miércoles, 4 de enero de 2017

10 SISTEMA MUSCULAR EN LOS PECES

El plan básico de la organización muscular en los vertebrados es semejante al de los cefalocordados. Durante el desarrollo embrionario se generan segmentos musculares denominados miotomos. Posteriormente durante su desarrollo y especialización se denominan miomeros. Los diferentes miomeros pueden estar separados por capas de tejido conectivo denominados miseptos. Los mioseptos se extienden hacia el interior y se unen a la columna del animal convirtiéndose en el punto de trazado para los nervios y de las costillas de estar presentes. Lateralmente discurre un septo que separa los miomeros en una región dorsal denominada epaxial y en una región ventral denominada hipaxial.



Cada nervio espinal que suple a un miomero se bifurca en dos nervios laterales. La primera ramificación ocurre cerca a la médula y se denomina rama dorsal, y la segunda ramificación se desprenden hasta la región hipaxial siendo denominada ramificación ventral. Las costillas se desarrollan en las regiones de intersección del septo horizontal y los mioseptos verticales.

Esta estructura básica del tronco posee una serie de modificaciones en los distintos grupos de vertebrados y especialmente en la región anterior donde reside el cráneo. Básicamente el sistema muscular posee una distinción semejante a la del esqueleto, con diferencias en la cabeza, tronco y extremidades.

El sistema muscular es bastante complejo, además de tener pobres registros fósiles, por tal razón solo analizaremos algunos detalles relevantes de la musculatura de los vertebrados.

Referencias generales: (Belk & Maier, 2013; Brusca et al., 2003; Hoefnagels, 2015; Kardong, 2011; Karp, 2013; Mason et al., 2014; Moore, 2006; Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2008; Starr et al., 2013; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

10.1 Musculatura axial de los peces

El patrón de desplazamiento de los peces es semejante al de los cefalocordados, especialmente porque el notocordio aun es continuo y puede almacenar energía elásticamente durante los movimientos de ondulación lateral.

El cuerpo de un pez se mueve básicamente como un látigo, la energía generada anteriormente se transmite de forma acumulativa por el musculo y el esqueleto hasta que impacta en la punta. Allí la fuerza se transmite al agua y por la Tercera ley de Newton la fuerza Normal generada impulsa al pez.

Las propulsión en consecuencia depende exclusivamente de la aleta caudal, mientras que las demás aletas son empleadas como estabilizadores que mantienen al animal en curso. Cabe destacar que el músculo constituye la mayor parte de la pared corporal de los vertebrados.

Referencias generales: (Belk & Maier, 2013; Brusca et al., 2003; Hoefnagels, 2015; Kardong, 2011; Karp, 2013; Mason et al., 2014; Moore, 2006; Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2008; Starr et al., 2013; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

10.2 Transmisión energética en el músculo

La capacidad de transmisión energética de los peces aún posee algunos rastros en los vertebrados más recientes como los mamíferos y el ser humano. Los músculos laterales son igualmente capaces de transmitir energía de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo.

Aunque no se trata de movimientos laterales netos, la energía generada en una extremidad puede transmitirse a otra extremidad en virtud de la contracción sumatoria y controlada de los músculos. La fuerza puede ser tan alta como algunos cientos que quilos, pero los huesos no se rompen y los músculos no se desgarran porque el impacto no se da, solo una transmisión del movimiento.

Los atletas son quienes más nos muestran esta transmisión energética en el ser humano, ya sea para el salto:

O para crear golpes fuertes en el boxeo.


En ambos casos el movimiento se genera de forma contraintuitiva en la cintura opuesta a donde termina el movimiento, un salto fuerte comienza en los hombros y brazos y un golpe fuerte comienza en las piernas.

Referencias generales: (Belk & Maier, 2013; Brusca et al., 2003; Hoefnagels, 2015; Kardong, 2011; Karp, 2013; Mason et al., 2014; Moore, 2006; Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2008; Starr et al., 2013; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)


10.3 El músculo en las aletas radiadas

Como vimos en el sistema esquelético hemos visto que la aleta radiada es presentada por los peces cartilaginosos y por los peces óseos de aleta radiada. En estos peces dos masas de músculos se extienden sobre las superficies dorsal y ventral de las aletas desde la cintura hasta los pterigoforos. Embriológicamente estas masas musculares provienen de los miotomos.

Los músculos dorsales elevan la aleta y los ventrales la abducen “la bajan a la fuerza”. Ocasionalmente estos músculos generan deslizamientos permitiendo la rotación de la aleta en el plano horizontal. La consecuencia de todos los movimientos es la rotación de la aleta. Comparado con la masiva musculatura axial, la musculatura de las aletas es ligera. Esto se debe a que estas aletas son estabilizadores, mientras que el poder para el desplazamiento se genera por el musculo axial hacia la cola.

Referencias generales: (Belk & Maier, 2013; Brusca et al., 2003; Hoefnagels, 2015; Kardong, 2011; Karp, 2013; Mason et al., 2014; Moore, 2006; Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2008; Starr et al., 2013; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

10.4 El músculo en las aletas lobuladas

En los tetrápodos “incluyendo los ripidistios” los músculos dorsales y ventrales tienden a ser más prominentes, especialmente entre los linajes terrestres, donde la fuerza motriz se desplaza desde el sistema muscular axial las cinturas, sin embargo la historia no es tan simple. El sistema muscular axial aun cumple la función de transmitir poder entre las cinturas, por lo que a pesar de que están separadas espacialmente, funcionalmente se encuentran vinculadas.

Los músculos de los pterigoforos se organizan en capas complejas, lo cual incrementa el grado de control y la diversidad de movimientos de los apéndices. Esta complejidad se encuentra estimulada debido al reclutamiento de masas musculares desde la región axial, y al desarrollo de músculos propios del quiridio y de las cinturas.

El músculo representa una estructura de soporte importante, en especial los reclutados desde los arcos branquiales, que se encargan de unir la cintura pectoral con el esqueleto axial como si se tratara de un puente suspendido.

Existen muchos tetrápodos con especializaciones muy grandes en sus estilos de vida, por lo que poseen diferentes grupos musculares que el promedio, por ejemplo en las ranas y en las aves. En próximos artículos detallaremos los principales grupos musculares del quiridio de los vertebrados, incluyendo a los mamíferos.

Referencias generales: (Belk & Maier, 2013; Brusca et al., 2003; Hoefnagels, 2015; Kardong, 2011; Karp, 2013; Mason et al., 2014; Moore, 2006; Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2008; Starr et al., 2013; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

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