que de lejos parecen moscas.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Futuyma, 2005; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Reece et al., 2014; Ridley, 2004; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Wiley & Lieberman, 2011)

2.3 La taxonomía es un arte de colecciones

Clasificamos los seres vivos de acuerdo a categorías más o menos arbitrarias, que cambian con  forme avanza el tiempo. El modo en que clasificamos a los seres vivos no es el mismo de hace 15 años, y no será el mismo que se empleará en el futuro. 

La palabra taxonomía de hecho significa clasificar, y el ejercicio de clasificación en los seres vivos siempre ha estado abocado a un criterio, la forma. Intuitivamente sabemos que el perro tiene más en común con la vaca que con un gorrión, o que los pulpos deben estar en un mismo grupo con los calamares. Sin embargo este esfuerzo clasificatorio requiere de reglas que conviertan a este ejercicio de coleccionistas en algo más sistemático. Estas reglas no aparecieron de la nada y al igual que los nombres no vienen impresos en la naturaleza. Son el producto del esfuerzo de las comunidades académicas y científicas.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Futuyma, 2005; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Reece et al., 2014; Ridley, 2004; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Wiley & Lieberman, 2011)

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