lunes, 26 de diciembre de 2016

9 LENGUAJE DEL SISTEMA INTERNACIONAL DE UNIDADES

En 1947 la novena Conferencia General de Pesas y Medidas aprobó recomendaciones para la escritura de los símbolos en el sistema métrico que se convertirían en la base para las normas de escritura de los símbolos del Sistema Internacional de Medidas. Estas reglas fueron luego aplicadas por la Organización Internacional de Estandarización o ISO por sus siglas en ingl.es; así como por la Comisión Internacional Electrotécnica IEC por sus ciglas en inglés. En agosto de 2013 las dos organizaciones unificaron sus estándares publicando la norma ISO/IEC 80000.

Referencia: (BIPM, 2006)

9.1 Nombres de las unidades

9.1.1 Nombres de ilustres científicos

Los nombres de las unidades se expresan como sustantivos comunes, lo cual implica que deben ser escritos con letras minúsculas aun cuando dichos nombres sean honoríficos a grandes científicos. De esta forma cuando escribimos Newton con mayúscula hacemos referencia al apellido de Isaac Newton el célebre científico, pero cuando escribimos newton con minúscula estamos hablando de las unidades de fuerza básicas. 


9.1.2 Unidades de temperatura

Para las unidades que están asociados al símbolo grado se expresa el nombre, ya sea grados a secas cuyo símbolo es (°) o grados centígrados (°), sin embargo kelvin en la actualidad ya no se escribe antecediendo el grado.


9.1.3 Acople a cada idioma


Como tal la pronunciación y nombre de cada unidad puede adaptarse a las convenciones locales de cada idioma, por ejemplo el litro puede escribirse como liter o litre dependiendo de su idioma. Por otra parte cuando aplicamos la pluralidad, por ejemplo varios metros aplicamos las reglas locales de cada idioma para convertir el sustantivo en plural, en español esto se logra agregando la (s) al final en la mayoría de los casos.


9.1.4 Español

Si nos encontramos con decisiones difíciles como el Newton, entonces aplicaremos lo siguiente.  Los nombres con final consonante procedentes de lenguas extranjeras y no enteramente aclimatados forman el plural con una -s añadida directamente a la consonante final: salacot, salacots; complot, complots... Los terminados en -r, de adopción más fácil, forman normalmente el plural en -es: bar, bares; yogur, yogures. Por lo que el plural para newton será newtons. Para el caso de Hertz que también es una decisión difícil empleamos el sinónimo singular hercio y el plural será hercios. El problema es que nos podemos encontrar con otros casos molestos.

Recientemente nos ocupamos aquí del decreto que establece el sistema legal de unidades de medida obligatorio en España y las reglas de escritura de sus nombres y sus símbolos. Los autores del decreto -el Ministerio de Industria- han dejado sin llenar una importante laguna. Se trata de los plurales de los nombres de varias unidades, concretamente de algunos tomados de antropónimos de científicos ilustres. El Real Decreto 2032/2009 solo dice que pueden escribirse en plural. Y en alguna parte escribe, para desconcierto del lector, «9 192 631 770 hercio», «2 x 10-7 newton», «299 792 458 metros por segundo», «4p x 10-7 henrio por metro», «0,002 005 2 moles» y «273,16 kelvin». Quien por primera vez se asome a este tema podría pensar que, a diferencia de metro y mol, los nombres hercio, newton, henrio y kelvin no tienen forma plural. Pero la tienen.

El ya derogado decreto 1317/1989 establecía que «los nombres de las unidades toman una s en el plural (ejemplo: 10 newtons), salvo que terminen en s, x o z». ¿Debe mantenerse hoy tal regla, cuando casi todos esos sustantivos han sido españolizados? En ese caso se hablará de kélvins, becquerels y pascals, pero si se aplican las normas del español serán kélvines, becquereles y pascales. En la práctica se observa que quienes emplean estas voces acuden también a otras fórmulas, como consecuencia de la inexistencia de una norma clara. Así, hay quien mantiene invariables esos nombres en plural (justificable en el caso de siemens ) y escribe «200 kelvin», otros les añaden -s y hay quienes optan por españolizaciones no aceptadas (becquerelio-becquerelios). 

La Academia no trata específicamente el caso, pero se manifiesta indirectamente en varias definiciones del Diccionario, donde emplea becquerels, pascales, hercios, henrios y siemens, y en la gramática dice que el plural de lux es luxes. En otro orden de cosas, la Real Academia ha convertido el sistema internacional de unidades, al que pertenecen las mencionadas y algunas más, en el Sistema Internacional.

