domingo, 4 de junio de 2017

1 INTRODUCCIÓN A LOS ECOSISTEMAS ACUÁTICOS

El concepto de bioma está fuertemente asociado al de concepto de paisaje biogeográfico, los biomas terrestres se distinguen por su paisaje homogéneo, generado por un grupo de plantas dominantes de algún tipo. En los ecosistemas acuáticos esto no ocurre, no existen agrupaciones de vegetales que les den un paisaje determinado, en parte porque gran parte de su producción primaria depende de  fotosintetizadores microscópicos.

Más aún, algunos ecosistemas acuáticos hacen parte de biomas terrestres como en las cosas, bajo el polo o los ríos que cruzan los paisajes biogeográficos. Debido a que no hay paisaje, la clasificación de los ecosistemas acuáticos depende de factores como la salinidad o la profundidad. La salinidad es la medida de la concentración de sales inorgánicas disueltas en el agua, lo cual afecta los sistemas de excreción de los organismos que en ella habitan. La sal también afecta la presión parcial de oxígeno presente en el agua. La profundidad también es un factor importante ya que el agua absorbe la luz y por lo tanto afecta la penetración de los rayos de luz, el agua cercana a la superficie tiene mayor potencial fotosintético que el agua de las grandes profundidades. Al igual que en los ecosistemas terrestres, la disponibilidad de minerales disueltos depende de la acción de los descomponedores y de los aportes de la roca, ya sea sedimentaria del lecho o de la que fluye desde las montañas. Otros factores abióticos determinantes son la temperatura, el pH y la presencia de olas y corrientes subacuáticas. Los seres vivos de los sistemas acuáticos se clasifican en tres categorías principales, plancton, necton y bentos.

El Plancton agrupa a seres vivos muy pequeños e inclusive microscópicos. La mayoría de estos seres vivos permanece a merced de las corrientes, siendo incapaces de nadar horizontalmente, aunque algunas pueden ascender y descender de manera controlada.

El plancton tradicionalmente se ha subdividido en dos categorías, el fitoplancton que se encarga de la producción primaria, especialmente en los mares, y el zooplancton, consumidores primarios que se alimentan del zooplancton y está compuesto por protozoos, artrópodos pequeños y formas larvarias de numerosos animales más grandes. El necton está compuesto por animales nadadores grandes como peces, tortugas y ballenas. El bentos está compuesto animales que reptan por el lecho oceánico o que están fijos al sustrato como los tunicados, las esponjas los equinodermos, los cangrejos, caracoles entre otros.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Miller & Spoolman, 2009; Mittelbach, 2012; Molles, 2013; Rana, 2013; Reece et al., 2014; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013)

1.1 Ecosistemas de agua dulce

Los ecosistemas de agua dulce se los clasifica de acuerdo al flujo de agua. De esta manera tenemos tres categorías, los ecosistemas de agua corriente, los ecosistemas de agua estancada y los ecosistemas inundables. Cada uno tiene su propio tipo de factores abióticos y organismos característicos. Aunque los ecosistemas acuáticos ocupan una porción relativamente pequeña del planeta “2% de la superficie”, ellos son importantes para el ciclo hídrico. También son importantes para determinar el tipo de bioma que puede presentarse en un clima. Por ejemplo, la presencia de un rio puede convertir a un desierto en una selva tropical húmeda, lo cual altera de manera dramática la variedad de flora y fauna.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Miller & Spoolman, 2009; Mittelbach, 2012; Molles, 2013; Rana, 2013; Reece et al., 2014; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013)

1.2 Ecosistemas de agua salada

Aunque los grandes cuerpos de agua estancada como las y lagunas son comparables en algunos aspectos a los océanos, en otros son completamente diferentes. La profundidad del lago más profundo no puede compararse ni siquiera con la del mar menos profundo. A parte de la profundidad existen otros dos fenómenos que lo diferencian, en primera que el océano es un cuerpo de agua salada, y el segundo más importante aún, es que el agua del océano no está estancada. El océano es un cuerpo de agua en movimiento, en la superficie por medio de poderosos vientos que generan olas, y en la profundidad por aun más poderosas corrientes marionas que determinan el clima del planeta. Otro aspecto que le da su movimiento a las aguas del océano es el empuje gravitacional de la luna que crea olas y mareas. La inmensidad del océano ha generado que los ecólogos lo subdividan en zonas ecológicas con su propia biodiversidad y especies características.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Miller & Spoolman, 2009; Mittelbach, 2012; Molles, 2013; Rana, 2013; Reece et al., 2014; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013)

1.3 Humedales

Los humedales están dominados por plantas vasculares que se han adaptado al suelo saturado de agua. Existen cuatro tipos principales de humedales: pantanos, zonas inundables, humedales de flujo permanente y ciénagas. Los humedales son los ecosistemas naturales más productivos del mundo debido a la proximidad del agua y el suelo. Por lo tanto, apoyan un gran número de especies vegetales y animales. Debido a su productividad, los humedales se convierten a menudo en tierra seca con diques y desagües y se utilizan para fines agrícolas. La construcción de diques y represas tiene consecuencias negativas para los humedales individuales y cuencas enteras. Su cercanía a lagos y ríos significa que a menudo se desarrollan para el asentamiento humano. Una vez que los asentamientos son construidos y protegidos por diques, los asentamientos se vuelven posteriormente vulnerables al hundimiento de la tierra y cada vez mayor riesgo de inundación. Hay humedales de agua salada y de agua dulce, por lo que podemos encontrarlos en .a costa de Louisiana alrededor de Nueva Orleans vinculados al mar; en el delta del Danubio en Europa como tierras inundables de un rio; y los humedales del Distrito de Bogotá en Colombia vinculados a múltiples ríos pequeños que se vinculan a un río grande, el río Bogotá.

Referencias básicas: (Belk & Maier, 2013; Hoefnagels, 2015; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Miller & Spoolman, 2009; Mittelbach, 2012; Molles, 2013; Rana, 2013; Reece et al., 2014; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013)


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