viernes, 17 de junio de 2016

3 EXCRECIÓN EN PLANTAS


Recordemos que la excreción es una función biológica que debe responder dos problemas diferentes pero altamente relacionados (1) la osmoregulación y (2) la regulación de metabolitos (Stern et al., 2008; Wayne, 2009).

Las plantas generalmente no excretan sus metabolitos finales, en lugar de ello se transforman en metabolitos secundarios y se almacenan en las vacuolas de forma tan densa que estos se solidifican formando cristales (Stern et al., 2008; Wayne, 2009). Estas moléculas son de gran importancia pues son la fuente de las propiedades farmacéuticas o alucinógenas de muchos vegetales, los cuales los emplean en sus relaciones de forrajeo.

Los metabolitos secundarios se almacenan de forma sólida "cristales" en la vacuola al interior de la célula vegetal. Cuando estos se rompen generan efectos tóxicos en los hervivoros, en la imagen anterior podemos ver cristales de cafeina.

Uno de los metabolitos finales que las plantas si excretan  es el oxígeno, esto se debe a que la fotosíntesis es más eficiente de la respiración celular aeróbica, por lo que ellas producen más de lo que requieren como nutriente, es por esto que es eliminado de la planta por medio de los estomas (Stern et al., 2008; Wayne, 2009).

En cuanto a la osmoregulación, las plantas dependen de la absorción de agua en las raíces y de la evaporación en las hojas. En este punto la vacuola también es importante ya que estas almacenas grandes cantidades de agua, contrayéndose o expandiéndose dependiendo de la disponibilidad de agua (Stern et al., 2008; Wayne, 2009).

3.1 Osmoregulación en plantas, xerófitos e hidrófitos

En términos de órganos de osmoregulación los estomas juegan un papel fundamental en la evaporación del agua en las hojas, ya que estos pueden cerrarse, impidiendo de este modo que el vapor de agua sea liberado y por lo tanto que la planta pierda agua.

Las hojas y la forma de los tallos poseen adaptaciones dependiendo del tipo de ambiente y por lo tanto de las condiciones osmóticas a las que están sometidas las plantas:

Los xerófitos son plantas que habitan desiertos, poseen rutas metabólicas que evitan la pérdida del agua, estomas modificados, más tejido esponjoso y hojas con superficies reducidas “por ejemplo el cactus”(Boyce & Jenking, 1980).

Los hidrófitos son plantas que habían zonas acuosas como los ríos, ellas pueden absorber agua en toda su superficie, y del mismo modo perderla (Stern et al., 2008; Stout & Green, 1986; Wayne, 2009).

3.2 Osmoregulación en plantas, halófitos y mesófitos

Los halófitos son plantas que viven en zonas costeras, sus raíces están adaptadas con mecanismos de transporte activo que evitan que el agua salga de sus raíces para compensar la diferencia de concentraciones entre el agua salada del océano y el agua interna de la planta.

Algunos halófitos absorben el agua salada y filtran las sales que son almacenadas en organelos especializados, para finalmente ser excretadas por glándulas especializadas  en las hojas. Los cristales salinos pueden atrapar vapor de agua que es luego absorbido por las hojas (Briens & Larher, 1982). Ejemplos de estas adaptaciones las poseen Salicornia europea y Spartina densiflora.

Los mesófitos son plantas que viven en condiciones templadas, no muy calientes y no muy frías, ellas emplean sus estomas para la osmoregulación aunque la pérdida de agua en estos puede ser compensada por la absorción en las raíces (Hanson & Hitz, 1982).

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