Referencia: (BIPM, 2006)

9.2 Escritura de los símbolos

A pesar de que el nombre de las unidades es dependiente del idioma local, la escritura de las unidades y sus magnitudes debe ser consistente en todo el mundo, de lo contrario el tratado del metro no serviría para nada. Idealmente las siguientes reglas deben aplicar para productos formales en procesadores de texto o en escritos a mano, pero el hecho de que a mí nunca me los hubiera enseñando implica que a muchos les importa un comino. En cualquier caso es conveniente tratar de usar estas reglas.

El valor de la magnitud es seguido por un espacio que representa el signo de multiplicación y luego se coloca el símbolo de la unidad, por ejemplo 70 kg, 7,3 m, 22 k. Esta regla también incluye el símbolo porcentual (%), pero no a los símbolos de medida de arcos ya sean grados, arcos minutos o arcos segundos (°, ′, ″) en los cuales no se deja espacio. Generalmente no se usa.

Los símbolos son términos algebraicos no siglas, por lo que no se les pone el punto final, a menos que sea el fin de una oración o un párrafo. Se usa, aunque no se explica.

Los prefijos decimales hacen parte de la unidad, esto implica que no se les deja espacio con respecto al símbolo base, y se trata como un todo individual por ejemplo k en km, M en MPa o G en GHz. No se permiten prefijos compuestos. Se usa aunque no se explica.

Si expresamos un compuesto generado por una unidad derivada se debe emplear un punto central o un espacio para no confundirse con un símbolo decimal por ejemplo N m o N·m. No se explica, pero debería usarse mucho.

Los símbolos de unidades derivadas que implican divisiones se representan con el / o con exponente negativo. Por ejemplo (m/s). Sin embargo hay procesadores de texto en los que introducir superíndices para colocar el exponente no existe, como en el que empleamos para escribir el presente blog. Por esta razón para los exponentes negativos generalmente empleo imágenes de Gimp como por ejemplo:

Con respecto a la regla anterior, si estamos escribiendo en renglón como en Word o en un blog debe evitarse colocar más de un / pues eso es confuso. No se explica generalmente.

Si el símbolo deriva del apellido de un científico célebre, dicho símbolo se escribe en mayúscula, o si tiene más de una letra, la primera en mayúscula y las demás en minúscula, por ejemplo el pascal (Pa) en honor de Blaise Pascal. La única elección es el litro que lo pueden escribir como se les dé la gana, ambas son aceptables, pero por costumbre usamos (L) mayúscula cuando no está acompañado de un prefijo decimal, y empleamos (l) minúscula cuando si lo está como en mililitros (ml). La recomendación sin embargo es que se escriba la (L) mayúscula para que no se confunda con el 1. Se usa pero no se explica.

Los símbolos jamás se expresan pluralmente, por ejemplo 25 kg se pronuncia kilogramos, pero el símbolo jamás se escribe como kgs ya que genera confusiones con el símbolo de la unidad de tiempo, el segundo (s). Aún no he visto a nadie que cometa este error.

Las mayúsculas y minúsculas tienen significado, por lo que es estrictamente obligatorio escribirlos según las recomendaciones de las listas, por ejemplo, los valores mW y MW  difieren en enormes órdenes de magnitud y en consecuencia no son intercambiables. La primera unidad miliwatt (mW) es la potencia típica de un audífono, mientras que megawatt (MW) representa la potencia necesaria para mover un tren. Es importante para aquellos que solo escriben sus textos en mayúsculas.

El separador decimal puede ser un punto (.) o una coma (,). En la practica el punto es empleado en los países angloparlantes y en Asia, mientras que la coma es empleada en la zona europea y Latinoamérica. Sea cual sea la elección debe mantenerse la consistencia. Esta es de las pocas que explican generalmente.

Para separar los tres ceros con valor a la derecha se emplea un espacio en lugar de puntos o tildes, para evitar confusiones. Esta es de las pocas que explican generalmente.

Debido a que las definiciones de billón y trillón difieren de un idioma a otro, las unidades de masa partes por millón y partes por trillón deben ser descontinuadas. Deberían tenerlo en cuenta aquellos que gustan de este tipo de unidades. 

En un procesador de texto los símbolos de unidad y los símbolos de variable deben poder identificarse. Las unidades se escribirán en fuente Roman simple, y en caso de no tenerla se puede Times new roman (m, s, kg, A), sin negrita y especialmente SIN cursiva, mientras que los símbolos de variable se escibirran en cursivas o con un tipo de texto que sea semejante al itálico (x, t, m, I).

Los símbolos de unidad son un poco más pequeños que el tamaño de los numerales arábigos, y la altura de los exponentes deberá ser casi la misma que la altura de los numerales arábigos empleados para las magnitudes.

Por lo general todo va escrito en negro sólido, sin embargo debido a que mis objetivos son meramente didácticos he decidido emplear un código de color arbitrario, esto es especialmente útil a la hora de realizar el análisis dimensional algebraico.

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