miércoles, 22 de junio de 2016

8 EXCRECIÓN EN MOLUSCOS

Por lo general los moluscos son animales mucho más grandes que los anélidos, y por lo menos en lo que refiere a las especies marinas como los cefalópodos con estilos de vida mucho más activos.

Lo anterior implica la producción de más desechos metabólicos y por lo tanto la necesidad de un sistema excretor más desarrollado. La mayoría de los moluscos son acuáticos, por lo que se espera que sean amonotélicos y osmoreguladores pasivos; mientras que las especies terrestres de grastrópodos deben osmoreguladores activos, excretando adicionalmente moléculas nitrogenadas con menor requerimiento de agua.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.1 Anatomía general del sistema excretor de los moluscos 

El sistema excretor de los moluscos es similar al de los nematodos, pero de mayor tamaño. Básicamente su estructura es la de un metanefridio con dos aberturas, el nefrostoma que abre al interior y el nefridioporo que abre hacia casi el exterior.

Debido al tamaño estos metanefridios son en ocasiones denominados riñones. El nefrostoma habre en el celoma del pericardio, debido a que toda la hemolinfa del animal debe pasar por el corazón en algún momento, adicionalmente la presión del corazón sirve para alimentar el nefridio. El nefridioporo abre cerca del ano en el manto del animal.

La cantidad de nefridios depende del grupo de moluscos estudisdos: los aplacoforos no tienen; los monocloforos poseen 3, 6 o 7; los nautiloides poseen 4; mientras que la mayoría de los demás moluscos poseen 2. Los gastrópodos solo tienen un nefridio.


En el modelo anterior El metanefridio y en pericardio están coloreados de color verde oliva a la izquierda del esquema. Este esquema muestra un sistema excretor independiente del sistema reproductor que está representado de color morado, pero en algunas especies los dos conductos se fusionan.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.2 Fisiología del sistema excretor de los moluscos

Una vez en el interior del nefridio, la pared interna del nefroconducto lleva a cabo la reabsorción selectiva de iones salinos y de agua dependiendo de las necesidades osmóticas del animal.

Paulatinamente el fluido del nefridio es despojado de nutrientes y agua, y se acumulan las toxinas formando la orina. Para mejorar la eficiencia de la reabsorción selectiva la pared interna del nefridio se pliega para incrementar el área de contacto con la orina en formación.

Adicionalmente a la recolección de hemolinfa en el nefrostoma, la superficie de los nefroconductos se ramifican y entran en contacto con vasos sanguíneos que permiten la reabsorción de agua  y electrolitos así como una segunda forma de depositar toxinas en el nefridio.

En algunas especies se presenta una pequeña vejiga antes de llegar al nefridioporo.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.3 Generalidades de la osmoregulación de los moluscos

Como se esperaba en la introducción, los moluscos acuáticos excretan amoniaco “debido a que están rodeados por agua y perderla es irrelevante”  y son osmoreguladores pasivos “solo para las especies oceánicas debido a que el agua oceánica es isotónica”.

Las especies de agua dulce son osmoreguladores activos, excretan orina con baja concentración de electrolitos, esto es porque en el ambiente hipotónico del agua dulce recuperar electrolitos es difícil.

Las especies terrestres excretan ácido úrico, aunque también están adaptados para poder perder grandes cantidades de agua sin morir. Las babosas por otro lado evitan la perdida de agua gracias a la producción se la secreción cerosa, pero sin ellas se secarían rápidamente.

Las píeles de las babosas tienden a dejar pasar agua con mucha eficiencia, y es común torturar babosas aplicándoles sal encima. La espuma que emerge es el agua que pierde la babosa al encontrarse súbitamente en un ambiente hipertónico en la superficie de su piel.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.4 Excreción en los gastrópodos

Debido a que el cuerpo de los gastrópodos posee una torsión para entrar en las conchas, se pierde el espacio para uno de sus nefridios-riñones.

Las formas larvarias poseen el par de nefridios ancestral, pero los adultos pierden el nefridio-riñón derecho. Algunos gastrópodos han perdido su nefrostoma, por lo que se pueden considerar a sus nefridios como protonefridios secundarios, en tales casos la hemolinfa a filtrar es proporcionada por capilares sanguíneos asociados a los ciegos del nefroconducto que se encuentran ramificados.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.5 Unión del sistema excretor con el reproductor en algunos moluscos

En algunos moluscos y la mayoría de los gastrópodos, el sistema reproductor se combina con el excretor “una convergencia evolutiva con las vertebrados terrestres”.

El gonoconducto se une al nefroconducto antes de llegar al nefridioporo, el cual ahora libera no solo orina, sino también los gametos “células reproductoras”.

Cuando en nefridioporo funciona también como poro genital, se lo denomina poro uirogenital. Así mismo la región del canal que es compartido por los dos sistemas se lo denominará canal urogenital.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.6 Excreción en los quitones, monoplacoforos, protobranquios y bivalvos

En los pulmonados "gastrópodos" donde e manto funciona como un pulmón, el canal excretor se proyecta fuera del ano y en nefridioporo descarga directo en la cavidad del manto. De igual forma también excretan en la cavidad del manto, los quitones y los monoplacoforos

En los bivalvos, los dos nefridios están localizados cerca de la cavidad del pericardio y están plegados en forma de U.

Una de las puntas de la U es glandular y abre en la cavidad del pericardio; la otra punta forma la vejiga y abre a través de un nefridioporo en la cavidad subranquial.

En los protobranquios  las paredes del nefroconducto son lisas pero muy glandulares a todo lo largo. Existe variación con respecto a la fusión con el sistema genital, algunos forman canales urogenitales otros los mantienen separados.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.7 Excreción en los cefalópodos

Los cefalópodos retiene el sistema básico de un metanefridio que drena la hemolinfa desde el pericardio y descarga en el nefridioporo en la cavidad del manto.

Los cefalópodos son por mucho las formas de vida más activas en los moluscos, por lo que es de esperarse que sus nefroconductos presentes modificaciones que expandan su superficie de filtración para poder filtrar las toxinas generadas por sus activos estilos de vida.

A lo largo del nefroconducto se generan pliegues muy profundos y ciegos llamados sacos renales. Cada uno de los sacos renales puede tener asimismo otros pliegues ciegos llamados apéndices renales. Los apéndices renales interactuan con capilares venosos para recolectar hemolinfa y depositar nutrientes reabsorbidos desde el nefroconducto.

Se dice que el sistema excretor de los cefalópodos es el más eficiente de todos los moluscos debido a sus estilos de vida activos.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

8.8 Relaciones de simbiosis en el sistema excretor de los cefalópodos

Debido al tamaño, los nefroconductos de los cefalópodos son un ambiente ideal para organismos simbióticos, como comensales y parásitos.El epitelio de los apéndices reales provee una perfecta superficie de adhesión y los poros renales una salida muy simple para las crías.

Los simbiontes de los cefalópodos incluyen virus, hongos, protistas ciliados, tremátodos, cestodos larvarios, y nematodos juveniles.Es por esta razón que la comida de mar, por ejemplo el pulpo debe ser cocinado muy bien, ya que existe el riesgo de zoonosis, es decir, la infección del ser humano con parásitos que no son propios de él.

Los parásitos del mismo modo, al estar en un organismo en el que no pueden completar sus ciclos de vida pueden generar peligrosas reacciones inmunes, que desencadenan enfermedades muy peligrosas.

Referencias bibliográficas: (Brusca et al., 2003).

1 comentario: